Antes de nada tengo que aclarar que todo el universo de Harry Potter pertenece a JK Rowlin. Es evidente, pero prefiero aclararlo. El resto de la historia es una loca idea mía.

Esta historia comienza un año después de la muerte de Dumbledore. Voldemort se ha hecho con el ministerio y todo el mundo mágico. Va a por su último objetivo Hogwarts. Harry no es un Horrocrux. O al menos así es… al principio.

REPETIR LA HISTORIA:

Cap. 1

- ¡HERMIONE!.- Harry Potter vio, sin poder evitarlo, como un rayo verde daba de lleno sobre uno de sus mejores amigos. Hermione Granger lo miro, ya sin vida, mientras se desplomaba en el suelo. Al lado del moreno tres chicas gritaban sin poder evitarlo.

- ¡SALID DE AQUI!.- oyeron gritar a Tonks. La metamorfomaga tenía una gran herida en la cabeza y se sujetaba el brazo.

Alguien tomo la mano de dos de las chicas. Otra cogió con fuerza a Harry.

- ¡Harry ….!.- decía la pelirroja. El chico miro la cara llorosa de la joven. El podía notar como algunas de sus propias lágrimas le empañaban las gafas.

- Susan. Hermione esta…- el ojiverde no se atrevía a terminar.

- ¡Tenemos que irnos!.- Un par de explosiones trajeron al chico de vuelta a la realidad. Trato de girarse con la varita lista.- ¡NO!. ¡Es inútil!. ¡Tenemos que escapar, Hogwarts se ha perdido!.- dijo de nuevo. La comprensión callo sobre el.

- ¡TODOS FUERA NO QUIERO QUE NADIE SE QUEDE ATRÁS!.- grito Harry. Los pocos que aun estaban cerca del chico y asintieron. Comenzaron a salir ayudando a sus amigos heridos.

Harry veía a todos, mientras se encaminaban por el pasillo. Era los últimos, los primeros heridos ya habían comenzado a retirarse.

El grupo estaba formado casi por la totalidad del ED y para la sorpresa de muchos incluía a varios estudiantes de Slytherin y otros de años superiores. Lo completaba lo poco que quedaba de al orden del fénix y el resto de la fuerzas de Aurors que sobrevivió a la destrucción del ministerio. Un número de gente muy pequeño.

- ¡Alguien se tiene que quedar a retrasarlos!.- dijo Tonks, dando a entender que ella seria esa.

- ¡NO!.- le grito el.- ¡Si no sales de aquí con los demas, no me ire!.- la auror gruño.

- ¡Voy junto a ti!.- le respondio la bruja de pelo rosa sin mirarlo.

Poco a poco todos retrocedieron hacia la salida y el pasillo que los separaba de las fuerzas mortifagas. Estos estaban temporalmente retenidos por un pequeño derrumbe provocado por Hermione antes de recibir la temida maldición. Todos tenían lágrimas retenidas por la perdida de la brillante bruja. No había sido la única victima de este ataque que acabo con la última esperanza.

Al final el último reducto en contra de Voldemort y sus hombres había caído.

Apenas una semana antes lo había hecho el ministerio. El mago oscuro tomo el control sobre el mundo mágico con la única oposición de Hogwarts.

Con orden tajante prohibió cualquier contacto con el mundo muggle y se centro en consolidar su poder antes de destruir el castillo.

El gran contingente de criaturas oscuras y mortifagos encontró poca resistencia en la escuela de magia. McGonagall había conseguido evacuar a la mayoría de los estudiantes. Los sangre pura tuvieron alguna opción pero los que no eran considerados como tales fueron evacuados directamente al continente y puestos bajo la protección de la confederación internacional de magos que ya había cerrado fronteras contra el reino unido mágico.

Los pocos que permanecieron en el castillo lo hicieron para facilitar esta maniobra. Al final duraron justo lo necesario para completar la tarea, perdiendo con ello la ruta de escape para ellos mismos. El traslador había quedado inservible cuando los atacantes se encargaron de bloquear los transportes mágicos.

En este momento retrocedían con la única esperanza de huir del castillo para sobrevivir.

Cuando Harry salio de la sala noto como Tonks dudaba antes de seguirlo.

- ¡Tonks!.- La bruja se giro con una sonrisa triste.

- Es hora de reunirme con el.- dijo antes de lanzar una maldición.- ¡Bombarda!.- El rayo dio sobre la puerta que comenzó a derrumbarse.

- ¡NOOOO!.- El ojiverde poco podía hacer para ayudarla. Ante un sorprendido Harry la bruja con el pelo rosa salio volando hacia ellos con cara sorprendida. Cuando la puerta termino de derrumbarse, la metamorfomaga estaba sobre Kingsley quejándose por sus heridas, que la miraba sin entender. El morneo la ayudo a levantarse.- ¡Estas loca!.

- ¿Por que me habéis salvado?.- dijo con tristeza.- ¿Quien me…?.- Del otro lado de los escombros comenzaron a oírse hechizos de voladura.

- ¡Ahora no es el momento, tenemos que irnos!.- Harry tomo la mano de Susan y se acerco a la bruja.- ¡Y ni se te ocurra hacer esto de nuevo!.- Al decirlo apunto a la joven auror.- ¡Vamos!.- la hizo caminar delante de ellos.

- Yo quería morir.- gemía.- Estoy cansada de luchar. Ya tuve bastante en el ministerio.- lloraba mientras hablaba.- ¿Quien cojones me atrajo?.- pregunto de nuevo mirando a Kingsley. Este negó con la cabeza.- ¿Entonces como…?.- La metamorfomaga abrio los ojos sorprendida. Un par de rayos salieron desde otro pasillo.

- ¡Después!.- Al fin habian llegado a su destino. Al final del pasillo estaba la estatua de la bruja jorobada. Era el pasadizo de salida que tenian mas cerca.- ¡Vamos!.- dijo el chico. Tonks tenia otros planes. Se paro y los miro como si tuviera delante a Fluffy.

- ¡Tengo que saber quien me salvo!. ¡Es necesario!.- Tonks parecía desesperada. Todos se miraron y negaban.

- ¡No lo se, pero me alegro!.- le respondió el moreno. Tonks metió molesta la mano dentro de su túnica. Saco una cadena con un objeto que el moreno conocía bien.

- Si ninguno me salvo. Significa que alguien ha usado esto.- termino la bruja dejando que todos vieran el objeto.

- ¡¿De donde has sacado un gira tiempos?!.- pregunto Kingsley sin crerselo.- ¡Todos fueron destruidos!.

- Este estaban reparandolo.- dijo la bruja.- Lo cogi antes de dejar el ministerio. Pense que no tenian que conseguirlo.

- ¡Pero no sabes si esta reparado!.- Kingsley miraba el objeto con interés mientras hablaba.

- Si ninguno me salvo, alguien lo uso y… funciona.- termino la metamorfomaga.- De lo contrario yo no estaría diciendo esto.- termino suspirando. Habían llegado casi a su destino.

- ¡Hay que irse!.- Luna permanecía junto a la estatua de la bruja jorobada.- ¡Daos prisa!.- miro a todos y noto que alguien faltaba.- ¿Y Hermione?.- la cara de Harry le dio la respuesta.- ¡No por favor!. ¡NO!.- Cuando trato de correr, Kingsley le lanzo un hechizo.

- ¡Desmallus!.- el auror tomo el cuerpo de la chica.- Alguien tiene que usarlo antes de que sea tarde. Si alguien se lleva la chica, lo haré yo. - Harry decidió actuar. Retrocedería en el tiempo para salvar a la metamorfomaga.

- NO. Seré yo.- dijo el moreno.- Ninguno de vosotros conoce el castillo como yo.- Tonks trato de replicar.- Y lo sabéis.

- ¿Como escaparas?.- pregunto Susan. El chico se encogió de brazos y sonrió.

- Ya veré.- tomo el colgante de la mano de una reticente Tonks.- Tengo todo el tiempo que necesito.- bromeo mientras se lo ponía.

- Con una hora seria suficiente para…- Tonks suspiro.- para salvarme. Gracias por adelantado.

- Que alguien me guarde una cerveza de mantequilla.- lo pensó.- ¡Mejor dos!.- Cuando fue a girar el pequeño reloj de arena, Susan se acerco y coloco la cadena sobre ella también.- ¿Susan, que…?.

- A dos le será mas fácil escapar.- al decirlo lo miro fijamente. El moreno no pudo terminar ya que el mecanismo comenzó a girar y los dos desaparecieron ante los ojos de sus compañeros.

En cuanto los dos desaparecieron el resto se introdujo en la estatua.

- ¡Vamos!. Tenemos que destruir la estatua y el tunel. Para que no nos sigan.- dijo Kinsley mientras le pasaba el cuerpo inerte de Luna a Tonks minentras entraba al pasadizo.

- ¡Pero entonces Harry no podra…!.- trato de decir la bruja.

- Tienen que llegar antes que nosotros y saldrán los primeros. Recuerda que no lo hemos visto. Estarán fuera seguro.- La auror no podía negar la lógica de su compañero. Le dio el cuerpo de la rubia y ambos entraron al túnel.

Dentro del pasadizo el auror de color lanzo un poderoso bombarda destrozando la entrada del lugar. Se necesitaría mucho tiempo para poder pasar por allí. Cuando lo consiguieran ellos estarían muy lejos.

Harry y susan aparecieron de la nada. Se encontraban delante de la estatua que ocultaba la salida.

- ¿Funciono?.- pregunto Susan. En ese momento la joroba de la estatua se abrió para dejar salir la cabeza de uno de los gemelos.

- ¡Hey!. ¿Que pasa Harry?.- el chico lo miro sonriendo.

- ¡No hay tiempo!. ¡Tenemos que irnos!.- le respondió el chico mientras le quitaba la cadena del giratiempos a Susan y a el mimso.

- Eso no es…- el pelirrojo lo miraba sorprendido.

- ¡Hogwarts ha caído! Tenemos que irnos.- Otra cabeza salio junto a la de su hermano.

- ¡Ahora que traemos ayuda! ¿Por que nos llamaste entonces y nos dijiste que…?.- Harry lo paro.

- ¡Ya vienen!- Ese fue el momento en el que varios jóvenes giraron el pasillo huyendo.- Harry saco su tunica y se cubrió junto a Susan.- ¡No nos habéis visto!. ¡Sacad a todos de aquí!.- Los gemelos se miraron y aun sin terminar de entenderlo asintieron. Después salieron del hueco para ayudar a todos los que se acercaban al lugar. La pareja se pego un lateral para poder pasar entre todos los que huian. Vieron como Dean Thomas y Seamus Finnegan arrastraban a un Neville inconsciente. La tristeza invadió a Harry. Sabía como se sentiría al despertar.

- ¡Vamos todos!. ¡Es hora de irse!.- grito un pelirrojo junto a su hermano. Ambos se miraban sin terminar de entender lo dicho por el ojiverde.

Harry y Susan tuvieron algunos problemas para pasar entre sus amigos que salían del lugar al que tenían que llegar sin ser vistos. La hora de tiempo que habían conseguido con el artefacto mágico fue muy ajustada, pero al fin habían llegado. Oyeron al otro Harry gritar por la muerte de Hermione. El chico apretó con fuerza su varita, a su lado Susan dejo escapar una lagrima. Ambos lamentaban no poder ayudar a su amiga para evitar su muerte.

Con decisión la pareja se acerco al grupo. Poco después estaban escondidos detrás de ellos mismos en el pasado. El resto había comenzado a salir del lugar.

Harry no lo dudó y cuando vio como Tonks lanzaba el hechizo ya estaba preparado. Con rapidez, atrajo a la bruja hacia el.

- ¡Accio Nymphadora Tonks!.- el ojiverde lanzo el hechizo con decisión. Cuando se oyó la explosión la bruja salio directamente hacia ellos. Harry cancelo el hechizo y la auror callo sobre un sorprendido Kingsley, que apenas tuvo tiempo de cogerla.- ¡Vamos! .- dijo Harry en voz baja a su compañera.

La pareja se desplazaba a unos metros por delante de sus pasados. Al doblar el pasillo en el que los atacaron podían ver a lo lejos a varios mortifagos que trataban de abrirse camino desde otra dirección. Sin duda fueron los que les habían lanzado algunas maldiciones, o les lanzarían a ellos mismos dentro de unos instantes. Algo llamo su atención y aun ocultos por la capa, se giraron para ver como desde una habitación una varita salía para apuntar en la dirección en la que se oía al grupo.

- ¡Expeliarmus!.- Susan grito el hechizo sin pensar. EL dueño de la varita se desplomo sobre la puerta, inconsciente por el golpe. Al acercarse lo reconocieron.- ¡No puede ser!.- Los dos pudieron ver a Ronald Weasley como el responsable del intento de ataque. Vestía con las ropas habituales de los mortifagos y con el golpe su mascara se había caído.

- ¿Como ha conseguido entrar en el castillo este…?.- Harry lo recordó.- ¡El sabia sobre los pasadizos!.- los dos se miraron.

- Tenemos que quitarlo del pasillo.- dijo Susan.- Antes no estaba ahí.- Los dos cogieron el cuerpo de su antiguo amigo y lo metieron en la sala cerrando la puerta.

Oyeron a sus yo de hace una hora pasar por delante. Harry miro con asco al que consideraba su mejor amigo.

- ¡Maldito cabron!.- el moreno le dio una patada.- ¡Si llegamos a saberlo!.

- Harry dejalo no merece la pena.- dijo Susan.- No es el momento.

- ¡Nos traiciono!.- dijo el joven furioso.- ¡Por su culpa murieron sus padres y su hermano!. ¡¿Que clase de persona hace eso?!.

- ¡No es eso!.- lo paro ella.- Si no nos seguimos, no podremos escapar.- El moreno lo entendio.

Abrieron la puerta y comprobaron que nadie habia en el pasillo. Despues ambos se cubrieron con el manto magico y corrieron hacia la salida.

Al llegar a la estatua pudieron ver como Tonks entraba y la estatua se cerraba.

- ¡Bien vamos!.- Harry tiro de la capa. En el momento en que dieron un paso, la estatua estallo en mil pedazos. Por suerte para ellos estaba lo suficientemente lejos para no sufrir daños.- ¡Joder!.

- ¿Qué ha pasado?.- pregunto la pelirroja.

- Han volado el pasadizo.- respondió el ayudándola a levantarse.- Es una buena idea para evitar que los sigan. Seguro que pensaron que estaríamos ya fuera.- el puso mala cara.- Si no fuera por el traidor es lo que teniamos que hacer.

- ¿Que hacemos?.- le pregunto La pelirroja.- ¡No tardaran mucho tiempo en llegar aquí!.- Ambos e miraron y comprendieron cual era su salida.

- Por suerte disponemos de todo el tiempo que queramos.- dijo el sonriendo.

Harry le paso la capa mágica y tomo el gira tiempo. Paso la cadena sobre los dos.

- ¡No podemos retroceder una hora nos encontrariamos con…!.- trato de decir Susan.

- Lo se. Vamos a retroceder seis horas.- La chica lo miro extrañada.- Los gemelos dijeron que yo los llame. No recuerdo haberlo hecho antes. Seguro que lo hice para que reconocieran el túnel y se aseguraban de que era seguro.- La pelirroja sonrió.- Después de hacer lo que podamos por ayudar saldremos de aquí. No pienso quedarme aquí.- Ella asintió.

Harry dio seis vueltas al mecanismo. Cuando el objeto comenzó a moverse, ambos oyeron varias maldiciones.

- ¡Petrificus Totalus!.

- ¡Avadra Kedabra!.

- ¡Avadra Kedabra!.

La pareja vio como un rayo daba sobre el giratiempos y este parecía casi detenerse. Fue lo último que vieron. Sus cuerpos comenzaron a caer si vida. Al mismo tiempo el mágico artilugio comenzó a moverse lentamente mientras los dos cuerpos desaparecían antes de tocar el suelo.

Sabían que habían huido por ese pasillo. Después de abrir un paso entre los escombros comenzaron a seguirlos. Los mortifagos pudieron ver una pareja de magos delante de ellos al doblar la esquina. Bellatrix reconoció el objeto que había comenzado a girar y lanzo un hechizo para tratar de detenerlos. Su marido y cuñado solo lanzaron la maldición asesina a ambos magos.

En cuanto los tres hechizos dieron en sus objetivos, la pareja desapareció.

- ¡Idiotas!. ¡Tenían un giratiempo!.- les grito la bruja molesta.

- No les servirá de nada.- respondió su marido.- A un par de muertos.- su hermano se rió a su lado.

- Os serviría mas a vosotros dos.- dijo Snape.- En cuanto nuestro señor se entere de que uno de vosotros ha matado a Potter.- La cara de ambos magos perdió el color.

Había oscuridad por todas partes. Ni siquiera estaba seguro de sentir algo o si era consciente de su alrededor. De repente sintio una ola que estremecia todo. Un segundo de luz muy intensa y después de nuevo nada. La diferencia era que en esta ocasión si podía sentir. Notaba el frió del lugar y una sensación que hacia tiempo que no tenia, hambre.

Además de eso podía oír, algo imposible de ignorar al darse cuenta de lo que parecían rayos y el acompañamiento de fuertes golpes sobre algo de madera.

Harry Potter abrió los ojos. Por un segundo no supo donde estaba. Solo podía oír la furia exterior y los fuertes golpes. Busco a tientas sus gafas, mientras una pequeña luz borrosa se acercaba a el. Al ponerse las estropeadas gafas, vio como su tío se acercaba a la puerta con una escopeta. Detrás su tía Petunia sostenía en alto una vela. Una chispa de consciencia vino a el recordando ese momento.

- Esto no…- se miro las manos. Eran las de un niño.- ¡joder!. ¿Como…?.- La puerta se abrió dejando paso a una figura que conocía bien. Mil cosas pasaron por su mente. No sabia como, pero todo parecía ser parte de una extraña pesadilla o…había retrocedido en el tiempo. Podía sentir, así que se atrevió a descartar el sueño. El problema era que; si había retrocedido en el tiempo, ¿Por que había vuelto a su cuerpo de once años?. Su mente solo podía pensar en el giratiempo. Esto era muy raro. Cuando uso el objeto mágico con Hermione, para salvar a Sirius y Buckbeak no paso esto.- Es como si… estuviera dentro de mi mismo.- Dijo para si mismo. No sabia como se encontraba dentro del cuerpo de su yo de once años recién cumplidos. Tenia que actuar como el niño que se suponia que era. Rubeus Hagrid estaba a punto de darle su carta de ingreso a Hogwarts.- No puedo cambiar nada de lo que sucedió…- una idea cruzo su mente.- ¿O si?.

Aprovechó el tiempo en el que Hagrid hacia frente a su tío para pensar su línea de acción. Por el momento tenia que actuar exactamente igual que lo hizo la primera vez.

Todo sucedió como recordaba. Se divirtió aun más cuando su primo se gano la cola de cerdo. Los gritos histéricos de su tía solo daban un aire más cómico al momento.

Tubo tiempo de pensar algunas cosas con tranquilidad mientras acompañaba a Hagrid al caldero chorreante. La principal encontrarse con Susan lo mas pronto posible. Si el había retrocedido y recordaba todo, ¿por que no ella?.

Mientras se repetía su primer contacto con el mundo mágico y el caldero chorreante, Harry necesito todo su auto control para no lanzarse sobre Quirrell cuando lo vio.

Recorrió el callejón junto a Hagrid y ambos entraron en Gringotts.

El moreno había averiguado varias cosas durante los años de su vida anterior. La reunión con un gerente de cuentas seria una de sus prioridades, pero acompañado de Hagrid no podía decir o hacer nada. Tendría que esperar un poco para actuar.

El viaje a su cámara fue igual de divertido que siempre. Después se detuvieron en la cámara 713, donde Hagrid saco el pequeño paquete que contenía la piedra filosofal. Al terminar la pareja salio del banco mágico.

Cuando ambos se separaron en el callejón, el ojiverde comenzó con su plan. Harry corrió hacia la oficina de correos. Tenia que mandar un mensaje y no disponía de mucho tiempo. Tardo poco en redactarlo y después de pagar el búho salio en dirección a su siguiente destino. Evitaba a los transeúntes sin fijarse apenas e ellos. Los magos solo veían a un joven mago muy alterado durante las compras.

Recordaba los establecimientos del callejón, aunque en su otro mundo casi todos fueron destruidos. No tuvo problemas para localizar el comercio en el que Hagrid había comprado su baúl. Nada mas entrar fue directo al vendedor.

- Disculpe. Un amigo acaba de comprar este baúl para mi y me gustaría cambiarlo por otro modelo.- El mago lo miro extrañado.

- Pero ese es un buen baúl para un primer año.- le respondió.

- Si. Pero tengo en mente algo mas caro.- al nombrar el dinero el mago se sintió mas interesado.

- ¿Y en que había pensado?.- le pregunto entre divertido e interesado.

- Un baúl de múltiple compartimento. Uno de ellos lo suficientemente amplio como para tener un pequeño apartamento con cocina y baño en el. Y que solamente yo, o quien yo desee, sea capaz de acceder o encontrar.- El mago se quedo sin habla ante lo concreto y detallado del pedido.

- ¿Para que…?.

- ¿Es capaz de proporcionármelo?. El dinero no será un problema.- Esto callo cualquier resistencia.

- Tardaría…- pensó un poco.

- Tengo que ir a por mi varita mágica. Puedo volver dentro de una hora. Añadiré un extra si es posible mi encargo en ese tiempo. No es necesario nada muy complicado en el apartamento. Con una cama un escritorio con silla, la cocina y baño funcional será más que suficiente. El resto podemos terminarlo el próximo año si le parece bien.- El mago no podía dejar de maravillarse de lo claro que tenia todo ese chico. Tenía un baúl preparado que podía cumplir con su solicitud. Lo que pedía podía ser hecho en ese tiempo.

- Si, es posible. Serán… 200 galeones.- Harry sonrió se adelanto y tomo una pluma. En un pergamino redacto una pequeña nota y la firmo.

- No será un problema el pago cuando entregue este pergamino en Gringotts.- Se lo tendió y fue hacia la puerta.- ¡Por cierto!. Mi amigo no debe saber nada de todo esto.- pensó un segundo.- Digamos que volveré pidiendo un baúl con un dispositivo de cierre personal.- miro al mago.- ¿Será eso suficiente?.

- Si claro.- miro el pergamino para ver el nombre de su joven y singular cliente.- ¡Harry Potter!.

- Estupendo. Hasta dentro de una hora.- respondió desde la puerta el chico sonriendo.

De nuevo a la carrera fue hacia la tienda de varitas. Sabia que tenia poco tiempo y necesitaba ganar tiempo con el fabricante de varitas. Tenia un plan que podia funcionar.

Todo sucedió como el recordaba. El fabricante de varitas lo sorprendió y le hablo de sus padres. Después comenzó a medir su brazo y sacar cajas con varitas. El chico procuro prestar atención y hacia preguntas inocentes pero bien encaminadas. Cuando Ollivanders probó más de una docenas el chico decidió actuar.

- ¿No hay mas núcleos mágico que Pelo de Unicornio o corazón de Dragón?.- Ollivanders miro divertido al chico.

- ¡Hay muchos más!. Escama y pelo de Sirena, pelo de Pegaso. Nervio de corazón de Manticora. Pelo de cola de Arpía, pluma de Fénix…

- ¿Existen los Fenix?.- pregunto para callarlo. El mago lo miro divertido.

- ¡Por supuesto!. Aunque son muy raros.- entro en la tienda y saco dos varitas.- Prueba estas.

Harry probo ambas sabiendo que ninguna era la suya. Pero tenia que seguir actuando.

- Parece que va algo mejor.- lo miro simulando avergonzarse.- O eso creo.- el mago lo miro y sonrió.

- Tiene buen ojo señor Potter.- un pensamiento lo puso serio.- Me pregunto si…- entro en la tienbda y saco una unica caja. En cuanto la abrio Harry reconocio su vieja varita. Nada mas tomarla como en la vez anterior noto como reaccionaba a el.- Curioso muy curioso...

El mago repitio lo mismo que dijo la primera vez y el chico actuo como se esperaba.

Los golpes en la ventaba le avisaron de la llegada de Hagrid con su vieja amiga Hedwig. El ojiverse suspiro aliviado. Habia conseguido terminar justo a tiempo.

Continuaron las compras y de nuevo se produjo el encontronazo con Draco Malfoy al comprar las túnicas. En esta ocasión Harry decidió cambiar algo su comportamiento. Daría al rubio algo que pensar y se ahorraría su charla elitista.

Cuando se quedo solo con Draco y antes de que el rubio comenzara con su habitual forma de ser, hizo un comentario.

- Como me desagrada esto.- Harry toco con cierta molestia la túnica. El rubio lo miro.

- Es una buena tela. Aunque admito que hay tejidos mucho mejores.- respondió Malfoy.

- ¡No!. Lo que no me gusta es cuando llevo algo grabado en ella.- Miro la firma mágica de la tienda de Madame Malkins.- Siento como que esta marca dice que no es mió. ¡No se como explicarlo!.- miro a un confundido Draco.- Imagínate que escribes tu nombre en un libro. Eso demuestra que es de tu propiedad.- El rubio asintió.- Para mi, la marca en la tela es lo mismo.- la soltó.- Es como si dijera que al llevarla me marca como propiedad de otra persona. ¡Como su esclavo!.- sonrió con ironía- Ven la etiqueta y dicen: ¡Mira, es de Madame Malkins!. No…- señalo al rubio.

- Draco Malfoy.- respondió el chico rubio molesto.

- ¡Pues eso!. Ya no serias Draco Malfoy. Por muy buena que sea la tunica y mucho que favorezca. La gente solo vera una tunica de Madame Malkins.- Draco lo miro y estuvo a punto de contestar cuando llego la dueña y le entrego sus túnicas. Harry se quedo con la bruja. Malfoy salio confundido.

Cuando salio con sus túnicas Hagrid lo miraba sonriendo.

- ¿Todo bien?.- el moreno asintió.- Me alegro.

- Tengo hambre. ¿Podríamos tomar algo?. Un chico me ha dicho que hay una heladería genial.- el gigante lo pensó miro un gran reloj de bolsillo y asintió.

- Si podemos ir.- Muy contento Harry siguió a Hagrir a la heladeria magica. Esperaba que tuviera suficiente tiempo.

Susan vio como la lechuza entro por la ventana y recogió la nota. Nada mas leerla sonrió.

Si eres quien creo, estaré tomando un helado. Si no sabes quien soy, ruego me disculpes y no hagas caso de esta nota. H

La chica sonrió aliviada. Harry también había regresado al igual que ella.

Había pasado un día muy nerviosa sin saber lo que había sucedido. Desde que abrió los ojos y descubrió que volvía a tener once años. Recordaba todo lo que había sucedido y tuvo algunos problemas para no levantar sospechas de su tía. Culpo a su ingreso en Hogwarts como responsable de sus nervios.

Bajo rápidamente las escaleras y busco a su tía que estaba en su despacho.

- ¡Tia!. ¡Necesito ir al callejo Diagon, es muy importante!.- Amelia Bones la miro extrañada.

- Ya hemos comprado todo tu material.- respondio la mujer. Susan no savia como convencerla.

- ¡No es eso!. La ultima vez conocí a alguien que entrara conmigo este año y esta en el callejón ahora y necesito hablar con el.- La mujer se sorprendió de que su sobrina había conocido a otro primer año y por como se refirió a ese conocido, era un chico.- ¡Es muy importante!.- puso una carita de pena que sabia funcionaba en la bruja mayor.

- ¿Y quien es tan importante como para no esperar unos días a veros en el expreso, si se puede saber?.- Susan se encontró atrapada. Sabía que tenía que reunirse con Harry a cualquier costo. Decidió que esa era su única carta.

- Harry Potter.- Al oír el nombre del chico, todo lo demás perdió su interés.

- ¿Tu conoces a…?.- La chica asintió nerviosa.

- ¡Si!. ¡Esta en el callejón y se ira pronto!.- la miro suplicante.- ¡Por favor tía!. ¡Necesito hablar con el!.- La mujer lo pensó un instante antes de asentir y tomar su capa. La chica dejo escapar un gemidito de alegría.

Harry disfrutaba de un helado escuchando divertido las historias de Hagrid sobre las bromas de su padre.

- Será mejor que nos pongamos en camino.- dijo al fin el semigigante. Harry miro el reloj. Había pasado más de una hora. A lo lejos vio a Susan, que sonrió al verlo.

- Si. Pero antes me gustaría pasar por la tienda de baúles. Un chico me dijo que podía encantar el mió para que solo yo lo abra.- lo miro dudando.- Pensé que podía ser una buena idea conociendo a mi primo. ¿Que crees?.- Hagrid pensó un instante antes de responder.

- Es muy buena idea.- pensó el semigigante.- No creo que se tarde mucho en hacerlo y nos viene de paso.- sonrió.- Vamos.

En eso Susan llego corriendo y se abrazo a Harry.

- ¡Menos mal que estas aquí!.- Dijo ella. el chico le devolvió el abrazo.

- Lo mismo digo.- Harry respiro al ver que ella también había regresado.

Amelia se sorprendió de la familiaridad con la que su sobrina abrazaba a ese chico. Al ver su frente no tenia dudas de que lo dicho por la pequeña pelirroja era cierto, ese era Harry Potter. Hagrid miraba a los pequeños sin entender lo que sucedía. Si a eso se añade que la mujer a su lado le recordaba a McGonagall no sabia como responder.

Los chicos miraron detrás de ellos.

- Susan me gustaría que conocieras a Rubeus Hagrid el guarda bosques de Hogwarts.- La chica trato de parecer asombrada.- Hagrid ella es Susan Bones.- la mente del semigigante respondió ante el nombre.

- ¿Bones?. ¿Eres familia de…?.- pregunto Hagrid con cierto temor al reconocer el apellido.

- Si. Ella es mi tía Amelia.- respondió la chica al tiempo que señalaba la mujer seria cerca de ellos.- el Semigigante la miro aun mas nervioso.- Tía, estos son Harry Potter y…

- Ya lo he oido. Es un placer señor Hagrid.- el semigigante asintió sin poder hablar.- Señor Potter es un placer conocerlo.- lo miro de arriba a abajo.- Debo admitir que es una sorpresa que conozca a mi sobrina.- lo miro a los ojos.- ¿Como sucedió ese maravilloso acontecimiento?.

- Tenemos un conocido común.- respondió el chico. Antes de que la mujer añadiera algo mas, el continuo.- No quisiera ser descortés pero…- miro a todas partes.- No me parece prudente hablar en medio de la calle.- la mujer asintió.- Le aseguro que responderé a sus preguntas a la mayor brevedad.- Acostumbrada a este tipo de respuesta lo que sorprendió a Amelia es recibirla de un chico de once años.- Susan, nos dirigimos a modificar mi baúl te gustaría venir con nosotros.- miro a la bruja mayor.- Es decir si su maravillosa tía se lo permite.- La mujer miro divertida al chico.

- Es usted un joven muy interesante.- dijo.- Mientras ambos estén acompañados no veo problema con ello.- dijo mirando a Hagrid que asintió.- Pero agradecería que Susan se reúna conmigo en Gringotts en una hora. Pensaba venir mas tarde pero aprovechare la visita.- término la mujer.

- ¿Hagrid?.- el chico miro al semigigante con su mejor cara suplicante. El semigigante asintió sin atreverse a contradecir a Amelia Bones.

La pareja de jóvenes se despidió la bruja y salio corriendo hacia la tienda de baúles seguidos de un nervioso Hagrid. Amelia dio un último vistazo al trío antes de comenzar sus negocios.

Los dos jóvenes se acercaron para poder hablar sin ser oídos.

- ¿Que nos ha pasado?.- pregunto ella.

- No lo se lo ultimo que recuerdo es…- el trato de responder.

- Nos mataron.- dijo ella. El asintió.

- No se como acabamos en los cuerpos de nuestros yo de once años.- el ojiverde no sabia que decir.- Hemos retrocedido seis años.- la chica se paro.

- ¿Le diste seis vueltas al giratiempos?.- el la miro.- y alguien le dio con un petrificus. ¿Crees que…?.

- Tonks nos dijo que lo estaban reparando. Es posible que el hechizo rompió algo y nos ha hecho retroceder tanto en el tiempo.- Harry la miraba esperando algunas respuestas.

- Hay otra cosa que me preocupa.- dijo ella.- En nuestra línea temporal estamos muertos.- el se paro al oírlo.- ¿Que pasara ahora que allí estamos muertos?.

- No puede…- ella lo callo.

- Sabes que es así.- lo callo ella.- Nos lanzaron la maldición asesina. Oí la maldición y no creo que esa sensación de…- no sabia como decirlo.- vació. Sea por el giratiempo.- Al oír a Susan algo se encendió en el chico.

- ¡Tiene que ser eso!.- ella lo miró sin entender.- No se me ocurre otra explicación. El hechizo termino de romper el giratiempo y algo le hizo a nuestros cuerpos. Tal vez una de esas cosas que decía Hermione.- lo recordó.- ¡Una paradoja!. Es por eso que nuestros cuerpos se ven así.

- Pero eso no explica donde están nuestros "yo" de este tiempo. Todo lo que me ha pasado es lo que sucedió cuando ingrese en Hogwarts.- Añadió la chica.- He mirado algunos libros sobre el tema del tiempo y sus consecuencias. No sale nada de esto.- bufo molesta.- Trate de ver algunos tomos mas complejos de mi tía y me miro sospechando. No me quiero arriesgar.- lo miro asustada.- Temo que al entrar en estos cuerpos, hemos matado a nuestros yo de este tiempo.- el la miro serio.

- No creo.- dijo el.- No se como pero, siento que soy yo y este es mi sitio.- se puso a pensar.- Tendremos que mirar algunos libros en Hogwarts. Ahora es cuando mas hecho de menos a Hermione.- la pelirroja sonrió.

- ¡La veras pronto!.- dijo alegre la chica. el sonrió.- Aun esta viva.- lo pensó.- ¡Todos están vivos aun!.

Hagrid seguía a los dos jóvenes mientras hablaban entre ellos al final los vio alegrarse mas de lo normal. Aunque tratara con niños en el castillo, aun no terminaba de entenderlos.

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Hola a todos.

Aquí va otra de las historias que dije que comenzaría a colgar.

Espero que me digáis que os parece la idea.

Ya solo falta una mas y comenzaré a publicar el resto de una de ellas, hasta el final.

Hasta la próxima.