BUENO... ESTA HISTORIA NO LA HICE POR CAPÍTULOS, PERO BUENO...

AQUI LA TRAIGO

Él seguía manteniendo la esperanza, ¿porque quedarse allí? , cuando puede volver a la vida, escabullirse de todo eso, y volver a vivir, todos pagarían, y arruinaría la vida de todos aquellos que le hicieron daño, y los que no, también. Eso era muy aburrido, no hacía nada, y nunca andaba de "buenos" ánimos", para jugar a las cartas y él no pensaba hacerlo. Llevaba un par de días pensando en lo iba a hacer, no haría ninguna tontería, solo tenía que seguir unas pautas. Y entre ellas no estaba jugar a las cartas. Y estaba allí, parado, con los ojos cerrados, y los brazos cruzados, allí parado, escuchando las risas de todos aquellos que eran como él, o mejor dicho, que habían hecho lo mismo que él. Abrió los ojos muy lentamente, y rodó los ojos, miró a su alrededor, comenzó a caminar, buscaba a alguien, y lo encontró.

-Cell, nos largamos de aquí, esto está empezando a apestar-su compañero, estaba a un par de metros de él, apoyado en una roca, con los brazos cruzados, y los ojos cerrados. Cell solo abrió los ojos, e hizo una mueca, que al parecer era una sonrisa.

Y solamente ellos saben como salieron de ese infierno. Y eso, es otra historia.

Después de tantos años, todo había acabado, y todos, hacían su vida "normal".

Todo empieza en un parque, donde una pareja estrenaba su recién noviazgo, dese hace un par de citas.

-¿Qué quieres hacer luego?-preguntó él parando en frente de un pequeño puesto de helados, sacando su cartera para pagar.

-¿Qué tal… si vamos a hacer algo de acción?-dijo ella justo detrás de él, esperando un poco ansiosa su helado.

-Bra, nunca entenderé esa manía tuya de hacer cosas arriesgadas, no eres como las demás chicas-ella pareció ofendida, mientras cogía su helado con algo de brusquedad.

-entonces… no se porque estas conmigo-dijo cortándole la mirada. Él solo rió disimuladamente, se acercó a ella.

-eres especial, eso es lo que me gusta de ti-ella lo volvió a mirar, y sonrió-y ¿dime?, ¿Qué quieres hacer esta vez?, rafting, tirarte con un parapente, volar en globo, escalada…

-me apetece hacer puenting.

-¿y eso no es muy arriesgado?

-creo que no-empezaron a caminar. Ella era femenina, y él lo sabía, lo único que necesitaba aventura, lo tenía en las venas, y necesitaba descargarse, no podía obligar a Zaki a pelar contra ella. Él había quedado campeón de artes marciales, durante dos años seguidos en su escuela, y era muy bueno, claro, que no tanto como un Sayan.

Después de su cita, quedaron en verse a las 15:00 para ir a hacer puenting.

Bra llegó a su casa, dispuesta a darse una ducha, comer e ir a su cita aventurera. Cuando terminó de ducharse, se vistió, se puso una camiseta blanca, con una pequeña sudadera, y unos vaqueros bastante ajustados, también se puso unos zapatos medio zapatillas, medio deportivas, perfectas para la ocasión, se llevaría un chándal para tirase, ella quería estar bonita, pero a la vez, quería estar cómoda, no podía tirarse desde un puente con unos vaqueros.

Bajo al salón, donde estaban su madre y su hermano.

-¿A dónde vais a ir Zaki y tu hoy?-preguntó Bulma mientras dejaba algunas cosas para comer encima de la mesa.

-vamos a ir a hacer puenting-dijo Bra sentándose delante de Trunks.

-¿y eso no es peligroso?-dijo Bulma sentándose también en la mesa.

-yo creo que no, además no corremos peligro, yo ya se volar.

-bueno… tu sabrás lo que haces.

-¿Dónde esta papa?

-tu padre ya comió, está entrenando, ya sabes que aunque estamos en paz, nunca se sabe lo que puede pasar-y no le faltaba razón.

Después de comer, y charlar sobre lo que iban a hacer durante la tarde, Bra, cogió su pequeña bolsa donde metió el chándal, y algunas cosas más. Salió por la puerta, eran las 14:39, aún era temprano, fue al parque a dar una vuelta, y entonces oyó un ruido, como un crujido de ramas, miró hacia arriba, hacia el cielo, y juraría que cuando salió pora la puerta de su casa, estaba soleado, y mucho menos, nublado, fue otra vez a su casa, y estando ya en la puerta, el crujido se volvió a oír, miró otra vez hacía el cielo, y abrió bien los ojos. El cielo estaba más negro, y pudo divisar, casi en el horizonte una luz roja, muy intensa, era solo un punto, pero se podía ver a mucha distancia, entonces, Bra, puso los ojos en blanco, y lo vio todo negro, se desplomó, oyó un pitido de fondo.

Se despertó, solo recordaba aquella luz que la había "hipnotizado". Estaba sobre algo blandito y mullido, se incorporó, y abrió los ojos muy lentamente, y al parecer, lo que vio no le gustó nada. Estaba en una habitación , las paredes, eran de un gris muy pálido, deberían estar hechas de metal, había una ventana, por donde solo entraba oscuridad, al lado de la cama, había una pequeña mesa, con un cajón, ella se incorporó un poco más, y abrió el cajón, no había nada, lo volvió a cerrar, y siguió observando. Había una puerta, de color gris, y destacaba, porque era más oscura que las paredes. Se levantó, y caminó hasta la puerta, estaba dispuesta a abrirla, cogió el pequeño manillar en forma de bola, y antes de que pudiese empujar, la puerta se abrió de golpe, haciendo un sonido sordo, dejando ver a Bra, un pasillo, miro hacia la derecha, solo había puertas, y no se veía el fondo, luego, miro hacia la izquierda, donde había más puertas*más puertas, ¿habrá gente dentro?* pensó, pero algo le dijo que si, se oían golpes, arañazos en el metal, llantos, *¿llantos?*. Se dirigió a la puerta donde se oían, y tocó la cerradura, y como en la suya, la puerta se abrió de golpe, haciendo otro sonido sordo. El llanto paró, y Bra asomó la cabeza., le sorprendió lo que vio, era una chica, al parecer humana, tendría unos 10 años, estaba de rodillas, lloraba, con los brazos rodeando sus rodillas, en una esquina de la sala, era igual en la que había despertado, solo que en esa, había arañazos, y marca de puños en la pared. La niña levanto su cabeza, dejando ver unos hermosos ojos verdes., rojos por el llanto, y al parecer con ojeras, le temblaban los brazos., e hipaba. No parecía peligrosa, y a Bra, de alguna manera, le daba confianza. Se acercó a ella, muy despacio, y quedando a tan solo unos metros, se arrodillo, quedando a la misma altura que la niña.

-hola-dijo Bra-¿como te llamas?-la niña la miró, se limpió las lágrimas, Bra la observó mas. Llevaba un vestido, al parecer de la escuela, estaba ya desgastado, lo que le dio a pensar que llevaba ya un tiempo allí, e iba descalza. Entonces, a Bra le sorprendió muchísimo, la niña, se levantó, y fue hacía ella, y la abrazó. Bra no sabía lo que hacer, pero la correspondió, entonces la niña, apretó más el abrazo, y comenzó a llorar.

-e…shh... ¿Que te pasa?-menuda pregunta más tonta ¿no?

La niña se alejó de ella, solo un poco.

-sácame de aquí, tu eres diferente- Bra se sorprendió un poco.

-yo… no puedo sacarte de aquí, lo siento, yo también quiero irme de aquí, y… ¿a que te refieres que soy diferente?

-aquí hay personas muy malas-dijo la niña señalando la pared en donde se veía el puño-tu eres diferente, tu aura lo es, mi mama me enseño siempre a diferenciar a las malas personas del resto, tu eres buena.-Bra solo pudo sonreír a ese comentario.

-¿Cómo te llamas?

-mi nombre es Alexandra Conscientia., pero puedes llamarme Alex.

-y dime Alex, ¿cuanto tiempo llevas aquí?

-llevo dos semanas aquí.

-ya veo…-quería preguntarle de donde era, y las cosas que le habían sucedido aquí, pero no creo que a ella le haga mucha ilusión contestarlas.

-no me importa contestarte a esas preguntas-Bra pensó que podía leer la mente o algo así, pero no le dio mucha importancia, solo asintió-yo… soy de Europa, vivía con mi madre, mi padre murió cuando yo era más pequeña. Un día salí del colegio, y al ver que mi madre tardaba un poco en recogerme, preferí adelantar el camino, pero algo se movió, debajo de mí, miré y… me encontré aquí. A los dos días, alguien vino, me cogieron, y me llevaron frente a alguien, era un chico, solo me acuerdo de sus ojos, eran rojos, color rubí, sentí que me quemaban, no podía aguantar su mirada… vino otra persona, bueno… no era humano, era verde, pero no me cuerdo de cómo era, me hicieron preguntas, muchas preguntas, demasiadas, y yo no tenía respuestas, a ninguna, y como no contestaban me…-se quedo callada, no quería forzarla a nada, la cogí de la mano-me pegaban y … me lanzaban objetos, algunas veces eran puntiagudos, y me hacían daño, mucho daño, a veces me caía, y sangraba, sangraba…-la abracé, no quería que me contara más, ella me abrazó también a mí.

-no hace falta que sigas, de verdad, esas personas son unos monstruos.

-la… la verdad, es que… ellos nunca me tocaron, siempre… eran otros hombres.

-pero ellos darían la orden.

-yo nunca vi nada parecido.

-y… ¿te curaron y te dieron de comer y beber?-ella solo sintió.

-fue el chico de los ojos rubí, nunca me dirigió la palabra, pero él pensaba que yo debía estar con vida.

-ya veo… ¿y cuando traen la comida?

-llevo poco aquí, pero… creo que cuando ellos quieren, la gente de las demás celdas, se hacen invulnerables a sus instintos, ya no comen, ni beben, eso es lo que quieren. Y al parecer quieren hacer eso conmigo.

-pues conmigo no podrán. Prometo que cuando salga de este lugar, vendré por ti y te devolveré con tu madre.

-¿me lo prometes?-Bra solo asintió, y se dieron un abrazo.

-tu prométeme que serás fuerte

-te lo prometo-Dejaron de abrazarse, y Bra, salió corriendo de allí.

Salió de la habitación, y pudo darse cuenta, que al tocar las puertas, estas, automáticamente, se abrían, lo que ella se preguntaba, era el por que la gente, o lo que no era gente, no salía de sus "celdas", ¿tan temible eran las personas que estaban afuera?

Mientras tanto, de vuelta enla Tierra, alguien se estaba desesperando.

-no puedo creer que me haya dado plantón… ¡no! Bra no es como las demás chicas, no puede haberme dado plantón.-Zaki estaba frustrado. El chico no podía esperar más y decide ir a Capsule Corp. Llama a la puerta, y Bulma abre y le sonríe.

-ola Zaki, ¿Qué haces por aquí?, ¿no estas con Bra?

-¿es que Bra no esta aquí?

-pues no, salió temprano para llegar a su cita contigo.

-pues ella no está conmigo.

-que raro… Bra nunca te dejaría plantado.

-asúmelo chico, ella no quiere estar contigo-dijo Vegeta gritando desde dentro de la casa.

-Vegeta, no digas eso-Bulma gritó a Vegeta.-no te preocupes Zaki, seguro que le pasó algo.

-bueno… si la ve… ¿le podrías decir que me llame?

-claro… no te lo tomes en serio, a Bra le gustas mucho.

-gracias, hasta luego. -El chico se giró y fue en dirección al parque.

Mientras tanto…

Bra corría, y corría más, cada vez se oían más golpes, más uñas arañando las paredes de metal, cada vez, más ruido, ella corría cada vez más, pero… se tuvo que parar, un espejo, un gran espejo que cubría todo el pasillo.

-¿Qué hace aquí un espejo?-y la verdad es que ella se podía ver reflejada. Estaba intrigada, se acercó, y estiro un brazo para tocar el espejo. Y algo ocurrió, sus dedos desaparecieron, los sacó del espejo.

-será alguna puerta que teletransporta.

Volvió a acercar su mano, y justo cuando estaba rozando el espejo, una mano salió, y la agarró de la muñeca y tiró. Bra se vio en otro pasillo, esta vez sin puertas, pero noto que estaba en el suelo, aun con un brazo agarrada a su muñeca, miro al que la estaba agarrando, era un chico, parecía de si misma edad, ella se levantó. Y lo miró de frente, tenía el pelo castaño, corto y revuelto, levaba un uniforme azul, llevaba una placa azul oscura, con una F en amarillo.

-vaya… vaya… por fin una humana decente-dijo el chico mientra se acercaba insinuosamente a ella, apretando su muñeca.

¿que le pasará ahora a Bra?, ¿quien es el tipo que la cogió?, y lo más importante, ¿donde está?

creo que me quedo bien jajaja

un beso y

XAAAOOOOO