Konnichipuuu! :D

Nenes de mi vida y de mi amor, ya les traigo aquí un nuevo capi. Gracias por su apoyo en la espera del escrito y por los buenos deseos respecto a mis vacaciones.

Como siempre, se los agradezco mucho y de antemano; gracias por leer.

Recuerden dejar reviews y a los que dejan, respuesta a reviews al final :3

Disclaimer: ¡Los personajes a continuación presentados, no son de mi auditoría, le pertenecen al respetable Kouta Hirano, si fuesen míos, yo haría que Integra fuera más femenina y sensual con todos los hombres, pero sobre todo con Alucard!

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Alucard sólo ignoró al que era igual que él, su vista estaba concentrada en la mujer sobre la cama, se acercó a ella de manera lenta, casi como si temiera hacerlo. Se percató de la condición temblorosa de su ser, en cómo se empeñaba en cubrir la desnudez y daño de su cuerpo con una sábana, sin embargo los golpes y moretones en su piel canela eran bastante notorios por mucho que tratara de ocultarlos, la sangre que empapaba de carmín las puntas de sus platinados cabellos, pero sobre todo, fue su mirada cubierta de restos de maquillaje que descendía hasta su barbilla, producto de incontables lágrimas, pero no, no sólo era eso, era más bien sus ojos…llenos de terror, de repulsión, de tristeza y decepción que ya no querían ver más; era la mirada de un corazón roto… y después se desplomó frente a él.

Se mordió el interior de su boca en signo de impotencia.

Acaso, ¿tardé demasiado…?

Después dirigió la vista hacia todas direcciones buscando a su pupila, cuando la vio, notó el estado de su ser con espasmos sangrientos de vez en cuando, sus ojos cerrados, su cuerpo con signos de incrustaciones sobre su pecho…su boca que exhalaba sangre viscosa y casi del color negro que no paraban de decir su nombre. Sabía que para un vampiro común y corriente esa clase de estocadas y golpes habrían sido el fin, si incluso hasta él sabía mucho que dolía y lo serio del asunto, sin embargo, para ella, una draculina que apenas y había consumido sangre, era muy difícil, pero Seras continuaba aferrándose a la no vida.

En efecto, había tardado demasiado en regresar y ahora todos estaban pagando por su error, por quererlo proteger, cuando el debería de ser la persona que los protegiera…

Esta vez sintió como la sangre muerta dentro de sí, comenzaba a revolotear dentro de sus entrañas, su enojo crecía y crecía, el hambre y la sed que sentía que sólo se saciaría hasta tener los restos de aquel cuerpo de mierda en su boca y sin más…arremetió contra su propio reflejo con todas las fuerzas y enojo que poseía, y sin importarle que el también perdiera su existencia.

Saltó, poniendo las piernas rectas delante de sí impactándolas en cuestión de segundos sobre la cara de Vlad, que aún no se recuperaba de la impresión, razón por la cual el golpe le dio de lleno, causando al instante que la nariz comenzara a brotar un río de plasma.

El valaco original aterrizó elegantemente en el piso, y tras erguirse completamente sintió como su nariz se rompía también, pero no le dio importancia, siguió firme como un soldado encarando fijamente al otro con sus orbes totalmente inyectados de carmín, invitándolo a probar la muerte, así que sólo se limitó a pasar una temblorosa mano sobre su rostro para quitar un poco de la sangre que corría por su nariz y parte de su boca.

—Cielos, realmente debes de estar muy enojado, como para haber roto nuestra espectacular y perfecta nariz ¿no?— le contestó Vlad de manera mordaz, sabiendo la razón de su enojo mientras se limpiaba el rostro de igual manera con ayuda de su níveo dorso.

—¡No quieras jugar conmigo! ¡Sabes perfectamente todo lo que quiero hacerte! Te haré pagar por todo esto, por lo que le has hecho a mis camaradas, a los que considero ahora como mi familia, mi discípula y sobre todo ¡a mi ama! ¡Te juro que no pararé hasta sacarnos el corazón y dárselo al mismo Satanás!—tras decirlo se lanzó nuevamente hacia Vlad, esta vez sacando la espada que usó en la guerra contra los otomanos.

—Ya veremos si puedes hacerlo o más bien si te dejaré hacerlo…—exclamó la réplica sonriendo cínicamente y sacando a Jackal en el acto. —¡Aquí sólo puede haber un vampiro, sólo puede haber un dueño de la mujer que está en la cama y ese…seré sólo yo!— gritó mientras disparaba hacia la espada de Alucard, bloqueando los ataques que lanzaba hacia él, sacando en el momento pequeñas chispas debido al roce que causaban estos metales.

Cosa que a su vez iban con un sinfín de choques y bloqueos a una velocidad tremenda, acompañados de tele transportaciones, haciendo realmente difícil que uno de ellos recibiera un golpe.

Alucard mientras lo agredía, iba contando cuantas veces disparaba su reflejo, después de todo conocía a Jackal perfectamente, las balas se le iban a acabar pronto, sólo debía de esperar el momento correcto para actuar conforme a la oportunidad.

Un sonido parecido a un "click" le indicó lo que segundos antes había predicho. Sonrío de manera victoriosa y dirigiendo su estoque hacia el pecho del menor, lanzó una poderosa estocada en dicho lugar.

Pero su rictus se vio interrumpido al ver que Vlad había bloqueado su ataque nuevamente, usando la pistola a modo de espada también. —Sabía que tarde o temprano las balas se agotarían, ¿creíste que no pensé en eso? Sin duda estás desesperado querido hermano o…eres realmente estúpido…—tras decirlo, en un hábil movimiento sacó un cartucho nuevo lo aventó al aire por encima de su cabeza, abrió el espacio correspondiente de la pistola y con ayuda de la gravedad y de la telequinesis que poseía logró insertarlas en Jackal sin necesidad de tocarlas.

—¿Decías? Sabes Alucard, en tus tiempos, eras único, pero no volveré a cometer los mismos errores, sé qué hacer, después de todo tu fuiste mi instructor todos estos años que estuve dentro de ti. Además por ahí se rumora, que el alumno tiende a superar al maestro…¡qué mejor ejemplo que el que tienes frente a ti!— espetó Vlad antes de reír sonoramente.

Alucard gruñó mostrándole todos sus caninos. Estaba respondiendo muy bien a sus ataques. Fastidiado de no poder causar ni un solo rasguño al Dracutep, llamó a su fiel mascota.— ¡Hellhound sal!— su pecho comenzó a abrirse y de él emanó una gran criatura de un hermoso color que se asemejaba a las noches de invierno poseedor de numerosos ojos a la altura de su frente. —¡Hazlo pedazos!— le gritó señalando con la mirada a Vlad.

El perro se quedó unos segundos en total quietud, observando a su alrededor, a los hombres frente a él, que aunque eran diferentes, tenían la misma esencia, motivo por el cual no sabía si atacar o no. —¡Vamos!— volvió a alentarlo el mayor. —¡No importa si me dañas, hazlo, te lo ordeno Hellhound!

Hellhound bajó la mirada contrariado, pero después de compuso y fijó su atención al que tenía la pistola. Ladró un par de veces antes de aventarse sobre su inesperado adversario.

—¡¿Cuándo comprenderás que tu juego, lo pueden jugar dos?!— espetó Vlad mientras que de igual manera una criatura negra, emergía de su pecho.

Alucard no daba crédito a sus ojos. Vlad también podía invocar al perro del infierno. ¿Cómo era eso posible? Él era el único que había hecho un pacto con Hellhound, el único que logro domarlo, él era el único al que él obedecía. Frunció sus tupidas y obscuras cejas.

—No pongas esa cara hermanito, yo también puedo crear a mi propia mascota. Hellhound, ataca a esa porquería que está estorbándonos, demuéstrale, quienes son los mejores y los que merecemos estar aquí…—siseó al perro que se encontraba a su lado, y sin esperar más, el gran can arremetió contra el otro, empezando ahora una batalla entre feroces bestias que defenderían su honor y a su respectivos amos.

—¡No importa lo que hagas, yo te mataré!—gritó Alucard.

Y así los vampiros se sumergieron nuevamente a su respectiva batalla.

*. °. *. °. * . °

Varios minutos habían transcurrido ya con el mismo resultado; desde el inicio no habían vuelto a tocar el cuerpo del contrario.

Los Hellhound de igual modo se enfrentaban en una reñida batalla, sin embargo a diferencia de sus dueños ellos ya tenían repercusiones. El más negro de ellos que era el de Alucard, había logrado reproducirse dos veces más, y cada uno se posicionó a un costado del Hellhound de Vlad y mordieron las patas delanteras y posteriores de éste y se las arrancaron con fuerza, en el acto cayó de bruces al piso. Los otros desaparecieron tras cumplir su cometido al comprobar que su presa ya no tenía oportunidad de moverse hacia ningún lado.

El original, con un rugido estruendoso hizo crecer su mandíbula infernal, de la cual caían finos hilos de saliva y sangre, arremetió contra la yugular del que estaba en el suelo, dándole el golpe de gracia. Posteriormente mientras que el Hellhound de Vlad aún se retorcía de dolor, comenzó a despedazarlo por completo para engullirlo y dar por terminado su trabajo.

—Basura, fue mejor que hubieras muerto…—siseó Vlad al contemplar a su propio canino siendo consumido.

Mal herido pero victorioso, Hellhound se acercó a su amo, cojeaba un poco y derrochaba sangre, pero se las arregló para reportarse junto con él.

Alucard estaba enfocado en atravesar el pecho de Vlad, pero aún así notó como su perro se acercaba, debido a una señal discreta que le dio el mayor, abrió sus fauces que distorsionaban totalmente su fisionomía y se aventó hacia la copia, pero justo cuando estaba por clavarle los punzantes colmillos en la nuca, el Dracutep se viró y le disparó al interior de su boca, destruyéndolo internamente e instantáneamente Hellhound cayó al suelo húmedo a causa de su propios flujos de sangre, chillando y dando vueltas sobre la losa destruida.

—¡Hellhound!— gritó Alucard haciendo un par de sellos con las manos, empujó a Vlad con tanto brío al suelo y en ese momento varios soldados -que tenía en su interior- emergieron del suelo y tomaron a Vlad de todas sus extremidades para inmovilizarlo.

—Qué cobarde de tu parte hermano, siempre haciendo que alguien más se encargue del trabajo que tú no puedes hacer…vergonzoso…—concluyó viendo con repulsión a las criaturas que lo tenían cautivo.

—¡Ni creas que estoy siendo cobarde, quién fue el cobarde fuiste tú al no respetar al Hellhound ganador!— le contestó el Nosferathus yendo hacia su perro. Se hincó a un costado y puso una mano sobre sus órganos expuestos, ya era muy tarde, ya no podría reconstruirse si su corazón era destruido el problema era que su cerebro estaba intacto y éste aún estaba luchando por ponerse en pie. —No, no amigo, quédate allí. Ya no te esfuerces más, luchaste excelentemente, no pude haber deseado mejor compañero. Gracias por tus servicios, regresa ya a tu mundo. Pronto te volveré a ver en el averno—. Le susurró al oído mientras el mencionado lo miraba atento y suplicante, chillando de vez en cuando.

Alucard con prudencia y discreción, tomó su espada y la clavó en la cabeza de Hellhound. Acarició con cuidado su cabeza antes de sacarla de entre el, y después se levantó por completo, con bastante pesar…viendo a su fiel mascota desde hace varios bicentenarios atrás desvanecerse frente a él.

Clavó su mirada rojiza y dilatada en Vlad, quién se retorcía tratando de librarse de sus soldados transilvanos. —Ya es suficiente, no quería destruir todo a mi alrededor pero ya es hora de ponerse serios— dijo mientras una extraña aura obscura lo cubría por completo y los soldados desaparecían.

Corrió hacia él empuñando la espada, Vlad ya no tenía a Jackal, estaba indefenso, lo único que pudo hacer fue protegerse con ayuda de sus brazos -primeramente de su brazo izquierdo- así que Alucard lo atravesó y la deslizó sobre la piel en su totalidad y bruscamente lo arrancó de la base, trayendo consigo un torrente bermejón. Se separó después de haberlo hecho y su grito y el ruido que hizo el brazo de Vlad cayendo al suelo fue música para sus oídos, poco le importó cuando sintió su propio brazo volverse inútil, ahora sólo podía cargar su pesada arma con la mano derecha, pero con brazos o sin brazos, él estaba seguro que ganaría.

Ama, ya todo estará bien...

*. °. *. °. * .°

Sonidos de metal friccionando, golpes, gruñidos, maldiciones y de su voz que la invitaba a volver a la realidad, razón por la cual, pudo ser capaz de desesperar sus cristalinos orbes para clavarlos sobre los individuos que estaban en el cuarto.

Y entonces lo vio…Vio a esa persona que jamás creyó volver a ver, era diferente físicamente, pero sentía su presencia y la reconocía. Él había vuelto, lo había logrado, y ahora estaba allí luchando por el bienestar de todos; por ella.

—Alucard—musitó con un desesperado hilo de voz, trató de levantarse de su lecho, pero sentía que sus piernas le respondían con la misma eficacia de un venado recién nacido. Aún no se componía por completo, su vista estaba nublada, su cabeza con un dolor insoportable y el organismo pidiendo descanso, así que rendida por todo lo previo, cayó desmayada por segunda vez.

Sin embargo aquel murmullo que dio al aire fue audible para el aludido y bastó para que éste centrara su atención en la persona que lo había llamado, reconociendo automáticamente al portador…

—¡Integra!—gritó él con preocupación, motivo por el cual, descuidó un poco su guardia, ya que sus ojos ahora estaban totalmente al pendiente de la rubia.

Gran error…

—¡Oye no creas que porque no tengo el brazo soy un inútil, no te distraigas, el único asunto que tienes ahora es conmigo!—le reclamó el otro, direccionando toda su monstruosa fuerza sobre su único brazo, echándolo hacia atrás y acorralándolo en el acto contra el muro de la pared. —Demonios, no creí que fuera a usar éstas tan pronto—. Sacó de él una serie de papeles con inscripciones rumanas y las colocó alrededor de Alucard, haciendo un perímetro santo para evitar que siguiera con sus acciones. El occiso afectado trataba desesperadamente de librarse de aquellas ataduras, pero le era imposible, por segunda ocasión él se volvía como una mosca atrapada en la telaraña y Vlad en la araña…en la espera de su inminente ataque, ya que él no tenía conocimientos en la magia e invocaciones como era experto el vampiro copia.

—Hice éstas también para controlarte…creo que funcionan bien, pero no se comparan con el nuevo poder que adquiriré…¡Mírame de cerca hermano y ahora tú grita para mí!— gritó como poseso mientras dirigía su boca hacía el cuello del Rey No Muerto.

—Y otra vez, quiero el tuyo…

Tras decirlo, abrió totalmente la boca y hundió sus colmillos de porcelana en el níveo cuello de Alucard y comenzó a succionar con fuerza la espesa y deliciosa sangre del valaco. Varios segundos pasaron y se separó de él con placer marcado en todo su rostro y restos de sangre en la comisura de sus labios, que relamió con gusto.

—Ahora sí, creo que podemos continuar…—le susurró en su oído mientras se separaba por completo de él. En un abrir y cerrar de ojos, el cuerpo de Vlad comenzó a sacudirse repetidamente en una velocidad impresionante, con cada temblor de su cuerpo, algo de él iba cambiando, cuando dejó de moverse, reveló a un hombre…para ser más precisos a Alucard en su forma humana, cuando era el Rey de Valaquia, él ya era Vlad en su totalidad.

—Mmm…Hermano creía que en tu forma actual eras fuerte, pero no se compara en nada con esto…Que delicia de sangre, cuánto enojo, cuánta fuerza, cuánto poder…—decía mientras un aura negra y rojiza comenzaba a surgir de él.

—¡¿Qué has hecho?! ¡¿Por qué nunca estás conforme con lo que obtienes?!— le reclamó Alucard al ver que nuevamente ya era igual que él. —¡Tú no puedes controlar esta clase de poder!— concluyó comenzando a sentirse débil, al perder tanta sangre y por tener contacto con los sellos religiosos.

—Sí, sí puedo y te lo voy a mostrar ahora—concluyó con un rictus salvaje y diabólico. Alzó el único brazo que tenía y lo dirigió hacia el suelo. —{¡Vin, vin la mine!}— gritaba mientras toda clase de personas comenzaban a salir del suelo.

—¡NOOO! ¡DETENTE!—rugió Alucard con desesperación.

*. °. *. °. * .°

La rubia abrió desmesuradamente los ojos al escucharlo gritar. La adrenalina que proyectaba su ser en ese momento, fue suficiente para hacerla parar en un menos de un santiamén haciendo que todo el pesar y la sensación de mareo quedaran de lado.

Miró a tientas a su alrededor –ya que sus lentes estaban rotos- y se vistió a como pudo, con los vestigios que quedaron desperdigados de sus ropas. Dirigió su vista hacia donde minutos atrás había visto a la criatura que amaba, sin embargo, ahora había dos de ellos; dos completamente iguales…

Y sintió que algo estaba mal, pronto sus dudas quedaron disipadas al contemplar como uno de ellos gritaba algo en su lengua natal y casi al instante varias personas y animales comenzaron a surgir con lentitud de la superficie en la que estaban.

Lo primero que hizo fue buscar a su subordinada, cuando la encontró se escabulló y logró posicionarse a su lado, fue una fortuna que estuviera tan cerca de ella, sino hubiera sido realmente difícil llevar a cabo dicha acción, tras hacerlo la arrastró a un lado cama y se quedaron en la losa, de esta manera, la cama fungía como barrera y escondite de los vampiros.

La abrazó con fuerza, —Seras—susurró temiendo lo peor. Vio sus heridas y la plasma viscoso saliendo de ella, así que mordió su muñeca izquierda lo suficiente como para hacer una incisión de mediana anchura y con la otra mano apretó la base de la muñeca, casi al momento, una cantidad generosa de linfa comenzó a brotar. —Vamos sé una buena chica, bebe y regenérate. Esto se está poniendo cada vez peor— le dijo poniendo la muñeca sobre la destrozada boca de la rubia menor.

En cuestión de segundos, ella comenzó a succionar desesperadamente el líquido vital. Al cumplir su cometido, fue capaz de abrir los ojos y de articular palabra. —Integra-sama…yo…nosotros lo lamentamos—se disculpó antes de acabar con una mujer que salía del piso junto a ellas, posteriormente trató de levantarse rápido, pero no lo consiguió sus movimientos eran lentos y algo torpes, la sangre le había ayudado, pero no era suficiente para recuperar totalmente sus poderes. —Mi maestro, debemos…ir…él…está— le dijo tosiendo débilmente al finalizar.

—Gracias, pero ya es suficiente, soy la representante de Hellsing, yo soy su dueña, así que yo seré quién le ponga fin a esto— dijo con un semblante serio y frío.

—Pero…—no pudo ser capaz debido a que la platinada la paró. —No Seras, ya he tomado la decisión no podemos permitir un genocidio en Inglaterra, mucho menos… me niego a seguir perdiéndolos a ustedes, no importa si es él, ¡lo haré!— concluyó irguiéndose del piso y pisando la cabeza de un soldado valaco que estaba a punto de salir.

—Un favor más Seras, en cuanto puedas moverte sin mayor problema, ve por los demás y llévalos a otro lugar, este lugar ha dejado de ser seguro—.

—Entiendo… ¡Ah! Integra-sama, no olvide esto— le dijo poniendo una pañoleta en su maño. —Nos veremos pronto, todos nosotros… ¿verdad?—preguntó suplicante. Integra arrancó un trozo de su sábana y lo enrolló alrededor de su puño para detener la hemorragia de su muñeca, tomándose algo de tiempo antes de decir:

—Sí, Seras, así será— le contestó con una sonrisa sabiendo que en el fondo estaba mintiendo. Tras decirlo y cuidándose del ejercitó infernal se dirigió en dirección hacia el otro lado de la pieza en donde estaban los rumanos.

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¡Mis amores! Agradezco mucho todo el apoyo que me brindan, por favor, no olviden dejarme un review para conocer sus opiniones y saber que les ha gustado, realmente he puesto toda mi imaginación y mi corazón en este capítulo. No sé cómo han logrado aguantarme tanto tiempo…ahora que me pongo a pensar, ¿11 capítulos ya? Capítulos que no hubieran surgido sin ustedes, recuerdan que estuve a punto de tirar la toalla…qué bueno que no me dejaron hacerlo, realmente estoy disfrutando mucho esto.

Debo confesarles que ya el siguiente capítulo es el último. Prometo mucho amor y drama en el siguiente jaja, debo compensarlo por todo lo que les he hecho pasar a estos dos.

Bueno, respecto de la opinión/votaciones que me dieron (Pm, reviews, correo) De si poner lemon o no, quedó igual ¿ustedes creen? ¡Está en empate! Así que estoy pensando en hacer dos, ya sea un epílogo u otro con final abierto, ¿les parece? De esta manera complaceré a todos.

Como siempre mi eterno agradecimiento y espero hayan disfrutado el chap.

¡Saludos, besos y abrazos! Muuuaaa *.*

Los quiere: ''''(。◕‿◕。)'''' …..€.ђ.α.n.ё.k.ΐ.n….…

Los que tengan cuenta, recibirán un PM mío pronto con mis agradecimientos y comentarios personales.

Respuesta a reviews anónimos:

VladTurunen: ¡Bienvenido, bienvenido sea usted! (No sé si eres chico o chica) Muchas gracias por tomarte el tiempo de dejarme un review en esta ocasión. El ser más rápida, siempre será relativo, porque depende uno de muchas cosas más la imaginación, tiempo y ánimo, pero estoy segura que esta vez fui más rápida jajaja. Si no fue así, discúlpame de verdad! No podría hablar por todas…pero al menos de mí…¡Sí, soy una pervertida compulsiva! ¡Lo confieso! :D Y hablando de ello, eso de sacar el látigo me agrada eh… ¡Saludos y gracias por comentar! Espero leernos pronto y que el chap te haya gustado. *.*

Asdf: Gracias, sabes que siempre he agradecido tus reviews, siempre es un gusto saber que te agrada lo que hago. ¡Te mando muchos abrazos y besos! :D Nos leemos pronto

Zak: Jajaja,apoco te dejé sin habla o fue culpa del ratón que se comió tu lengua? Muchas, muchas gracias por tu review mi nena linda. Espero te guste la conti. Mándame un mensajito para saber si sobreviste con éxito para leer esto jajaja :P Que gusto que estés bien, qué dice la escuela, ya estás en vacaciones también? Yo igual te mando besotes, y por supuesto abrazos! C: