RECUERDO 2

Noté un golpe seco en mi nuca, caí al suelo, mi cuerpo inerte, pero mi cabeza, estaba más viva que nunca. Escuché al chico reírse.

─¡Pero será zorra! Será mejor que me la lleve de aquí, no tienen mucho respeto por las esclavas, pero no pueden ver a una en este estado.

Noté como el chico me cogía como a un saco de patatas, llegó hasta la puerta, ya que hace bastante ruido al abrirse, pero el chico, en vez de seguir adelante, se quedó parado, y noté que algo andaba mal, ya que oí como el hombre tragaba en seco, haciendo eco por toda la sala.

─Se…señor… ─escuché como al hombre le temblaba la voz, y hablaba muy bajo, casi en susurro. ¿Quién sería ese Señor? Por que desde que llevo aquí, esa palabra ya la he oído un par de veces. Entonces, supe a quién se refería.

─¿Qué estás haciendo? ─ya sabía quién era, el chico de ojos "rojos", supongo que eso me dejo más… ¿tranquila? De alguna manera, sí.

─Es… es mi esclava señor.

─Si… eso ya lo sabía, me refiero a… que… ¿le pasa?

─Se… desmayo… y… yo… iba a llevarla a… la enfermería. ─Pero será… ¡Qué cabrón! Que me desmayé… lo único que espero… es que no se lo crea, no creo que sea tan tonto para creerse eso. Además, yo no sabía como se estaba dando la acción, pero al chico de ojos "rojos" se le escuchaba más cerca.

─A… ¿la enfermería? ¿No me estás mintiendo? ─No se porqué, pero me daba la impresión que el hombre negaba con la cabeza a cada pregunta que le hacía.

─Si… si señor…

─Bien… lleva a TÚ esclava a la enfermería, y nada más llevarla, tráemela, tú, Cell y yo, tenemos que hablar.

Y después de decir eso, al chico ya no se le volvió a oír, pero si noté como el hombre que aún me sostenía vagamente, me dejó caer, dando con el suelo en la cabeza, ¡qué dolor! Justo en la esquina superior derecha de la cabeza, casi en el ojo, noté como me escocía y se me hinchaba y al parecer, el hombre estaba bastante furioso. Noté como se acercó a mí, y me susurró al oído, ¿es que acaso sabía que estaba "despierta"? creo que NO.

─Como el jefe me toque un solo pelo, te juro… te juro que me las pagarás, y además, ya te puedes ir despertando, por que en cuando tú y o estemos solos, sabrás lo que es sufrir de verdad.

Y ahí, quedó todo, después de eso, me cogió bruscamente, y me llevó a la enfermería, eso creo, por que al entrar allí, noté como un olor a… ¿pureza? El caso es que allí se estaba bastante bien, y mucho mejor cuando el hombre me dejó en una camilla, no era muy cómoda, pero era lo más confortante que había probado desde hace mucho.

─¿Vaya… que le has hecho a esta pobre muchacha? ─oí una voz, parecía de un hombre bastante mayo, pero solo era lo que oía.

─Ella se lo ha buscado ─noté como unas manos bastante arrugadas y ásperas me tocaban el chichón de la frente. E interiormente me quejé. Pero algo pasó, por que cuando yo me "quejé" el hombre apartó la mano.

─Déjeme un momento a solas con la chica.

─¿Qué? ¡Ni hablar!

─No es una pregunta, es una orden. Anda, venga, lárgate de aquí. ─Por lo que parecía, aquel viejito, estaba echando a aquel bruto. Me reí internamente.

Oí como el hombre se acercaba a mí.

─Niña, has tenido suerte, has estado a punto de irte al más allá. ─¿sabía que le podía oír? Algo, me decía que sí. ─Este es un caso muy extraño, jamás había visto casos como el tuyo. Pareces inconsciente, e incluso muerta, pero… estás más viva que nunca. ─si, lo sabía. ─Permíteme conectarte estos cables para que podamos comunicarnos. ─Noté como el hombre, cómo me había dicho, empezó a colocarme algunos cables, en los brazos, piernas y en la cabeza. Y entonces, algo mágico ocurrió, me vi en una sala, de color negro, como en las películas, pero la verdad, es que empecé a dudar si estaba ya en la realidad o no, pero entonces, alguien apareció, y reconocí la voz, aquel hombre viejo, era bajito, barba, anteojos, medio calvo con algún que otro pelo en la coronilla, pero medianamente calvo. Levaba una bata bastante larga, casi por sus tobillos, nariz pequeña y arrugada, manos bastante grandes, como todo "viejo" arrugadas, pequeños pies que asomaban por debajo de la bata, ojos bastante grandes y cejas peludas.

─Vaya, a si que… as i me imaginas… interesante, me gusta.

─Imaginar…

─Este no es el mundo real niña, yo ahora mismo estoy contigo aquí, en tu mente, y es bastante bonita y grande, ¡maravillosa!

─Mente… ¿por qué no puedo volver a la realidad?

─Bueno… después de estar un rato pensando… verás… ¿Tú… eras feliz en la Tierra? Porque… eres humana ¿no? ─Yo asentí.

─Yo… ─agaché la cabeza. ─no era feliz en la Tierra.

─Y ¿eres más feliz aquí? ─¿más feliz? Pues…

─No se que es peor.

─Vaya… a si que era eso. ─Yo levanté las cejas en señal de interrogación. ─Si… verás, tú lo has pasado muy mal en la Tierra, y aquí, por lo que veo, no te ha ido muy bien. A si que tu cuepo, ya no quería sufrir más, por que al parecer, tú has tendido mucho más dolor físico que moral, por eso tu cuerpo está desconectado, como un enchufe, ¿comprendes? ─Yo asentí.

─Y ¿Cómo hago para "enchufar" mi cuerpo de nuevo?

─Bueno… eso… es asta que tu cuerpo quiera, cuando él piense que ya no haya tanto sufrimiento como antes, podrás mover tu cuerpo. Ahora, será mejor que te cure esas heridas, te daré unas pociones para que no sientas nada. Yo asentí y le di las gracias.

Mientras el hombre me estaba curando, noté como la puerta se abría.

─¿Está ya la niña?

─Necesita reposo, eso es lo único que necesita, cuando ya esté bien, te mando llamar.

─No puedo, la necesito, el amo me pidió que la llevase ante el en cuanto la hayas curado… físicamente.

─Vale, quédate, pero en silencio. Y no toques nada.

Algunos minutos le hicieron falta al hombre mayor para que pudiera curarme físicamente. En todo ese momento, nadie dijo nada.

─Ya está, ahora, intenta descansar, ten paciencia, y no dejes que nadi e te destruya.

─¿Con quién hablas viejo loco?

─Contigo NO. ─Yo me lo pasaba pipa con esos dos. El hombre me cogió, nada delicadamente, caminamos, caminamos bastante, bueno… caminó él XD. Y como me aburría muchísimo, contaba, por segundos, desde la enfermería, hasta que el hombre me dejó en otra camilla, 200 segundos, o sea, un poco más de tres minutos, que a mí, se me hicieron eternos XD. Cuando llegamos al interior de la sala, algo me recorrió por el interior. Y el hombre, me dejó en la camilla, noté como se separaba, pero otro "aura" se acercaba y me tocó el chichón de la frente.

─Esto… esto no lo tenía antes, ¿Qué pasó? ─Era el chico, estaba segura, el chico de ojos "rojos"

─Si… que lo tenía mi señor.

─¿Estás contradiciéndome?

─No… No…

Pero algo ocurrió, el hombre soltó un quejido, y tosió, seguro que alguna patada en el estómago. Lo más raro, es que le chico estaba al lado mío, a si que seguro que le pegó alguien.

─No tenías que haber hecho eso ─dijo el chico que estaba a mi lado.

─Nos estaba tomando el pelo… ─es el chico de ojos verdes, vaya… ¡qué cómico! No se sus nombres, menos mal que sus ojos son de diferente color, aunque, podría ponerle otros motes… pero si eso… más tarde. El caso, es que el chico de ojos verdes le había dado un puñetazo/patada al hombre , que ahora mismo, solo se quejaba en el suelo, o el hombre era muy débil, o es que el ojos verdes, tenía una fuerza impresionante.

─No mis señores, yo no…

─Callate de una vez estúpido ser. ─dijo el chico que le había dado.

─Yo…

─No te hagas el tonto, sabemos que nos has estado mintiendo ─dijo el otro chico

─No señor, yo no…

─Te hemos pillado. Tenemos cámaras por toda la nave.

Nave, dijo ¿nave? Estamos en una nave, ¿referirá a un avión?, o una nave como las de las películas… estoy confundida, muy confundida.

─Pero señor… ─el chico no acabó, algo le ha debido frenar. Entonces el chico de ojos "rojos" habló.

─Pero…

─Hay muchos soldados que hacen daño a sus esclavas ─Soldados, ¿pero donde coño estoy? En un avión militar…

─¿Y qué? ─siguió hablando el chico ─¡Ha! Tú te refieres, que por que a ti, ¿no?, ¿Si o no? ─¿Era una pregunta retórica…? Puede, eso pensaba, pero no lo era. ─¿Te refieres a eso? ─dijo el chico elevando la voz.

─Si señor.

─Pues verás, eso… a ti no te importa. ─Noté como el chico se iba alejando de mí, y supuse que iba hasta el hombre que estaba en el suelo, creo. ─La chica se quedará con nosotros hasta que despierte, y que no me entere yo que se te ocurre pasarte por aquí, acercarte a ella, mirarla, o si quiera respirar el mismo aire ─¿Me estaba defendiendo? Wuau, la verdad es que sus palabras me dieron un respiro, ahora me sentía genial, súper bien, y por fin estaba en paz conmigo misma. Y aunque mentalmente estaba genial, mi cuerpo cada vez esta peor, o por lo menos, eso siento yo. Me recorrían sudores fríos, y a veces me daban escalofríos. Me preocupé un poco más de los chicos.

─Ya veremos que hacemos contigo ─dijo el ojiverde.

Me pareció escuchar pisadas hacia la salida, a si que supe que el hombre "herido", se había ido. Oí como los dos chicos que quedaban en la sala se acercaban a mí.

─¿Qué vamos a hacer con ese? ─dijo el ojiverde.

─Todavía no lo se, antes tenemos que saber si esta chica es humana. ─¿Es que ellos no lo son?, ¿y yo?, ¿lo soy? Las dudas me carcomían la cabeza, tenía muchas dudas. Siento que nunca pertenecí a la Tierra, era diferente a las demás chicas, a las demás chicas y a todos los demás, diferente, era rara, no encajaba con nadie, claro hasta que conocí a Bra. ─Tú te quedarás vigilándola ─continuó el chico.

─¿Qué?, ¿Por qué yo?

─¿Quién si no?

─A un soldado, al doctor chiflado… ─supongo que se referirá al doctor.

─Un soldado la podría dañará más de lo que está, y el Dr. Post ─Dr Post, vaya a si se llamaba. ─tiene mucho trabajo que hacer. Noté como el chico se alejaba de mi lado.

─¿Por qué tanto interés en esta humana? ─eso, ¿por qué tanto interés en mí?, a mí también me interesa.

─Ya te lo dije, ningún humano se salta tres salas de un tirón, además, es una cría, y me dijo que nunca había practicado artes marciales.

─Pues te habrá mentido.

─No mentía, de eso estoy seguro. Además es una humana pura ─¿Pura? Qué significaba eso…

─Ya lo que tú digas…

─Tú quédate aquí hasta que despierte, no debe de faltar mucho. No dejes que nada ni nadie se acerque, ¿me has entendido?

El chico que estaba a mi lado no respondió, por lo menos, no hablando.

Desde que se había ido el chico de ojos "rojos", todo había quedado en silencio, bueno, alguna vez, el ojiverde se quejaba, como "genial" decía muchas veces frustrado, se notaba bastante que no quería estar aquí conmigo, también soltaba algún "y ahora, me dice que tengo que cuidar a una mocosa humana", es verdad, eso es lo que soy, una mocosa. El caso, es que el chico no paraba de ir un lado a otro, y a otro, lo único que se oía en la habitación, eran sus pisadas y quejas, y como yo también me aburría muchísimo, empecé a contar.

Y cuando ya llevaba tres horas, veintitrés minutos y 8 segundos, noté como el chico, se acercaba a mí.

─Parece que está muerta. ─Noté como su aliento tocaba mi cuello, me hubiese dado un escalofrío si me pudiese mover. ─Me aburro muchísimo, me voy a ir por unos segundos. ─y entonces, desapareció. Como se atrevía a dejarme sola, alguien podría venir. Y entonces, me empecé a preocupar, y todavía más cuando noté como alguien se acercaba a mí, empecé a ponerme nerviosa, por que de algo estaba segura, no era nadie conocido, además, me dolía muchísimo la cabeza, y los escalofríos iban y venían

─Vaya… ─le oí decir ─qué linda…está dormida…ahora que lo pienso… nunca me he aprovechado de una chica durmiendo, estaría bien… ─pero que dice este degenerado… no hablara en serio… o si… ─Noté como la mano del chico rozaba uno de mis pechos, pero menos mal, que no llegó a manas, por que algo, o mejor dicho alguien, lo derribo, me hubiese gustado ver como, y justo en ese momento, noté como mi cuerpo temblaba.

─¿Qué mierda estás haciendo humano asqueroso? ─mi chico ojiverde… mi…mi chico… bueno… ahora si… pero… ante no, ustedes ya me entienden XD.

─Yo…

─¿Qué ha pasado aquí? ─grito el chico de ojos "rojos"

─Nada, que… este asqueroso humano estaba a punto de tocarla.

─Y a eso lo llamas nada… ─gritó el chico─ ¿Y tú, donde estabas?

─Me despisté un segundo nada más…

─Tú… ─supuse que se lo decía el hombre. Por Dios que me encontraba mal, sentía mi cuerpo desfallecer, y sentía, que mis segundos, se acababan. ─Vete de aquí ahora mismo antes de que me arrepienta. Y Tú…¿Donde diablos estabas?, Te dije que te quedaras.

─Solo fue durante unos segundos.

─Me da igual, no vuelvas a desobedecerme… ─mis sentidos, por lo menos los pocos que me quedaban, se iban perdiendo.

─¿Qué?, ¿Desobedecerte? Tú no me das orde… ─Y entonces si, todo cayó, mi cuerpo se desvaneció más de lo que estaba, y mi mente comenzó a vagar entre un mondo de colores y fantasía, pensé que iba a ser más malo.

Y en cuanto a la discusión de los protagonistas, yo, no oí nada más, pero tengo contactos, y me contaron lo que ocurrió, aunque, con un toque mío. Ustedes ya saben quiénes son, a si que así los llamaré, este paréntesis de lo ocurrido, acabará cuando yo diga.

─¿Y ahora que te pasa a ti? ─dijo Freezer mirando a Cell, entre medio enfadado y confuso por el rostro de su "socio"

─Se… se ha movido ─Freezer fue corriendo hacia mi, y se puso a mi lado, mientras Cell, se mantenía alejado. Por que yo, la verdad es que no me acuerdo de nada.

─Tsss… despierta… ─El chico me tocó la frente ─¡Joder!

─¿Qué pasa? ─dijo Cell mientras se acercaba un poco preocupado.

─¿Cuáles la temperatura media de los humanos?

─36 ºC y medio.

─Esta chica no está bien, tócala. ─Y la mano de Freezer fue sustituida por la mano de Cell.

─Está ardiendo, será mejor que llamemos al doctor.

Después de llamar al doctor, se quedó revisándome, tan solo para comprobar que no tenía nada grave. Freezer se había ido a una misión, y Cell, estaba a mi lado, y el Dr. Post al otro lado. Cuando el doctor ya sabía lo que me pasaba, sonrió, y Cell, lo notó.

─¿De qué se ríe?

─La chica despertará en una hora aproximadamente. Vaya… por fin conseguiste sentirte segura…

─¿Con quién habla?

─Con la nena.

─Si no está despierta.

─Si que lo está, o lo estaba.

─Pero no se mueve.

─No, pero si que escuchaba, escuchaba todo.

─¿Cómo es posible?

─No es una humana normal y corriente, de todo el odio acumulado, ha conseguido que su estructura cambie.

─Dice… ¿qué el odio que le han provocado la ha convertido en… esto?

─¿Esto?, es solo una cría, que ha pasado por muchos momentos difíciles, es una cría humana, claro que no es una humana corriente.

─Bien… ¿Algo más que no sepa?

─En este mundo, muchas, pero sobre la muchacha, si, cámbiale los trapos mojados cada hora, y no te separes de ella.

─¿Es una orden?

─No, no cumplirías, tómatelo mejor cómo… una suplica.

Y el Dr. Post, se fue, y nada más salir por la puerta, Freezer entró.

─¿Qué tal está?

─Sigue sin cambios, aunque a veces siento como si se quisiese mover, y no pudiese.

─Muy observador. Sabes… he estado pensando ─dijo Freezer mientras ocupaba el sitio del doctor.

─Que bien… ¿algo interesante? ─dijo Cell haciendo ironía.

─No creo que te guste mi plan.

─¿Por qué siempre tienes que meterme en medio de tus planes?

─Eres mi socio, pero… acabo de cambiar de opinión, mejor… nada, olvídalo, tú no querrías.

─¿Y para eso piensas?
─Entonces… ¿Quieres, o no quieres formar parte de mis planes?

─No

─Pues eso… ahora… si quieres, ya te puedes ir, yo me encargo de ella.

Y dicho esto, Freezer se quedó conmigo durante todo el día, y esa hora que se supone que yo tendría que haber despertado, se pasó, al igual que dos, tres, y cuatro horas, hasta que al fin, desperté.