Segundo drabble, prometo mejor calidad en el tercero. Es solo que quería parir esta historia de una vez.


Imperfecto como Merle

Necesitaba compañía. Debía encontrar amigos. Amigos con quienes jugar, amigos con quienes hablar, amigos con quienes pasar el tiempo.

Los amigos de su hermano eran perfectos. A los ojos de Daryl ellos eran perfectos, quizás no tanto como su hermano, pero si Merle los había elegido, debían ser casi tan perfectos como él.

No eran adictos, no eran ladrones, no eran mafiosos, no eran traficantes. Eran los amigos de Merle y la admiración por su hermano se extendía a ellos.

Pero había un amigo de Merle que lo miraba especial. Que siempre accedía a construir fuertes con él, que le había enseñado a armar fogatas. Le había regalado una tienda de campaña y una bolsa de dormir. Hasta le había prometido que lo llevaría de campamento. Si, y solo si dejaba de llamar a su hermano papá.

Daryl lo hizo. Ahora Merle era solamente Merle. O su hermano grande. Por fin, acamparía de verdad. Luego vino la decepción.

La última vez que vio a Samuel, tenía los ojos morados y el labio partido.

Venía a despedirse. Le dijo a Daryl que se iría a Alabama a vivir con su madre, que tal vez un día lo volvería a ver y se irían a acampar juntos.

Todo ante la atenta mirada de su hermano.

Nunca más lo volvió a ver, nadie lo volvió a ver.

Años más tarde, Daryl sabría que Samuel era un pedófilo, que solo se había mantenido lejos de Daryl y de su inocencia gracias a Merle.

Merle era el responsable de los ojos morados y del labio partido. Más unas costillas rotas y hematomas en las piernas que pasaron desapercibidos para el Daryl de seis años.

Su hermano lo había salvado, dejando claro que si no fuera por él, su vida sería muy distinta.

Daryl podía desear tener padres, podía desear tener amigos. Pero un hermano como Merle no lo cambiaría por nada. Ni por una tienda de campaña. Ni por una bolsa de dormir. Ni por una semana de campamento. No importaba lo imperfecto que fuera.