Los POVs de estos personajes los encontré necesarios, digo, son los únicos "testigos de la historia". Aquí se adaptan y/o suceden: Comienza la huida, "El punto débil" y "Sacrificio de una amistad".


Josh POV

Wow, yeah, por fin se acababa todo y podían tomarse vacaciones o algo. Ahora se estaban despidiendo, "el momento tristón". Con lo poco que sé; me agrada Chris Redfield, su determinación… uff, tal vez no fuimos compañeros, y se suponía que él venía a investigar a Kijuju y en verdad sólo le importaba saber de Jill, aún así me simpatiza. Y ahora estábamos así: Chris junto con Jill frente a mí con Sheva. Hubo un ambiento ameno y amargado, y sabía por qué.

Esas dos chicas sentían lo mismo por el tipo allí. Qué risa, Chris era una gran persona, un buen compañero, pero un hombre tonto. Já, cómo no darse cuenta que era un rompecorazones.

Debía admitirse que apoyaba a Sheva, era mi hermana pequeña y de lo que fuera el escuadrón. Además, no estoy del todo seguro acerca de lo que Jill sintiera por el otro, pero aún me acuerdo que cuando la encontré tirada lo primero que pronunció fue "Chris" y, demonios, de verdad que no no nos parecemos en nada. Chris no tiene una piel bronceada perfecta como yo para partir, já. Aún recuerdo todo el diálogo:

"- ¡Eh! ¿Me oyes? ¿Estás bien? –le pregunté a la rubia desmayada frente a un ascensor, sacudiéndola.- ¿Estás bien?

- ¿Chris? –preguntó mirándome confundida, sonreí mientras se agarraba aturdida la cara- Bien. Has despertado. –Le respondí y agregué.- Espera un segundo, ¡Tú eres Jill Valentine!

- ¿Cómo… Quién eres…? – me increpó, le extendí la mano- Capitán Josh Stone, de la sede de África occidental de la BSAA. –me la aceptó- Lo único que puedo decirte es que nunca pensé que tendría el gusto de conocerte. –puse mi mano en su espalda y la ayudé a pararse.

- Gracias. –dijo asintiendo. Y luego ladeando dudosa su cabeza- Y bueno, ¿qué haces aquí?

- Estoy buscando a mis compañeros, Sheva y Chris. ¿Los has visto? – Sí. Fueron a por Wesker. Está en una especie de petrolero. – Vi uno anclado en el muelle… -comenté moviéndome, y continué- ¿Sabes hacia dónde se dirigía? – Sí, pero ya ha zarpado. Ya es demasiado tarde para alcanzarlo.

- Nunca es demasiado tarde. Tengo un helicóptero esperando e iré tras Sheva.

- ¿Hay espacio para otro pasajero? –Preguntó. Sonreí y moví mis manos amigablemente- Siempre hay espacio para una bella dama. – Seguro que eso se lo dices a todas. – Sólo a las guapas. Venga, vámonos. –la agarré del hombro y dirigí hacia el ascensor."


Vi a Jill alejarse y ahora también yo estaba ajeno a la acción, pues estaban Chris y Sheva despidiéndose. Naaa, si hasta me tiritaba la pera de pena.

- Bueno… -sonrió Chris. Había cambiado, las otras veces que lo vi siempre tenía una mirada fría, ahora era cálida.- Creo que es hora de despedirnos, Sheva Alomar.

- Así es, yo… digo Kijuju, África y el mundo agradece todo lo que hiciste por nosotros. Y fue un agrado ser tu compañera en esta importante misión. –le respondió ella extendiendo su mano, contenta.

Él la aceptó- Es un agrado haberte conocido, y gracias por ayudarme ante todo aún sabiendo que mi misión iba más allá de investigar un virus.

Sheva se emocionó, lo sé, la conozco desde hace mucho ya. Y sabía, que aunque fuera muy metódica, era impulsiva, y ella misma lo corroboró ahí dándole un fuerte abrazo a Chris, el cual quedó perplejo.

- Enserio gracias Chris, no te olvidaré, y menos todo lo que pasamos juntos… -le dijo apoyada en su pecho, el mencionado le correspondió tiernamente, y hasta parecían una pareja.- Yo tampoco Sheva, gracias a ti me llevo la mejor impresión de la BSAA África, y sé que nos veremos pronto. –luego la soltó y le dedicó una mirada dulce, por un momento pensé que hasta él quería llorar. Luego Jill se me acercó y dijo- Veo que ambos tenemos compañeros sentimentales. –y sonrió con la cabeza inclinada.

- Sheva siempre ha sido así, mal que mal es la hermana pequeña de todos aquí –reí- Fue un placer trabajar con usted Jill Valentine, quizás no hubiera llegado por mis propios medios a ese helicóptero. – Apuesto a que le dices eso a todas. –y reímos, Jill era todo un personaje.

Luego miró al frente y descubrió que Chris se había separado de Sheva e iba camino al helicóptero- Creo que me voy. –dijo, y le extendí la mano. – Hasta pronto, bella dama. –me correspondió y se fue.

Sheva estaba de espaldas, y sabía que estaba triste mientras miraba el helicóptero irse con los norteamericanos, a ellos dos los recogería el equipo Gama ahí en cualquier momento.

- Es un gran sujeto. Apostaría que en unos años más llegará a ser capitán de algún equipo de la BSAA. –La intento animar, pero no obtuve respuesta e intenté ser más directo.- ¿Sientes algo por él?

Y por el rabillo del ojo vi llorar a la persona que nunca pensé lloraría, y la observé.- Eso no importa, la cosa es que ya se fue y nosotros también deberíamos.

- ¿Qué es lo que te pone más triste, Sheva? –le cuestiono, y escucho- El que quizás no nos volvamos a ver, y que se haya ido junto con Jill…

Entonces, escucharon motores de jeeps acercarse, pronto llegó el equipo Gama desplegando a sus hombres bien armados a terreno.- Wow, wow. Cálmense chicos, ya no hay nada que matar. –Les digo levantando mis manos bromista.- ¿Vienes?

Sheva voltea y me ojea.- Por supuesto, ya se acabó. No hay nada que hacer aquí. –y caminó hacia mí contorneando notoriamente sus caderas. Yo sólo sonrío.


Jill POV

Al fin, todo se acababa. Adiós a los casi tres años de sufrir experimentaciones físicas en mi cuerpo, y obedecer contra mi voluntad las órdenes de Wesker. Lo odiaba, y ahora está muerto desintegrándose en un volcán activo… pero no estaba del todo feliz. África se acababa, y sabía que aunque estuviera en ese helicóptero con mi compañero al frente, mirando a los dos africanos quedándose abajo en tierra, simplemente no podía encontrar paz aún. Lo miraba intentando entender el por qué.

Tal vez era Chris.

Quizás él era el motivo de mi perturbación, con su cara de lástima dirigida a sus compañeros de su ex actual misión, mejor dicho, a su ex compañera de la última misión.

- ¿Chris? –él no observó.- Oye, chico rudo. –río, pero él seguía ensimismado mirando a través de la ventana a unos puntos de personas.- ¿Sabes que se enamoró de ti, cierto?

- ¿Ah, me hablabas? –me mira con su típica cara despistada, él siempre sería un niño.- Nada, nada… ¿Estás bien?

- Sabes que sí, la pregunta es si tú estás bien Jill. –Y me miró preocupado, y no pude evitar que se me aguaran los ojos y pestañear mirando a otro lado.

Tal vez era Wesker.

Y sus tres años de torturas genéticas a mi cuerpo, porque ahora miraba a Chris como si fuera un muy viejo amigo, casi irreconocible físicamente. Sus facciones se volvieron más maduras y menos juveniles, ni hablar de sus músculos y voz…

- Vamos Chris, sé manejarme sola, no es como si un virólogo sicótico haya experimentado tres años conmigo ¿o sí? –y sonrío amargamente, porque era una broma que no intentaba sacar risas. Chris estaba imperturbable.- Jill, sé que puedes manejarte sola, sé que sobreviviste a Raccoon y a Némesis, sé... que mentalmente no estás bien ahora.

Me llevé las manos a la cara y solté unas lágrimas. Sí, la pesadilla se había acabado, y duré lo suficiente como para despertar de ella. Pero no estaba bien, era algo más que físico o mental, porque era algo que ni siquiera tenía que ver con ella…

Tal vez era Josh.

Que me salvó la vida junto con su helicóptero. Pensé que al despertar estaba con Chris, y por fin estaríamos juntos, pero no fue él. Y aunque fue una misión corta en comparación, lo sentí con Josh: sentí ese nexo con mi compañero, ese sentimiento de sobrevivir a todo, el uno para el otro para salvarse. Y temí que Sheva haya logrado lo mismo con mi camarada, algo que sólo yo había conseguido…

Chris se paró y se sentó al lado mío, y me rodeó con su brazo, obligándome a apoyar mi cabeza en su pecho.

Tal vez era Sheva.

Y su determinación y habilidades. Su forma de ser, y con la que logró que Chris la mirara y la considerara tan importante en tan poco. Y lloraba por todo lo que había perdido en tres años y Sheva ganado en tres días, y el cómo lo volvía a recuperar de otro modo ahora.

- Me… gusta tu nuevo look. Te ves realmente bien con el pelo rubio y largo, y hasta con la piel más clara. –Chris me dijo animador.

Sonreí, y luego reí.- Lamentablemente no puedo decir lo mismo Chris, creo que tus enormes orejas y actual cara de perro no te sientan, de paso pareces un tanque. -Y río más, en verdad Chris tenía apariencia de neandertal ahora.- ¡Hey! ¿Recorro el mundo entero por tres años buscándote y así es como me recibes? -Me critica con falso enojo. Escucho al piloto reírse también, y veo la cara de Chris malhumorarse, y sonrío con los ojos cerrados.

Tal vez en el fondo en verdad no era nadie más, sino yo.

Que aún no podía asimilar que era libre, lejos de los majinis, Excella, Weskerlejos de África y su aridez. Lejos de todo… pero junto con Chris a mi lado rodeándome con un brazo. Apoyé mi cabeza en su hombro, como alguna vez lo hice cuando escapábamos de la mansión Spencer dejando nuestros peores miedos atrás, justo como en este momento.