Toma mis alas

-Lo has pensado?-

Los primeros rayos de sol arrancaban matices rojizos del cabello del joven que miraba el amanecer recargado en el marco de la ventana, la respuesta a la pregunta era obvia, pensarlo…desde luego, hacía semanas que no tenía otra cosa en la mente y sin embargo…

Sin embargo el malestar que la proposición le había ocasionado no parecía menguar, exhaló, la joven lo miraba recostada en su cama y vestida apenas con su camisa, sonreía encantada con el dilema que leía en el rostro de su amado, si bien no era un hombre decantado a las escenas de celos, adoraba colocarlo en situaciones en que lo orillaba a demostrar su instinto posesivo por ella y a la vez verlo pelear con la firme convicción de respetar su libertad, francamente era divertido…

Con la parsimonia de un pequeño felino se desperezo a sabiendas de que la acariciaba con la mirada -venga pronto serán las inscripciones, tienes que decirme- sonrió coqueta, Iori abrió la ventana, era su imaginación o comenzaba a hacer calor en aquella habitación, suspiró, era demasiado hermosa, regresando sus pensamientos al tema descubrió que podría enumerarle un listado de motivos por los que le parecía una mala idea, podía alegar, su nivel actual, la perfección de su tipo de pelea, su carácter, hasta podría optar por el absurdo de que sus otras amigas se enfadarían, pero eran pretextos, al final pretextos que no necesitaba.

-Vamos necesito saber tu respuesta, sabes que me importa- pronuncio ella con dulzura abandonando la cama para abrazarlo por la espalda, un escalofrío recorrió al joven al sentir la caricia de sus pechos desnudos a través de la tela, lo hacía a propósito, claro que lo hacía a propósito, tan bien se entendían…

Sonrió, giro para tenerla de frente y sujetándola entre sus piernas le acaricio el cuello –quieres la verdad?…-pregunto acariciando las palabras con su voz, la rubia asintió mirándolo sonrojada –bien, si me preguntas, no, no quiero, eres mía y no te compartiré con los Sakasaki- sentencio como un niño pequeño, King se soltó a carcajadas, era tan encantador, tan maravillosamente encantador, el chico exhaló resignado –pero quieres participar y no puedo hacerlo contigo, si crees que puedes hacerle ese favor a Yuri, pueden hacer equipo y algo bueno aprenderás o sacaras de ello, adelante…-aceptó mirándola afectuoso mientras acariciaba sus labios –tienes alas mi amor, jamás evitare que vueles- sonrió besándola, la rubia se dejó hacer acariciando su espalda…

"Pero siempre volveré al nido que construimos juntos" pensó mientras las caricias del joven se extendían por su torso y sus labios exploraban latitudes inferiores, si, su nido, con él…

Horas más tarde caminando por la calle, consideraba las implicaciones del favor que pensaba cumplir para Yuri, después de todo habían sido años de coquetear con Ryo, de suspirar por él a hurtadillas, de miradas, sonrisas y galanteos, al menos de parte de ella ya que el chico no era muy dado a los detalles, pensándolo bien, aquello había sido un amor de jovenzuela, inspirado por el encanto de haberla ayudado, rescatando a su hermano… pagando la operación…

- Era demasiado niña..- se sonrió con tristeza

Jean era ya un adolescente capaz de cuidarse solo, vivía en una pensión para estudiantes que pagaba a medias con el dinero de su trabajo, desde su recuperación se había impuesto ser independiente, para compensar a su hermana de los malos tragos que sufrió por culpa suya, King les restaba importancia pero él estaba empecinado en demostrarle que no volvería a ser "la pequeña carnada" ni "el pobre invalido" por ello solo la visitaba a veces y únicamente le aceptaba la mitad de la renta de su pensión, lo demás salía del chico, naturalmente ella estaba orgullosa.

El día que por casualidad la encontró paseando del brazo de Iori, la saludo con afecto, le estrecho la mano al pelirrojo y los invito al cine, mientras el joven de las llamas purpura hacia acopio de paciencia en la fila de la dulcería, Jean la llamo aparte y la abrazo como no lo hacía desde que era aquel pequeño –Me alegro hermana, no tenías que vivir agradecida de Ryo, yo sufría al oírte suspirar por él, porque sabía que era mi culpa, que era por lo que había hecho por mi… Hoy estoy feliz, saliendo de aquí iremos a brindar, además, el tipo me agrada – sonrío guiñándole un ojo mientras se acercaba a Iori que regresaba haciendo malabares con las palomitas y demás chucherías, ella había comenzado a reír para ocultar las lágrimas de felicidad que aquellas palabras le habían causado.

- De acuerdo, voy a aceptar que serás un digno miembro del equipo, pero que quede claro que en ningún momento llenaras el vacío de Yuri

Concluyo obstinado el joven García descansando del combate al que había retado a la rubia para "aceptarla" en lugar de la joven Sakasaki, la chica lo miro divertida, eso la distraía dela persistente mirada e inconfundibles intenciones de Ryo que a su vez era claramente apoyado por Takuma , la querían como una Sakasaki es estaba claro, King suspiró ¿Qué podía hacer? Su relación con Iori era un encantador secreto que de momento preferían mantener así, como rechazar los afectos de Ryo… o en realidad debía rechazar los afectos de Ryo?

Llevaban años sin que nada pasara, porque algo debía pasar ahora? King descubrió entonces que nadie sospecharía de Iori si la creían prendada del Sakasaki y una puerta se ilumino abierta…

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Les dejo esta nueva entrega del proyecto Cereza Envinada, como notaran está más o menos ubicada en la KoF 2000 lo que implicaría que ya llevan 3 años de relación porque empezaron en el 97 y además me entretuve tratando de explicar porque la relacionan con Ryo si en nuestro descabellado mundo anda con Iori jijijiji espero les haya gustado n_n