8.- El temido torneo de los tres magos.

En el tren Harry disfruto de la ausencia de Ron. Parece que al fin el pelirrojo había aceptado que no conseguiría acercarse al moreno.

Las chicas miraban el anillo de Susan y gritaban alegres. Harry miraba a Neville sonriente.

- ¿Que tal lo llevas?.- le pregunto al fin el joven Longbotton. Harry sonrió.

- ¡Es genial!.- al decirlo Harry miro a Hermione.- Algún día sabrás lo que quiero decir y me darás la razón.- El tímido chico se puso colorado.

Mas chicas vinieron para ver el magnifico anillo de la pelirroja. Ni que decir tiene que el tren lo supo en menos de una hora.

El problema fue cuando Malfoy apareció para molestar.

- Parece que al menos San Potter tiene buen gusto con las brujas. No se puede decir lo mismo de ella.- bromeo detrás sus dos gorilas se rieron. - Harry tomo la mano de Susan, para que ella lo calmara.

- No Malfoy. Tengo mucha suerte de que ella me eligió.- El ojiverde decidió reírse.- Tu aun no te has decidido, por lo que veo.

- ¿Que?.- el rubio lo miro extrañado.

- Como aun vas con los dos.- Dijo el moreno señalando a Crabbe y Goyle.- lo único que puedo pensar es que aun no sabes cual te gusta más.- el rubio saco su varita. El resto del compartimento hizo lo mismo.

- ¡Como te atreves a insinuar algo asi!.- su voz era puro odio.

- ¿Que pensarías tu si ves a un mago rico y bien parecido.- dijo sin mirar a ninguna parte.- con unos modales refinados, seguido a todas partes por dos magos que hacen todo lo que el les pide?.- Draco se avergonzó y detrás de el los cerebros de los dos chicos decidieron funcionar en ese momento.

- No soy de esos.- dijo la voz grabe de uno.

- Yo… tampoco.- añadió el gruñido del otro. Después ambos se retiraron un paso de Malfoy. El rubio se dio cuenta de esto.

- ¡¿QUE?!.- Malfoy los miro asustado.- ¡Yo menos!. ¡No veis que es cosa de Potter!.

- ¿Con cuantas chicas habéis visto a Draco?.- pregunto divertida Susan. Ella quería seguir la broma de su marido.

- No le he visto con…- Hannah abrio los ojos sorprendida.- ¡Oh morgana!. ¡Malfoy es un…!.

- ¡No digas eso!.- casi grito el rubio.

- Si vuela y tiene plumas…- añadió Harry divertido. Crabbe y Goyle se miraron con cierto miedo antes de desaparecer por el pasillo. Un molesto Draco Malfoy fue tras ellos para convencerlos de que no era así.

Un par de chicas salieron del compartimiento poco después. A llegar al castillo el rumor de que Draco Malfoy prefería pulir varitas ajenas había recorrido el tren.

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Finalizada la cena Dumbledore anuncio lo que ellos ya sabian.

- ¡Antes de dar por terminada la noche tengo un anuncio importante que hacer…!.- comenzó con todos los jóvenes atentos.- ¡Este año no habrá competición de Quiddich!.- comenzaron las protestas.- ¡Ya que seremos los anfitriones de un evento que no se celebraba desde hacia mas de cien años!. ¡El prestigioso torneo de los tres Magos!.- muchos se callaron para terminar de oír al director algo mas interesados.

El anciano explico sobre el torneo y las reglas que se habían establecido.

También dijo a todos la fecha de llegada de las delegaciones de Beauxbatton y Durmtrang, que marcaría el comienzo del torneo.

Pidió a todos que fueran amables y ayudaras a los estudiantes de las otras dos escuelas.

Salvo un par de comentarios el grupo no se intereso más de lo normal sobre el torneo o sus visitantes. Al terminar de hablar el anciano, se produjo el inevitable disturbio de charlas entre los jóvenes.

Harry miro con cierto temor a Cedric Diggony.

Después de la cena la pareja de acerco a la mesa de los profesores. Amelia les había informado de la existencia de habitaciones para parejas casadas. Una costumbre antigua de casar niños para hacer alianzas. Hermione lo confirmo cuando la pareja les dijo a sus amigos. Todo venia en, el libro de Hogwarts. Harry y Susan sonrieron. Ambos sabían que la castaña había leído el libro un sin numero de veces.

La mayoria de los profesores hablaban entre si. La pareja se acerco a su jefa de casa.

- Profesora Sprout.- dijo Harry.- Quisiéramos hablar con usted.- La mujer los miro.

- ¿En que puedo ayudarlos?.- Pregunto la profesora de Herbologia.

- No se si sabe.- dijo Harry mirando a Dumbledore.- que Susan y yo nos hemos casado.- Algunos profesores los miraron sorprendidos.

- Mis felicitaciones a ambos.- respondió alegre la jefa de su casa.

- Gracias.- respondió la chica.- Queríamos preguntarle la forma de entrar en la zona de los dormitorios matrimoniales.

- ¡¿Que locura es esa?!.- La voz de McGonagall se alzo. Los pocos estudiantes que no habían salido se mantuvieron atentos a la escena.- ¡Albus, ellos no pueden dormir en…!.

- ¡En Hogwarts, una historia!.- la callo Harry.- Se hace referencia a estas habitaciones, debido a la antigua costumbre de casar niños entre familias.

- ¡Eso no…!.- la profesora no sabia que decir.- ¡No podéis…!.- miro a todos pidiendo ayuda.

- Lo siento pero no sabia de su enlace, ni la existencia de esos cuartos.- dijo al fin Sprout.- Avisare a los elfos, uno los guiara.

- ¡Albus!.- McGonagall miro molesta al director.- ¡¿No consentirás algo así?!. ¡No podemos dejar que dos…!.- no sabía como decirlo.

- ¡Profesora!.- dijo al fin algo avergonzada Susan.- Todo es perfectamente legal.- le tendió un pergamino con el sello del ministerio.- Y no haremos nada impropio fuera de nuestras habitaciones.

- ¡Ni dentro de ellas!.- añadió la mujer alterada.

- No quisiera molestarla.- dijo mas segura la chica.- Pero eso es cosa nuestra.- La Subdirectora se sentó asombrada.

- Si nos disculpan.- dijo Harry.

- ¡Por supuesto!. ¡Por supuesto!.- dijo Dumbledore molesto en el fondo.

En cuanto la pareja salio, los profesores comenzaron a hablar entre ellos. La jefa de Hufflepuff sonreía feliz mientras informaba a un elfo de lo que tenía que hacer. Se sorprendió con la noticia, pero Pomodora Sprout se había fijado de las miradas entre los jóvenes y estaba segura de que con el tiempo ese hubiera sido de todas formas la culminación.

Como Amelia y Hermione dijeron, la pareja acabo en una habitación para ellos solos. La puerta de entrada estaba justo entre los accesos de las habitaciones de chicos y chicas. Todos se alegraron al saber que la pareja compartiría con sus amigos la sala común.

Uno de los que no les gusto la situación fue Dumbledore. Tuvo que soportar la intensa charla de McGonagall. La recta y puritana mujer no podía tolerar que los dos niños pudiesen… El viejo suspiro. ¿Por que no podía dejarlo al el tranquilo?. Si su maldita tía lo permitió, ¿quien era ella para decir nada?. Saco una botella de uno de sus cajones.

- Va a ser un año difícil.- dijo mientras se tomaba una copa. Miro a su fénix.- ¿Que puedo hacer Fawkes?. ¿Que tengo que hacer para que ese niño entienda que todo lo que hago es por el bien mayor?.- la respuesta del ave fue desparecer en una llamarada.- Ni siquiera tu.- dijo sirviéndose otra copa.- ¡Me da igual!. ¡Yo seré al final el que triunfe!. Hay demasiado en juego, ¡no puedo perder!. Harry Potter tiene una misión. Y debo asegurarme de que la cumple.

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La llegada de Beauxbatton y Durmstrang creo un gran revuelo. El grupo disfruto de cómo ambas instituciones hicieron su entrada en los terrenos de Hogwarts. Y pronto la atención sobre Víctor Krum fue generalizada. Uno de los que mas, Ron Weasley.

Cuando se termino la cena y se realizo la presentación del cáliz de fuego.

Harry se acerco a Neville para molestarlo.

- He oído que a Krum le gustan las mujeres inteligentes. Y la tía de Amelia nos dijo que habrá un baile en navidad.- Neville lo miro de lado sin terminar de entender.- Es muy posible que el búlgaro se interese por la chica mas inteligente del castillo.- Harry sonrió cuando la cara pálida de su amigo le dijo todo lo que quería saber. Decidió añadir algo mas.- Si yo estuviera interesado en ella, le pediría que fuera conmigo nada mas conocerse la noticia.- sonrió.- Pero yo ya tengo a Susan.- beso la mano de su esposa, que lo miro sonriendo sin saber de que hablaban.- así que no tengo que preocuparme.

La presentación de los alumnos extranjeros fue una copia de lo que la pareja recordaba.

Los franceses se sentaron con los Ravenclaw. Harry disfruto de la cara de idiota de Ron Weasley cunado Fleur Delacrue se acerco a la mesa de los leones.

Al terminar la cena, se realizo la presentación del cáliz de fuego.

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Harry se aseguro todo lo que pudo de lo que necesitaba que pasase. Había comprobado gracias al mapa que Barthy Crounch hijo era el que se hacia pasar por Ojo loco.

Desde su primera clase, procuro acercarse a el con preguntas casuales sobre artículos mágicos y como burlarlos. Para cualquiera con cierta idea solo podía significar que el chico estaba interesado en participar.

Incluso en una de las ocasiones se comporto como un malcriado, dejando caer que a el le gustaría ser el representante de Hogwarts. Demostraría a todos que el era el mejor mago de todos en el castillo. Incluso se atrevió a pedir la ayuda del mismo Ojo loco.

El viejo auror tuvo que negarse y advertirle sobre ese tema, como profesor que era.

Todo ya estaba planeado y preparado para el verdadero fin. Un plan peligroso y que necesitaría mucho cuidado y precaución.

No fue fácil y necesitaron muchas pequeñas charlas para que el falso ojo loco les oyera sobre su plan.

Susan podría haber jurado ver una pequeña sonrisa durante un segundo en la cara del mortifagos disfrazado.

La culminación fue un comentario casual al final de una clase con Hermione.

- Si es cierto, una firma con sangre era una forma de dar prioridad a un contrato mágico sobre otro.- dijo la castaña sin entender a sus amigos.- Pero, ¿por que lo…?.- abrió los ojos asustada.- ¡Estas pensando en participar en el torneo!.- Harry hizo como que la callaba y miro a todas partes. El ya sabia que ojo loco lo había oído, gracias a su querido mapa, pero tenia que conseguir que pareciera todo casual.

- ¡No lo digas!.- El ojiverde la callo mirando falsamente a todas partes.

- ¡Pero Harry…!.- insistió la castaña.

- ¡Si vale, quiero participar!.- saco un trozo de pergamino con su nombre en rojo.- Hasta tengo esto.- suspiro.- Pero no veo la forma de ponerlo en el cáliz. Pensé en la poción de edad. Pero después de ver a los gemelos Weasley… no se como hacerlo.- la castaña miro a Susan.

- ¿Como dejas que el lo intente?.- a la pregunta de su amiga Susan añadió su propia parte.

- Harry ganaría si participara. ¡El es, el niño que vivió!. Nadie puede ser mejor mago que el.- La castaña no podía creer lo que estaba oyendo. Pero algo despertó en su mente. Eso y la pequeña sonrisa en sus amigos. ¡Estaban fingiendo!.

- ¡Estáis locos!.- dijo Hermione saliendo de la sala.

Harry puso el pergamino dentro de su maleta y deliberadamente la cerró solo parcialmente.

El falso ojo loco lanzo un hechizo de convocatoria y el trozo de pergamino salio de la mochila del moreno. No se había perdido nada de la conversación.

Lo cogió y oculto con rapidez.

Fue una jugada peligrosa. Tuvieron que pedir ayuda a los duendes para que el trozo de pergamino no pudiera usarse para otro fin.

Una firma del chico en un documento podría ser muy peligrosa. Alguien podría conseguir acceso a sus bóvedas o crear un contrato con una condición que ni el sabría que existía y morir por eso.

Esa tarde solo en su cuarto, Ojo loco vio el trozo de pergamino cortado de forma extraña y como la firma llenaba casi por completo el pequeño trozo. En el otro lado el nombre de Hogwarts llenaba la otra cara por completo.

Si todo salía como había oído, no tendría necesidad de aplicar encanto alguno a la copa para que el odioso chico fuera derecho a su amo.

Después de revisar un par de libros de leyes, esa noche metió el nombre de Harry en el cáliz de fuego. Se alegro de no tener que perder el tiempo en aplicar varios hechizos al cáliz. De esta forma todo seria legal y sin complicaciones para el. No había duda de que Harry Potter seria el representante de Hogwarts y que al final, con su ayuda, moriría bajo su señor.

Entre las sombras Dobby había vigilado al mortifagos y sonrió satisfecho de que los planes de su amigo Harry Potter habían salido como el quería.

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En el cuarto de la pareja Harry y Susan estaban terminando de informar a una asustada Hermione. Había trabajado en sus defensas mentales todo el verano. Sus defensas de oclumancia eran tan fuertes como las de Harry o Susan. Y después de la escena de la pareja, exigió saber lo que sucedía.

Nada la preparo para lo que la pareja le contó.

Al terminar Harry la miro. La castaña alternaba la vista entre ambos.

- ¿Queréis que me crea que los dos habéis usado un giratiempos estropeado y que llegasteis aquí con los conocimientos y personalidad de vosotros mismos con 17 años?.- hizo la pregunta simplemente para que ella misma pudiera convencerse. Con lo que había oído muchas cosas cobraban sentido en su mente.- ¡Claro!. ¡Eso explica casi todo!.- comenzó a enumerar para ella misma, mientras andaba de un lado a otro.- ¡Por que sabéis tanto!. ¡Las aparentes preguntas casuales pero muy acertadas!. ¡Por que siento que sois mas maduros de lo normal!.- los miro.- ¡¿Que vais a Hacer?!.

- Queremos salvar a todos los que morirían.- respondió Susan.

- Matando a Voldemort.- termino el moreno. Hermione se estremeció. Se sorprendió de que ninguno de los dos pareciera afectado. La castaña lo pensó un minuto.

- ¿Se lo diréis a Neville y Luna?.- pregunto la chica. Los dos asintieron.

- Cuando estén preparados.- termino el moreno.

- ¡De acuerdo!. ¿Que tengo que hacer?.- pregunto ella.

- Nada.- termino Susan. La castaña fue a protestar.- Queremos que todo sea casi igual que recordamos.

- Si variamos algo no sabemos si alguien moriría.- Añadió Harry.- ¿Entiendes por que somos tan cuidadosos?.- Hermione asintió.- Pronto os necesitaremos. Pero por lo que sois, nuestros amigos.

- No queremos exponeros más de lo necesario. - termino Susan.

- ¡Pero os podemos ayudar!.- protesto la chica.

- ¡Y lo haréis!.- Harry la corto.- Pero queremos estar seguro de que ninguno de vosotros muere esta…- se callo antes de terminar. Hermione lo entendió.

- ¿Quien?.- les pregunto.- ¿Quien muere?.- La cara evasiva de los dos respondió la pregunta. La castaña abrió los ojos asustada.- ¿Cuando?. ¿Cuándo muero?.

- En nuestro ultimo año.- respondió Harry.- ¡Pero si sale todo como queremos no sucederá!.- añadió con rapidez.- Ya hemos cambiado muchas cosas y es muy posible que no suceda.- Hermione asintió pero un par de lagrimas recorrían sus mejillas.

- ¡¿Como que?!.- pregunto triste.

- Neville, Tu y yo éramos Gryffindors y nuestro mejor amigo era Ron Weasley.- Hermione puso cara de asco.- No tienes ni idea.- Miro a susan.- NOS traiciono. Por su culpa murieron sus padres y uno de sus hermanos. Se unió a Voldemort.- Hermione palideció y dejo escapar un gemido.- Fue el culpable de la destrucción del callejón diagon y la perdida del ministerio.

- ¡Hijo de...!.- la castaña se puso en pie con la varita e la mano.- ¡Ese imbecil va a entrar en razón ahora mismo!.

- ¡Aun no!.- la paro Harry.- Hay muchas vidas en juego y es esencial que todo sea como debe ser.- sonrió.- Además, aun no ha hecho nada malo y puede que no lo haga.- lo ultimo no lo dijo muy convencido.

- Hasta que llegue el momento.- termino Susan. Protestando la castaña se sentó junto a la pareja.

La siguiente hora la pasaron hablando sobre lo que la pareja pretendía conseguir ese año.

El tiempo pasó con relativa normalidad. Como ya era habitual el grupo se reunía regularmente para practicas hechizos o trabajar en su preparación animaga. Aun no habian comenzado a buscar su forma animal.

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Con toda la preparación que pudieron realizar y deseando que su plan funcionase, llego la noche de Halloween.

Después de la cena el cáliz fue traído al centro de la sala y Dumbledore se acerco a el al terminar su discurso.

- ¡Vamos a proceder a elegir a los tres participantes del torneo!.- comenzó el anciano.- ¡Si sale del cáliz vuestro nombre!,- señalo a una puerta.- ¡os ruego valláis por esa puerta!.-Se hizo el silencio en espera de los resultados.

El cáliz dejo escapar una gran llamarada y un trozo de pergamino callo flotando. Dumbledore lo copio y leyó el nombre.

- ¡Víctor Krum en representación de Durmstrang!.- grito Dumbledore. Se oyeron aplausos y por parte de Durmstrang todos golpeaban la mesa en aprobación. El chico salio por la puerta que el mago le señalo.

De nuevo la copa soltó una llamarada y un nuevo trozo de pergamino bajo lentamente.

- ¡Fleur Delacrue, representando a Beauxbatton!.- La bella francesa se levantó causando más de un suspiro de los varones cercanos. Con un paso casi etéreo salio por el lateral.

EL cáliz dejo escapar una nueva llamarada. Harry y Susan se cogieron de la mano. Dumbledore tomo el trozo de pergamino. La pareja savia que lo habían conseguido en cuanto vieron la cara seria del director.

- ¡Harry Potter…, en represtación… de Hogwarts!.- La sala entera se quedo en silencio. Harry se levanto nervioso y miro a su esposa. Se acerco al director y lo miro.

- Profesor yo… no he puesto mi nombre en el cáliz.- dijo con timidez.

- Señor Potter.- el director solo señalo la puerta.- Hablaremos después.

Hermione se acerco a Susan mientras Harry y el director salían de la sala.

- ¿Que pasara ahora?.- Pregunto Hermione. La pelirroja no quitaba los ojos de la puerta.

- Presentación. Harry negara poner su nombre en la copa, pero lo obligaran a participar.- Susan lo decia con monotonia.

- No me explico que estés tan tranquila.- añadió la castaña.

- No lo estoy.- miro a la chica.- Se todo lo que le espera y en lo que consisten las pruebas. Fue duro verlo la primera vez. No te puedes imaginar como estoy ahora que lo quiero.- Las chicas se quedaron juntas esperando al chico.

Todo fue como la primera vez. Nadie creyó a Harry. Pero en esta ocasión el chico, prefirió no protestar, se mantuvo callado y retraído. Tanto Dumbledore, como Snape lo miraban sin entenderlo. Informados los tres campeones de lo que les esperaba, se les invito a salir. En esta ocasión Harry si dijo algo.

- No entiendo por que el profesor Snape puede estar en esta habitación y no la Profesora Sprout.- dizo alzando la voz para que lo oyeran.- Entiendo que la profesora McGonagall este aquí por ser la subdirectora. ¿Pero por que no esta mi jefa de casa?.- pregunto mirando a Dumbledore. Todos miraron interesados al viejo.

- El profesor Snape tiene toda mi confianza.- fue la respuesta simple de Dumbledore. Harry asintió.

- Lo entiendo.- respondió Harry, rascándose la cabeza.- Entonces… si tanto el señor Krum.- lo miro.- como la señorita Delacrue.- al mirarla le dio una leve reverencia, que agrado a la chica.- tienen alguien que mira por sus intereses.- miro al director.- por que yo no tengo el mismo trato.

- El director esta aquí en esa posición.- respondió Minerva. El ojiverde la miro extrañado.

- Profesora McGonagall.- comenzó el.- Sabe muy bien que en estos momentos tenemos una serie de discrepancias…- muchos se sorprendieron al oírlo.- que dificultan esa confianza.

El comentario de Harry dejo claro que entre el campeón de Hogwarts y su director había poca amistad.

Por dentro Dumbledore estaba furioso. El chico lo había avergonzado delante de todos los presentes. Eso era un duro golpe a su ego.

- Me asegurare que en el futuro.- al viejo le costaba hablar.- Pomodora este presente en todo lo referente a usted.- Harry asintió conforme.- Pero recuerde que como profesora no le puede prestar ayuda en las pruebas.- termino molesto.

- Lo entiendo. Gracias.- dijo el.

- Si nadie tiene que decir nada más…- continuo el viejo.- Creo que es hora de retirarse a dormir.- cada cual fue a su habitación.

Nada mas entrar en la sala común, Harry fue literalmente arrollado por su esposa. En cuanto la pelirroja estuvo entre sus brazos comenzó a llorar.

- Shhh. Tranquila no pasa nada.- el trataba de calmarla.

- ¡No digas tonterías… ahora el dragón!. ¡Lo pase mal la primera vez, imagínate ahora!.- dijo ella llorando sobre su pecho. Harry tomo la cabeza de la chica y la miro fijamente a los ojos.

- Esta vez se que hacer y no pienso jugármela.- ella trato de protestar.- Mi mujer me mataría si me hace daño el dragón.- ella le dio un pequeño golpe molesta con la broma.

- Sirius dijo que una de mis obligaciones como señora Potter es controlar las estupideces de mi marido.- término ella. El la abrazo.

- Y se que lo harás genial.- termino el ojiverde. La pareja se retiro a su habitación. El resto miro la escena entendiendo que estuvieran así. Como buenos Hufflepuff, respetaron a sus compañeros y los apoyaban.

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Días después comenzó todo el circo que rodeaba al torneo. Las noticias en el profeta se sucedían.

El pesado de varita hizo que el moreno se molestara. Cuando la odiosa periodista trato de llevarse para una entrevista el se soltó con fuerza y la miro con odio.

- Sin comentarios.- fue su única respuesta. Después se acerco a los otros dos campeones y se realizo la ceremonia. Rita lo miraba sin creérselo.

Una vez realizadas las fotografías Harry desapareció.

El reportaje del profeta, del siguiente día, no dejaba muy bien parado a Harry.

Lo describía como un malcriado que no respetaba a sus mayores.

Incluso se insinuó que el joven había organizado su entrada en el torneo para destacar.

También fue recordado su matrimonio y todo lo que no se había dicho sobre el.

La pelirroja recibió, de nuevo, algunas cartas acusándola de roba fortunas y cosas

peores. Al final Winky fue la encargada de tomar todo el correo y revisarlo. Harry

mando una carta a Amelia para que pidiera responsabilidades al periódico mágico por

lo dicho e inventado. Aunque sabían que no conseguirían nada.

Con tanta información de la pareja apenas había una reseña a los otros dos campeones y un par de fotos de ellos. Por supuesto más de Krum que de Fleur. No por nada era el mejor buscador del momento.

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El resto del tiempo hasta la primera tarea, lo pasaron preparándose para la prueba final.

En la biblioteca Hermione fue la encargada de conseguir los hechizos necesarios para la lucha contra dragones. Libres de moverse la pareja con ayuda de Dobby busco por la sala de los menesteres la parte oculta del alma del señor oscuro. Necesitaron un par de intentos para localizar una gran sala llena de infinidad de extraños objetos. Dobby salio corriendo al sentir el objeto maldito.

- ¡Esta aquí!. ¡Dobby nota el mal!.- dijo señalando una pequeña caja sobre un aparador destrozado.

Harry abrió la pequeña caja y a pareja pudo ver una pequeña tiara decorada con piedras azules que resplandecía.

- ¿Crees que es un objeto de los fundadores?.- pregunto Susan. Harry se encogio de hombros.

- No lo se. Ni me importa.- miro al elfo.- Dobby. ¿Me harías el favor de llevar esta caja a Gringotts?. Dásela solo al duende Ragnok. ¿Entendido?.- el ser asintió tomo la caja y desaprecio con rapidez.- Ya solo falta otro.

- ¿Crees que es Naginy?.- pregunto ella.

- Es lo que deseo.- termino el.

La pareja se quedo mirado a todas partes la gran cantidad de extraños objetos.

- Valla vertedero.- dijo La pelirroja.

- Si vieras el cuarto de mi primo Dudley, esto te parecería ordenado.- la chica abrió los ojos sorprendida y con una muesca de asco.- de todas formas. ¡Winky!.- la elfa apareció.- Me gustaría que tu y un par de elfos mas, reviséis este lugar. Reunid los libros y todo lo que merezca la pena.- el ser asintió. Harry miro a su mujer.- Seguro que algo se puede aprovechar. Vámonos, Hermione nos espera en la biblioteca.

- ¿Por que buscamos formas de vencer a los dragones?.- le pregunto la pelirroja.- Venciste usando tu escoba.- El sonrió.

- Es bueno tener mas opciones.- la miro divertido.- Nos ven buscando hechizos.- se rió.- ¡Y mantenemos la cabeza de cierta bruja para que no se meta en líos!.- Susan comprendió lo que su marido pretendía.

- No le va a gustar cuando ella lo sepa.- dijo ella divertida.

La pareja salio de la sala riéndose. Poco después se reunían con sus amigos en la biblioteca.

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Harry decidió cambiar algo, o mas bien tratar de hacerlo. Había seguido a Hagrid y a la señora Máxime, días antes, a la zona en la que retenían a las tres hembras de drangon.

Tuvo la idea de usar parsel para comunicarse con los dragones. Era una idea loca con una muy pequeña posibilidad pero… a fin de cuentas eran reptiles, grandes reptiles.

El y una nerviosa Susan se acercaron a la zona en la que mantenían controlados a los grandes dragones, bajo el manto invisible del chico.

La pareja se aseguro de que ninguno de los controladores estaba cerca antes de salir de la protección de la capa.

El enorme colacuerno húngaro los miraba atentos. No había que ser un genio para averiguar que de alguna forma el colosal dragón los había visto aun debajo de la capa mágica.

El chico se acerco al ser y decidió usar la misma pauta que si se acercaba a un hipogrifo. Hizo una reverencia ante la colosal mole.

Detrás susan pudo ver algo muy extraño el gran dragón levanto la cabeza en un signo muy parecido a… la sorpresa.

Entonces Harry decidió probar.

- ¡Saludos poderoso dragón!.- comenzó el chico en parsel.- ¡Lamento mucho todo lo que os están haciendo!. ¡Espero que podáis entenderme!.- para la sorpresa de Susan parece que los tres grandes animales lo entendían, ya que todos levantaron la cabeza mirando al chico.- ¡Creo que es justo que sepáis la razón de vuestra presencia aquí!.- el bola de fuego gruño amenazante.- ¡Os aseguro que no tenemos la intención de haceros daño!.- el chico hizo una pausa mirándolos a todos.- ¡Entre nuestra especie hay seres que no son dignos de tener el poder que tienen!. ¡No se si entre los dragones sucede algo por el estilo!.- Harry hubiera jurado que oyó algo muy parecido a un bufido del Gales verde.- ¡Se os ha traído para probar a tres jóvenes magos!.- el bola de fuego parecía enfadarse.- ¡Se que no tenemos derecho a usaros de esa forma, pero os pediría que me escucharais!. ¡Será en beneficio mutuo!.- el colacuerno gruño y el bola de fuego se calmo algo.- ¡Gracias!. ¡La idea que tiene es; que cada uno de los jóvenes se enfrente a uno de vosotros!.- el Gales verde se irguió.- ¡Pondrán entre vuestros hijos un falso huevo de oro de forma que los jóvenes solo tendrán que cogerlo!. ¡No será necesario dañar o siquiera tocar vuestros huevos!.- la bola de fuego gruño de nuevo amenazante.- ¡Sentí que era mejor advertiros ya que temo que en un momento de furia alguien muera!. ¡Ya sea el joven mago o uno de vuestros huevos!.- las tres dragonas rugieron molestas. La muestra de furia hizo aparecer a los controladores de las criaturas. EL ojiverde se oculto debajo de su capa con la chica.

- ¿Que les pasa?.- dijo una de los magos.

- Parecen furiosos.- dijo Charly Weasley.

- Todo esta bien.- añadió un tercer mago que había revisado los hechizos de control en las criaturas.- Se calmaran en un rato.

No muy conformes los tres magos se alejaron. Nada mas hacerlo la gran cola cuerno gruño al resto de hembras. Poco después se calmaban. Harry reapareció.

- ¡Pensé que era mejor que supierais a lo que os harán enfrentaros!.- siguió el.- ¡Así podréis evitar que vuestros hijos sufran daño!.- miro a los seres.- ¡También creo que seria aconsejable que no matarais a ninguno de los jóvenes!.- el bola de fuego gruño.- ¡¿Que crees que le pasaría a un dragón que ha matado a un mago?!. ¡¿Si tu mueres quien cuidara de tus huevos?!.- dijo el chico mirándola. El animal gruño algo menos.- ¡Por eso quise explicaros lo que sucederá!.- miro al cola cuerno.- ¡No quiero engañaros, yo seré uno de esos magos a los que tendréis que hacer frente!.- los seres gruñeron.- ¡Entiendo vuestro malestar!. ¡Pero si os hace sentiros mejor, nadie puede evitar que unos entupidos jóvenes se quemen un poco por jugar con fuego!.- las dragonas movieron las orejas sorprendidas. Susan incluso hubiera jurado que vio como el Gales verde lo miraba divertida. La colacuerno miro hacia ella y Harry supo la razón.- ¡Ella es mi compañera no os hará nada!. ¡Solo vino acompañándome!.- a Una señal de Harry Susan salio e hizo una pequeña reverencia a las dragonas.- ¡No os molestare mas, solo quería pediros perdón por usaros de esta forma y evitar muertes innecesarias por la arrogancia de los magos!.- dicho esto hizo una pequeña reverencia y desapareció bajo la capa, junto con Susan. Los tres seres miraban entre molestas e intrigadas a la pareja de magos que había hablado con ellas. Las pequeñas crías habían mostrado mas respeto que la mayoría de los demás de su especie.

- ¡Estas loco!.- dijo la pelirroja.- Si alguien me hubiera dicho que podía hablar con dragones lo hubiera mandado a San Mungo.- el sonrió.

- Si. Pero parece que nos entendieron.- respondió el.- Espero que sirva para algo.- poco después la pareja llegaba al castillo y se dirigía a su habitación.

Esa noche los cuidadores estaban preocupados al notar a las dragonas demasiado tranquilas para su gusto. Conociendo a esos seres algo había sucedido.

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El día de la prueba llego al fin.

Harry no necesito decirle a Cedric en lo que consistía la primera prueba. Sabía que los otros dos campeones conocían a lo que se enfrentarían. Tubo que soportar las continuas insinuaciones y preguntas del falso ojoloco. Malfoy comenzó a molestar al Harry algo más abiertamente que en los años anteriores. Incluso saco las chapas que la pareja recordaba. Solo que en esta ocasión no pudo ponerse abiertamente en contra de Harry. Tuvo que dejarlas en un simple apoyo a Víctor Krum. Pocos en Hogwarts se las pusieron.

Ron era de unos de los que se metían con el y sus amigos por detrás. Delante de ellos no dejaba de asegurar al chico su apoyo.

El grupo apenas le dirigía la palabra y lo miraba serios. El pelirrojo parecía no darse cuenta de eso. Los Hufflepuff cerraron filas alrededor del grupo. Incluso varios de otras casas lo apoyaban.

Sus amigos le dieron ánimos. Había decidido usar la escoba. Pero por si acaso prepararon varios hechizos. La ventana de su habitación la dejaron abierta y su escoba preparada. Por un momento pensó en que Susan la trajera con ella, pero al final decidieron que lo dejarían casi como había sucedido.

Dentro de la carpa Harry no se sorprendió de que de nuevo le tocara el colacuerno Húngaro.

Pasó de nuevo en último lugar al foso. Oyó lo que sucedía con Víctor y Fleur. Suspiro aliviado cuando oyó como la bola de fuego no aplasto su nido en esta ocasión.

Al fin oyó como lo llamaban. Aun habiéndolo vivido antes se sintió muy nervioso al salir.

Miro a todas partes y tardo poco en encontrar a Susan. Ambos se sonrieron.

Harry miro al gran dragón y pudo ver algo en su cara. Parecía que el animal le decía que no se lo pondría fácil. El chico realizo el hechito.

- ¡Accio Saeta de Fuego!.- poco después la escoba apareció.

Desde ese instante, ni el propio Harry podría decir si algo de lo que hizo sobre la escoba era si quiera parecido a lo hecho en la línea de tiempo anterior. Actuó por instinto evitando las llamas del dragón y al ser mismo.

Vio el brillo del huevo y se lanzo sin pensarlo más. Esquivo la cola mortal y sin saber bien como, se encontró volando con el huevo en la mano y evitando constantemente a la criatura.

Al final, con la ayuda de los domadores de dragones, el chico pudo poner un pie en tierra sin dejar de mirar al dragón enfurecido que trataba de llegar a el. Parecía que estaba molesta de ser superada por esa pequeña mosca voladora.

El chico se reunió dentro de la carpa con Susan que se abalanzo sobre el, besandolo.

Detrás Hermione, Neville y Luna miraban a su amigo aliviado.

Todos juntos salieron del lugar tratando de calmarse. La pareja nunca dijo nada sobre la extraña conversación con las criaturas, nadie los creería.

Para agradecer a los colosales animales, esa noche Dobby y algunos elfos llevaron carne fresca a las tres Dragonas.

Los increíbles seres disfrutaron de su comida adicional. La bola de fuego chico y la Gales verde podían notar como la gran colacuerno mordía con furia su carne.

Por el movimiento de los magos parecía seguro que pronto regresarían a sus cuevas de anidación.

En la sala común de Hufflepuff todos estaban celebrando. Felicitaban a Harry. El se fijo en que Hermione no quitaba ojo de el, ni del huevo dorado. Susan lo miro y sonrió.

- Dilo Hermione.- dijo a fin el ojiverde divertido. La castaña arrugó el entrecejo al notarlo.

- ¿Que pasa con el huevo?.- pregunto Hermione. Harry sonrió y se lo tendió a la chica.

- Ábrelo.- dijo el divertido.

En cuanto la chica abrió el huevo se oyó el grito sin sentido de su interior. Tardo poco en cerrarlo. Todos en la sala miraban a la castaña agarrándose los oídos por el molesto sonido.

- ¡Merlín!. ¿Que es eso?.- Neville aun se tapaba las orejas.

- ¿No lo sabéis?.- bromeo Harry.- Todos lo habéis oído alguna vez, seguro.- Hermione bufo.

- Si eres tan listo, ¡ilústranos!.- respondió molesta la castaña.

- Estoy pensando en dejar que lo averigües tu.- La miro sonriendo.- Se que no puedes resistirte a un reto.- La castaña abrió los ojos sorprendida y a la vez molesta.

- ¡Te aseguro que lo hare!.- le dijo ella mirando el objeto dorado.

- Todo tuyo.- termino divertido el ojiverde. A su lado Susan sonreía. Harry se fijo en un feo escarabajo que estaba sobre la túnica de Neville. Tendría que encontrar la forma de vengarse de Rita.

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Hola y perdón por la espera.

Me han ofrecido un trabajo para el verano y… la situación no esta para dejar las oportunidades. (Además, admito que el calor reduce la imaginación).

En fin aquí tenéis otro cap.

Como dije a partir de ahora cada año tendrá varios capítulos, y serán algo diferentes.

Vamos con los RR.

- Fenix de plata: Si estoy siguiendo la Historia, (cuando puedo). Es muy entretenida. Te aconsejo una que se llama chimaera, esta en español y es muy buena. Lastima que no actualice desde hace un tiempo.

- Satorichiva: al ser como es el viejo, es la razón por la que es tan fácil de engañar. ¿Quien pensaría que dos niños saben todo lo que saben?. A lo sumo, puede pensar que Amelia los esta enseñando. Sobre la boda… me gusto algo simple y sin revuelo. Una gran boda traería casi seguro alguna pelea, (que admito me gusta la idea) pero aun es pronto para que todos sepan de sus verdaderas actitudes. Además, ¿como puedo tener a dos merodeadores juntos sin una broma increíble?. Los gemelos… me gusto la idea de dejarles algo de dinero y fastidiar a cierta abeja morosa.

- NEGRO: No, esta historia solo tendrá una pareja. Pero tengo otras con algunas de las que quieres. Si sale como quiero, cuando termine la próxima, comenzara una con Fleur o… Tracey.

Gracias también a : Luxzbelle, Loquin, Elias g, Mar91, Hiroko M Inukay y a DNK. (Perdón si olvido a alguien).

Como poco publicare un cap en agosto, eso seguro.

Se despide, con mucho calor, Carmen (Alohopotter).