Escuela militar

Lisa Simpson y su hermano Bart Simpson habían ingresado a la escuela militar hacía un par de meses.

Después de una de las travesuras de Bart, el Jefe Wiggum sugirió a los padres del muchacho, enviarlo a la escuela militar, donde Bart podría aprender a ser más disciplinado. Pero, nadie esperaba que Lisa pidiera ingresar también a dicha academia.

La niña de ocho años fue cautivada por las actividades intelectuales que se impartían a los cadetes. Y si bien Lisa nunca había estado muy interesada en los retos físicos, eso no la desalentó.

Pero ahora la chica Simpson estaba deprimida. Ella era la única niña en esa escuela, y muchos de los otros cadetes se habían propuesto ponerle las cosas difíciles en busca de que ella renunciara.

Ella no encajaba del todo en su antigua escuela por ser una persona lista y sensible. Pero ahora era más rechazada que nunca, simplemente por ser una niña. Lisa se sentía sola, incluso Bart había preferido pasar el tiempo con los demás cadetes y no con ella.

Y debido a que las actividades físicas no eran una de las fortalezas de Lisa, ella había perdido las esperanzas de pasar el examen final que le permitiría graduarse de segundo grado.

Eran las ocho de la noche, Lisa estaba sola en la cabaña que le habían asignado. La preocupación que la embargaba no le había permito dormir todavía. Pero su tristeza fue reemplazada por asombro cuando escuchó un par de suaves golpes.

Lisa miró hacia el lugar del cual provinieron los sonidos y vio que alguien más estaba dentro de la habitación. El individuo había sido lo suficientemente sigiloso para entrar sin que la chica lo notara y luego golpeó levemente la pared para llamar la atención de esta.

Sin duda, Lisa se asustó por un momento. Pero luego de unos pocos segundos, ella reconoció a la misteriosa figura. El individuo llevaba puesto un antifaz, guantes, botas y una capa que eran de color azul oscuro, el resto de su traje era de color gris.

Aquel intrépido visitante era un chico de apenas diez años. Un poco más alto que Lisa pero más bajo que la mayoría de los cadetes en esa escuela. Él era considerado un vándalo por muchos en la ciudad, pero Lisa no lo consideraba así.

-Eres tú, Bartman -dijo la niña.

-Hola, Lisa -saludó el enmascarado-. ¿Cómo estás?

-La verdad, me siento algo triste.

-Si quieres, puedes contarme lo que te sucede -el joven hablo con un tono suave.

-Ha sido difícil estar en este lugar -Lisa contestó triste-. Los otros cadetes me tratan mal por ser una niña.

-Lisa, a veces los niños pueden ser crueles. El comportamiento de algunos mejorará con el tiempo.

»Puede ser difícil, pero no dejes que la mala actitud de otros te afecte. Sube ese animo.

-Yo sé que no importa lo que esos tontos piensen. Pero me siento muy sola, extraño a mis padres y no tengo con quien hablar. Bart ya no pasa tiempo conmigo, prefiere estar con los demás cadetes.

El joven conocido como Bartman permaneció en silencio unos segundos, pensativo.

-La gente a veces olvida lo que es realmente importante... Seguramente tu hermano no pensaba lastimarte, sé paciente con él. Si le dices cómo te sientes, lo ayudarás a recapacitar sobre sus acciones.

-Tienes razón. Yo sé que Bart se preocupa por mí. Hablaré con él mañana.

-Muy bien. ¿Te sientes mejor ahora? -preguntó el enmascarado.

-Sí. Gracias -dijo Lisa. Una bonita sonrisa era muestra que se encontraba mejor.

-Es bueno verte sonreír.

-Pero todavía estoy algo preocupada, por la prueba final. No soy buena para las actividades físicas.

-Estoy seguro que puedes con eso. Solamente debes confiar en ti.

-Lo intentaré.

-Bien. Ahora debo irme- declaró Bartman y emprendió la partida.

-Adiós -se despidió Lisa.

-Adiós, Lisa -respondió él y luego salió por la ventana por la cual había entrado anteriormente.

Unos minutos después en otra de las cabañas, Bart Simpson entró por la puerta. El joven esperaba que nadie se hubiera dado cuenta de que había roto las reglas al salir de la cabaña durante la noche.

El chico de 10 años caminó, teniendo cuido de no despertar a sus compañeros, hasta su cama y se acostó. Bart se sentía mal por haber estado ignorando a Lisa, por lo que había ido a verla esta noche. Ahora ambos podrían dormir más tranquilos.

Al día siguiente Bart ayudó a Lisa a prepararse para la prueba final. Y el ultimo día de clases ambos aprobaron la prueba. Para el año siguiente los niños Simpson no asistieron a la escuela militar sino que volvieron a su vieja escuela, pero siempre recordaron sus días como cadetes y aquella importante lección sobre lo mucho que vale ser hermanos.


Este capítulo está basado en el episodio The Secret War of Lisa Simpson, llamado La guerra secreta de Lisa Simpson en España y en Hispanoamérica, perteneciente a la octava temporada de la serie animada Los Simpson.

La idea de usar a Bartman me la dio en parte el personaje Kenny de la serie South Park, quien se disfraza como Mysterion para consolar a su hermana pequeña.

Entra varias ideas para un nuevo capítulo, me decidí por esta debido al comentario de SessKagome and Shade Shaw, que me pidió un capitulo que tratara sobre el amor fraternal de Bart y Lisa.