Capitulo 4: El caso de un ladrón de conejos

Me encontraba un poco lejos de ponyville viendo relajadamente a fluttershy como socializaba con los animales del paisaje y las mariposas revolotear sobre ella, era relajante el momento me sentía muy bien, olvide asta la pesadilla que tuve hace un día, de echo hasta me dieron ganas de ir junto a fluttershy.

-Bueno, ¿por que no divertirme un poco?- Dije caminando hacia fluttershy pero recibí una pequeña roca en mi cabeza

-Auch!, quien fue!- Mire por todos lados intentando de poder ver quien me arrojo esa roca

Un pequeño conejo me arrojo una roca, tuve la oportunidad de esquivarla pues se encontraba a cuatro metros de mi, -Oye! ¿por que me lanzaste esas rocas?!- Dije molesto, el conejo solo serio y se fue entre unos arbustos.

Decidí seguir al conejo, tan pronto como entre por los arbustos recibí un golpe en la cara, cayendo un poco adolorido de mi nariz, me levante pronto viendo que el otro conejo también se había estrellado la cara con migo, intente de levantar al otro conejo viéndolo a los ojos.

-¿Por que me has arrojado una roca?!- Le dije molesto

-Tienes unos ojos hermosos- Dijo el conejo, que al parecer era hembra

-Eres una mujer!- Dije mientras retrosedia un poco

-Así que no te habías dado cuenta, pues déjame presentarme, mi nombre es chiby-

Estaba un poco confundido con el asunto –Un gusto en conocerte (Eso creo) chiby, mi nombre es Angel- Dije dándole la pata para luego saludarnos

-De acuerdo, ¿por que me lanzaste esas rocas?- Decía yo, mientras ella parecía un poco apenada

-Bueno, es que…. tenia curiosidad por conocerte, parecías tan inocente y tierno que, decidí intentar llamar tu atención-

-Y no había mejor manera mas que arrojarme rocas, ¿no?- Dije levantando mi ceja

Ella se arrodillo –Discúlpame Angel, no quería hacerte daño!- Dijo ella llorando

-Espera! No llores me aras quedar mal- Dije levantándola del suelo mientras ella se secaba sus lagrimas.

Intente calmarla un poco –Bueno, no te preocupes mucho por mi, tan solo tenias nervios- Dije mientras ella se lograba calmar

-Agradezco tus intentos de hacerme sentir bien- Dijo ella sonriendo un poco

-Sabes algo, por que no vienes y te sientas con migo, o donde tu quieras- Dije un poco nervioso ante la situación

-Gracias angel, pero además de conocerte quería que me ayudaras un pequeño problema- Dije ella mirándome

-¿Que clase de problema?-

-Ven sígueme- Dijo ella caminando entre los arbustos, decidí seguirla

Unos cuantos minutos después

Llegamos junto a una carreta la cual permanecía tapada la parte de cargamento con una sabana.

-Aquí es angel- Dijo ella mostrándome la carreta.

-Una carreta, ¿esto es lo que me querías mostrar?- Dije mirando la carreta y escuchando unos pequeños ruidos en la carreta.

-Angel, te contare una pequeña historia- Dije ella mirando por todos lados como si algo o alguien viniese a venir.


Yo solía ser una coneja mas tímida de lo que soy ahora, cuando era pequeña me encontraba sola, sin amigos, padres, hermanos que se preocuparan de mí. No podía encontrar comida por mi misma, pero cuando lograba encontrarla me la arrebataban, si intentaba de esconderla me humillarían de cualquier forma, hasta que un día un pequeño potro me encontró, no tenia nada mas que perder así que decidí ir con el. Me trato mejor que nadie, me daba de comer, me aseaba y solíamos jugar. Pero al pasar de los años ese niño tramaba algo, pude ver que el ya no solía jugar conmigo como antes, no me importaba la comida, quería que se divirtiese con migo como solíamos divertirnos cuando éramos pequeños. Un día cuando dormía, sentí que me habían metido en una bolsa, no podía ver nada, hasta que después de unos minutos sentí que me dejaron en el suelo, la bolsa tenía unos pequeños agujeros los cuales empecé a abrir y en unos cuantos segundos pude salir de la bolsa, viendo a mi alrededor un bosque, empecé a llorar no porque tenia miedo del bosque, llore por que sentía que ese potro que alguna vez yo y el nos divertíamos me abandonara de esta forma, como si fuera un juguete, un juguete que se ha roto.

Es tuve sola de nuevo buscando comida o algún lugar que pudiese tomar para esconderme de depredadores. Hasta que por fin, un poni me condujo hacia lo que debería de hacer, mi propósito en la vida, todo por lo que pase tenia que ir directo hacia el. Yo y mi amigo fuimos a donde se encontraban mis antiguos compañeros, y los encerramos en jaulas, mi amigo ganara dinero por su precio, y yo tendré mi paga, alimentos, zanahorias lo que sea.


-Y tu angel, eres especial, te he estado observando desde hace tiempo, veía mi vida en la tuya- Dijo ella serrando los ojos

-La venganza nunca es buena chiby, no estarás satisfecha, no estarás tranquila contigo misma- Dije acercándome un poco a ella.

-Es algo por lo que tendré que pasar angel- Dijo ella mientras una lagrima salía de sus ojos

-No!, ven con migo y los demás, termina con ese dolor!- Dije haciendo que reaccionara ella

-Perdóname angel, pero este es mi camino- Dijo ella volteándose

Fui atrapado en una jaula de madera desde el suelo –¿Pero que?!- Dije mi entras podía ver que de atrás de unos arbustos salía un pony un poco viejo.

El poni solo se quedo aplaudiendo con sus dos cascos, -Bien echo chiby, sabia que no me decepcionarías- Dijo el poni tomando la jaula donde yo me encontraba

-Este conejo medara buen dinero, no es como los demás conejos salvajes- Dijo mirando la jaula donde yo me encontraba

Yo lo miraba con una cara de rabia por querer atacarlo.

Me puso atrás del cargamento, podía ver a algunos conejos en mal estado.

Una sabana cubrió mi jaula dejándome a oscuras.

-Chiby!, esto era lo que tramabas! Desde un principio, decides destrozar la vida de los de mas solo por tu propio bien!- Hablaba con fuerza un poco agitado

Sentí que la carreta comenzaba a moverse –Chiby!, piensa en toda tu vida una ves mas y busca en el fondo alguna esperanza!- Dije mientras intentaba de salir de la jaula de madera

Veía que habían quitado la sabana de mi jaula, enfrente de mi estaba Chiby, -Por favor chiby, piensa un poco mas las cosas, si fue cierto que ese potro te adopto, eso significa que al pasar de los años ese lazo de amistad va creciendo mientras el tiempo pase, el no pudo abandonarte de esa forma!, no te pudo haber dejado en ese lugar!-

-Tu no entiendes angel! No sabes por lo que yo pase!, yo solo le daba diversión!-

-Es mejor a que seas un egoísta como yo lo soy algunas veces!, la amistad permanesera en siempre en nosotros, es algo que los debe de unir a ti y a ese potro-

-Angel… espera aquí un momento- Dijo ella mientras se iba.

Después de unos cuantos segundos…

Chiby levanto la sabana nueva mente, traía consigo unas llaves, pues la celda tenia un pequeño candado, ella la abrió dudando un poco, cuando abrió la puerta yo la decidí abrasar.

-Has hecho lo correcto chiby- Decía yo mientras ella también me abrasaba

-Gracias por darme esperanzas Angel…- Dijo ella mientras cortábamos el abraso

-Sera mejor liberarlos también- Dije mientras abríamos los candados de los demás conejos

Quitamos la sabana de la carreta para poder ver que nos encontrábamos en poniville

-Perfecto- Dije mientras hacia una señal para que los demás me siguieran, nos bajamos de la carreta, algunos conejos se tropezaron un poco, los ponys nos observaban así que decidimos huir rápidamente a los arbustos.

Minutos después

Me encontraba caminando directo hacia fluttershy junto con los demás conejos.

Fluttershy se percato de los conejos en mal estado y rápidamente fue a llevarlos a su casa, yo y chiby nos fuimos detrás de fluttershy.

Una vez llegamos a su casa…

Fluttershy se encontraba atendiendo a los conejos en mal estado y dándoles de comer. Mientras yo podía ver desde lejos a chiby comiendo una zanahoria que fluttershy le había dado.

Suspire un poco –Que día tan agitado, ¡lo peor de esto es que se están comiendo mi comida!- Dije molesto.

A lado de mi se encontraba chiby ofreciéndome de la mitad de su zanahoria, yo tome la mitad y decidí comerla.

-Agrádesco tu ayuda angel-

-No es por nada, siempre puedes contar con migo, bueno algunas veces- Dije riéndome un poco

Fluttershy me mi raba junto a chiby y se sonrojaba un poco –Angel ven a ayudarme con los conejos heridos luego estarás con tu nueva amiga- Dijo fluttershy un poco apurada atendiendo nueva mente a los conejos.

-Es hora de trabajar!- Dije caminando hacia los demás conejos

-Angel…- Dijo chiby

-¿Sí?- Chiby me dio un beso en la mejilla, luego caí desmayado al suelo.


Aclarare mas cosas en el siguiente capitulo. Me tardare mas.

Nos vemos, escritores y lectores.