:º Lo siento, se que no tengo escusa... se que me merezco tomatazos... berenjenazos... zapatazos XD

Llevo tanto tiempo sin actualizar que tendréis que leeros los anteriores capis... LO SIENTO DE VERAS.

Digamos que la musa me abandono... :¨(

Ahora vamos a dejar de hablar de MI jiji y empecemos con el capi jeje

Este fic tiene algo de sobredosis de hormonas jeje


RECUERDO 7

Y al Doctor no le faltaba razón, desde entonces tanto los días, como las semanas, los meses y los años, pasaron rápido. Seis años habían pasado ya desde que llegué al que sería mi nuevo hogar… y es que el tiempo lo agradece… así decidí ponerle a… aquella nave en la que estuve y estoy. ¿Hogar? ¿Por qué? Jamás supe lo que era un hogar, y donde estoy, es lo más parecido a uno que tengo.

Debo decir que han pasado seis años… seis largos pero a la vez rápidos años. El tema rutina no salía de allí, porque rutina es lo que era. Lo único que cambiaba, era mi Ki… jamás pensé que la energía que hay en tu cuerpo te permitiera hacer cosas tan increíbles como volar o destruir cosas con una simple bola de energía… Es muy excitante hacerlo, además de divertido.

Mis entrenamientos han avanzado bastante, y muy bien debo añadir. Todavía no sé hasta dónde puedo llegar, pero quiero ser tan fuerte como mis maestros, los dos. Freezer y Cell, y debo decir que no creo que alguien les supere en fuerza. Los he visto muchas veces entrenar, y cuando me acuerdo de esas peleas, no puedo dejar de abrir los ojos y la boca, de verdad que es todo un espectáculo verles desaparecer y aparecer en el aire. Yo todavía no puedo controlar la velocidad muy bien, pero el vuelo ya lo tengo dominado, y me encanta hacerlo a todas horas, al final acabo agotada pero eso me da igual con poder sentir el aire en la cara, aunque no me hayan dejado salir de… donde sea que este. No me han dejado salir de esta nave, y aunque han sido poquísimas veces las que he visto el sol entrar por alguna que otra rendija o ventanilla de la nave, le tengo un miedo terrible a lo que pueda encontrarme fuera. Me he limitado tanto a donde estoy, que lo que haya fuera de estas cuatro paredes me da pánico.

Como ya dije, mi entrenamiento va bien, o muy bien si miras desde la perspectiva de que yo soy una humana, como dice muchas veces Freezer. Freezer ha sido como… como el padre que no tuve y que me hizo falta, y aunque no me gusta comparar, más que padre… ha sido como un hermano mayor. No sé cuáles eran sus intenciones hacia mí, ni lo que quería, y no se lo he preguntado por miedo a lo que me pueda responder. De él he aprendido muchísimo, desde el control de Ki, hasta el vuelo. Él sabe de mi limitación como humana, y jamás me fuerza a hacer algo a lo que no pueda llegar. Al principio fuimos muy despacio con calma, a veces se pasaba mirándome mientras yo corría y le pegaba a un saco. Y de verdad que es difícil saber lo que está pensando en cada momento, es un… hombre difícil. Si, ya me enteré de que antes no era un humano. Pero yo no podría verlo sin esos ojos ni ese cuerpo. No sé cuantos años tendrá, pero me parece que los años pasan desapercibidos para él. Sigue igual que el primer día que lo vi. Y desde entonces ha sido con el que he pasado mayor tiempo, y he conseguido conocerlo muy bien. He sabido que es un hombre reservado, no le gusta hablar demasiado, y no le gusta que indaguen en sus cosas. Pienso que no tiene mucha paciencia, aunque conmigo parecía todo lo contrario. Parece un hombre frío, pero… tienes que conocerlo muy al fondo para saber lo que piensa. No le gusta perder, y se lo toma bastante mal… cuando este así, mejor dejarle a sus aires. No le gusta que le desobedezcan sino… sino no se qué sería capaz de hacer… supongo que algo muy malo. Se perfectamente como son las personas con las que convivido durante seis años. Y sé que por conseguir lo que quieren… son capaces de torturar y matar… Al principio me parecía horroroso, y aunque todavía me lo parezca… ya no se qué pensar sobre eso… simplemente intento no meterme donde no me llaman… y apartarme de esas cosas… sencillamente las ignoro. Habría muchas que querría cambiar de los métodos que utilizan para "gobernar", pero no sé si sería capaz de hacer algo respecto a eso… les tengo demasiado respeto infundado.

Y después de hacer un "breve" resumen de mi primer maestro… empecemos con el segundo… ¡¿Qué puedo decir de él?! ¡Oh! Yo si lo sé… es odioso. Desde el primer día que me dejó medio muerta, las cosas no solo han ido a peor, si no que ahora tengo el doble de horas… y aunque me cueste mi orgullo admitirlo… ha sido con el que más he avanzado… aunque sea a base de palos… Con Freezer daba más teoría, y luego ponía en funcionamiento la práctica con Cell. Con Cell solo conseguía acabar todas las noche con el Dr. Post, pero jamás como la primera vez… y aunque me cueste creerlo, se que hizo un esfuerzo "sobrehumano" para no matarme allí mismo, y él varias veces me lo ha dicho. Todos los días intento superarme a mí misma, intento levantarme cada vez que me deja en el suelo magullada y con heridas… pero a veces las fuerzas de mi cuerpo superan a las de la mente… y no puedo levantarme… después de eso simplemente caigo en un sueño, y me despierto para el desayuno.

Qué se puede decir de Cell… tan parecido y a la vez tan contrario a Freezer. Si a mí me preguntaran, diría que prefiero que se quede en su forma original, porque cuando es humano me recuerda bastante a mi padre… y eso me pone los pelos de punta… y aunque no se parezcan físicamente, hablan y se mueven muy parecido. Aún tenía a mi padre metido en la cabeza, no diré que le echo de menos, porque sería mentira, pero lo que no puedo evitar, es que es mi padre, mi familia, o mejor dicho, la única familia que me queda, de sangre… claro. Y ahora vallamos a lo importante y jugoso del asunto.

Tenía… 16 años, o sea, ¡Estaba en plena adolescencia! ¿Y sabéis lo que eso significa? ¡Exacto! Hormonas, hormonas por todas partes, revoloteando por aquí por allá… aunque yo creo que se concentraban más en los gimnasios en los que entraba… Siempre me pareció misterioso. El caso es que… iba demasiado… "revolucionada" a todas partes… Por Dios, era una chica de 16 años, encerrada en una nave, con… hombres… que no les cabían las camisetas en sus cuerpos. Y ahora creedme cuando os digo, que la carne es débil. Sobre todo si tiene una sobredosis de hormonas. Y también creerme cuando os digo, que mirar esos brazos y abdominales formados no era lo único que se me pasaba por la cabeza al verlos… Pensé en esos momentos que me estaba volviendo loca. Y me hace gracias pensar en cuando ocurrió todo aquello. Me acuerdo que no fue hace mucho hace tan solo unas pocas semanas antes.

Flash Back

Como siempre, fui a entrenar… después de entrenar con Freezer siempre me queda un rato libre antes de ir a comer, así que lo aprovecho para entrenar yo sola. Fui a mi sala… en ese entonces tenía la 76, a si que hacia allí me dirigí. Pero como normalmente ocurría, allí ya había alguien. Este "chico" parecía joven, y como todos, estaba bastante… fornido. Lo que no era para nada normal, era que yo me pase… digamos que… tiempo más que suficiente mirándolo de una manera nada decorosa. Noté como el calor me recorría por todas las extremidades de mi cuerpo. Fue entonces cuando el chico se giró y me miró, pasó escasos minutos mirándome y cuando supo quien era inclinó su cabeza hacia mí… en señal de respeto… como Freezer y Cell habían ordenado… cuando advirtieron a todos tratarme como a uno más de los "jefes". Pero yo en ese momento, no estaba como para darme cuanta de lo que aquel chico estaba haciendo. Más bien, al darse la vuelta pude observarle mejor. Yo trague seco. Y saliendo un poco de mi ensoñación, pestañeé varias veces, después ladeé la cabeza, y la incomodidad se instaló en el ambiente.

Y en ese momento, la madurez que había obtenido años atrás, se esfumo por el retrete… Simplemente nos mirábamos a los ojos, un milagro en ese momento. Intenté recomponerme y pensar con racionalidad.

―¿También te está prohibido hablarme? ―le dije lo más fríamente que pude. El chico pareció sorprendido.

―Perdone… llevo poco tiempo aquí, todavía no sé qué es lo que puedo hacer y lo que no. ―Su voz parecía suave, y hablar con alguien que no fuesen los "jefes" o Samantha me hacía que el estómago se me estrujase.

―Digamos que… respecto a mis… compañeros, no puedes ni mirarme mal, ni mirarme bien, resumiendo, no puedes ni mirarme de ninguna forma, ni mucho menos amenazarme, ni tocarme, ni hablarme, ni acercarte a menos de dos metros… y podría seguir. ―al decir todo eso sentí como mi… libertad se desvanecía, ¡Soy un ser social! Y ahora en plena adolescencia, necesito relacionarme… Y al mirar al chico supe que algo en su interior había cambiado. Genial, la había cagado, ahora ni si quiera me miraría. Pero… me llevé una sorpresa al ver que se acercaba a mí, y me miraba fijamente. Mi primer impulso fue dar un paso hacia atrás… estaba tan acostumbrada a todo aquello, que ya no me acordaba como se sentía el contacto de alguien, ni su calor… pero curiosamente, no me moví de donde estaba.

―Dijiste respecto a tus compañeros. Pero… ¿Qué hay respecto a ti? ¿Qué quieres tú? ―En esos momentos me quedé en blanco. Pensé en que decirle, pero mis labios se movieron por sí solos.

―Yo no quiero nada de eso. ―Por Dios, estaba demasiado cerca de aquel chico. Mi cuerpo parecía gelatina. Sabía que aquel era el momento, quería tocarle, mejor… necesitaba tocarle antes de que me volviese loca. Intenté estirar un brazo para tocar sus brazos, pero sabía que en mi vida había muy mala suerte.

―Vaya, vaya… ―conocía esa voz… la conocía. No me giré, no me hacía falta. ―Cuanto tiempo… Yasha. ―Me dijo cerca de mi oído. El chico estaba bastante sorprendido, y volvió a su posición anterior. Aquel hombre se colocó al lado del chico. Yo solo le miré fríamente… como olvidarle. Su pelo rubio había crecido un poco más, sus ojos claros me miraba como lo hicieron seis años atrás… Y esos labios que me tomaron a la fuerza tenían la misma sonrisa que vi la primera vez. Yo había crecido, y con mi madurez, mi cuerpo, y él pareció notarlo.

―Mucho más exquisita que cuando te conocí… pequeña. ―esa voz… ¡maldita sea mis hormonas revolucionadas Y femeninas! ¿Por qué aquel hombre ya no me producía ni el más mínimo asco? ¿A caso no debería estar acostumbrada a tratar con hombres así?

―Y tu mucho más sano de lo que te deje. ―el hombre sonrió de lado. Y por Dios que quería olvidarle… pero el recuerdo de sus labios con los míos no se iban de mi mente… y aunque suene… demasiado retorcido, aquel hombre fue con el que tuve mi… primer contacto carnal, por llamarlo de alguna forma. No me arrepiento de lo que hice, pero eso no significa que no lo viese desde otra perspectiva.

Ninguno de los dos nos acordamos que había alguien más en la sala. Y él se hartó de pasar desapercibido.

―¿Qué ocurre aquí? ―los dos le miramos.

―Digamos que… los dos tenemos un pequeño pasado en común, verdad pequeña. ―me dijo.

―Aunque no sepa ni tu nombre. ―Cierto era, no sabía ni su nombre, me interesaba, por supuesto que sí, demasiado en mi opinión, pero bueno… el caso es que le debía demasiado aquel hombre, desde mi creciente madurez, hasta el robo de mi (casi) inexistente inocencia por aquel entonces.

―¿Te interesa pequeña?

―No sabes cuánto. ―el pareció sorprendido por mis palabras, y no dudó en soltar una carcajada.

―¿Irás a chivarte a tus papaítos?

―¿Por qué debería hacer algo así?

―Porque sigues siendo la cría molesta y chivata de aquel entonces.

―No puedes estar más equivocado en tus palabras. ―el pareció pensarlo unos segundos, luego me miró de arriba a abajo, sonrió lascivamente y me miró a los ojos.

―Tienes razón. Tu cuerpo ha cambiado, y ahora eres una jovencita muy hermosa. Hubieses sido una buena compañera. Lástima que te reemplacé nada más irte. ―A no, eso sí que no… jamás me metí en las decisiones de Freezer y Cell de utilizar a las jóvenes e inocentes chicas como trapos para luego tirarlas… pero que me lo diga uno de ellos era lo más que podía soportar. Le miré fijamente tal y como le miré aquella vez. Él pareció notarlo, y tembló ligeramente.

―Jamás volverás a tener una chica a tu disposición. Yo me encargaré de eso.

―¿Y cómo piensas hacer eso. ―Suspiré y respiré, luego mis ojos se calmaron.

―Retándote. ―él abrió los ojos y dio dos pasos hacia atrás.

Jamás había retado a nadie, porque no me veía con la suficiente fuerza para hacerlo, pero ahora, el mínimo rencor que tenía por aquel hombre y mi fuerza, a lo mejor tendría alguna posibilidad. Sabía que aquel hombre me adelantaba por salas, pero él no tenía a los mejores maestros.

―¿Crees que puedes vencerme?

―Ya lo hice una vez.

―Eso fue un golpe bajo. ―me dijo casi gruñendo. Yo sonreí.

―¿Me dirás tu nombre ahora? ―el me miró un poco confundido.

―Me llamo Alexander. ―yo le sonreí abiertamente.

―De verdad ha sido un placer conocerte. ―y ahí lo deje con la palabra en la boca. Miré al chico que todavía seguía de una pieza.

―Tú, príncipe de pacotilla, Freezer nos requiere.- le dijo Alexander al chico. ¿Príncipe? ¿Era un príncipe? El príncipe solo me miró, inclinó la cabeza y se fue. ―Tú y yo hablaremos sobre tu reto, ahora mismo lo confirmaré. ―Yo asentí, y los dos salieron por la puerta.

Cuando acabé de entrenar, fui a mi habitación, y Cell estaba esperándome, me miraba fríamente, yo diría que estaba furioso.

―¿Sabes la idiotez que has hecho?

―No sé de qué me hablas ―le dije inocentemente.

―Lo sabes perfectamente, humana… ―y dale… todavía me llamaba humana. No se si no se había aprendido mi nombre, o es que lo hacía para fastidiarme. Y siempre lo conseguía.

―No me llamo humana. Me llamo Yasha. ―le dijo elevando un poco la voz.

―Eras una humana, y una muy molesta.

―Entonces ese es tu problema, no el mío. ―el estaba en su forma original, y lo único que me producía ese… ser, era respeto y admiración… y también un poco de nerviosismo… ¿Seré masoquista?

―El reto que tú has propuesto se realizará dentro de una semana… Será mejor que entrenes para tus últimos días de vida. ―Y dicho eso, se fue. Después de la palabra "vida", mis oídos retumbaron y mi corazón se quebró. No lo entendía del todo bien, y todavía seguía preguntándomelo. ¿Por qué? Y aunque todavía no sabía cómo, tanto Cell como Freezer eran indispensables para que mi vida siguiese funcionando. Al igual que la confianza que ellos me brindaban. Pero Cell había sido muy claro. No confiaba en mí. No confiaba en que pudiese derrotar a Alexander. Y eso me destrozó. Yo mejor que nadie se que Cell no es un ser fácil de tratar, al igual que también sé que es de pocas palabras y que tiene un carácter complicado, pero eso no le da derecho a desconfiar de mí, no le da derecho a decir que voy a morir. Yo siempre le he respetado, por Dios… ¡Le idolatro! Bueno… le idolatraba… Esto es una traición a mi confianza. ¿A caso no he dado lo mejor de mí? ¿A caso soy más débil de lo que pienso? Y si es así… ¿Qué puedo hacer? Lo que tenía que hacer… aunque me doliese en lo más profundo de mi corazón, sería prescindir de su confianza, por lo menos hasta el reto.. Por eso fui a hablar con Freezer. ¿A caso el también me traicionaría?


―Freezer ―le dije despacio. El se giró y me miró serio.

―Yasha… Me he enterado de tu reto. ―Temiendo ya su respuesta, le pregunté.

―¿Qué…Qué opinas sobre eso? ―él levantó una ceja, y yo me temí lo peor.

―Sinceramente… pienso que debería aumentar tu entrenamiento, avanzas muy despacio ―yo agaché la cabeza, y sentía mis fuerzas flojear. ―Pero no tendrás inconveniente en derrotar a Alexander. ―Yo levanté la cabeza sorprendida, y le miré con la mayor admiración que se puede mirar a alguien.

―¿En serio me lo dices? ―le dije un poco cohibida. Él me miró serio de nuevo.

―¿A caso no confías en tus posibilidades? ―Solo quedaba por decir, que eso era lo que me faltaba, esa confianza, esas simples palabras eran el motor que faltaba para que yo dijese:

―Lo conseguiré. Te lo prometo. ―él solo asintió con la cabeza y yo me retiré.


Faltaban pocos minutos para mi reto, y había pasado casi todos los días entrenando, excepto los últimos para descansar. Estaba preparada, la confianza de Freezer era lo único que necesitaba, pero me engañaba a mí misma, porque la confianza de Cell me faltaba, me faltaba casi como el aire… Sobra decir que mi reciente orgullo no permitía ni mirarle, ni hablarme ni estar cerca de él, a si que simplemente le ignoraba… y Dios sabe que sufría por ello, necesitaba de él, necesitaba de sus miradas gélidas, de sus palabras hirientes… Simplemente lo necesitaba.

Intenté concentrarme en la pelea. Calenté y estiré los músculos. A los pocos minutos ya estaba lista, y Samantha vino a buscarme.

Cuando entre a la sala me sorprendí, había muchísima gente… y no sabía de dónde había salido tanta. Aun lado, se encontraban Cell y Freezer. Freezer me sonrió ladeadamente y a Cell ni le dediqué 3 segundos. Después de colocarme en medio de lo que parecía un ring, empezó el combate. Pero antes Freezer nos recordó las reglas.

―No podéis herir de gravedad al oponente y no podéis salir del ring. ¿Os ha quedado claro? ―Los dos le miramos y asentimos, después de eso, los puños y patadas volaban.

Yo estaba extasiada, mi primer combate de verdad… el primero. Quería demostrarle a todos de lo que era capaz, pero sobre todo a Cell, quería que se tragara sus palabras, quería que… quería que volviera a confiar en mí como antes.

Después de los primeros minutos de combate, el cansancio empezó a hacer mella en mí, y como pude comprobar, a Alexander también. Los dos comenzábamos en sudar. No me lo podía creer. Para eso he estado seis años… para tan solo durar el primer cuarto de hora de combate… ¡Era patética! Justo en ese momento, mi velocidad disminuyó, y mis movimientos escasearon. Fue entonces cuando me di por perdida. Los puños se incrustaron en mí y las patadas aterrizaron sobre mi cuerpo, a los pocos segundos estaba malherida en el ring. Alexander se acercó a mí y se acuclilló a mi lado.

―¿Todavía sigues pensando que es un placer conocerme? ―yo solté una sonrisa sarcástica. Me apoyé sobre los codos, escupí la sangre que se acumulaba en mi boca, e hice lo que nadie olvidaría en ese entonces, y aún me lo siguen recordando. Simplemente me volví loca… tal vez me dolía demasiado mi cuerpo para saber lo que hacía, o tal vez, mis hormonas tomaron el control de mi cuerpo, pero lo hice. Sólo me acerqué a él y lo bese… Mucho más delicado de lo que en un principio él hizo conmigo. Pero yo simplemente no pensaba… Al principio noté que estaba muy sorprendido, pero después me devolvió el beso. El aliento de nuestras bocas se mezclaba con la sangre de mi boca… En ese entonces, si pude decir que ese fue mi primer beso… ya que nadie se resistía en ese entonces. Y yo lo disfrute como lo que era, un beso. Pero también sabía que si alargaba aquello, me iba a meter en problemas, en problemas muy gordos, a si que haciendo un pequeño esfuerzo, me separé de él. Los dos teníamos las respiraciones un poco agitadas. Yo abrí los ojos para encontrarme con los ojos claros de él. Fueron los pocos segundos que tuve para darme cuenta que todo el mundo nos miraba… yo solo hice lo que me pareció correcto, le agarré las manos fuertemente y antes de si quiera pudiese contar hasta dos, él ya estaba fuera del ring. Y yo sonreía como una tonta.

Fin del Flash Back

Yo pensé que las cosas desde ese día mejorarían, pero no fue así, todo lo contrario.

Ahora, sin saber el motivo, era Cell el que me ignoraba. Y yo ya estaba desesperada. Y aún lo sigo estando. Al igual que desde ese día, Alexander y yo no nos acercamos demasiado. Simplemente mantenemos distancia. Y como gane mi reto, el no volvió a tener ninguna esclava.

Y como os iba diciendo, mi cabeza desde aquel día no es la misma. Freezer estaba más desplazado que de costumbre y ya casi ni le veía. Aunque tampoco me preocupo mucho, él ya es mayorcito y bastante humano para saber lo que hace.

Mi cuerpo ha cambiado y ya pierdo el control. Y ahora más que nunca tengo que tener muy claro lo que voy a hacer.

Como siempre, después de desayunar entrenaba, y desde hace unos días, sola… sin ningún motivo Freezer me había dicho que durante unas semanas, él no me entrenaría, a si que aquí estoy, sola. Bueno, estaba sola, hasta que sin preverlo me choque con alguien mientras entrenaba. Estuve un poco aturdida, hasta que una voz, que yo conocía demasiado bien, me habló.

―Deberías tener más cuidado. ―¡ A claro… ahora se digna a hablarme! Justo cuando estoy encima de… ¿Qué? Me había caído encima de él. Encima de Cell y además humano. ¿Por qué aquellas máquinas tenían que hacer los cuerpos extremadamente perfectos? Ni muchos músculos, ni grasa sobrante… pero si cuerpos marcados, fibrosos y aceitosos… bueno a lo mejor eso último me lo he inventado yo debido a mi lucidez… pero… literalmente perfectos. Y yo estaba encima de uno que solo llevaba un pantalón de chándal para entrenar.

―¿Vas a quedarte encima de mí mucho rato? ―yo trague seco… o eso intenté. Pero mi cabeza no estaba como para pensar racionalmente así que no hice otra cosa que apoyar mis manos en su duro pecho para estirarme y levantarme… pero caí en ello a tiempo… y mi parte racional sabe que lo intenté, pero su pecho y mis manos parecían un imán… y para ser sincera yo llevaba mucho tiempo queriendo tocar un cuerpo así, como para ahora desaprovechar esta oportunidad, a si que moví una de mis manos lentamente hacia abajo, hasta llegar a su zona abdominal. Yo simplemente le miraba sus ojos verdes mientras mis mejillas se teñían de un suave color carmín. Y tan centrada estaba, que ni si quiera me di cuenta cuando él se había acercado demasiado. Y su calor y su cuerpo me provocaban algo que jamás había sentido. Y aunque su cuerpo se había movido, mis manos no se movían de su sitio. Y él simplemente estaba estático, me miraba… como siempre hacía, solo que esta vez, como muchas otras, yo no sabía qué era lo que le pasaba por la cabeza, ¿a caso el también sentía lo mismo que yo? ¿Él sentiría ese calor que me recorría todo el cuerpo? ¿Podría él… sentir algo?


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¿Qué me dan? Tomatazos... LOS ACEPTO

¿Alguna réplica constructiva... o tal vez una DESTRUCTIVA?

En mi opinión el final está un poco forzado... Y quería hacerlo más largo, pero si no se haría muy pesado y actualizaría más tarde jeje, pero xOx No se cuando volveré a actualizar, tanto por mi bien jeje como por el vuestro, espero que sea pronto, voy a ver si para dentro de... dos... una... dos... semanas ya lo tendré.

Y debo añadir, que este cap lo escribí hoy... empecé a las... 14.00 Aprox, luego comí, fui a la piscina y esas cosas que se hacen en verano jeje... (ya... a nadie le interesa... debería aprender a mantener mis dedos quietos) jeje

Justo cuando estaba haciendo la última escena se me vinieron a la mente algunas imágenes de ese momento jeje voy a ver si puedo dibujarlas... jiji O si alguien quiere intentarlo allá él/ella, que me mande un privado y las colgaré en mi perfil.

Pienso que este cap me ha salido un poco churro, pero me gustó escribirlo. Y aunque sea el penúltimo capítulo en la historia DEBILIDADES, en la historia de los RECUERDOS habrá algunos más

No toméis en cuanta a la pobre Yasha... esta un poco hormonada, y está rodeada de maromos... entended a la chiquilla... jajaja

Y bueno... ya acabo.

Pdta: El siguiente cap tendrá RATED M... Ni si quiera he empezado a hacerlo... pero a ver que tal. Lo que sí os digo es que será MUY divertido.

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Pdta2: Que la musa os acompañe.