Disclaimer: Los personajes son de Stephenie Meyer, La historia y trama tampoco me pertenece, Es propiedad de Isabella Pattinson Masen, Yo solo soy su BETA.

Comentario de la autora: Bueno aquí comienza mi primer fic con lemmond, Espero disfruten de él, Le quiero dar gracias a mi gran amiga Alice Rathbone Whitlock por su ayuda como beta, Cosa que hace genial y por facilitarme su blog para subir este fic… Mi advertencia es que este fic está creado para mayores de 18 años y contiene fuerte "Escenas" así que si eres menor de edad y sensible a estas cosas, Obténganse a leer.

La sexóloga

Epilogo:

Mi vida y mi profesión son cosas muy distintas en algunos aspectos, Pero en otros tienen muchas similitudes. Desde que elegí mi vocación mi vida se volvió complicada; Mi padre odiaba a lo que me dedicaba pero de todas formas me daba su apoyo incondicional, Mi madre, al contrario de mi padre, adoraba mi profesión aunque no le agradaban muchos mis clientes. Mi vida social cambió a tal punto que deje de ser la chica tímida y reservada a una chica criticada y apuntada con el dedo, cotilleada a tal grado que todos me odiaban sin conocerme siquiera. En definitiva mi vida era complicada, eso lo sabia pero adoraba mi profesión y no la cambiaria por tener mala reputación es un pueblo de malas vibras, no señor.

Hasta que ha mi vida llego él, esa persona que puso mi mundo casi perfecto al revés, dejándome aturdida y confusa a mas no poder. Pero fui una estúpida, una completa idiota al enamorarme de él, caí como una cobarde a sus letales redes aún sabiendo que era casi un delito el estar enamorada de él, ese guapo chico era mi cliente, mi paciente y no tenía porqué convertirse en mi enamorado. A pesar de todo creí en sus falsas palabras de amor ignorando esa vocecita en mi cabeza que me decía que el nunca cambiaria, que nunca dejaría su fama de mujeriego por alguien como yo. Me enamore y creí firmemente en la posibilidad de hacerlo cambiar, de poder sacarlo de la adicción que tenia, pero ahora él me había traicionado, había apuñalado por la espalda mi amor por él, dejando huellas de dolor insanables totalmente y un fuerte dolor que hacia de mi una zombi.

Yo no tenía un hombro por el cual llorar, no tenía a nadie cerca de mi excepto por mi hermano, él único de mi familia, a parte de mis padres, por el cual podía confiar plenamente. Pero para mi desgracia mi hermano no se hallaba en el país.

Desde esa traición, desde ese día, mi vida se convirtió en un infierno. Mi infierno personal y por primera vez en mi vida, deseé nunca haber elegido mi profesión tan amado por mí.

Mi nombre es Alice Brandon y ésta es mi historia.