Y así comencé mi pequeño relato de lo que sabía… ¿me permitiría hacer algunas preguntas?

─Es verdad que no sabes demasiado. ─dijo Guía volviendo a su sitio detrás de la mesa.

─¿Por qué estoy aquí? ─le dije muy rápido. Guía me miró, suspiro.

─¿Tú sabes algo?

─Sólo que mi "amo" me escogió para… algo que todavía no estoy dispuesta a comprobar. ─Guía me miró sonriente.

─Has tenido mucha suerte. ─sonreí tristemente al recordar a las demás chicas… yo habría acabado como ellas.

Justo en ese momento, alguien entró a la sala. Los que allí estaban, hicieron una reverencia, Cell había llegado. Me recorrió un escalofrío al pensar en el entrenamiento que me esperaba.

Cell miró a Guía.

─Cell. ─dijo el moreno asintiendo en forma de saludo. Cell no le dijo nada, su mirada se posó en mí, e inconscientemente di un paso hacia atrás, de verdad que imponía muchísimo más de esa forma… humano no parecía tan… malo.

─Ven conmigo. Volveremos a la sala 5.

Y le seguí… me fijé en más detalles de lo que debía… su andar parecía sacado de una película de suspense… no hacía el menor ruido al andar, a lo mejor eran esos… ¿pies? Si a "eso" se le podían llamar pies. Deje sus pies para concentrarme en donde estaba. Bueno… más o menos me orientaba, pero no se por qué me parecía que todo era muchísimo más grande de lo que parecía. Y cada pasillo, a pesar de ser igual que los demás, era otro nuevo. Corto se me hizo el camino. Al llegar, Cell me dio una señal para que pasara primera, lo miré dudosa, pero al final accedí. Claro que, como siempre en ese maldito sitio, las cosas siempre pueden ir a peor. Al ir al pasar por la puerta, la muy… puñetera no me dejaba. Supuse que debía pasar a la siguiente, pero antes de hacerlo, miré a Cell, y de verdad que parecía bastante tranquilo, no sé porqué pensé que podía estar algo sorprendido, ¿es que acaso se esperaba que ya pudiera pasar a la siguiente sala?

─Pasa a la 6. ─me dijo mirándome bastante fijo, lo que me hacía sentir bastante incómoda. Caminé hasta la seis, que estaba justo al frente, y menos mal que esta si me dejó pasar, solté un suspiro de alivio. Entré más rápido de lo que mis pies pedían y… me caí al suelo… sí, que patética, y yo en ese mismo instante me moría de vergüenza, me levanté lo más rápido que pude sin mirar a Cell a los ojos. Sentí el rostro ardiendo y supuse que estaba colorada. Miré a Cell para ver si lo había notado, y… sí, si parecía haberlo notado, ya que... su rostro estaba… ¿sorprendido? Ya, seguro de lo torpe que era, y este entrenamiento acababa de empezar. Cell me pasó por un lado y yo, avergonzada por mis torpes movimientos, bajé la cabeza esperando instrucciones. Pasaron pocos segundos, y oí como Cell resoplaba, levanté la cabeza, y le vi en medio de la sala, mirándome.

─¿Cómo de veloz eres? ─¿veloz?

─No soy veloz. ─le dije muy flojo, pero al parecer me entendió.

─Ya… ─¿Cómo? Parpadeé un par de veces sin creer todavía lo que había visto… ahora Cell estaba detrás mía… cuando hace tan solo un par de segundos, estaba de la otra punta de la sala… me giré rápidamente, muy sorprendida.

─Algún día podrás hacerlo. ─no sabía si reírme… ¿yo…? ¿Haciendo eso…? Jamás, es imposible, yo soy HUMANA, ¿no? A veces lo dudaba.

Miré a Cell delante mía, no se movía ni decía nada, solo me miraba fijamente y eso me incomodaba muchísimo. ─¿Qué hiciste con Freezer esta mañana?

─Solo corrí durante dos horas, y después me hizo golpear un saco… pero ni lo moví. ─él me miraba serio, y diablos… sí que incomodaba…

─¿Sólo… hiciste eso? ─¿acaso estaba sordo? Yo asentí energéticamente. ─Bien… ─dijo mientras extendía un dedo hacia una pared ─no podré enseñarte mucho si no sabes controlar tu energía… ─¿mi energía? ¿Pero de que chorradas estaba hablando? Y se lo hice saber, poniéndole una mirada confundida. Él miró hacia la pared a la que apuntaba, y en menos de un segundo, la pared había quedado hecha trizas… Yo abrí la boca ligeramente… ¿pero qué clase de marciano verde era ese? ─Eso… es energía centralizada… Ki. Quiero que sepas que estoy teniendo… muchísima paciencia contigo… Pero creo que no voy a poder soportarlo. ─Yo casi ni entendí lo que dijo, ya que seguía demasiado embobada con la pared. ─Quiero que saques toda tu energía… y por experiencia… eso se consigue solo de una forma… ─en ese momento esbozó una sonrisa que me produjo un escalofrío por todo el cuerpo… esa sonrisa macabra…

Y sin que pudiese esperarlo, Cell ya estaba detrás de mí, y solo pude gritar cuando sentí que me golpeaba la espalda. En ese momento pensé que estaba rota. Me había quedado tirada en el suelo con una mueca de dolor en el rostro.

―¡Levántate! ―me gritó desde lo alto. Y él sabe que lo intenté, lo intenté decenas de veces, pero cada vez que estaba a punto de arrodillarme, mis pies se paralizaban y no respondían y yo volvía a ver el suelo enfrente de mí. ―Vaya… pensé que eras más fuerte… solo hizo falta uno golpe para casi matarte. ―Y eso me hizo enfurecer… Eso me lo decía a mi… a mí… que había tenido que soportar como al ser que llamaba padre me pegaba todos los días durante mi existencia, y este maldito… bicho verde me había dado solo un golpe… esto no iba a quedar así, y haciendo el mayor esfuerzo que pude, conseguí levantarme, alzar la cabeza y mirarle fijamente. Él me miraba serio, o eso parecía. Y yo sentía como me iba a romper de un momento a otro, me dolía la espalda a horrores, me estiré un poco, y me remangué las mangas de mi camisa sucia. ― Eres débil y con otro golpe más te mataría, y por desgracia no puedo hacerlo… de momento. Intentaré controlarme. ―me dijo antes de volver a la carga y molerme a golpes. ¿Es que acaso había salido de un infierno para volver a otro? ¿Qué mierda era todo esto? ¡Ni si quiera sabía dónde estaba!

Estuvimos entrenando…. bueno… para él una pérdida de tiempo, y para mí una muerte casi segura. El caso es que estuvimos así por unas cuantas horas… lo que mi cuerpo rindió, y después de eso, mis ojos se cerraron, no sé si por el dolor que sentía en ese entonces, o por el cansancio que tenía.

Cuando desperté no sabía qué hora era, estaba en mi habitación. Todo estaba en penumbras, y no sabía si era de día. No sabía cuánto había dormido, e intenté recordar que había hecho antes de caer rendida… No me costó recordar la paliza que aquel ser me había dado… pero me pareció muy curioso e intrigante… No me dolía absolutamente nada, y tampoco se me veía alguna marca. Me incorporé de la cama lentamente por si podía tener alguna molestia o dolor, pero no tenía nada a si que me levanté en dirección al baño. Me llevé una sorpresa y… abrí los ojos sorprendida… estaba desnuda, y ni si quiera sabía que había pasado con mi ropa. Miré hacia los lados, nerviosa y un poco angustiada, soplé de alivio al ver una bata que colgaba de un gancho. Me la coloqué y salí del baño, ¿Y ahora qué? No puedo salir de aquí y arriesgarme a que alguien me vea así. No me siento cansada o herida, y a decir verdad, no quiero salir de esta habitación, aunque por otro lado, me encantaría saber donde estoy. Me senté en la cama a… a ver lo que pasaba…

No pasó mucho tiempo cuando escuche la puerta abrirse, me incorporé rápidamente y mire hacia allí. Si no me acuerdo mal era el , o así le llamaban. Venía con un maletín y unas bolsas.

―¡Oh! Me alegro que te hayas recuperado. Algunos pensaba que de esta no saldrías. ―Yo no sabía que decir… Yo no me encontraba mal… le miré confundida.

―¿Co… Cómo? ―le pregunte insegura por la respuesta que me iba a dar.

―Estuviste muy mal… Cell casi llega a matarte… Se le fue la fuerza de las manos… No le culpes… ―¿Qué no le culpe? Pero este viejo… ―Todavía les cuesta controlar su fuerza. A demás… ha sido más blando de lo habitual… Tendrías que estar agradecida. ―¿Qué? Agradecida de que ese… monstruo casi me haya matado.. ¿Pero qué cosas decía este viejo? ¿A caso estaba bien de la cabeza… o le faltaba un tornillo? ―Vine a ver como estabas… y te traje algo de ropa. Agradécele a la chiquilla esa con la que te juntas… se ofreció darte estas ropas para ti. ―sonreí agradecida. Luego agradecería personalmente a Samantha. ―¿Qué tal te encuentras?

―Muy bien, no me duele nada. ¿Cómo hicieron para curarme?

―Estuviste en trance durante tres días. Y te curé con mucha paciencia y dedicación… al contrario que todos los que aquí vivimos, la magia no funciona contigo. ―¿Me estaba contando un chiste? ¿Magia? A hora sí que este viejo a perdido la cabeza.

―¿Magia? ―le dije intentando no reírme… pero sin mucho esfuerzo.

―Yo lo llamo magia… otros aquí lo llaman Ki. ―Ki, esa palabra me sonaba… Freezer ya me la había nombrado antes, e incluso Cell. Cuando comprendí la sonrisa se me borró de golpe, y ahora fue el turno del Doctor para reírse. ―A sí que del Ki si que has oído hablar… A lo mejor Freezer o Cell te lo enseñaron centralizada, verdad… o con la supervelocidad… o…. con el vuelo. ―Yo abrí los ojos. ¿Volar? A caso era eso posible… Si…claro que sí… el supersaiyaman podía volar… era el héroe que todos querrían tener. Entonces sí que era posible. ―No te preocupes, si sigues entrenando así con ellos, tu también podrás controlar la magia… y también podrás volar.

―¿Y cuánto que da para eso? ―le dije con los ojos brillantes. Él solo soltó una carcajada.

―Ay… Mi niña… esto acaba de empezar. ―Y no sé porqué, pero tuve la sensación, de que a partir de ahora, las cosas cambiarían, y no sabía si iban para bien o para mal.


Holaaaa... He tardado, gracias por los reviews y los MP Me dais ánimos para continuar.

Este capitulo es un poco más corto, no me gusta mucho el cap. ya que no tiene nada de contenido ni nada emocionante.

Gracias por estar al otro lado leyendo esto.

Y espero no tardarme mucho... Haré todos mis esfuerzos.

PD: Que la musa te acompañe