La misión consiste en la captura de una criatura que ha causado, mínimo, la desaparición de 10 borregos, aparte de que ni el agua bendita, ni los rezos funcionan en su contra, por lo que se requiere un equipo y un exorcista, que es el miedosito cuatro-ojos aquí presente- esto fue lo único que dijo la pelirroja al grupo frente a ella.

-Entonces, no es tirar a a matar- comento ryuji

-Creo que al payaso le intereso la "cosa"- remato de manera nada sutil cierto medio demonio, el cual ya estaba aburrido y cansado de ir en una carreta

-Creo que ya llegamos,- menciono Shiemi, dado que el vehículo iba entrando en una zona boscosa, lugar donde se habían encontrado los huesos y vísceras de los animales desaparecidos.

Estaban desperezándose del viaje, cuando Renzou escucho un balido acompañado de un sonido que solo podía ser un aleteo. –oigan creo que lo que venimos a cazar se está acercando…- alcanzo a decir antes de que en un claro vecino se hiciera visible una mujer alada de ojos dorados, que en brazos llevaba un borrego . ella, al percibirlos, se puso en guardia, mostrando que no solo tenia alas, sino unas garras que hacían juego en las manos, acompañados por una cola felina y zarpas.

El grupo de exorcista, al darse cuenta de esto, se prepararon para la captura del ser, que a juzgar por eso, no iba a ser fácil.

-es un anima- murmuro Konekomaru al verla- no es un demonio, es un anima….-

Al escuchar esto, Yukio acompleto- eso explica todo… Kamiki, sujétala! Ya con la orden dada, la tamer recito: "Humildemente llamo a los dioses de la cosecha, cumplan mis deseos, no dejen alguno sin llenar!. – con esto, al momento surgieron sus invocaciones, replicando como siempre, ella ignorando esto, les ordeno sujetar a la criatura.

Siguiendo el mando, los zorros sujetaron las muñecas de la grifo, pero no por mucho tiempo, ya que los arrojo hacia un árbol ante la mínima oportunidad, pero no con la suficiente velocidad, dado que los aria ya habían trazado un circulo para que no pudiese huir. Ella, viendo esto, intento huir hacia arriba, aprovechando sus alas, pero uno de los byakkos mordió una de las mismas, derribándola y creando una abertura que shiemi aprovecho ordenándole a su greenman sujetarla con lianas.

Entre el caos generado, nadie noto un par de ojos que miraban entre unos arbustos, hasta que Rin sintió una mordida, y vio a un niño de no mas de 4 años, que sin duda era otro anima, pero diferente a la chica, dado que el tenia unas orejas picudas que contrastaban por su color claro con el pelo de la espalda del chiquillo, acompañados por una cola y afilados colmillos. Debido al dolor, el pelinegro grito, llamando la atención de la grifo amarrada, que al ver esto, se resistió aun mas, tratando de romper sus ataduras, al mismo tiempo que grito- ¡Karo, corre!. Teniendo la oportunidad, la rubia le pidió a nii-chan unas flores de amapola, que de manera arriesgada, obligo a la grifo a tragar.

Aprovechando la distracción general, shima sujeto al niño y lo desmayo con unas flores que shiemi no utilizo. Ya con las criaturas inconcientes, sus características animales se desvanecieron, dejando ver unos tatuajes en la espalda, una pequeña zarpa rodeada de lo que se podría tomar como pasto, y unas alas que le cubrían totalmente la espalda, acompañadas por una cola que terminaba en el muslo, respectivamente.

Y al final de cuentas no fuimos necesarios, nya… - relajadamente menciono shura, a lo cual el menor de los okamura solo suspiro resignado, para después ordenar a los exwires que sujetaran a las criaturas, por que había que llevarlas a la academia.