Hola espero que este bien aqui les traigo el segundo capitulo en un principio tenia pensado que fuese un Twoshot pero el capi estaba demasiado largo por lo que lo dividi en dos partes :D

recuerden que las citas narradas son de Toko Kawai *o* la cuales fueron traducidas por AYaoi y como bien saben los personajes de Aquarion Evol no me pertenecen TwT ya que son de Shoji Kawamori y de Chinatsu Kurahana, Kana Ishida los diseñadores de los personajes, que en lo personal me encantan sus diseños *o*

etto, tambien lamento los errores de ortografia o de redaccion y tambien les quiero mencionar que el fic mayor mente va ser un Flash Back y cuando las letras aparescan de la siguiente manera son:

narracion normal

"pensamiento"

"...citas de la auntora..."

palabras dicha por uno de los personajes pero vista desde un recuerdo

sin mas que decir ya pueden comenzar a leer =^:^=


Capítulo 2

No puedo olvidarlo, El juego Continúa

"…En aquella época pensé que podía dejar atrás, fácilmente, los acontecimientos de aquel día de primavera Pero las cosas no resultaron fáciles Aun cuando estaba con mi novia, aun cuando dormía con ella… Solo podía pensar en »eso« Un placer crudo que nunca había experimentado antes…"

Una singular cabellera naranja resplandecía en la oscuridad de la habitación que solo era iluminada por la tenue luz de la luna y las estrellas las cuales eran observadas por unos hermosos ojos violetas, todo estaba en completo silencio, el joven se encontraba perdido en su propio mundo, mirando desde su ventana el cielo nocturno y en algunas ocasiones los autos que pasaban por las solitarias calles, "solitario" el mismo concepto que utilizaba el chico para describir como se sentía en algunas ocasiones.

El oji violeta lanzo un largo suspiro al viento, ya había pasado dos semanas desde que había hecho "eso" con su amigo pero también era el tiempo que no veía al pelirrojo, se preguntaba si su amistad había cambiado inconscientemente, porque cada vez que chateaba con Kagura esté le decía que estaba ocupado con la universidad y a lo mejor era verdad ya que ambos estudiaban carreras diferentes y las facultades estaban lejos entre sí, aparte de que los horarios no coincidían.

Tan metido en sus pensamientos estaba que no se dio cuenta que la luz de su habitación había sido encendida, pero tampoco noto que una suave y seductora voz femenina lo estaba llamando.

— ¡Hey! Amata... Amata me estas escuchando!— le dijo una hermosa joven con el cabello verde, mirando intensamente a su novio.

— Zessica ¡cuando entraste a la habitación!— le pregunto el joven cuando enfoco su vista en ella — Lo siento no te escuche entrar— menciono avergonzado por su falta de atención.

— Nee! Amata, nunca me prestas atención— le reprocho ella con un infantil puchero y cruzándose de brazos — Sabes te estaba diciendo que ya puedes utilizar el baño, pero como siempre estabas perdido en tus pensamientos— le cuestiono — A veces me gustaría saber que pasa por esa cabecita tuya—

El chico no le dijo nada, solo la miraba con una sonrisa estúpida en su cara — "Creo que no te gustaría ver mis pensamientos, ya que en algunas ocasiones tengo pensamientos sucios, como lo que paso esa vez con Kagura,, cuando escuche su voz excitada diciéndome »Sabes, se siente bien estar dentro de ti... ¡Están caliente!... Ves, puedes sentir como estamos unidos« ah! Kagura quiero verte— pensó el chico, cuando sintió una mano en su frente — ¡Uhm! Zessica ¿Qué haces?—le pregunto a su novia alzando una de sus cejas.

—Reviso si no tienes fiebre ya que tienes las mejillas rojas—respondió la chica, posando sus ojos morados en él —Pero parece que estas bien— le dijo la morena con una sonrisa, para luego apegarse al cuerpo de su novio y pasar sus brazos alrededor de su cuello —Sabes Amata, Mikono me comento que quería ir a la playa, yo le dije que hablaría contigo, que dices si vamos con ella y Kagura, así nos divertiremos los cuatro— le propuso la chica de piel canela besándole la mejilla con cariño.

—No parece mala idea, pero aun así lo pensare, para ponernos de acuerdo—

—Ok!... Por cierto Mikono quiere que vayas a ver a Kagura mañana, dice que su novio a estudiando mucho y no ha salido a divertirse últimamente y como ustedes son tan cercanos, podrían salir a un lugar juntos— cuestiono la pelo verde— Pero te lo advierto Sora, nada de mujeres ok!— le amenazo.

— ¡Tranquila nunca te traicionaría!— menciono el peli naranja besándole castamente los labios.

****** Departamento de Kagura ******

Amata se encontraba frente a la puerta del departamento de Kagura, como le había dicho su novia la noche anterior lo fue haber, lentamente el peli naranja toco el timbre y el apuesto oji dorado le abrió la puerta sorprendiéndose de su presencia, por lo que Amata bajo la mirada avergonzado.

—Amata, ¿Qué haces aquí?— pregunto el chico.

—Vengo a visitarte, porque si es por ti nunca nos vamos a reunir— mintió el oji violeta con reproche.

— ¡Jajaja! Lo siento últimamente he estado ocupado en la universidad— se disculpo, haciéndose a un lado para que su amigo pasara.

Ambos chicos caminaron hasta la pequeña sala y Amata le extendió una bolsa a Kagura.

— ¡Ten! Es un presente—

— ¿Y qué es?— comento el peli rojo sacando una cada mediana de la bolsa y abriéndola — ¡Oh! Un pastel de chocolate, no tenías que molestarte— le dijo agradecido.

—No me parecía correcto visitarte sin traer nada— comento el chico desviando la mirada y sentándose en el mueble, su amigo solo se encogió de hombros y se fue aguardar el pastel, cuando regreso traía dos latas de refresco y le extendió una al chico.

— ¿Qué te trae por aquí?— le pregunto nuevamente —Y no se vale mentir—

—Solo vine a visitarte— le repitió a su compañero.

— Estas actuando muy extraño ¿qué te sucede?—

— Nada, ya sabes lo de siempre— soltó con naturalidad, sintiendo la intensa mirada dorada hacia su persona — Y que hay de ti, ¿qué cuentas de nuevo? Porque un pajarito me dijo que últimamente no pasas tiempo con Mikono— le dijo Amata mirando de manera calmada.

—Ya sabes, he estado muy ocupado últimamente y mi tiempo se ha visto reducido— comento el pelirrojo desviando la mirada — No me digas que ella te lo contó—

—Para nada, sabes muy bien que no he hablado mucho con tu novia... Creo que no le caigo bien— musito el chico con fastidio, Kagura solo lo miro y soltó una carcajada ya que él consideraba que es a su amigo al que no le agrada la chica pero eso era un tema sin importancia, ambos jóvenes continuaron charlando por un largo tiempo, pero había momentos en que los chicos se perdían en sus pensamientos cada uno por motivos diferentes.

"...Desde ese entonces, ni una sola vez se ha marchado de mi mente... ¿Por qué es que las personas una vez que han descubierto algo quieren conocer lo que se haya más allá de eso?El deseo tan sólo aumenta..."

Amata por un lado por estar viendo los gestos y las reacciones del chico rebelde, no se perdía ningún detalle de los movimientos de Kagura, le parecían tan seductores, sobre todo esos finos y delicados labios que se movían con cada palabra que pronunciaba, del solo mirarlos sentía que estos lo estaban llamando para que los besara.

Por otra parte, Kagura también se encontraba observando a su compañero, el pelirrojo no se había percatado que las dos semanas de ausencia le habían afectado un poco, el no haber visto ha Amata hizo que sus días fuesen aburridos por no tener con quien hablar, pero él sabía que tenía la culpa de eso, ya que algo en su interior estaba cambiando y todo se debía a que miraba a su amigo de otra manera que no sabía explicar.

—Y Zessica dijo que fuéramos todos a la playa—

Hablaba el de ojos violetas aunque el pelirrojo no lo estaba escuchando, parecía que la voz de Amata se convertía un leve y seductor susurro cuando llegaba a sus oídos tal y como lo había escuchado cuando tuvieron sexo, aquel recuerdo aun se mantenía muy presente en sus pensamientos a pesar de que ambos acordaron en olvidarlo todo, aunque para él no era muy sencillo — "El solo ver ha Amata hace que recuerde como se veía su cuerpo perlado por las gotas de sudor, su cara sonrojada, su vista perdida, esos seductores gemidos... Mierda quiero escucharlos de nuevo... quiero ver más de sus expresiones"— esos eran los pensamientos el pelirrojo — ¡Amata!— le llamo suavemente.

— ¿Qué pasa?—

El pelirrojo solo veía al chico que estaba frente suyo, no estaba seguro si decirle lo que había estado pensando pero se retracto y prefirió no decirle nada — ¡Olvídalo! no era importante— dijo desviando la mirada.

Amata miro a Kagura con duda, sabía que su compañero le quería decir algo, lo podía notar en esa mirada dorada tan seductora, sin poderlo evitar más Sora se fue acercando a su amigo —!Kagura...!— le llamo, cuando el pelirrojo le prestó atención no le dio tiempo de reaccionar, porque Amata ya estaba uniendo sus labios con los suyos dándole un beso simple hasta que el oji violeta le mordió el labio para poder profundizarlo, sentía como la lengua del peli naranja recorría cada rincón de su boca y jugaba con su legua de vez en cuando, ambos chicos recorrieron sus cavidades con deseo y explorando cada rincón de sus bocas mientras se memorizaban entre sí, ese beso rudo duro unos pocos minutos hasta que ambos se separaron lentamente por la falta de aire.

Kagura empujo a su amigo y lo acostó en el frio suelo y se puso sobre él, el pelirrojo se sentía cabreado, acaso Amata quería jugar con él en ese preciso momento, cuando más confundido se sentía — ¿Qué mierda crees que haces?— le pregunto, mientras lo sujetaba fuertemente de la camisa.

El oji violeta solo sonrío y lamió la camisura de sus labios, se sintió también cuando beso al pelirrojo que quería volver a hacerlo —Kagura yo no puedo esperar hasta la tumba, me siento ansioso— susurro con deseo, deslizando sus manos debajo de la franela negra del pelirrojo para acariciar su abdomen y espalda, Demuri sonrío arrogante y unió sus labios con los del chico, ambos jugaron con sus lengua mientras exploraban sus cuerpos a través de las ropas.

— ¡Amata...!— murmuro con voz ronca — ¿Quieres que los descubramos?— le pregunto mientras lamia su quijada y bajaba un poco los pantalones del chico, dejando su trasero al descubierto y lo empezó acariciar.

— ¿Qué cosa?— le pregunto el peli naranja mientras acariciaba el miembro del oji dorado y lo apretaba con un poco de fuerza para escuchar los jadeos de su compañero.

— ¡Haaa! Ya sabes los límites... Del deseo...— insinuó, acariciando la entrada de su amigo y metiendo que uno de sus dedos.

— ¡Ahh!— gimió el peli naranja una vez que el moreno lo penetro con sus dedos, ese gemido fue la respuesta a la pregunta del pelirrojo.

******En la Playa******

Bajo el calor opresivo de los rayos del sol, cuatro chicos se bajaban de una camioneta roja para ver el inmenso mar azul y oler la sal que estaba esparcida en el aire, todo parecía ser perfecto, pasarían una semana en una posada que estaba cerca de la playa, Kagura y Amata no estaban tan seguros en ir pero decidieron complacer a sus novias y pasar una semana en la playa de esa forma se relajarían un poco del estrés universitario además de que celebrarían que aprobaron todo los parciales finales.

— ¡Todo esto es genial y hermoso! ¿Qué piensas tu Zessica?— decía una peli morada, viendo con fascinación en mar.

— ¡Sí! Definitivamente será la mejor semana que pasaremos juntos— comento la peli verde una vez que estuvo al lado de su amiga —Ya me estaba cansando de tanto estudiar, pero aquí estaremos lejos de los libros y podemos pasar tiempo con nuestras parejas y de amigas ¡Jajaja!— la oji verde no le dijo nada solo asintió y continuaron viendo el mar, mientras los chicos bajaban el equipaje de la camioneta.

Amata tenía la mirada fija en las chicas, Kagura se le acerco y lo redo con uno de sus brazos para acercarlo más a su cuerpo— ¿En qué piensas Amata? Tal vez venir a la playa no fue tan mala idea, sabes si encontramos las forma de alejarnos de las chicas podremos estar solos nosotros dos ¿qué te parece?— insinuó el pelirrojo, viéndolo de forma lujuriosa para excitarlo.

— ¡Mmm! Me parece buena idea, estaré muy ansioso de que esos momentos lleguen— dijo el peli naranja, jalando a Kagura detrás de la camioneta para plantarle un beso… Un beso rudo y apasionado, que se vio interrumpido cuando la chica de ojos morados los llamo.

— ¿Chicos que hacen? Vayamos a la posada para ver las habitaciones en donde nos vamos a quedar, además aprovechamos y vamos por algo de comer— sugirió la peli verde, los cuatro jóvenes caminaron a la posada donde fueron bien recibidos, una de las asistentes de la casera que los llevo a sus habitaciones, donde cada pareja entro a la que le correspondía para arreglar sus cosas y pasar un tiempo con sus novias pero quedaron en verse en la cena.

Luego de que Amata fuera a la playa con Zessica ambos estuvieron divirtiéndose en el mar, después caminaron por el pequeño pueblo para conocer el lugar, mientas Kagura y Mikono hacia lo propio en otro lugar, así rápidamente fue oscureciendo y como los chicos acordaron se encontraron en la cena.

—Mikoto, mañana visitemos el pequeño centro comercial cuando estuve paseando con Amata, vi muchas ropas que están de moda y algunos trajes de baños—

—Me parece buena idea, además deberíamos llevar a los chicos, para que nos ayuden a escoger el traje de baño— insinuó la peli morada tocando la pierna del pelirrojo por debajo de la mesa —¿Qué te parece Kagura?, o prefieres que te de una exhibición en privado —

—Yo siendo tú Kagura, pediría la exhibición en privado— le sugirió el oji violeta viendo a Mikoto y sonriéndole de manera seductora, Kagura lo noto y sonrió, hasta se le ocurrió molestar un poco a su amigo y comenzó a lamer el cuello de su novia pero viendo intensamente Amata.

—Creo que lo tendré en mente— dijo mientras se lamia los labios de manera sensual y se apartaba un poco su cabellera rojiza de la cara, Amata se molesto un poco por el gesto y por debajo de la mesa comenzó a acariciar el miembro de su amigo con su pie, Kagura noto sus intensiones y lo miro con reproche para que se detuviera ya que su miembro estaba reaccionando pero Sora ignoro los gestos del oji dorado —Creo que voy al baño— aviso, parándose de su asiento y yendo al lugar mencionado.

Las chicas se quedaron hablando con Amata mientras esperaban a que el pelirrojo regresara — ¡También iré al baño!— aviso el oji violeta y camino hacia el lugar mencionado, cuando entro al baño este estaba vacío pero se escuchaba los leves jadeos del pelirrojo en uno de los cubículos, Amata se acerco a donde se encontraba Demuri y abrió la puerta y miro a su amigo masturbándose una visión realmente atrayente a su parecer — ¿Quieres que te ayude?— le pregunto de manera sensual.

— ¡Nn! Tienes que… ayudarme tu tienes la culpa de que este así… ¡haa!— Amata entro en el cubículo y cerró la puerta para no ser vistos por una tercera persona aunque no le importaba ser escuchado por algún curioso, el de cabello naranja se arrodillo frente de su amigo y tomo su miembro palpitante con la mano derecha y lo beso luego paso su lengua húmeda por todo el miembro y lamio con gula las pequeñas gotas de liquido pre-seminal que ya salían del orificio, mordió levemente el glande y luego metió el pene del pelirrojo en su boca para comenzar con un lento sube y baja, escuchando los seductores gemidos de su compañero.

El chico de cabello rojo acariciaba suavemente la cabellera naranja de su compañero, mientras se dejaba llevar por el placer — ¡Aaah! Amata espe…ra detente…. Las chicas podrían… ¡ahh! Sospechar nuestra tardanza… ¡Ahh!... — gemía Kagura extasiado, sentir la boca de su amigo en su miembro era lo que más le fascinaba, porque le gustaba ver los labios de Amata rodeando su pene, con las mejillas sonrojadas mientas se lo lame ¡aahh! Una vista magnifica en realidad, lástima que no la puede ver por la falta de tiempo —Amata… ¡Mmm! Deja… de lamerme… mej… mejor vamos a masturbarnos…— sugirió.

El peli naranja dejo su labor e hizo lo que el moreno le dijo… Kagura saco el miembro de su amigo y ambos comenzaron a masturbarse mutuamente y empezaron a gemir sin contenerse — ¡Haaa!... ¡aahh! Que diría Mikoto si te viera— susurro de forma seductora, lamiendo los labios de Kagura y su lengua de vez en cuando.

—Ella seguramente se… moriría… ¡Haaa!— bromeo el pelirrojo mientras besaba castamente los labios de su amigo.

"…«No», «Eso no» o «Detente» Eran las únicas reglas… Nosotros, deberás sólo buscábamos placer. El deseo, al igual que un juego, al igual que el agua que fluye de una fuente… Sólo sigue surgiendo sin agotarse… Cuando más emociónate es, más nos excitamos… Nosotros estamos completamente sumergidos en ese juego…"

Kagura se encontraba paseando con Mikono, recorriendo el pequeño pueblo que Amata y su novia habían visitado antes, ambos chicos iban tomados de la mano y sonriendo alegremente mientras hablaban sobre lo divertido que había sido tomar la decisión de hacer ese viaje ya que de esa forma se estaban entreteniendo y todo pasaban el tiempo juntos o eso eran lo que pensaban.

—Mikono creo que ti celular está sonando— le aviso el pelirrojo a su novia mientras soltaba su mano para que ella revisara el mensaje.

—Debe ser mi hermano, dijo que me llamaría para ver cómo estaba— menciono la chica, revisando su cartera para buscar su teléfono — ¡Eh! Es Zessica dice que quiere que vaya a la posada— indico una vez que saco el celular —Lo siento, Kagura iré para ver que le sucede, pero tú puedes seguir caminando— le dijo a su novio mientras comenzaba a caminar en dirección a la posada.

Kagura continuo recorriendo el pueblo hasta que llego a una pequeña colina y vio a un chico sentado cerca del lugar, se acerco un poco más para ver de quien se trataba y observo una cabellera naranja muy conocida… Se acerco un poco al chico que todavía no había notado su presencia.

— ¿Qué haces aquí solo?— le pregunto una vez que estuvo a su lado —Pensé que estabas con Zessica en la posada, pero ella llamo a Mikono ¿acaso paso algo entre ustedes?— dijo sentándose al lado de su compañero para ver el inmenso mar azul, ya que en esa colina se tenía una magnifica vista.

— ¡Já! Nos peleamos— emitió el oji violeta — Ella cree que le estoy siendo infiel, desde hace unos días a estado pensando en eso, esa es la razón por la que decidí traerla a la playa para que se olvide del tema pero hubo un problema— dijo en tono aburrido y mirando el cielo.

—Si Mikoto me dijo que Zessica piensa que tienes otra mujer— bromeo.

— ¡Idiota! Eres tú, por tu culpa piensa que le estoy siendo infiel— apunto el peli naranja golpeado suavemente a su compañero —Hace rato cuando estábamos a punto de hacerlo, vio una marca en mi muslo derecho—

— ¡Oh! Así que fue por eso— fingió sorpresa pero ocultando su sonrisa de satisfacción —No sabes cuánto lo siento, pero no puedo evitar marcarte cuando estas jadeando tan lujuriosamente mientras te estoy penetrando— le susurro seductor.

— ¡Imbécil! Yo no jadeo tanto…— murmuro avergonzado —Además, gracias a ti me quede con las ganas— insinúo mientras se subía la camisa y acariciaba su pecho y abdomen para provocar al oji dorado.

—Entonces permíteme ayudarte— musito cerca de los labios de su compañero y los lamio con delicadeza, llevo su mano derecha al pantalón de Amata y lo bajo un poco para sacer el pene de su amigo y masturbarlo para después oírlo jadear con deseo.

— ¡Aaahh!... ¡ssii!.. Kagura más!... ¡Mnn! quiero más! ¡Aaah!— dijo el oji violeta entre gemidos, y acostado en el suelo mientras sentía la mano de su compañero moverse en su falo, —Kagura… ¡Ugh! Quiero más… ¡haa! más— gimió el peli naranja, sujetando la camisa del pelirrojo que simplemente acepto y agacho su cabeza hacia el miembro palpitante de su amigo y pasaba su lengua húmeda por todo el miembro para lamer el liquido pre-seminal — ¡Aaaaaahhhhh!... ¡Aaah! — gimió fuertemente Amata, arqueando la espalda por la acción que realizo su compañero y estrujando con fuerza la cabellera rojiza, dejándose llevar por la sensación de la lengua de su compañero en su miembro y mover levemente su cadera… El oji dorado estuvo un tiempo succionando el miembro de su amigo hasta que lo sintió tensarse, sabía que Sora se correría en cualquier momento — ¡Aaah!... Me voy a… correr! — le aviso el peli naranja, jalando un poco el cabello de su compañero, el pelirrojo lo oyó y comenzó a subir y bajar por el miembro de Amata más rápido, haciendo que el oji violeta se corriera en su boca, soltando un sonoro gemido de satisfacción.

—Listo, de esta forma no te quedaras con la ganas— le susurro, Amata le sonrió y lo rodeo con sus brazos para besarse con deseo.

"…Bajo el calor opresivo del varano, probamos todo lo que se nos vino a nuestras mentes. Sin tener en cuenta el momento o el lugar. No hicimos nada sino perseguir ese placer que no podíamos encontrar en ningún otro lado… Era como una droga. Y cada vez crecía más y más… Aún cuando presentíamos que era peligroso no podíamos detenernos. ¿Había un límite… Para el deseo Humano?..."

Kagura se encontraba jugando cartas con las chicas, mientras Amata había ido al pueblo a comprar algunas cervezas, por ahora la relación del peli naranja con Zessica estaba arreglada, ya que Demuri había hablado con la peli verde y le había dicho unas cuantas mentiras de cómo Amata tuvo esa marca en su muslo, Wong no muy confiada le creyó pero no quería permanecer peleada con su novio en el verano y mucho menos que tenían muy pocos días para pasarlo juntos en la playa por lo que ambos hablaron y llegaron a un acuerdo que Kagura y Mikono no sabían ya que era entre la pareja.

Amata que se encontraba en una pequeña tienda del pueblo comprando, pero a la vez se encontraba pensando en la conversación que había tenido con su novia, en un principio la peli verde se negaba a hablar con él pero gracias a que Kagura hablo con la chica ella accedió a platicar con él, pero sin que ninguno de sus amigos se enteraran de lo que iban hablar por lo que esa conversación seria un secreto entre ellos dos.

Wong primero menciono lo que Kagura le había dicho sobre la marca, el peli naranja no dijo nada al respecto solo asintió con cada palabra que había mencionado la joven, una vez que ese problema estuvo resuelto Zessica le hizo una pregunta que lo dejo confundido y aun recordaba esas palabras: —Dime Amata tienes a otra mujer verdad, si es así no me molestare, solo tienes que decirme la verdad porque me dado cuenta de cómo has cambiado, puede que me trates amablemente pero me he fijado de como siempre estás perdido en tus pensamiento por ella ¿tanto la amas?— pero por desgracia él no pudo responder a esa simple e insignificante pregunta, ya que él no estaba enamorado de Kagura ambos eran los mejores amigos y su relación se había convertido en una de sexo la cual disfrutaba demasiado porque experimentaba cosas nuevas, pero nunca pensó en que eso significara algo más.

Siguió con sus compras hasta que fue a la caja registradora para pagar lo que había comprado pero observo que en la pared del lugar se encontraba un pequeño letrero que decía que iba a ver un pequeño festival mañana por la noche, hablaría con los chicos para que todos asistieran porque ese día sería la última noche que pasarían en el lugar, además que sería una buena forma de disculparse con Zessica por el trato que hicieron —Como tienes a alguien más y a mí no me gusta compartir lo que es mío, lo mejor será que terminemos, pero no ahorita no me gustaría que los chicos sospecharan que desde un principio nuestra relación estaba destinada al fracaso, por eso te pido que estemos juntos hasta que este viaje termine, podrías hacer eso por mi— y cuando la chica lo miro con esos ojos suplicantes no le pudo decir que no ya que se sentía culpable por lo mal que la estaba pasando Zessica, por eso accedió a cumplir su última petición como pareja así que durante el festival lo pasaría con ella, le pidió al señor de la tienda que le regalara uno de los panfletos.

El peli naranja camino hacia la posada y fue a la habitación de Kagura ya que allí estaban todos reunidos, una vez que entro al cuarto miro que sus amigos continuaban jugando con las cartas, entonces no se había demorado tanto como había pensado, cerró la puerta de la y se acerco a los chicos para decirle lo del festival.

— ¡Oigan! como mañana es nuestro ultimo día en este lugar que les parece si vamos al festival que se realizara en el pueblo— les comunico el oji violeta enseñándoles el folleto que le había pedido al señor, los chicos lo vieron.

—Me parece una buena idea, que bueno que traje mi Yukata— menciono la peli morada con alegría.

—Espera te trajiste una Yukata al viaje— le pregunto Amata.

—Pues obvio, siempre que hay pueblos en una playa y como estamos en verano se realizan ciertos festivales, por eso hay que estar preparado— le aclaro la oji verde con una sonrisa amable —Además no fui la única Zessica también trajo— dijo señalando a peli verde que asintió.

—Pero yo no traje nada como eso, al parecer Kagura y yo seremos los únicos que estemos normal— se quejo el peli naranja mientras hacía un puchero.

— ¡Eh! Creo que no Amata, porque yo traje mi Yukata— comento el moreno, revisando su equipaje para mostrarle la prenda de color negro —Pero no te preocupes, como imagine que no traerías nada vine preparado y traje una Yukata para ti, pero te la doy mañana— soltó con nerviosismo, ya que se imaginaba la reacción que tendría su amigo cuando viera el color de la prenda.

Los cuatro chicos iban caminando hacia el pueblo para ver el festival, como ya se estaban acercando al lugar se podía ver las resplandecientes luces que hacia juego con la oscura noche, las chicas iban muy emocionadas luciendo sus Yukatas mientras conversaban animadamente de las prendas.

La Yukata de Zessica era de un hermoso color verde claro y tenía unos muchos cuadros de un color verde oscuro, la cinta que tenia puesta en su cintura era de color negra con flores rojas además la peineta que tenía Wong en su cabello era una flor de loto… Por otro lado la Yukata de Mikono era de color púrpura claro que tenía como dibujos unas rosas de color blanco y la cinta en su cintura era de color rosado oscuro y con un hermoso dibujo de una flor de loto, mientras que su cabello lo llevaba suelto… Los chicos que estaban a unos pasos más tras de ellas no se decían nada ya que Amata no le había gustado su Yukata que era de color rojo, pero tenía unos dibujos en ondas de color blanco, mientras la fina cinta que tenía alrededor de la cintura era verde manzana por otro lado la Yukata de Kagura era negra con unas líneas curvas en color azul y la cinta en su cintura era de color rojo.

Una vez que los chicos estuvieron caminado por el festival, Amata se olvido de su enojo y junto a Kagura se fue a jugar unos juegos del tiro al blanco y ambos chicos se ganaron unos peluches y se los dieron a sus novias, después pasaron por varias puestos de comida y compraron algunas cosas, mientras seguían caminando y viendo el lugar, cuando ya tenían tres horas en el festival ya faltaba poco para que comenzaran los fuegos artificiales los chicos llevaron a las chicas a una colina donde se verían mejor, pero ellos dijeron que iban a comprar unas cosas por lo que las dejaron solas.

Kagura llevo a Amata al bosque que estaba cerca del pueblo para estar alejados de las personas que estaban en el festival.

—Kagura a donde vamos, las chicas deben estar esperando por nosotros— le recordó el oji violeta a su amigo.

El pelirrojo no dijo nada, agarro a Sora y lo apoyo de una gran roca que estaba en el lugar y le dio un casto beso en los labios —Amata no puedo soportarlo más, verte con esa Yukata me excita— susurro cerca del oído de su amigo — ¿Quiero hacerlo?— dijo mientras comenzaba a lamer el cuello del oji violeta y a través de la apertura del Yukata acariciaba su pecho con lentitud y delicadeza, haciendo que Amata suspirara de placer.

—"No Amata recuerda que te prometiste que esta noche la pasarías con Zessica"— se repetía Sora una y otras vez en su mente, mientras sentía como el pelirrojo besaba y acariciaba su cuerpo con sutileza, ya se estaba dejando llevar por esas caricias —Lo siento Zessica— murmuro antes de que Kagura besara sus labios con deseo.

Amata alejo a su amigo y cambio de lugar con él — ¿Qué vas a hacer?— pregunto Kagura observando que su compañero se agacho.

—No creas que eres el único que se ha excitado, yo también me imagine algo así cuando te vi con tu Yukata puesta— le dijo mientras abría la Yukata del pelirrojo y sacaba su miembro —Por qué crees que quise venir al festival, acaso pensaste que solo era para ver los fuegos artificiales— menciono, llevándose el pene del oji dorado a la boca.

— ¡Aaaahh…. Siii! — gimió Kagura cuando sintió la humedad cavidad de su compañero atendiendo su miembro, llevo su mano derecha a la cabellera naranja para acariciarla e indicarle el ritmo que quería. Amata lentamente comenzó con un suave sube y baja, escuchado los gemidos que daba el pelirrojo, empezó a succionar el miembro de Kagura con fuerza pero sin lastimarlo y jugueteando de vez en cuando con sus testículo hasta que sintió que su compañero se correría, por lo que dejo su labor y apretó un poco el pene de su amigo para que no se corriera — ¡haa!... ¡Ugh! Porque…. Te detienes — reprocho el oji dorado.

Amata se puso de pie y miro a su amigo con una sonrisa irónica —No te molestes, pero quiero que te corras en otra parte— menciono, apartando a Kagura de la roca para apoyarse él —Y que estas esperando— susurro seductor, Kagura sonrió y se acerco para apartar la Yukata del peli naranja.

—No tienes nada abajo— se sorprendió el pelirrojo.

—Vine preparado para ti— y beso los labios de su compañero, Kagura tomo una de las piernas del peli naranja y la alzo un poco para hacer más cómoda la penetración, mientras Amata rodeo con sus brazos el cuello de Demuri para no caerse, pero gimió fuertemente cuando el peli rojo entro en él —¡Haaa! Así Kagura…!— exclamo una vez que el pelirrojo comenzó a envestirlo con fuerza, causando placer a ambos, mientras Kagura lo penetraba, él comenzó a masturbarse y de vez en cuando besaba los labios de su amigo, estaba tan excitado por hacerlo en un lugar deferente, desde ese lugar podía ver el oscuro cielo nocturno y sus infinitas estrellas que brillaban tanto como los ojos dorado que lo veían con pasión, todo era tan magnífico, pero fue más maravilloso cuando los fuego artificiales comenzaron a escucharse y desde donde ellos estaban podían verlos Definitivamente ambos la estaban pasando estupendo y más porque esa era su última noche en el lugar y teniendo sexo a escondidas de sus novias, pero era una lástima que las chicas estuvieran solas.

"…Si no existía tal cosa como el límite del deseo. ¿Dónde íbamos a terminar?..."

Continuara