Bien pues por fin, el último de los días, creo, o no lo sé! Pero originalmente este y el siguiente capítulo deberían ser el final, pero, no soy buena para los finales, pero me esforcé! Aunque sé que tarde demasiado pero al final me esforcé! Enserio! Trate de no arruinar la historia…,pero ustedes tienen la opinión no?, que mas…pues mil gracias por leer esta humilde historia es la primerita asi que le tengo mucho cariño…y pues entonces los dejo con otro capítulo y como es costumbre perdonen los horrores ortográficos…

Disclaimer: Los derechos de el anime y manga Hellsing son del gran maestro Kōta Hirano

DIA 7

Ya era de mañana, alguien no había podido o había decidido no escuchar su despertador esa mañana, mientras abría lentamente los ojos, como era de costumbre estiro una de sus manos hasta una mesa donde ponía sus lentes, se los coloco, y al aclarar la vista se dio cuenta de que ese día no iba a despertar como acostumbraba, se asusto por un segundo al ver que no estaba sola, la acompañaba un ser que dormía apaciblemente frente a ella, es más, su rostro estaba a pocos centímetros del de ella, sin apartar la vista del rostro de ese hombre que tenía los ojos cerrados en ese instante, quiso grabar esa imagen en su memoria, ese rostro pálido, su respiración pausada y tranquila que subía y bajaba rítmicamente, unos labios que estaban un poco abiertos, lo suficiente como para poder sentir su aliento con un colmillito saliendo a la vista, mientras unas sabanas blancas custodiaban su sueño

"…un ángel…"-pensó, pero al instante se rio para sus adentros por haber pensado eso, siendo que ella jamás lo compararía con algo tan distinto a lo que en realidad era, dibujo una sonrisa en sus labios ya estando mas despierta acerco sus manos del vampiro y como si fuese un juguete o algo elástico comenzó a estirar y apretar su rostro, junto con una cara de niña inocente miraba como introducía sus dedos en su boca y la jalaba a los costado, apretaba su rostro, respingaba con su pulgar la nariz de aquel que aparentemente seguía dormido, integra con cada gesto que provocaba su sonrisa crecía, a pesar de que su piel debería ser fría, se dio cuenta de que no era así por algún extraño motivo era cálida, una calidez que nunca en su vida había sentido, seguía jugando con cada una de las partes de su rostro hasta que agarro de los costados sus labios y los estiro hacia arriba simulando una sonrisa, fue entonces cuando estuvo a punto de soltar una fuerte risa, pero para evitar eso cerro fuertemente los ojos y se cubrió la boca para no despertarlo

-ya terminaste de jugar…-hablo una voz tranquila y suave

Integra al instante abrió los ojos y con algo de vergüenza subió los ojos hasta encontrarse con unos que estaban fijados en ella, sin poder dar explicaciones dijo lo primero que se le vino a la mente-…no estabas durmiendo?...

-quien podría dormir si le estiran la cara?-decía mientras acercaba sus manos al rostro de integra para vengarse

Ella rápidamente como si fuera un sensor le mostro una mirada amenazante-ni te atrevas…-haciendo que el vampiro retroceda a sus intenciones

-ahhh ni que hacer…-dijo dibujando una sonrisa en los labios y cerrando los ojos , al volverlos a abrir pudo a ver detalladamente la figura de la Hellsing que estaba cubierta por una fina sábana blanca

Integra no paso por alto la forma en la que la miraba el nosferatu, se sentía como si estuviera en una revisión-"que? Tengo algo malo? Porque me mira de esa forma?"-habían pasado unos segundo y seguía viéndola, era extraño ella se aferro a las sabanas, pero al momento, se dio cuenta de que no la cubría nada más que esa delgada tela, fue entonces cuando sus mejillas ardieron –A…Alucard!...- la impresión fue tal que se cayó al costado de la cama, produciendo un fuerte ruido que sonaba como si se hubiera lastimado

El soltó una risa por qué no era propio de ella comportarse de esa manera-jajaja he! Señorita Hellsing se encuentra bien?-decía en tono de burla mientras se comenzaba a asomar para ver como se encontraba

-no te acerques! Alucard si lo haces no respondo-gritaba desde su lugar, se había puesto demasiado nerviosa después de darse cuenta que estaba como había llegado al mundo al pensar eso también se dio cuenta de que-"no solo soy yo"-empalideció y cerro fuertemente los ojos dando un grito ahogado

-Integra Hellsing que es lo que te pasa…estas enfer…-decía mientras se acercaba cuando una almohada se estrello contra su rostro

-no te acerques, no te acerques, no te acerques!-decía aun con los ojos cerrados moviendo la cabeza varias veces

-ha?…que te pasa-decía Alucard cada vez mas confundido, no entendía su comportamiento que no la anterior noche el había hecho eso con la mujer que en esos momentos estaba en el suelo-de que te avergüenzas si yo…

-cállate!-decía cada vez mas roja mientras tapaba su cuerpo con la sabana y no quería abrir los ojos porque al caer había llevado consigo gran parte del manto así que el hombre que estaba arriba podía no contar con nada que lo cubra-po…ponte algo y vete de aquí que de seguro llegara Walter con mi desayuno y si nos ve así…-decía apenada

-ahhh…hay que ver lo extraña que eres…te das cuenta hasta ahora?-y mientras hablaba se levantaba tranquilamente de la cama, y cambiándose fugazmente se acerco nuevamente a la mujer que continuaba con los ojos cerrados, con una sonrisa pervertida se acerco a su cuello lo suficiente como para que ella al instante se erizara al sentir su respiración

-he! q…que haces! Aléjate chupasangre!-decía tratando de no soltar con lo que se cubría y tratando de mantener los ojos cerrados cuando sintió un pequeño y rápido beso en sus labios, el no hubiera podido tener mejor oportunidad de fastidiarla, estaba sentada acorralada entre la esquina de la cama y la pared tratando de cubrirse con ese delgado manto y los ojos cerrados era inevitable no aprovecharse de esa fragilidad-pero que…QUE HACES! FUERA DE MI HABITACION EN ESTE INSTANTE ALUCARD!-lo echaba con sus acostumbrados gritos

-ajajajajaja como desee mi ama-decía con diversión mientras esta vez si se retiraba traspasando la pared

Con una sonrisa de placer fue avanzando en silencio por el pasillo, y porque no? El no se había sentido tan bien en su vida, no podía pedir más la mujer que amaba le correspondía, esa paz en el ambiente que tanto detestaba de alguna manera se había tornado agradable, Walter ya no lo mataría y…-"tendré un hijo…"-detuvo su tranquilo paso por ese grande y oscuro pasillo, se quedo mirando hacia la nada asimilando lo que se le había acabado de venir a la mente-voy a tener un hijo…-dijo en lo bajo sin darse cuenta-voy a ser padre…voy a tener una familia…-no lo podía creer, si lo cierto es que ella aun no estaba embarazada, solo el hecho en pensar en una nueva vida, una familia! Lo que él nunca había sentido la calidez de una familia, cuidar un bebé? No se podía imaginar a él haciendo eso, ni a la misma Integra, después de haber hecho eso como serian las cosas de ahora en adelante? El no era un humano y el mocoso, como seria? Que comería? Seria humano o inmortal? Y estaba bien que una Hellsing dé a luz al hijo del ser que debería de cazar? En eso, ellos deberían casarse? Este nuevo ser aceptaría al vampiro como padre? Le tendría miedo? Si es un Hellsing intentaría matarlo? Y si es mujer? Quien lo iba a guiar? Walter no es inmortal, le dolería a Integra?, sangrara mucho? Los de la realeza lo deberían saber? Quien tiene derecho a saberlo? Y si no es un buen padre?...y de esa miles y miles de preguntas le venían a la cabeza al vampiro se había topado con algo completamente nuevo, cuando vio a alguien acercarse pacíficamente

Paso al costado de Alucard el mayordomo predilecto de la Hellsing con una pequeña sonrisa cuando pronuncio-te arrepientes?-dijo sin mirarlo a los ojos

-arrepentirme?...de que tendría que arrepentirme shinigami?-decía un tanto extrañado

-de lo que decidiste…por supuesto conde

-no me arrepiento-dijo sin siquiera pensarlo con tono de decisión

-entonces espero que estés preparado para afrontar lo que consigue de esto…-hizo una pausa para voltear la cabeza-por que la felicidad no es eterna…-diciendo eso continuo con su paso silencioso

Alucard de la misma forma se quedo sin una palabra, la forma en la que esas palabras salieron de la boca del mayordomo no lo dejo tranquilo porque decía que esté preparado si todo marchaba bien, pero luego recordó que no todo estaba tranquilo y solucionado se había olvidado por completo de ella- chica policía-si por lo que recordaba la pobre joven había quedado hecha trizas y cualquier cosa podría pasar con lo débil que era, ella seria hasta capaz de terminar con su vida con tal de no cargar mas con ese sufrimiento, en ese instante paso por su mente la imagen del cuerpo de la draculina sin vida, siempre le había gustado matar humanos verlos sufrir esos cuerpos sin vida siempre le había causado un placer exquisito, pero al pensar en el de esa chica de esa forma no le causaba más que sufrimiento

Después de unos minutos decidió abrir los ojos no había nadie más para su suerte, y echando un suspiro de alivio se levanto aun aferrándose a la sabana y envolviéndola alrededor de su cuerpo se dirigió a tomar un baño, pero antes de eso alguien interrumpió su camino tocando la puerta dando unos pequeños golpes para luego entrar

-señorita Integra si continua andando así va a pescar un resfriado-decía el mayordomo sin ningún asombro poniendo una bandeja en una mesa que estaba en uno de los rincones de la habitación de Integra

-…Walter…-decía avergonzada por que el mayordomo la encuentre prácticamente desnuda según ella

-…m?-y al instante entendiendo el silencio que ella guardaba como buen padre la tranquilizo-cálmese recuerde yo la bañe y la vestí no hay nada de usted que no conozca-o eso intentó, ella lo miro con los ojos bien abiertos, se sonrojo y mantuvo la mirada posada en Walter unos segundos para luego salir corriendo hacia el baño-jajaja no hay duda de que esta más feliz que nunca, de otra forma me hubiera traspasado con su espada por la forma incorrecta en la que entre, y más aun que le haya dicho que la vi desnuda -se decía a si mismo mientras salía del lugar

Al salir después de unos minutos nuevamente se encontraba sola, pero en el interior no se sentía de esa forma, bajo una de sus manos hasta su vientre y las poso un momento hasta sentir un pequeño calor en el mismo, dibujo una gran sonrisa de satisfacción en su rostro, aun no sabía si algo estaba creciendo en su interior, pero el solo hecho de pensarlo le hacia una gran ilusión y más que eso le causaba gran felicidad y tan sumergida estaba en sus pensamientos que no se percato de que una mirada estaba posada en ella desde que había salido, ella dio un pequeño brinquito al darse cuenta de que, un hombre la miraba con la misma alegría ella se sonrojo un poco pero luego le mostro una gran sonrisa y se sentó en su cama de una mesita de noche saco una caja con sus queridos puros saco uno pero cuando estaba a punto de ponerlo entre sus labios escucho

-usted cree que eso este bien?-decía Walter acercándose a ella sin hacer el menor ruido

-ha?...-vio lo que tenía entre los dedos y sin pensarlo lo lanzo al basurero-Walter …soy feliz-fue lo único que dijo antes de levantarse de la cama e ir a abrazar al que consideraba su segundo padre el cual la recibió con los brazos abiertos y al momento de encontrarse, la abrazo fuertemente con una sonrisa tan grande como la de Integra, hasta que en un momento determinado todo el peso del cuerpo de la Hellsing recayó sobre el shinigami que rápidamente reacciono y la sujetó, se había quedado dormida, era de esperarse debía haber estado cansada, él la recostó sobre su cama, y aprovechando que Alucard no se encontraba cerca se despidió dándole un tierno beso en la frente en símbolo de cariño, el también se sentía feliz al ver esa sonrisa que pocas veces podía ver, y que ahora esperaba que estén presentes más seguido

-que descanses pequeña Hellsing-dijo con un tono bajo mientras cerraba la puerta lentamente y le dedicaba una sonrisa así retirándose y dejándola sola

Y así después de haber quedado dormida abriendo rápidamente los ojos se sento en su lugar asustada ya que no estaba acostumbrada a dormir demasiado tiempo y cuando vio el sol demasiado bajo no pudo evitar sentirse avergonzada de su comportamiento, no podía creer que no haya hecho nada en todo el día, pero, se sentía tan tranquila, nunca se había sentido de esa forma no le importaba si había algún problema en su país, ni si tenia papeleo por hacer, solo se sentía bien, solo eso, se sentía bien

-Sir Integra que bien que despertó

Integra al ver quien le había dicho eso no supo cómo reaccionar no esperaba verla a ella después de haber despertado, ella nunca entraba si es que la líder Hellsing se lo pedía- Seras hace tiempo que no te veo, es bueno que estés bien-decía con un tono serio mientras la draculina le dedicaba una sonrisa felina y una de las más inocentes que podía mostrar-no recuerdo haberte llamado-dijo cortante

-he? pe…pero, yo creí que se encontraba enferma…-decía con un tono de preocupación mientras miraba a su superior con una mirada triste

-enferma? Porque creíste eso?, yo solo estuve trabajando normalmente sabes que yo…-pero fue sorprendida por un jugo y un rico pedazo pastel delante de sus ojos

-como pensé que se encontraba enferma le traje esto-dijo con una sonrisa mientras le daba un tenedor-por favor acéptelo

Sin decir más solo lo acepto y comenzó a comérselo, Seras la veía con esos grandes ojos mientras lo hacía, parecía como si tuviese hambre ya que la veía tan fijamente y mostraba una sonrisa a cada pedazo que se metía en la boca, esa masa tenía un sabor extraño, se asemejaba a un sabor salado sin embargo al mismo tiempo era dulce, con un toque de amargura cada vez que se lo tragaba, ya después de haber degustado del pastel se limpio los labios pero antes de que dijera nada la vampirita hablo tranquilamente con los ojos cerrados

-le gusto Sir Integra?-dijo mientras abría lentamente sus ojos-lo hice especialmente para usted, como ayer cuando vine a verla echaba gritos de dolor, no supe que hacer-cuando los abrió completamente no parecía ser ella sino otra persona, no la veía como siempre lo hacía, esos grandes y bellos ojos habían perdido su brillo, tornándose oscuros y hondos, como si su alma yo no residiera en ese cuerpo-que lindo de su parte haberlo aceptado-decía con una sonrisa digna de la aprendiz del sádico nosferatu que le había robado el corazón-perra!-diciendo eso en un tono de desprecio escupió en la cara de esa mujer que alguna vez había considerado su líder, su hermana

Por supuesto ella no se quedo de brazos cruzados, como se había atrevido a hablarle de esa manera y es mas hasta escupir en la cara a la que lideraba la organización Hellsig, simplemente ese acto desvergonzado le hizo hervir la sangre, al momento rápidamente alzo su brazo dirigiéndolo en contra de la draculina que espero el golpe tranquila con una gran sonrisa sabiendo que ese golpe no llegaría, ya que la Hellsing no pudo completar su objetivo por que antes de llegar a su rostro su cuerpo se adormiló y no volvió a responder, y al igual que ese su cuerpo quedo inmóvil

-Seras! Que es lo que intentas hacer! Que es lo que me diste! RESPONDE!-comenzó a alterarse buscando respuesta a ese comportamiento que se le hacía extraño

Y con un cinismo único contesto- es que acaso no está claro, INTEGRA, no pensé que llegaras a ser tan ingenua, pero bueno supongo que fue así como conseguiste engañar a mi maestro-decía con desprecio-tu no lo vas a encadenar-decía dirigiendo su mirada al vientre de la rubia platinada

Integra al instante abrió los ojos de la impresión y sabiendo que en el estado en el que se encontraba no podría hacer nada para proteger su tan preciado tesoro, así que quiso recurrir al que siempre la ayudaría-WAL…-pero su grito no se escucharía ya que una fría mano rápidamente la había agarrado del cuello elevándola lo más alto que pudo dejándola colgada en esa mano-argh…-trataba de soltarse pero sus esfuerzos fueron vanos ya que su cuerpo no respondía

-el no te escuchara…-decía poniendo una cara falsa de inocencia, en cuanto escucho eso integra mostro un gesto de susto y enojo, la draculina volvió a mostrar una gran sonrisa-no te preocupes no lo mate, no tengo nada en contra de él, pero hubiera sido una molestia tenerlo por allí, sobre todo porque él sabía bien lo que iba a hacer, se dio cuenta en el instante en el que le ofrecí un trozo de pastel, que grosero y yo que lo hice toda la noche, así que no me quedo de otra que ponerlo adormir inyectándole lo que te comiste, jajaja, si hubieras visto lo feroz que intento atacarme a pesar de que su cuerpo ya no respondía…,ha! Es cierto deje un desorden tu biblioteca me perdonas?-decía haciéndose la burla de su situación mientras Integra aun tenía los ojos entre abiertos pero que después de unos segundo a causa de la falta de oxigeno los cerró perdiendo la conciencia-he? creo que me pase, oye!, se supone que deberías llamar a mi maestro!, maldición!-decía enojada porque su jefa no le respondiera-pero no creo que tarde demasiado-después vio con desprecio el cuerpo inmóvil de Integra y se sentó a su lado para hablar con ella-ahhh…si tú no te hubieras metido con mi maestro, es más si tu no existieras no hubiera pasado esto-cuando empezaron a brotar lagrimas de sus ojos, tal vez de arrepentimiento, tal vez porque ya sabía que no podía volver atrás, tal vez porque sabía que el nosferatu nunca la perdonaría, o tal vez solo lloraba-pero si hoy te vas seremos felices porque nos amamos no es cierto? No es cierto!? Ajajajaja no es cierto!? He! dime! Dime que nunca paso eso! Y que todo es como antes! He!? INTEGRA HELLSING!- y al momento de cerrar sus ojos con fuerza, dejando correr sus lagrimas sobre sus frías mejillas y con dolor recordó una vez más, lo que la había llevado a esa decisión

-+FLASH BACK+-

Después de que su tan amado maestro había apuñalado su alma de esa forma declarando de que solo podía amar a una sola persona y que esa persona no era ella y salir corriendo por el fuerte dolor de haber sido rechazada, de que el hombre que amaba no podría ser suyo, entre llanto llego hasta la mansión Hellsing y no se había dado cuenta por su nublada vista que había pasado hombro con hombro junto a un mayordomo que iba yendo hacia la salida, el cual la hubiera detenido, pero que decidió dejarla sola, ella al llegar a su habitación la cerro con llave para recostarse en su cama y llorar enterrando su rostro en una almohada así nadie la escuchaba, gritaba tan fuerte como podía para poder sacar de su alma todo ese dolor que sentía, lloraba tanto como podía para poder limpiar el sufrimiento, le dolía, le dolía demasiado ninguna herida de batalla se comparaba con ese dolor por mas grande que sea no podía igualar ese tremendo dolor, y como era de esperarse la joven se quedo dormida por un tiempo, cuando despertó ya se había calmado y pensaba mejor, a esos preciosos ojos había vuelto algo de su brillo normal, pensó bien las cosas y decidió

-Si mi maestro es feliz con Sir. Integra…si él es feliz…yo también lo soy…no debería interrumpir entre ellos, si! Integra nunca me ha hecho nada malo, al contrario ella siempre fue amable conmigo, claro que a su forma jajaja-cada vez que recordaba momentos felices, sus ojos volvían a retomar su brillo-no debería tener resentimientos con ellos…solo quiero que mi maestro sea feliz…y porque no? Integra también se merece ser feliz alguna vez en su vida ha! Es mas en símbolo de reconciliación debería darles un regalo a la feliz pareja aunque de todas formas no me rendiré-decía sonriendo-ya se le llevare algo a Sir. Integra-dijo mientras se dirigía a la salida de su cuarto, mientras caminaba con dirección hacia la cocina, hubiera jurado haber sentido la presencia de su tan querido maestro, pero luego sacudió su cabeza y pensó que era una alucinación de tanto haber llorado

Llegando a la cocina se propuso llevarle algo sencillo a Integra, pero luego se dio cuenta de que si hacia eso sería fácilmente opacada por el mayordomo-hooo! Porque Walter tiene que ser tan bueno…entonces me esforzare! Le hare algo rico a Sir. Integra si ella es feliz, mi maestro también es feliz, y si él es feliz ya no tengo nada de qué preocuparme-decía con una gran sonrisa felina mientras buscaba un recetario-ahhh! Donde deja Walter esos libros! Es mas donde está el!?-decía al no encontrar ni el dichoso recetario ni poder ver por ningún lado a Walter, pero antes de decidir ir a buscarlo encontró ese libro que tanto buscaba, dibujo una gran sonrisa y se dio un golpecito en la cabeza al darse cuenta de que estaba a la vista y que le había caído en la cabeza mientras esculcaba los estantes –jajajaja entonces a comenzar!, librito por favor ayúdame que no soy muy buena cocinando-decía mientras agarraba al libro entre sus manos, lo hojeo y mientras miraba las recetas de diferentes masas, le pareció complicado y recurrió a lo más común, un pastel, no le pareció mala la idea así que reunió todos los ingredientes y utensilios necesarios y comenzó su larga labor con una felicidad insuperable

Después de unas horas de mucho esfuerzo y empeño termino el regalo para la Hellsing, recién horneado lo puso en una caja adornada con unos listones rojos, se fijo en la hora y vio que era bastante tarde-"estará durmiendo?"-se pregunto inocente pero luego lo ignoro-"bueno si lo está la despertare será una linda sorpresa espero que no me mate jajaja"-pensaba con una gran sonrisa al imaginarse el rostro de felicidad de la líder, subió rápidamente por la escalera mientras iba tarareando una canción

Ya llegando al cuarto de Sir. Integra, pasando esos totalmente oscuros pasillos cuando estuvo a punto de llegar a su cuarto y abrir la puerta…los escucho…ella con la cara pálida y los ojos abiertos, se escondió a un costado de la pared, no era su intención, pero el destino le había hecho una mala jugada, ella en ningún momento esperaba presenciar esos instantes, el ese hombre que amaba y ella, se encontraban ahí a dentro y estaba claro lo que estaba sucediendo, se quedo paralizada y se resbalo suavemente contra la pared con los ojos perdidos mientras que nuevamente sus ojos se inundaban y lo poco de cordura que le quedaba desparecía mientras sin haberlo deseado presenciaba lo que solo la oscuridad y la luna debían haber custodiado, pero no se había quedado ahí sin poder hacer nada mientras su mente se destruía, al cabo de unos minutos ya no quedaba nada de lo que era antes, nuevamente sus recuerdos se habían distorsionado, no quería seguir viviendo en esa realidad así que no tuvo de otra que crear la suya, era débil, y no aceptaría nunca más que su amado, alucard, este con su superior-"ohh! Lo olvidaba mi maestro me ama solo a mi…"-su presente ahora había sido distorsionado por ella misma para poder protegerse, aun con las lagrimas corriendo por su rostro, miro con extrañeza esa caja blanca, se pregunto por qué la llevaba, se pregunto el por qué estaba allí, y creo una respuesta-"ha! Es cierto Sir Integra se encuentra enferma…seguro le duele mucho…" -se dijo así misma y desapareció en esa oscuridad en silencio mientras con una sonrisa se decía-"tranquila Sir. Integra ya no le dolerá mas…yo me asegurare de que no le vuelva a doler nunca más…"-y se retiro con gotas que caían desde sus inexpresivos ojos y recorrían sus mejillas mas una sonrisa que trataba de consolarse a sí misma

-+FLASH BACK+-

Con una vista borrosa que cada vez se hacía más clara a medida en que los abría poco a poco sus ojos, pudo ver que se encontraba en el suelo, apoyo una de sus manos en el suelo para intentar levantarse, y después de un gran esfuerzo pudo hacerlo, seguido de esos a duras penas pudo sostenerse de pie, se pregunto así misma que había pasado, al instante recordó el rostro de la chica policía, rápidamente la busco con la mirada hasta que la encontró sentada en una de las mesas que estaba cerca de la ventana a juzgar por el sol que ya se iba despidiendo, podían haber pasado varios minutos, tal vez como unos veinte o más, la draculina la vio tranquilamente, Integra no podía adivinar que era lo que esa niña tramaba hasta que repentinamente la chica le lanzo su espada de esgrima como si quisiera atravesarla, a juzgar por la fuerza que utilizo

Integra apenas pudiendo sostenerse de pie consiguió agarrarla, los efectos de la droga que Seras había puesto eran bastante fuertes como para poder con Integra-que es lo que tramas…-dijo parándose lo más firme que pudo

Seras aun sentada con una mirada fría y despreocupada se bajo del lugar y abrió los brazos al costado para provocarla mientras contestaba-Atáqueme!, mátame!, defiende lo que tanto quieres como buena Hellsing, si no me lastimas de muerte…pues tendré que matarte yo-dijo poniendo un dedo en sus labios para después dibujar una sonrisa de placer-aunque es lo mas posible…ya que no dejare que te quedes con mi maestro!

-jajajajaja!-repentinamente Integra se rio lo más fuerte posible, cosa que hizo enfurecer a Seras poniéndola con un semblante más serio-hablas demasiado Seras! Aunque me parece de lo más sucio drogarme para dejarme en desventaja…y si lo que querías era matarme porque no lo hiciste mientras dormía? Eres tonta…-decía mostrando una sonrisa de triunfo y burla-gracias a esto tu saldrás perdiendo-sentenció

Seras apretó los dientes haciéndolos rechinar al no ver a esa mujer sufriendo ni asustada, y su furia subió más al ver esa gran sonrisa que llevaba, quería borrarla y arrancarla de su rostro y se dijo porque no? En un rápido movimiento dirigió uno de sus puños hacia alguna parte de su pecho así se detendría su corazón y sus problemas según ella estarían resuelto con ese fin ataco fugazmente, ella hubiera deseado acabar con su vida ese instante, pero había olvidado contra quien se enfrentaba, la Hellsing había detenido su puño con su espada, y con la fuerza de este había enterrado su mano más de lo que podía imaginar, ella grito por un momento de dolor pero rápidamente se regenero, había llegado la hora de contraatacar, ya no sería suave con la tan amada Integra de su maestro, esta vez si la mataría, mientras que Integra se comenzaba a sentir débil, había hecho un gran esfuerzo en evitar ser golpeada, porque su cuerpo prácticamente estaba muerto, su vista era casi nula y apenas podía conservar el equilibrio, todo esto en unos cuantos segundos, Seras gruño enfurecida y nuevamente intento golpearla, pero su contrincante era bastante bueno para poder evitar sus ataques, pero hubo un momento en el que los brazos de la Sir. Se cansaron y en un momento inoportuno carecieron de fuerza dejando paso libre a la chica, aprovechando la ocasión le dirigió un golpe tan fuerte que la había hecho volar hasta un espejo de al momento de chocar se rompió en varios trozos cortando e incrustándose en la piel de Integra, ella soporto el dolor para no darle satisfacción a la Vampirita, llevaba varios cortes pero aun así se levanto, el sol ya se había ocultado así que era ya demasiado difícil ver en tal oscuridad sin contar con sus lentes y corriendo ese veneno por su sangre, ya era casi incapaz de protegerse y así fue recibió múltiples golpes por parte de Seras, que la hacían caer y levantarse por los aires gracias a la magnitud de los mismo, la hallaba en el piso y la draculina deseaba verla gimiendo de dolor a toda costa aprovechando que se encontraba en el suelo comenzó a patearla como si de una pelota se tratase, dirigiendo la mayoría de los golpes a su estomago que la Hellsing protegía toda costa con sus brazos, La draculina cada vez se enfurecía mas, por no ser ella la que tendría el amor de Alucard, quería acabar con la existencia de Integra ya no le importaba mas, la agarro de la camisa y nuevamente la tiro a una de las paredes, después de unos minutos toda su habitación ya se encontraba hecha trizas, ella a pesar de seguir recibiendo golpes no gritaba y se seguía levantando una y otra vez, cosa que cada vez enojaba mas a Seras, tanto que se había aburrido de golpearla por todas partes así que se acerco a su espada que había perdido a causa de uno de los primeros golpes, la empuño y con un caminar pausado se acerco a Integra y con una lagrima a punto de caer de uno de sus ojos

-POR QUE SIGUES VIVA!-gritaba enfurecida, cuando rápidamente dirigió la espada con intención de partirla en dos, pero Integra casi desfalleciendo logro desviarlo, hacia un costado, cosa que le costó un gran dolor en sus manos pero que no había sido lo suficiente para evitar que sea enterrada hasta traspasarla, sus ojos se desorbitaron por el fuerte dolor y no pudo evitar expulsar sangre que se había acumulado en su boca, Hellsing al ver su mano con la gran cantidad de liquido rojizo y quedo pálida al ver como su sangre era desparramada, sin más cuando la joven volvió a hablar-creo que eso no sirve así que seré mas directa-diciendo esto apunto a su cuello para así matarla finalmente cuando movió su brazo para traspasarle la garganta y casi a unos milímetros de distancia de completar su misión, vio como una pequeña sonrisita se dibujaba en los labios ensangrentados de su superior, que no eran de alegría, sino que escondían tristeza, y sin previo aviso algo o mejor dicho alguien la golpeo fuertemente en la espalda haciéndola volar rompiendo varios muros haciéndola llegar a la oficina de Integra que estaba a varios cuartos de distancia

Una sombra inmensa color rojizo apareció de la nada con una sonrisa extremadamente enloquecida de furia, cuando el todo el polvo de las paredes se disipo, Hellsing pudo observar a un hombre pardo frente a ella con una mirada sedienta de sangre, no dijo nada, no la miro, el no parecía estar allí en ese instante, todos sus sentidos estaban dirigidos a acabar con la amenaza, riendo desjuiciadamente fue desapareciendo poco a poco del campo de vista de su amada, ella quería evitar eso, pero claro, era algo imposible, ella no quería que Alucard le haga daño a Seras a pesar de que haya tratado matarla, parecía que ella le había tomado demasiado cariño, y se maldecía a si misma por eso, pero ya no había nada que hacer, o eso pensó en un instante, pero no dejaría que Alucard la asesine, porque no podía de un día al otro pasar de ser esa dulce chica a lo que era ahora, o no quería creerlo, pero no podía permitir que ella muriera a manos de su tan amado Alucard

Seras después de tremendo golpe comenzó a abrir poco a poco sus ojos para ver donde se encontraba, y también poder encontrar al que la había golpeado de tal forma, pero al encontrarlo, pudo ver esa sonrisa que tanto amaba, que se acercaba lentamente, ella se levanto y cuando estuvo a punto de llamarlo por su nombre, en un parpadear de ojos vio como se paro frente a ella, esta se quedo con una cara de susto al momento de poder ver sus ojos llenos de ira, el alzo la mano a un costado y en un movimiento rápido, con la palma abierta, golpeo fuertemente el rostro de la draculina haciéndola voltear hacia el otro costado, ella quedo pálida, se pregunto que había hecho mal?, ella solo quería que nada interfiriera con su felicidad, no entendía por que la había golpeado, así que las lagrimas comenzaron a brotar lo miro nuevamente asustada, el se puso a reír en cuanto vio su rostro, no pasaron muchos segundos antes de que el comenzara a desquitarse con la joven, con la otra mano la había agarrado del rostro para estrellarlo fuertemente contra la pared y no conforme con hacerlo solo una vez lo elevo unos centímetros y lo volvió a golpear una y otra vez, ella no se defendía ni intentaba pelear, solo cerraba fuertemente los ojos mientras de estos salían mas y mas lagrimas, después de varios golpes contra la pared la dejo caer como si estuviera muerta, él la vio con un desprecio inigualable, fácilmente podía haberla matado con una de sus balas, pero no, antes quería hacerla sufrir tanto como pudiera, no perdonaría nunca el hecho de que se haya atrevido a tocar lo más sagrado para él, siempre lo había pensado cualquier ser que haya osado siquiera faltarle el respeto a su ama merecía la muerte, ya que ella era su razón de vivir, y esta vez no era solo ella posiblemente había alguien mas que pronto se convertiría también en su razón de vida, al pensar que esa niña podía haberle quitado sus tesoros no podía contener la ira, sin importar el cariño que alguna vez le había tenido, lo había eliminado el momento en el que se dio cuenta de lo que había estado pasando, no tendría piedad

Pensando que jamás podría perdonarla y que debía pagar el costo por haber hecho daño a lo más importante para él, la agarro de los cabellos, y comenzó a golpearla con la rodilla en su vientre, hasta parecía que en un momento se partiría en dos por tal fuerza que implicaba que hacía que se inclinara hacia adelante, ella con todas sus fuerzas lo único que hacía era contener el dolor para no terminar gritando a cada golpe que le propinaba, en realidad estaba viviendo el infierno en vida, y todo ese dolor era proporcionado por la persona que amaba y el solo pensar en eso era lo que más le dolía, más que los duros golpes que recibía, deseaba nunca volver haber vuelto a la vida, haber muerto totalmente aquella vez que conoció a su maestro porque si tal vez no lo hubiera conocido no dolería tanto

El nosferatu como la anterior sesión de golpes se había cansado, la volvió a tirar ella cayendo boca abajo, no se encontraba satisfecho la volteo para arriba para ver su rostro, no fue bueno, el solo verla le causaba ganas de acabar con su vida, ya no quería verla, ese asqueroso rostro no lo quería volver a ver, así con la punta de su zapato pateo ese rostro que había comenzado a detestar más que a nada, caminando un poco más para donde estaba por primera vez desde que empezó la tortura hablo con profundo desprecio-así que con esas inmundas manos te atreviste a tocarla he!?-alzo su pie sobre ella-me encargare de que nunca más pase…-y con fuerza lo bajo pisando fuertemente uno de sus brazos, haciéndolo crujir fuertemente y ella estallando en un fuerte grito, no contento, lo volvió a hacer una vez más para escuchar esa dulce música que había emitido la chica, vio como sus huesos se asomaban por su piel, parece que lo había destrozado por completo, no lo sorprendió, y se pregunto qué pasaría si…, entonces alzo de nuevo su pie encima de ella pero esta vez el impacto no fue dirigido a su brazo si no a su estomago, el impacto fue tan grande que había hecho hundir el suelo, fue una suerte el que no se haya caído el suelo, ella expulso gran cantidad de sangre

ya casi a punto de perder la conciencia, se obligo a sí misma a no cerrar los ojos-"tal parece que es el fin.."-pensó mientras veía como a cada golpe que le daba, el conde extendía mas su sonrisa-"al menos moriré viendo su sonrisa"-se iba resignando sabiendo que su hora había llegado, miraba con detalle el rostro de su amo, a pesar de que casi no podía verlo por sus mismas lagrimas y que a cada golpe la hundía más hacia abajo, ella veía cada detalle de aquel hombre en sus recuerdos, no quería dejar se verlo se rehusaba a hacerlo, pero él se había dado cuenta de que esa chica lo veía demasiado la volteo y le piso la cabeza como para hacerla estallar, no quería que su mirada se posara sobre él nunca más, la despreciaba, no querría verla más en sus vida, y se encargaría de ello, la pateo lo más lejos, como si de un pedazo de basura se tratara, y ya no pudo soportar más su presencia , saco su arma y mientras le apuntaba a la nuca, caminaba a paso lento imaginándose su cabeza volando en mil pedazos, porque la que estaba ahí tirada no era la Seras que había conocido, a esa chica que estaba allí no la conocía así que lo mejor era acabar con esa existencia tan molesta

La chica con lo poco de fuerzas que le quedaba, se dio la vuelta y trato de calmar el dolor de su vientre, encogiendo su cuerpo ahí recostada, en ese instante mientras su maestro se aceraba ella se pregunto por qué? Porque había terminado de esa forma, ella de ninguna forma habría querido un final así, es mas tal vez si no se hubiera dado cuenta de que amaba a ese hombre, si hubiera continuado su vida tal vez hubiera podido encontrar a alguien más, si, y tal vez esa noche nunca hubiera decidido subir a la recamara de Integra, si tal vez alguna cosa pudiera cambiar para evitar eso lo haría, porque lo único que deseaba era la felicidad desde un principio, se pregunto por qué había hecho todo eso, en qué momento su objetivo había cambiado

Comenzó a gemir de dolor amargamente haciendo que sus gritos se escuchen en todo el lugar, para después tratar de calmarse un poco y hablar- por…que…? Porque…yo…yo no quería hacerlo…lo siento maestro…lo sient…-había hecho gran esfuerzo al decir esas palabras la sangre no paraba de emerger hacia su boca, ya no podía decir nada, solo quería disculparse, quería ser perdonada antes de morir, ese ahora era su único deseo…

- y lo vas a sentir mucho mas ahora maldita perra-decía con aparente enojo. Sus disculpas lo habían enfurecido más que antes, porque por mas disculpas que ofrezca no lo haría porque- lo que hiciste es algo que jamás perdonare-dijo mientras que cuando imaginaba que ya estaba a punto de terminar con su problema le invadía la una dicha retorcida, que hizo que de grandes carcajadas de esas que tanto placer le producía al soltarlas, pero justo a punto de apretar el gatillo, alguien quien no esperaba ver lo detuvo

-Alucard! Maldición detente!-grito con las fuerzas que le quedaban la líder de la organización Hellsing, con un brazo en su estomago, esa mujer, era alguien con gran voluntad, porque de lo contrario no hubiera podido llegar desde tal distancia hasta ese lugar, Alucard quedo paralizado al verla en tal estado, estaba casi inconsciente, su mirada estaba perdida, y todo su ser estaba completamente manchado de sangre, esa sangre que odiaba ver desparramada, y que aun continuaba derramando mientras se apoyaba a un costado de la puerta, vio el estado de la joven y con las pocas fuerzas que le quedaba lo volvió a increpar- que demonios se supone que estás haciendo!-grito tan fuerte como pudo

-ama…-dijo con un profundo dolor, había llegado hasta ese lugar a detenerlo, y lo logro, sabía que si no lo hacia ella estaría dispuesta a correr hacia donde estaba y quitarle su arma con sus propias manos, con tal de proteger a la draculina, aunque no le veía el sentido esa chica estuvo a punto de asesinarla y aun así quería salvarla? No había duda que detrás de esa fría mascara siempre se había escindido uno de los corazones más puros, pero salvar a su enemigo? Eso no era propio de un Hellsing, no lo entendía en lo absoluto, por qué? Se preguntaba una y otra vez, hasta que llego a la respuesta…

-señorita…Integra…-dijo casi murmurando la chica, al ver a la rubia parada defendiéndola a pesar de que la había intentado asesinar estaba allí defendiéndola, ella bajo la mirada mientras solo se limito a escuchar

-Alucard…a…aléjate de ella yo…yo me encargo-ordeno al vampiro, el obedeció con una gran sonrisa en el rostro, poniéndose como pudo firme, y volvió a hablar con sus últimas fuerzas-Seras…no sé de qué forma pero te entiendo, solo eres una chica enamorada que quiere como toda chica estar con quien ama…y puede ser que de alguna forma lo entienda…mi intención nunca fue hacerte daño ni mucho menos, y porque te entiendo y compadezco tu situación…quedas perdonada-Integra alargo su mano en símbolo de reconciliación, Seras botando incalculables litros de sangre a cada paso que daba se iba acercando como pudo

Pero

Quien sabe de donde ella recobro fuerzas, e impulsándose del suelo a una velocidad increíble, fue directo hacia su superior, había olvidado rápidamente todo su arrepentimiento al verla, porque no quería que ella la perdonase, sino el hombre que le había quitado, que ella quería que fuese suyo, solo suyo, su odio le dio fuerza suficiente para nuevamente intentar matarla, con la mano que le quedaba como si fuera un cuchillo se dirigió, pero la subestimo, nuevamente a unos cuantos centímetros de ella, pudo ver perfectamente su expresión, sus lentes con ayuda de la luz de la luna se habían nublado y esta vez no era una sonrisa lo que tenía en sus labios sino que estaba seria y de repente una lagrima salió de uno de sus ojos cuando de su boca salió la última palabra que escucharía

-…Alucard!...-la joven la escucho con ese tono militar que siempre utilizaba indicando, que ya termine, nunca había esperado escucharlo usar contra ella, cuando cerró los ojos esperando lo que ya sabría que vendría, el rápidamente actuó, la empujo contra otra pared haciéndola caer, para luego ver solo unas sombras que iban cubriendo todo alrededor de ella, ella lo único que pudo hacer antes de ser envuelta por esas sombras fue mover su cabeza a un costado y ver por última vez la luz de la luna, que hasta ese momento no se había dado cuenta pero era una de las más hermosas que había visto, despidiéndose silenciosamente del mundo cerró los ojos para luego no sentir nada, lo único que quedo para ella fue oscuridad…