15. Nueva vida

Cuando Harry cerró los ojos, completamente embargado por el sueño, Hocicos lo tomó en brazos y tras hacerlo dio media vuelta hacía el castillo seguido por los preocupados Ron y Hermione, y por los todavía asombrados profesores y merodeadores.

- Señora Pomfrey...- Dijo Hocicos.- ¿Seria tan amable de echarle a Harry un vistazo?

- Por supuesto, si es tan amable de acompañarme...- Dijo la atónita enfermera.

Todos pusieron rumbo a la enfermería, unos por preocupación, otros porque necesitaban una explicación, la cuestión es que cuando llegaron a la enfermería esta quedó que casi no cabía un alma, lo que enfureció a la señor Pomfrey que echó a todos y cada uno excepto a James, al que quería darle una mirada para asegurarse que estuviera bien. Aquello desde luego fue algo que no hizo mucha gracia, pero no tuvieron más remedio que esperar hasta que la enfermera les franqueó la entrada.

- ¿Cómo se encuentra?- Preguntó Hocicos.

- Bueno, está bien...- Dijo la señora Pomfrey.- Tan solo completamente agotado, algo normal después de todo lo que ha hecho. Nada que no se solucione con un poco de descanso, o mejor dicho, mucho descanso. Aconsejaría que se quedara aquí hasta que finalice el curso.

- ¿Y James?

- Otro que tal baila.- Dijo como si tal cosa.- Contando que ahora estaría muerto si no hubiera sido por Harry, está perfectamente, pero igualmente quiero que se quede aquí hasta mañana.

- Bien... creo que merecemos algunas explicaciones.- Dijo Dumbledore.

- Por supuesto, director.- Dijo Hocicos.- Aunque supongo que tendré que comenzar desde el principio. No es justo que solo usted y la profesora Mc Gonagall sepan la verdad. Ante todo, y como usted ya sabe tanto Harry, como Ron, como Hermione y como yo somos del futuro, veintidós años en el futuro para ser exactos- Hubo pequeños jadeos por parte de los profesores.- Y mi auténtico nombre, es Sirius Black o en otras palabras, soy ese jovencito de ahí.- Más jadeos.- Harry, es en realidad el hijo de James y no su primo, y Lily es su madre.- Ya los profesores no eran capaces de reaccionar.- El motivo del por qué estamos en este tiempo , como ya debéis saber después de lo que habéis visto, era proteger a Harry de Lord Voldemort que ha estado intentando matarlo desde que nació.

- Eso es lo que Minerva y yo sabíamos...- Dijo Dumbledore.- ¿Qué tal si ahora explicas lo que falta?

- Bien, director. Como han visto, Harry no es un muchacho común, no solo por su poder, siempre ha sido muy maduro y responsable para con los demás, mucho más que cualquier muchacho de su edad, pero es su condición de descendiente de Godric Griffindor lo que lo convirtió en objetivo de Voldemort.

- La profecía.- Dijo Mc Gonagall.

- Sí, la vieja profecía de Godric Griffindor que dijo que uno de sus descendientes sería mucho más poderoso que la media, más poderoso que él. Cuando Voldemort se enteró le pareció que no era muy buena idea el dejar vivir a los descendientes que quedaban, pero eso se le confirmó cuando supo por un espía suyo que Harry era aquel mago. Así pues, aprovechó que nosotros confiábamos en su espía y el día de Halloween, cuando Harry solo tenía un año fue al valle de Godric y los atacó. James y Lily murieron a manos de Voldemort intentando proteger a su familia, pero Harry no. Cuando la maldición asesina, tocó a Harry rebotó y volvió hacía Voldemort, sin hacerle más daño que un corte en su frente en forma de rayo que le quedó como una cicatriz. Voldemort en cambio no salió tan bien librado, quedó convertido en una sombra.

- Pero... si quedó convertido en nada, ¿cómo es posible que lo hayamos visto hace un rato?- preguntó el profesor Flitwick.

- Porque desde el mismo momento que Harry lo derrotó ha estado buscando la forma de regresar... y hace un año lo logró. Durante el verano, atacó la casa de Harry y nos vimos sin otra opción que esta. Necesitábamos tiempo para que su poder despertara, y no sabíamos cuando sería, solo sabíamos que sería después de su decimoquinto cumpleaños.- Finalizó Sirius.

- ¿Qué haréis ahora?- Preguntó el profesor Dumbledore.

- Esperaremos a que termine el curso, y volveremos a nuestro tiempo. Espero que entiendan que antes de irnos les hagamos un encanto desmemorizante, si no, podría cambiarse el futuro y Harry podría dejar de existir.

- Me los suponía,- dijo Dumbledore.- Cambiar un pequeño detalle en el pasado puede traer consecuencias desastrosas en el futuro.

Harry no despertó hasta pasado tres días, y aún cuando lo hizo estaba que no podía ni con su alma. De mientras, Ron y Hermione no se apartaban de su lado ya que temían como pudiera reaccionar su amigo ante la batalla que había tenido con Voldemort. ¿Y si volvían las pesadillas sobre la muerte de Cedric? ¿O las de la muerte de sus padres? ¿Y si se volvía más callado y reservado todavía? Por suerte, nada de todo aquello sucedió. En realidad, Harry se sentía casi como si se hubiera liberado de un gran peso y estaba mucho más animado.

Casi habían pasado dos días desde que despertara cuando tuvo una visita que había esta esperando casi desde el principio. Los merodeadores.

- Adelante.- Dijo Harry cuando llamaron a la puerta mientras pasaba la mano de forma distraída sobre Saïl, que ya tenía su tamaño adulto, el de un gato.

- Hola, Harry... ¿podemos?- Dijo James asomándose mientras los demás estaban detrás de él.

- ¡Hola! ¡Pasad, pasad!- Dijo alegre.

- ¿Cómo estás?- Preguntó Lily una vez dentro.

- Mucho más descansado.- sonrió, pero como los chicos lo miraban con desconfianza añadió.- ¡No me miréis así! Estoy bien. Supongo... que queréis muchas explicaciones.

- En realidad... solo una.- Dijo Remus.

- ¿Cuál?

- ¿Cómo demonios Sirius ha acabado siendo profesor?- Preguntaron James, Lily, Remus y Peter a la vez.

Harry les miró sorprendido durante unos momentos y luego comenzó a reír de forma descontrolada sin poder evitarlo, mientras los merodeadores lo miraron sorprendidos y Sirius ofendido.

- Per... perdonad, pero era la última pregunta que me esperaba. – Dijo Harry entre risas.- Lo siento.- dijo una vez más tranquilo.- Bien, Sirius no ha acabado siendo profesor, al menos por el momento, no sé si después de estos meses le entre el gusanillo. Quien ha acabado siéndolo has sido tú, Remus.

- ¿Yo?- Dijo el aludido.

- Sí, tú. Fuiste o serás mi profesor de Defensa Contra las artes Oscuras en mi tercer año.

- ¿¡En serio!?

- En serio. El mejor que hemos tenido y si Snape se hubiera callado la boca, habrías sido el primero que hubiera durado más de un año.

- ¿¡Snape también es profesor!?- Exclamaron todos a la vez.

- Por desgracia para mí, sí.- Dijo Harry.- Es mi profesor de pociones.

- ¡Te compadezco!- Dijo James horrorizado.

En ese momento llamaron a la puerta de la enfermería y cuando se abrió aparecieron las cabezas de Ron y Hermione ambas con grandes sonrisas. Sonrisas que Harry reconoció como de complicidad, esos dos sabían algo que él no. Como lo sacaba eso de quicio.

- Hola Harry.- Dijo Hermione.

- ¿Qué pasa?- Preguntó.

- ¿Pasar? Nada.- Afirmó Ron, pero se le notó enseguida que mentía.

- Me estáis ocultando algo.

- ¿Nosotros? Oh, Harry, desde cuando te hemos ocultado algo.- Dijo Hermione.

- Mejor tú no hables que te podría decir unas cuantas cosas.- Dijo Harry a lo que Hermione se puso algo nerviosa.- ¿Qué ocurre?

- En realidad, nada.- Dijo Ron.- Solo que tienes visita.

- ¿Visita? ¿Hocicos?

- No.

- ¿Entonces?

La puerta volvió a abrirse y apareció una gran cantidad de cabezas pelirrojas. Ocho para ser exactos: los Weasley. En cuanto la señora Weasley vio a Harry corrió a abrazarlo.

- ¡Oh, Harry! ¡Harry!- Dijo mientras lo abrazaba.

- Se... señora Weasley... no puedo... respirar.- Dijo Harry como pudo.

- Molly, cariño, si no lo sueltas lo asfixiarás.- Dijo el señor Weasley.

- Oh, Harry, cielo, lo siento, lo siento mucho.

- ¡EHY HARRY!- Exclamaron los gemelos.- ¿Qué tal las bromas? ¿Fueron bien?

- ¡Fred! ¡George!- Riñó la señora Weasley.

- De fábula.- Sonrió Harry.- Todavía nos entra la risa cada vez que nos acordamos de Snape y el espray transmutador.

- ¿En qué se transformó?- Preguntó George ansioso.

- ¡En una cabra!- Rió Ron.- ¡Se comió sus propios apuntes de pociones!

Todos comenzaron a reír, excepto la señora Weasley que parecía muy contrariada.

- ¡Oh, va mamá! ¡Snape todavía no es nuestro profesor! ¡Déjanos que nos venguemos un poco por todas las veces que nos ha castigado!- Dijo Ron.

- ¡Oh, está bien!- Dijo al fin.

Todos los presentes comenzaron a reír, incluida la señora Weasley. Fue en aquellos momentos que Harry reparó en un par de ojos azules en especial y todos comenzaron a sonreírse entre sí, excepto los merodeadores que no entendían nada. Dos segundos más tarde estos se encontraron siendo empujados fuera de la enfermería, mientras alguien cogía a Saïl.

- ¿Qué pasa?- Preguntaron una vez fuera.

- Esos dos necesitan estar solos.- Contestó Hermione.

- ¿Quién es?- Preguntó James

- Es mi hermana Ginny, y la novia de Harry.- Afirmó Ron.

- ¿¡Novia!? ¡No sabíamos que tuviera novia!

- Comenzaron a salir en julio, sobre mediados. Para ambos fue muy embarazoso cuando Percy les pilló besándose.- Rió Fred.- ¡Y tuvo que ser precisamente Percy!

- ¿Por qué?- Preguntó Lily.

- Porque cuando Ginny cursaba primero, una vez pilló a Percy besándose con su novia Penélope en un aula vacía. ¡Percy casi le suplicó que no se lo explicara a nadie!- Rió George.- Claro que estos dos, no pudieron ni pedírselo, nosotros dos íbamos detrás de Percy.

- Sí, y os encargasteis de hacérselo saber a toda la casa.- Les dijo Percy con enfado.

- A todos no, el profesor Lupin y Hocicos aún no lo saben. No estaban en aquel momento.- dijo Fred y con una sonrisa malvada añadió.- ¿Qué tal si se lo decimos ahora?

- ¡Ni se os ocurra!- Exclamó la señora Weasley.- Ellos ya se lo dirán cuando crean conveniente.

Los Weasley se quedaron en el pasado hasta que terminó el curso, ya que iban a volver todos juntos, y tal y como Sirius había advertido justo antes de marcharse al poco de terminar el banquete, todos los magos adultos junto con Harry se encargaron de realizar el hechizo desmemorizante, aunque antes les dieron las notas de los exámenes de los TIMOS. Los tres se lo sacaron con muy buenas notas: Hermione sacó diecisiete M.H.B, Harry dieciséis y Ron catorce, (se notaba que Snape no era el profesor de pociones porque los tres sacaron matrícula).

Así pues, cuando finalizó el banquete y terminaron de hacer los hechizos los anillos que todos llevaban en sus dedos y que servían de traslators temporales comenzaron a brillar y poco a poco todos volvieron a su tiempo, donde les esperaba toda la escuela.

- ¡Bienvenidos!- Gritaron todos en cuanto aparecieron.

La noticia de que Voldemort había desaparecido había corrido como la espuma y todos se mostraron muy contentos y agradecidos. ¡Por fin se había terminado! Algo que a todos les pareció muy extraño es que nadie parecía temer a Sirius, al contrario, lo trataban con gran respeto. Ya eso los extraño, pero la primera señal de alarma les llegó avisados por Hermione que fue la primera en darse cuenta.

- ¡Harry!- Susurró asustada y sorprendida.- ¡La cicatriz! ¡Tu cicatriz!

- ¿Qué le pasa?

- ¡Que no está!

- ¿¡Qué!?- Fue la exclamación de todos.

Harry se llevó la mano a su frente y comprobó horrorizado que la cicatriz no estaba. Pero si la cicatriz no estaba, eso quería decir que Voldemort no se la hizo, y si no se la hizo...

- Harry...- escuchó mientras un par de brazos lo rodeaban.

Cuando se giró, se encontró con un par de ojos tan verdes como los suyos. Era una mujer pelirroja y de aproximadamente treinta y siete o treinta y ocho años. ¡Era su madre! ¡Y su padre estaba a su lado!

- Nunca subestimes a los merodeadores, Harry.- Le susurró Lily.- Nos las apañamos para que no pudierais borrarnos la memoria y cuando llegó el momento, no nos fiamos de Peter. Cambiamos la historia, ahora tienes padres. Tienes mucho tiempo que recuperar, cariño.

A Harry se le llenaron los ojos de lágrimas, a la vez que abrazaba a su madre y luego a su padre, sin quererlo había cambiado el pasado y lo había hecho para bien. Voldemort no existía, Sirius era libre y lo más importante sus padres seguían vivos, ahora sí podía decir que comenzaba una nueva vida.

Fin

Na.: Bueno, parece que no iba a ser esa la última nota de autora que voy a escribir :p, ¿Qué os ha parecido el fic? Espero que os haya gustado... tal y como dije me he dado toda la prisa que he podido en escribir los capítulos que faltaban ( _ Khari no sabe ni donde está de la prisa que se ha dado). Bueno... quiero agradecer todos los reviews que me habéis dejado (y también a aquellos que se tomen la molestia de dejármelos una vez fije este capítulo) 72 reviews! Waa... No sabéis la ilusión que me ha hecho! Eso hace que me anime mucho más y que intente escribir lo más rápidamente posible el crossover y otros fics que estoy escribiendo de Harry Potter!

Muchas gracias por haber aguantado a está loca, y nos vemos en "Una hechicera en Hogwarts"!

Un beso a todos,

Khari