Nada de esto es mío pertenece a JK. Como todos saben. El resto es una idea divertida que se me ocurrió después de leer un FF en ingles.

1.- Un mensaje extraño.

Entro en Gringotts con cierto malestar. El llamamiento urgente del banco mágico le sorprendió y extraño. Más cuando todo lo que decía era que el tema a tratar estaba relacionado con su herencia Black y era de extrema urgencia.

A todo eso había que añadir que la salida del edificio, no seria tan tranquila como la entrada. Varios reconocieron y saludaron con alegría al salvador del mundo mágico.

Harry Potter había vencido al mago oscuro conocido como Lord Voldemort poco antes de cumplir 18 años.

La batalla decisiva se libro en Hogwarts. Y fue digna de rememorar en las leyendas.

Cuando finalmente El moreno venció a su Némesis. Los pocos de sus seguidores que aun podían luchar tuvieron que escoger entre huir o entregarse.

Solo había cuatro testigos de la batalla final y ninguno hablo sobre lo que había sucedido. Lo único evidente era la muerte del temido mago.

El moreno se desmayo exhausto después de la pelea. El y el resto fueron atendidos y descansaron con cierta tranquilidad entre los muros del castillo mágico. El cuerpo del señor oscuro fue lanzado al velo donde desapareció. Nadie quería si quiera pensar en la posibilidad de un nuevo regreso.

Mientras todos se reponían de la brutal lucha, los Aurors comenzaron a buscar y capturar a todos los magos oscuros que habían huido.

De todo esto había pasado casi un año el joven mago de ojos verdes disfruto de un merecido descanso en el que había pensado en su futuro ahora libre de la profecía.

No tenia dudas sobre la carrera de Auror. Ya no le parecía tan excitante. Harto de pelear contra magos oscuros y ser controlado, decidió buscar otras posibles ocupaciones. Su fortuna le garantizaba una buena vida hiciese o que hiciese, eso era otro aliciente.

Todo parecía ir bien hasta ese día.

Había recibido la carta del banco mágico mientras disfrutaba de un tranquilo desayuno rodeado de amigos.

Ante la urgencia e insistencia de los duendes, prefirió acercarse a comprobar lo que sucedía antes de esperar más tiempo.

Detrás de el, Hermione Granger seguía a su amigo.

El moreno se acerco al primer duende que vio solo.

- Buenos días. He recibido una lechuza para presentarme aquí. Parecía muy urgente.- El duende giro la boca en expresión de molestia.- Mi nombre es Harry Potter.- Al oír el nombre lo miro con rapidez y sin decir nada salto de su sitio y entro por una puesta corriendo.

- Eso ha sido raro.- dijo Hermione a su lado.

- Si.- suspiro mirando a todas partes.- Esto me gusta cada vez menos.

Un duende se acerco a la pareja.

- Señor Potter. Sígame.- Harry miro como el duende le hablaba sin detenerse.

- ¿Ocurre algo?.- El moreno cada vez se sentía más nervioso.

- Solo es un trámite referente a la herencia Black. Pero no se puede esperar mas para tramitarlo.- respondió el ser. Harry asintió sin entender.

- Creí que todo el paleo estaba terminado.- dijo.- ¿Que es tan importante como para mandarme una lechuza pidiéndome que venga todo lo rápido que pueda?.- mientras hablaban llegaron frente a una puerta. El duende se giro y lo miro.

- Todo le será respondido dentro.- Al decirlo abrió la puerta invitándolo a entrar. Harry entro y Hermione trato de hacer lo mismo.- Solo el interesado o familiares.

- Es una intima amiga y…- trato de decir el moreno.

- Solo el interesado o familiares.- El duende era contundente.- Una vez que sea informado podrá hacer lo que desee.

- Voy a esperar aquí.- dijo la chica con una tímida sonrisa. El asintió entrando en la sala.

Harry se sentó y observo como el duende hacia lo mismo.

Después la criatura tomo una carpeta y la deposito frente al chico. Junto a ella coloco un gran alfiler. Harry lo miro sin entender.

- Prueba de sangre.- El chico asintió cogiendo el gran alfiler y pinchándose un dedo.- sobre el sello.- Harry se fijo en un sello que había sobre la carpeta. Reconoció el escudo de la familia Black. Puso su dedo sobre este y después se quedo mirando. Un destello salio y el duende asintió.- Es correcto.

- Me puede explicar...- la cara del ser le decía que tenía que callarse.- perdón.- Una inapreciable sorpresa se reflejo en una de las cejas del duende. No era normal que un mago pidiera perdón a uno de su raza. El ser tomo la carpeta y la abrió. Ojeo una serie de pergaminos asintió.

- Vamos a comenzar.- miro al chico que podría asegurar que vio una sonrisa digna de Severus Snape en la cara del ser durante una milésima de segundo.- Se que todo esto le tomara por sorpresa pero teníamos que reunirnos con rapidez puesto que el negocio en cuestión no tiene espera.- Harry asintió mecánicamente.- Estoy seguro que ha oído sobre la sanción que ha aplicado el ministerio a todas las familias que se aliaron con el mago oscuro.- El moreno volvió a asentir.

- Todo aquel que tenga la marca tenebrosa o se pruebe su colaboración con Voldemort, será desprovisto de todas sus posesiones. Los que tengan la marca a su vez serán llevados a Azkaban.- El duende asintió.

- Correcto.- El duende se recostó en su silla.- Al inventariar las cámaras expropiadas se calcula su valor y se revisas sus propiedades y documentos.- Harry no sabia donde quería llegar.- Lo que nos trae aquí, es algo descubierto en tres de esas cámaras.- Ahora si que el moreno no entendía nada.- Entre la documentación encontrada, hay un contrato mágico que relaciona a estas familias con la casa Black.- El chico se puso serio.

- Cualquier relación de la casas Black pudiera tener con esas personas…- el duende lo callo.

- Los documentos en cuestión son muy antiguos y no tienen nada que ver con la reciente situación.- respondió el ser.- Son contratos de matrimonio que no se llevaron a cabo por no cumplirse las condiciones acordadas.- reviso los documentos. Harry se quedo petrificado.- Parece que se detalla que solo podrían casarse hembras de las casas en cuestión, con varones de la casa Black. Parece ser que durante mucho tiempo no se cumplieron las condiciones. El las otras familias solo nacieron varones. O al nacer la hembra el varón Black ya estaba casado. Su padrino cubría estos contratos, pero al ser repudiado por la familia quedo fuera del compromiso. Su hermano, Regulus Black, no vivió lo suficiente para ser reconocido como jefe de la casa.- Miro de nuevo los contratos.- Estas son las copias que demuestran que la casas Black sabia y estaba conforme con esta condición.- Harry no se había repuesto de la impresión, aunque no terminaba de ver como podía afectarle la situación. El duende lo miro y esta vez si pudo ver la sonrisa malévola en su cara.- Las familias en cuestión son: Greengrass, Parkinson y Davis. Las tres condenadas por tener sus patriarcas las marcas oscuras.

- Bien. ¿Y eso que tiene que ver conmigo?.- el joven no sabia que mas decir.

- Haciendo estos contratos vigentes al cumplirse las condiciones hacen que parte de sus fortunas permanezcan a salvo del ministerio como dote de sus hijas.- respondió el ser. Algo no le gustaba de todo esto al joven.

- Esos contratos matrimoniales están anulados al no haber ningún varón de sangre Black.- dijo señalando los papeles. Al ver la cara del duende sonriente lo entendió.- ¡Joder!. ¡NO!.

- Si. Usted como señor de la casa Black. Cumple con todas las condiciones para formalizar estos compromisos matrimoniales.- respondió el ser divertido.- Es mas, por parte de su abuela paterna esta relacionado con la familia y por lo tanto, eso lo convierte en un varón de sangre Black.

- ¡Ni de coña!.- se puso de pie.- ¡No pienso…!.- El duende se incorporo y lo callo.

- ¡Si no accede!, perderá su magia y su fortuna.- dijo el ser con rapidez. El chico se callo a mitad de la frase y se sentó en la silla.

- Tiene que ser una broma. Tres contratos de…- Harry se dio cuenta de algo.- ¡Espere!. ¡No puedo casarme con tres mujeres!.- el duende asintió.

- Esa es la razón por la que esta aquí.- se levanto y fue hacia la puerta.- En la sala contigua nos espera un representante del ministerio. Junto con algunos aurors que custodia a los tres patriarcas en cuestión.

- ¿Por que tengo que…?.- El moreno no terminaba de creer lo que le habían dicho.

- Los tres saben que no saldrán de Azkaban y dejaran a sus hijas sin un solo galeón.- Sonrío con malicia.- La verdad. Me gustaría saber como saldrían adelante esas cuatro niñas mimadas.- Harry lo miro.

- Usted dijo que solo había tres…

- Los greengrass tienen dos hijas.- El ser lo miro desde la puerta.- La cuestión es que las cuatro son las ultimas de sus familias y permanecieron fuera de todo durante los conflictos.- Le señalo la puerta.- Tenemos que reunirnos con ellos.

- ¿No tengo forma de librarme?.- pregunto. El duende negó. El chico suspiro mientras se acercaba a la puerta, junto al ser.

Al salir, Hermione se acerco a el.

- ¿Que sucede?.- Harry miro a su amiga y después al duende.

- Puede decirle lo que quiera y acompañarlo si lo desea.- le dijo el ser a Harry con burla. La castaña lo miro reocupada.

- ¿Harry?.- el moreno sabia que tendría que decirle.

- Parece ser que hay tres contratos de matrimonio para un varón Black.- respondió el ojiverde mecánicamente a su amiga.

- Ya pero no…- lo entendio.- ¡joder!.

- Lo mismo he dicho yo.- respondió el chico.- Y lo mejor es que son tres familias mortifagas.- la chica lo miro sin terminar de creerselo. Mientras hablaban seguían al duende por un pasillo.- Han encontrado la documentación y quieren hacerla oficial de forma que al menos una de sus hijas conseguirá un buen marido.- lo dijo con ironía.

- pero quienes son las familias que…

- Greengrass, Parkinson y Davis.- respondió Harry.- Por lo que las chicas…

- Daphne Greengrass. Pansy Parkinson y Tracy Davis.- termino ella.

- También puedo escoger a Astoria Greengrass. ¡No la olvides!.- añadio el chico molesto. Habían llegado frente a una puerta.- Tenia que venir para convencerlos de que anulen todos los compromisos, o al menos dos.- la miro molesto.- Por lo que parece son contratos vinculantes y pueden deshacerse si es de mutuo acuerdo. Si no accedo perderé mi magia.- a chica lo miro seria.

- Es imposible que esas familias acepten que te cases con una de sus hijas. Mataste a su amo.- dijo la castaña.

- Lo se y pienso lo mismo. No entiendo por que han accedido a formalizar los contratos.- dijo el moreno. El duende los miro con su sonrisa siniestra.

- Ellos saben que hay un nuevo señor de la casa Black pero ninguno sabe quien es.- al decir esto abrió la puerta.

En la sala todas las miradas se giraron hacia la entrada.

Un mago miraba unos documentos y al abrirse la puerta miro a los recién llegados.

Los patriarcas de las familias mortifagas.- vieron quienes eran los recién llegados y se pusieron nerviosos. Uno trato de atacar al chico. Los aurors aplicaron un hechizo a todos para que no se movieran.

- ¿Qué hace el aquí?.- Peter Parkinson escupía espuma de rabia.

- No puede evitar que solucionemos nuestros negocios.- añadio Estefan Davis. El tercero se dio cuenta de lo que el chico hacia alli y comenzo a reirse. Los otros lo miraron.

- ¿De que te ríes Roger?.- añadió Parkinson. El mago Greengrass lo miro.

- ¿Quien era su padrino?.- los demás lo miraron sin entender.- Sirius Black.- Miro al chico.- El es el señor de la casa Black.- Los demás lo miraron.

- Es cierto.- dijo el duende entrando y tomando asiento junto al funcionario del ministerio.

- ¡NOOO!. ¡PANSY NO SECASARA CONESE…!.- el patriarca Parkinson tenia los ojos inyectados en sangre al gritar.

- ¡No pienso retirar la oferta de compromiso!.- dijo Roger Greengrass, sonriendo al chico.

- ¿Dejaras que una de tus hijas sea tocada por ese…?.- Estefan Davis lo miro asqueado. El mago Greengrass los miro con desagrado.

- Par de idiotas. ¡Es un contrato vinculante!. Si no se casa pierde su magia.- al decirlo miro al chico sonriendo. Los otros entendieron lo que había dicho.

- ¡Es perfecto!. Nosotros no lo mataremos, pero el perderá todo.- sentencio Estefan Davis.

- Siii.- Parkinson lo miraba rezumando odio.- ¡Yo tampoco pienso retirar la propuesta de mi familia!. ¡Y exijo que el señor de la casa Potter y Black, cumpla con lo acordado o pague por ello!.- al terminar disfrutaba cada palabra.

- ¡Estoy de acuerdo!.- término Davis. El funcionario del ministerio resoplo molesto.

- Esto va a peor.- miro a Harry.- Perdón señor Potter, entiende ahora por que fue llamado.

Harry miraba a todos desde la entrada. Se apoyó contra la puerta derrotado. El día parecía ir a peor.

- Tienen que haber alguna forma de librarme de esto.- Harry pedía ayuda a su amiga con la mirada. Hermione le toco el hombro.

- Deberíamos llamar a Dumbledore.- Sugirió al fin la castaña. El chico asintió.- ¿Puedo usar una chimenea?.- El duende asintió.

- Salga y dígale a alguno de mis compañeros lo que necesita.- La chica desapareció con rapidez por el pasillo.

Mientras los tres mortifagos se reían disfrutando del momento.

Los aurors los silenciaron, pero aun así se podía ver que no dejaban de mirar a Harry.

- Siento todo esto señor Potter.- el funcionario hablo al chico mientras este se sentaba en una silla.- Mi nombre es Putcher y soy jefe de tramitación y confirmación mágica. Mi trabajo es dar fe de que se cumple lo establecido en un contrato mágico vinculante. Creo que el señor Trecroy.- el funcionario señalo al duende.- le ha informado de todo.- Harry suspiro.- La ley obliga a que esto se solucione antes de que ellos sean llevados a Azkaban.- miro a los mortifagos.- Y me temo que esto será mucho mas difícil de lo que yo creía.

Hermione arrojo un puñado de Polvos Flu a la chimenea.

- Albus Dumbledore.- Las llamas verdes destellaron mientras la bruja metía la cabeza en ella.

Durante un segundo todo a su alrededor giraba sin sentido. Al siguiente la cabeza del director de Hogwarts brillo delante de ella.

- ¿Señorita Granger?. En estos momentos no puedo…

- ¡Es Harry!.- el mago la miro con mas atención.- Hay un problema en gringotts.

- ¿Un ataque?.- el anciano mago la miro nervioso.

- Me gustaría.- Suspiro, no sabia como decirlo.- Harry esta obligado a casarse con tres hijas de Mortifagos por un contrato matrimonial vinculante.- El mago la miro sorprendido.- Entre sus familias y la casa Black. Harry necesita ayuda.- Al otro lado el anciano pensaba en que hacer.

- Estaré allí lo mas pronto posible.- dijo el anciano antes de retirarse de las llamas.

Hermione suspiro antes de dirigirse junto a su amigo.

- No paras de meterte en problemas.- dijo para si.- esta vez no se que va a pasar Harry.

La castaña suspiro antes de entrar en la sala junto al chico.

- Viene de camino.- dijo ella. Harry asintió sin ganas.

Quince minutos después Albus Dumbledore, junto a Rufus Scringeour, el ministro de magia, entraba en la sala y fue informado completamente de la situación. La preocupación era evidente en su cara.

El anciano mago reviso la documentación junto con el ministro.

- ¿Hay forma de cancelar esto?.- pregunto un esperanzado Harry.

- Me temo que no. Dijo el ministro. Los tres contratos son legítimos. La ley no contempla esta situación.- Dumbledore miro al chico apenado.

- Harry lo siento.- miro al chico.- Me temo que a menos que por su voluntad, cancelen el compromiso o lo aplacen a otra generación.- dijo mirando a los tres mortifagos.- Perderás tu magia.- hizo una pausa.- Tratemos de razonar.- dijo mirando a los tres magos mortifagos.

- Es inútil.- dijo Harry.- Han dejado muy claro su punto.

- El ministerio estaría dispuesto a suavizar su estancia en Azkaban con algunos privilegios.- dijo el ministro. Aunque Harry no fuera afín a su gobierno. Si el mundo mágico perdía un símbolo como Harry Potter seria desastroso.- Tal vez de esta forma accederían a reconsiderarlo.

- Déjenlos hablar y veamos.- termino Dumbledore.

Los Aurors liberaron a los tres de los encantos de silencio.

- ¡NUNCAA!.- fue la respuesta de Parkinson.- ¡Potter será solo un muggle al terminar el día!.

- Será una venganza digna.- añadió Davis.

- Acostúmbrate Potter. ¡Has perdido!. ¡JA JA JA!.- volvió a decir Parkinson. El tercer mortifago solo sonreía viendo a todos, analizando la situación divertido.

- Si eso es lo que quieren, estos dispuesto a…- Harry fue callado por Dumbledore.

- Harry tenemos que hablar.- aparto al chico de todos, junto a ellos estaba Hermione.- No es tan simple.

- Si es necesario.- no se atrevía a decirlo.- Perderé mi magia.

- ¡No!. Son tres contratos.- comenzó el anciano.- Tres incumplimientos. La reacción no solo destruiría tu magia te mataría.- eso no le gusto.

- Entonces…- El mago miro al chico.

- Tenemos que convencerlos como sea.- dijo Dumbledore. Se volvieron a mirar a los mortifagos.- Pero no será fácil.

- ¡Si piensas que romperemos los contratos estáis muy equivocados!.- dijo Greengrass. Parecía ser el más astuto de los tres.

Todo parecía estar perdido. Un divertido duende Trecroy miraba todo desde un lateral.

Ver a todos esos magos en ese estado le divertía sobre manera. Pero algo en el chico le agradaba. Incluso sabía que se comportaba de manera diferente con los de su raza. Si añadimos a esto que si salía todo como esperaba, el chico estaría muy agradecido. Los beneficios eran enormes.

La diversión era muy gratificante pero era el momento de la venganza.

Miro a los tres mortifagos. Recordaba bien a Parkinson. Cada vez que entraba en el banco se movía y actuaba con total desprecio a los de su raza. Los otros dos también pero en menor medida. Además de las miradas de repulsión y malos modos con los que algunos insultaban disimuladamente a su raza.

Disfrutaría viendo sus caras.

- Si me permiten.- todos miraron al duende.- Creo que tengo una solución.- Harry miro al duende esperanzado.- El problema reside en que ninguno piensa retirar el contrato. ¿Verdad?.- todos asintieron expectantes.- Entonces por que simplemente solo se casas con las tres.- la cara de los magos no tenia precio.

- ¡Es imposible!. La ley mágica no permite…- el ministro fue interrumpido por el duende.

- ¡No la de los duendes!.- Todos lo miraron.- Es normal que mas de una casa quiera conseguir un contrato de matrimonio para ganar poder.- miro a todos orgulloso.- Yo por ejemplo, tengo dos esposas.

- No entiendo lo que quiere decir señor Trecroy.- dijo Dumbledore.

- Es simple. Que el chico se case con las tres bajo la ley duende, aquí en el banco.- dijo quitándole importancia.- Después el ministerio solo tiene que aprobar el matrimonio y será legal. Técnicamente será lo mismo solo que con un mayor número de hembras para el chico. Y conservara su magia.

Harry se sentó de golpe en la silla. Esto era algo increíble.

- ¿Seria eso posible?.- Preguntó Dumbledore al ministro. Este miro al mago del ministerio que llevaba la documentación Y este respondió después de pensarlo.

- Técnicamente si. Pagando la cuota necesaria para la realización del ritual, No veo ningún problema por parte nuestra.- respondió el funcionario.- Tendría que realizarse bajo las costumbres De los duendes y en su territorio. En este caso el banco.- Sonrío el funcionario.- El ministerio aprueba y legaliza las costumbres de los duendes por lo que seria legal.- todos miraron al chico que sonrío con ironía.

- ¡Claro!, ¡por que no!.- se cruzo de brazos molesto.- Seguro que me matan entre las tres en la noche de bodas.

- Bajo la ley Duende, las tres serian ejecutadas.- añadió el duende de forma casual.- y créanme, no seria agradable.- sonrío al decirlo.

- No es necesario llegar a esos extremos.- dijo Dumbledore.- Creo que con un juramente inquebrantable solucionaríamos la seguridad de Harry.- el anciano miro a los tres mortifagos que ya no parecían tan alegres.

- ¡Nunca consentiré ese juramento!. ¡Me asegurare de que Pansy te…!- Un movimiento de Dumbledore callo al mago.

- ¿Son necesarios aun?.- pregunto al duende el anciano.

- Deben estar presentes en la ceremonia.- sonreía el duende al decirlo, sin dejar de mirar a los tres mortifagos.- Pero no tienen por que hablar. Ya dieron su consentimiento implícito al exigir el cumplimiento del contrato de matrimonio. A menos que quieran cancelar el compromiso.- El duende miro satisfecho a los tres mortifagos. Sus caras eran casi tan estimulantes como contar galeones. Solo casi.

Dumbledore medito un momento.

- Me gustaria saber mas sobre ese ritual y los que implica.

El duende asintió y explico a todos el ritual y lo referente a los contrayentes.

Todos oían las explicaciones divertidos.

La parte en la que Harry tenía que dormir con las tres en la misma noche saco sonrisas incluso de los aurors que vigilaban a los mortifagos.

- Una ultima pregunta.- dijo Dumbledore.- ¿Cual es el limite de mujeres que los duendes pueden tener?.- el ser lo pensó.

- Todas las que puedas mantener.- fue su respuesta. El anciano mago sonrío. Harry lo miro aterrado.

- Profesor. ¿De verdad tengo que casarme con las tres?.- el anciano lo miro y sonrío.

- Parece ser que es así.- dijo con voz divertida.

- ¡Anímate chico!.- dijo un auror divertido.- ¡Mas de uno quisiéramos estar en tu pellejo!.- los otros Aurors se rieron. Incluso el ministro. Hermione los miro seria. Albus miro a los tres mortifagos.

- ¡Ya ha oído!. Es su última oportunidad de cancelar el enlace. Piensen en sus hijas y recapaciten.- el director hizo una seña a los Aurors que cancelaron el hechizo de silencio.

- ¡Hijos de puta os vere a todos morir!. ¡Pansy vengara a mi familia!.- El auror lo callo de nuevo.

- Parece que necesita pensarlo un poco mas.- Dumbledore miro a los demás.

- Quiero hacer una pregunta.- Greengrass miro a Harry.- ¿Con cual de mis hijas te casaras?. ¿Daphne o Astoria?.- el hombre miro al chico. El moreno dejo escapar un suspiro derrotado.

- Ya que estoy obligado… - pensó Harry.- elijo a Daphne. Astoria es una niña y tiene todo un futuro aun.- el mago asintió.

- Entonces te pido solo una cosa. Júrame por tu honor de mago que cuidaras de las dos y que llegado el momento te encargaras de la dote de Astoria.- La petición sorprendió a todos.

- ¿Estas loco Roger?. ¿Dejaras que…?.- salto El patriarca Davis.

- ¡Lo que sea con tal de que mis hijas no acaben en la calle sin nada!.- termino Greengrass.

- ¿No es peor el que se case con el?.- añadió Davis.

- ¡El ministerio se quedara con todo!. ¡¿Que será de tu hija?!.- Davis los miro serio.- ¡La prefieres casada con el…?. Dijo con asco.- ¿o trabajando para comer?. ¡Ninguna de las familias importantes pensara si quiera en un matrimonio!. ¡Como mucho algún desgraciado la tomara como amante hasta que se harte de ella!. ¡Serán la burla de todos!.- miro a ambos mortifagos.- Fui un idiota al unirme a vuestra causa. Mi castigo es ver como mi familia desaparece. Si se pierde mi casa al menos moriré sabiendo que se perderá mezclándose con otra casa importante.- señalo a Harry.-Al menos con el conservara su estatus superior.- eso no gusto a Harry pero se callo.- Es lo único que puedo hacer para proteger a mis hijas.- los otros mortifagos vieron que lo que había dicho su compañero tenia mucho mas sentido de lo que ellos creían.

- Es cierto.- Dijo al fin Davis.- ¡Que así sea!.- miro a Harry serio.- Estoy de acuerdo con Roger.- A su lado Parkinson comenzó a asentir con fuerza. Dumbledore suspiro y miro a Harry que no terminaba de creérselo.

- Tenemos tres aceptaciones por parte de las novias.- termino el anciano mago.- solo queda arreglarlo todo y celebrar la ceremonia.- dijo al duende. Este asintió.- Señor ministro le agradecería que informase a las familias de todo lo acordado aquí.- El director pensó un segundo.- Tal vez las jóvenes deberían hablar con sus padres y que estos las informen correctamente.- Greengrass asintió agradecido.

Harry estaba derrotado. Tenia que casarse con tres mujeres a la vez y para colmo las tres lo odiaban.

Sin terminar de creérselo Dumbledore lo fue guiando hacia la salida.

- La ceremonia tendrá lugar mañana.- dijo el duende.- En la sala de rituales.- al decirlo miraba divertido a un Parkinson que se enfurecía por momentos.

- El ministerio permitirá la reunión de las familias antes de la ceremonia bajo supervisión.- dijo el ministerio.- Seria aconsejable que explicaran con claridad la situaron a sus hijas y lo que se espera de ellas.- añadió mirando a los presos. Todos asintieron conformes. Harry apenas lo noto ya que aun no reaccionaba.

Harry reaccionó al salir de la sala. Justo cuando Hermione cerro co fuerza la enorme puerta de la habitación.

- Profesor. ¿Como voy a sobrevivir a esas tres?.- Dumbledore se río.

- Lo dice de una manera muy peculiar.- trato de bromear el anciano mago.- Mas de uno se cambiaria con usted sin dudarlo. Las tres jóvenes son ciertamente bellas. Bien educadas y de unos modales…

- Mortales.- añadio Hermione molesta.

- ¡Estarán mas que satisfechas de matarme a la primera oportunidad!.- termino el.

- Hay algo que tengo que decirte muchacho.- Dumbledore no sabia como decirlo.- ¿Como verías añadir otra novia al enlace?.- el lo miro extrañado.

- ¿Quien se casa?. ¿Lo conozco?.- pregunto Harry. El mago lo miro divertido.

- Tu.-respondió alegre el director.- Seria tu cuarta esposa.- el chico se alejo del mago.

- ¿Que?.

- Profesor que esta diciendo.- Hermione lo miro escandalizada.- ¿Que es esa locura de fomentar esta….?.- no sabia como llamarlo.- ¡Ceremonia!.- dijo al fin. El los trato de calmar con las manos.

- Tomemos algo tranquilamente y se lo explicare todo.- Los jóvenes miraban al gran mago como si estuvieran seguros de que al final había perdido completamente la cabeza.- Nos vendrá bien a todos y lo entenderéis cuando lo explique.- dijo para explicarse.

- Necesito algo fuerte.- dijo Hermione.

- Tal vez un calado de muerte en vida.- dijo gruñendo Harry.- Seria mas rápido.- a su lado Dumbledore dejo escapar una risa y los guío hasta su destino.

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Aquí vamos con una de las historias nuevas.

Como ya explique mi idea es publicar el primer cap de cuatro historias y que me ayudéis a decidir cual seguir.

Admito que la decisión no será definitiva pero ayudara.

Ya me diréis que os parece.

Espero subir pronto la siguiente.