Disclaimer: Los personajes son de Stephenie Meyer, no son míos. El cuento es creado por Isabella Pattinson pero beteado por mi y mejorado por mi.

Comentario: Bueno chicas, este es un cuento que creó mi amiga Isabella Pattinson (Pattz) y bueno ella me dio su autorización para mejorarlo y poder ser su Beta y ayudarle, le agradezco a ella por concederme su permiso.

El beso inesperado.

Creado por: Isabella Pattinson. (Pattz)

Beteado por: Alice Rathbone.

Bella Pov:

Ibamos de camino al mal mis amigas Alice Brandon, Rosalie Hale y yo, pues a la duende se le ocurrió tener un día de chicas yendo al mal. La verdad es que jamás me gustó ir de compras pero nadie se puede resistir a los encantos de Alice, pues nadie le puede decir que "no" cuando te pone esa carita de borrego a medio morir. Mis amigas se bajaron del reluciente Porshe amarillo con la palabra Turbo 911 grabada, este hermoso auto le pertenecía a Alice, imité la acción de mis amigas y descendí del auto, fue entonces cuando le vi.

Estaba del otro lado de la calle, sus vestimentas eran muy lujosas y finas. Era un hermoso hombre de cabellos cobrizos que danzaban al compás del viento, tenía unos hermosos ojos verde esmeralda, una nariz recta y perfecta, unos labios delgados pero que se veían apetecibles. Quedé totalmente petrificada en mi lugar, observando completamente a ese bello hombre que me había quitado el aliento. Entonces sus bellos ojos se encontraron con los míos, me inspeccionó con la mirada de pies a cabeza, me sentí cohibida, entonces sus bellos ojos brillaron llenos de excitación. Con un andar grácil, propio de un felino asechando a su presa, se fue acercando a mí aún con esos ojos llenos de promesas lujuriosas. Cuando llegó a mi lado, tomó mi rostro entre sus manos y aplastó sus labios contra los míos, en un feroz beso hambriento. Aturdida e impresionada, me petrifiqué en mi lugar incapaz de tener algún pensamiento coherente en mi mente, sus labios eran dulces, suaves y adictivos.

Sentía que mi estómago estaba lleno de mariposas, cuando de pronto sentí su suave lengua en mi boca, en ese momento no pude evitar emitir un pequeño gemido quedito, una ola de placer me recorrió el cuerpo haciéndome estremecer, lo sentí sonreír contra mis labios y gruñí. Mi respiración se aceleró convirtiéndose en un jadeo, mis manos fueron inmediatamente a sus cabellos de color bronce, los cuales eran más suaves de lo que jamás pude imaginarme, así lo acerqué más a mí y sus manos fueron a mi cintura sujetándome fuertemente contra su escultural cuerpo de Dios griego.

Para mi desgracia, fue separando sus adictivos labios de los míos no sin antes darme un casto besito. Entonces se alejó de mí para luego sonreírme con picardía, aturdida me quedé observándola como una verdadera idiota. De pronto se echó a reír entre dientes y se fue, tomó una motocicleta negra, se colocó una cazadora de cuero negro, su casco y se subió a la motocicleta yéndose se allí a toda velocidad, dejándome allí, aturdida, dolida, impresionada, jadeante y totalmente confundida. Mis amigas me dedicaron miradas entre divertidas, sorprendidas y picaronas, mientras yo solo trataba de aclarar la maraña de pensamientos que tenía en mi cabeza, tratando de encontrar una lógica al comportamiento mío y de ese hombre tan guapo. Pero como no encontré una lógica a ninguno de los dos comportamientos, decidí olvidar todo lo que había ocurrido, maldiciendo una y mil veces a ese hombre que me había besado sin razón alguna para luego macharse del lugar donde ocurrieron los hechos y dejándome muy aturdida.