Aquí tienen un nuevo capítulo de esta historia. Me ha costado terminarlo pero al final lo he conseguido. Al final del capítulo comentare las dudas que me habéis mandado y datos sobre los futuros capítulos.

Capítulo 3

Proyectos y recuperaciones

Una figura joven, alta, musculada, con pelo negro azabache se acercaba a un gran castillo. Cuando la luna empezó a revelar la silueta se podía ver claramente mejor las facciones del joven revelando a Harry Potter.

Harry regresaba a Hogwarts tras estar fuera en un viaje de aprendizaje y conocimiento de seis años, había regresado antes a Inglaterra pero siempre en secreto. Antes de entrar al castillo se acerco al monumento que se había levantado para conmemorar a los caídos durante la guerra contra Voldemort la cual había acabado con la victoria final de Harry. Tras un minuto de silencio delante del monumento Harry se encamino al castillo, vio que la luz del despacho de dirección estaba luciendo por lo que se imagino que Mcgonagall le estaba esperando.

Mientras se acercaba a la puerta del castillo vio una figura grande que salía, el hombre vio a Harry y con alegría se dirigió hacia él.

- Harry ¿cuándo has vuelto?

- Ha pasado mucho tiempo Hagrid, volví hace unas pocas horas.

- ¿A qué has venido?

- Vengo hablar con la profesora Mcgonagall, me está esperando.

- Minerva no nos ha avisado de tu llegada.

- Le pedí que no informara a nadie, ha sido difícil durante estos años estar tranquilo esquivando periodistas.

- Bueno Harry, te acompañare al despacho de la directora.

Harry vio que el castillo lucia a la perfección, como si nunca hubiera habido una batalla. Según iba andando los cuadros que estaban despiertos saludaban con alegría al joven, también Harry se encontró con varios fantasmas que se ilusionaron al ver al joven Potter.

Cuando llegaron al despacho Hagrid se adelanto.

- Dumbledore.

La gárgola de piedra acepto la contraseña y les dejo paso.

- Bueno Harry, aquí te dejo, espero que si te vuelves a ir envíes alguna noticia, no sabíamos nada de ti.

- No te preocupes Hagrid, por cierto no avises de mi regreso quiero que sea una sorpresa.

Harry entro tras tocar la puerta del despacho, sentada en su escritorio Minerva Mcgonagall alzo la mirada para ver a su visitante y una sonrisa se reflejo en la cara de la mujer. Harry también vio que los cuadros de Snape y Dumbledore estaban vacios.

- Pero mira quien ha vuelto, bienvenido a casa Harry.

- Gracias profesora.

- Debo reconocer que me sorprendió tu carta, no sabíamos nada de ti y de repente me envías una carta usando un fénix.

La profesora señalo una percha que se encontraba a un lado del cuarto donde se encontraba un hermoso fénix de color rojo y dorado. Harry se acerco al ave al que acaricio la cabeza.

- ¿Has descansado Aldrum?

El fénix asintió con la cabeza.

- ¿Qué tal ha estado profesora?

- Todo en orden, no sé como a veces Albus podía con el papeleo hay días que es agobiante.

- Por lo menos usted no tiene que preocuparse de buscar un profesor de DCAO cada año como tenía que hacer Albus.

- Cierto, tenemos un profesor competente, entonces para que has venido, solo me escribiste diciendo que querías hablar conmigo.

- Es un tema sobre educación.

- ¿Educación?

- Quiero sacarme varias maestrías y necesito que me informe de los pasos que necesito dar.

Mcgonagall se quedo sorprendida, era ya de por sí difícil sacarse la maestría para una materia ya que ella lo hizo en transformaciones, pero Harry estaba pidiéndole consejo para varias maestrías, que ella supiera la última persona que había hecho lo mismo era Dumbledore.

- ¿De qué materias quieres examinarte?

- Pociones, transformaciones, encantamientos, DCAO y runas antiguas.

- Harry el problema es que para sacarte una maestría debes al menos tener el TIMO en esa maestría y tú no estudiaste runas antiguas.

- Hay alguna manera de sacarme la maestría de runas, debo reconocer que he estudiado mucho, no me imaginaba que las runas fueran tan interesantes y tuvieran tantos usos.

- Deberías hablar con Kinsgley haber si él puede asesorarte de cómo hacerlo.

- Pues iré a hablar con Kinsgley.

- Y dime Harry ¿dónde te han llevado tus viajes?

- Beauxbatons, Durmstrang durante mis dos primeros años, luego estuve en Egipto, Japón y varios países más, domine varios idiomas y debo decir que he conocido a gente muy interesante.

- Y eso solo en seis años, que planeas hacer después.

- Debo reconocer que voy a ir a EEUU, me interesa aprender mucho sobre la magia que se da en aquel país, hay poderes muy antiguos y la diferencia es bastante grande ya que muchas zonas no fueron mezcladas con la magia europea.

- Vas a ver a tus amigos.

- Si, pero quiero darles una sorpresa por lo que le pido que no avise a nadie.

- No pasa nada Harry - en los cuadros vacios aparecieron Snape y Dumbledore - menos mal que habéis venido, tenemos visita.

- Vaya, mira quien ha regresado, la gran estrella.

- Yo también me alegro de verle profesor Snape - dijo Harry entendiendo el humor acido de su antiguo profesor - profesor Dumbledore.

- Harry, ¿qué tal tus viajes?

- Magníficos, llenos de conocimientos y aventuras.

- Aquí el señor Potter ha regresado para sacarse las maestrías de DCAO, pociones, encantamientos, transformaciones y runas antiguas - dijo Mcgonagall sorprendiendo a los dos cuadros - veamos qué tal se las arregla.

- ¿Crees estar preparado para sacarte la maestría en pociones Potter?

- Eso espero profesor Snape, tengo entendido que para sacarme la maestría de pociones debo mostrar una poción de mi propia invención o una mejora de una poción ya existente, yo tengo dos pociones que mostrar.

- ¿De qué pociones se trata?

- Una de las pociones la he llamado Lunia se trata de una mejora de la poción matalobos pero que elimina por completo la maldición del hombre lobo - dijo Harry haciendo que sus interlocutores quedasen sorprendidos - aunque solo funciona para los que han sido mordidos en los últimos diez años, si tiene más tiempo la maldición es demasiado fuerte para la poción, también elimina el rastro de la maldición de un niño nacido hombre lobo pero debe ser bebida antes de su decimo año.

- Sorprendente Harry, has avanzado mucho en lo que respecta a pociones.

- Gracias profesor Dumbledore.

- Has hablado de dos pociones - dijo Snape - ¿cuál es la otra poción?

- Ese es un tema que tengo que hablar con Neville, esta poción está preparada para restaurar los nervios dañados de una persona, lamentablemente esta poción ha sido difícil de crear, el conocimiento mágico de los nervios está muy atrasado con respecto al conocimiento que tienen los muggles, la poción para que haga efecto debe ser inyectada en el lugar del daño para que sea más efectiva.

- Vaya Potter, es como has dicho un problema, además en una zona como el cerebro que sería donde inyectar a los padres de Longbottom no sabemos la reacción que ocurrirá por lo frágil que es el cerebro.

- ¿Dónde inventaste esa poción Harry? - pregunto Dumbledore.

- En Japón tuve la oportunidad de aprender de Shigeru Takemaki.

- ¿El medimago que mezcla la ciencia muggle y la mágica para la curación?

- El mismo profesor Dumbledore, estuve seis meses con él y debo reconocer que aprendí pociones con él más que todo mi tiempo viajando. Gracias a que Aldrum estaba conmigo pudimos usar lágrimas de fénix recién recogidas para la poción.

- Entonces deberías hablar con el joven Longbottom para ver si acepta que inyectes la poción en sus padres.

- Profesora Mcgonagall, si no le importa me gustaría hablar con Dumbledore de un asunto privado.

- No pasa nada, si quieres puedo ir a avisar a Longbottom.

- Pues sí por favor avísele, pero deme una media hora si es posible.

La mujer salió del despacho y Harry se quedo mirando por la ventana con la vista puesta en el horizonte.

- ¿Qué pasa Harry?

- Durante mis viajes pare en Egipto, debo reconocer que tenía pensado estar unos meses para especializarme en maldiciones y contra maldiciones, pero allí descubrí algo que debía saber.

- ¿De qué se trata?

- El verdadero origen de los dementores está relacionado con la creación de un horrocrux.

Los cuadros de los directores se quedaron sorprendidos, nunca antes nadie había encontrado pruebas sobre el origen de un dementor y ahora Harry Potter comentaba que las criaturas más oscuras y horribles del mundo mágico estaban relacionadas con el arte oscuro más prohibido conocido.

- Empezare por el principio, cuando llegue a Egipto contacte con los duendes para haber si podía ayudarles o más bien aprender sobre las maldiciones egipcias donde la raza duende es la mayor experta del mundo.

- Prosigue por favor Harry.

- En una de las investigaciones nos encontramos una cámara enterrada en el desierto con cientos de maldiciones y protecciones, nos llevo dos semanas detectar y eliminar todos los conjuros y protecciones que había, dentro de la cámara nos encontramos una puerta con el grabado de dos serpientes anilladas alrededor, del mismo estilo que la entrada a la cámara de los secretos.

- ¿Se necesitaba parsel para abrir la cámara?

- En efecto, por suerte parece que conserve la habilidad de hablar parsel y eso es debido a que el horrocrux de Voldemort estuvo tanto tiempo dentro de mí que dejo esa habilidad. Cuando abrimos la cámara y se deshicieron las protecciones que faltaban tuvimos acceso a una gran sala donde increíblemente encontramos varios papiros.

El joven respiro un segundo y prosiguió el relato.

- Por lo visto un grupo de magos oscuros estaban creando horrocrux cuando fueron descubiertos y atacados, el ritual fue interrumpido por la guardia del faraón pero los pedazos del alma que habían sido extraídas se fusionaron y para subsistir tuvieron que absorber almas enteras de personas. Esa criatura fue el primer dementor.

- No creo que la guardia del faraón dejase esa información.

- No, el que dejo la información fue un joven aprendiz de uno de los magos, fue tomado como aprendiz debido a que tenía la rara habilidad de hablar con las serpientes lo que uso para defender el lugar.

- ¿Hay alguna manera de destruir los dementores?

- Me temo que no, el aprendiz fue llevando la investigación del ser en que se había convertido su maestro junto con sus compañeros y no hay nada en los archivos, poco a poco la criatura tomo una forma de espectro que empezó a asolar gran parte del antiguo Egipto, por suerte como allí el sol es tan fuerte por el día eran capaces de combatirlos, la criatura escapo del lugar pero según los pergaminos ya había varias decenas de esas criaturas.

- Una historia fascinante Harry, ojala descubriésemos como detener la amenaza de los dementores, el ministerio ha tenido problemas con ellos últimamente, al no tener alguien como Voldemort que los comande y ahora que el ministerio no quiere saber de ellos atacan sin control por todos lados.

- El encantamiento Patronus aleja a los dementores no conozco ningún otro encantamiento que permita destruirlos, por eso voy a ir a América tengo entendido que la antigua magia de allí puede ser útil.

- Espero que tus viajes te sean muy provechosos, de hecho ya lo han sido.

- Debo decir que quería volver antes, pero tanto conocimiento perdido, tantas habilidades inexploradas eran muy sugerentes.

- Bien cierto Harry ¿algo más remarcable de tus viajes?

- Supongo que puedo comentar que he tenido el placer de conocer la sociedad Fae, tribus de hombres lobos que se transforman a voluntad, no sabría por donde empezar.

- Veo que si has tenido grandes encuentros, aquí en Inglaterra antes de la guerra la sociedad Fae estaba muy discriminada pero en EEUU esta mucho más extendida, tienen sus propios gobiernos y lideres.

- Pues si me disculpan debería hablar con Neville cuanto antes, estoy seguro de que querrá saber sobre la posibilidad de restaurar a sus padres.

Harry salió del despacho justo cuando llegaban Mcgonagall y Neville. La profesora entro en el despacho dejando a Harry y Neville paseando por los pasillos.

- Harry, me alegro de verte, Minerva me ha comentado que deseas hablar conmigo.

- Vaya no me esperaba que la llamaras por su nombre, pero eso tiene ser profesor.

- ¿Qué querías de mi?

- Que dirías si te comentara que hay una posibilidad de curar a tus padres, un intento peligroso pero que podría funcionar.

- De que se trataría.

Harry le explico su aprendizaje con el profesor Takemaki y la poción que habían desarrollado. Le explico sobre el método que se usaría para usar la poción y los riesgos existentes.

- Debería hablar con mi abuela, pero no creo que haya ningún problema, estoy seguro de que todo saldrá bien.

- No quiero darte falsas esperanzas Neville, si no funciona ya nada los volverá a su estado anterior.

- Lo entiendo, pero estoy dispuesto a asumir el riesgo.

Neville fue rápidamente a avisar a su abuela, mientras Harry fue a pedir al profesor Takemaki ayuda para administrar el tratamiento, no quería ningún error. También se presento ante sus amigos dándoles una gran sorpresa.

San Mungo estaba expectante, en aquel día tendría lugar lo que sería un hecho histórico si la recuperación de los Longbottom tenía éxito. En la habitación de los Longbottom estaba el profesor Takemaki administrando con sumo cuidado el tratamiento a los padres de Neville, Harry obedecía cada orden del profesor para que no hubiera ningún problema, mientras en la sala de al lado Neville estaba con su abuela y sus amigos. La familia Weasley, salvo Molly, Bill y Charlie, estaban Hermione, Luna y la profesora Mcgonagall. Cuando Harry salió con el profesor todos estaban impacientes.

- La poción ha sido administrada a la perfección - informo Harry - ahora solo falta ver la reacción, en unas horas sabremos si todo ha salido bien.

Los amigos de Harry se abrazaron al joven Neville, mientras, el profesor Takemaki hablaba con Augusta Longbottom y con Mcgonagall. Harry estuvo comentando con sus amigos sobre sus viajes y sus conocimientos, aunque no todos, debía reconocer que ahora entendía a Dumbledore de a veces no revelar cierta información. Mientras hablaban llego Andrómeda con Teddy, el cual se lanzo a abrazar a Harry. El pequeño Teddy se lanzo a los brazos de su padrino.

- Pero mira cómo has crecido Teddy, cada vez estas más grande.

- ¿Me has traído algún regalo Harry?

- Luego te lo doy pequeño, aunque espera - dijo Harry sacando un enorme peluche de un lobo tan parecido a Remus Lupin cuando se transformaba que alguna gente se quedo sorprendida - te presento a Lunático.

- Gracias padrino.

El pequeño con el peluche en brazos se fue con Ginny mientras Harry se quedaba saludando a Andrómeda.

- Veo que sigue siendo un revoltoso.

- Parece haber sacado cierto espíritu merodeador, pero tiene también la mente de su padre.

- ¿Cómo va lo suyo?

- Por suerte mejor, según los medimagos me quedan aun varios años, por lo menos para ver a Teddy entrar a Hogwarts.

- No pierda la esperanza, seguro que se encuentra alguna cura.

Andrómeda Tonos había sido infectada por una rara variedad de viruela de dragón, por suerte la habían diagnosticado a tiempo pero el daño estaba causado y según los médicos le quedaban entre seis y diez años de vida. Por suerte esa versión de la viruela no era contagiosa y haber sido descubierta a tiempo había hecho que se hubieran alcanzado grandes avances, pero lamentablemente estaban muy lejos de una cura total. Harry decidió irse a Grimmauld Place a descansar, cuando llego a la casa familiar de los Black fue recibido por Kreacher.

- Bienvenido amo Harry.

- Kreacher, veo que has cuidado de la casa muy bien.

La casa ya no era lo que fue en el pasado, de ser un lugar oscuro y tétrico, Harry había arreglado la casa con ayuda de Kreacher para que fuera un buen hogar y en un futuro formar una familia algo que de momento no le interesaba.

- Kreacher voy a descansar, si pasa algo no dudes en avisarme.

- Si amo Harry.

Harry entro en la antigua habitación de Sirius, se tumbo en la cama y estuvo despierto unos minutos hasta que se quedo dormido. Harry despertó cuando escucho a Kreacher entrar en la habitación.

- Amo Harry, ha recibido un mensaje de que los padres de Longbottom están a punto de despertar.

- Gracias Kreacher.

Había dormido tres o cuatro horas y estaba totalmente descansado, debía reconocer que desde que había empezado a viajar pasaba más tiempo despierto investigando que el tiempo que pasaba Ron dormido. Con un rápido movimiento de varita el joven volvió a vestirse y tras salir de la casa se desapareció en dirección a San Mungo. Cuando llego al hospital Neville estaba en la habitación junto con su abuela, el joven pidió a Harry que entrara.

- Me gustaría que cuando despertaran pudiera presentarles a quien los ha curado.

- Claro Neville sin problemas.

Nada más decir eso Harry se dio cuenta de que Alice Longbottom empezaba a abrir los ojos y a incorporarse, lo mismo estaba haciendo Frank.

- ¿Dónde estoy? ¿Qué ha pasado?

- Frank, hijo mió, dios no creí que viviría para ver esto, Alice querida ¿estas bien?

- Eres tu Augusta ¿Qué pasa?

- Deben calmarse señores Longbottom, ahora se les explicara todo.

Un medimago reviso a los Longbottom y vio que estaban en perfectas condiciones, se les hicieron varias preguntas para ver cual era su memoria. Los Longbottom se dieron cuenta entonces de lo que había pasado.

- ¿Cuánto tiempo ha pasado?

- Unos veinticuatro años hijo.

- Y mi Neville es todo un hombre - dijo Alice abrazando a su hijo - ¿cómo nos hemos curado?

- Harry y un profesor suyo os han curado.

Los Longbottom se dieron cuenta entonces de Harry, era la viva imagen de James Potter con los ojos de Lily.

- Harry, mi ahijado - dijo Alice feliz - dios santo como has crecido.

- Me alegro verles despiertos, sería mejor dejarles solos tienen mucho de que hablar.

- Gracias por todo Harry.

- No tienes que darlas Neville.

Los dos amigos se abrazaron, Harry salió de la habitación para dar la buena noticia, informo que la familia estaba hablando y que de momento los dejaran en paz. La única persona que paso a la habitación fue Hannah Abbott la novia de Neville. Mientras estaban en la sala de estar llego Kinsgley con la profesora Griselda Marchbanks.

- Harry me alegro volver a verte, Minerva me ha informado de tus planes, la profesora Marchbanks te informara de lo que tienes que hacer.

- Gracias ministro.

La profesora y Harry entraron en una sala y estuvieron hablando. Tras conocer los planes de Harry la vieja profesora informo al joven que no habría ningún problema, la profesora reconoció que quería ver que conocimientos había ganado Harry en sus viajes.

- Podrás presentarte a los exámenes la semana que viene, para la maestría de pociones ya me han informado que la poción para curar a los Longbottom ha sido un éxito, solo falta comprobar la otra poción que has diseñado.

- Bien me alegro, pues entonces nos veremos la semana que viene, de momento voy a pasar un rato con mis amigos.

- Esta bien señor Potter, estoy deseando ver con que nos sorprende.

Cuando volvió con sus amigos Hermione, junto con Ron y Ginny ya salían de ver a los padres de Neville.

- Harry - dijo Ginny - hay algo de lo que tenemos que informarte.

- Vamos a mi casa allí estaremos tranquilos.

Llegaron a Grimmauld Place, Harry vio que tenía un par de cartas en la mesa una de ellas de Draco Malfoy, decidió que leería las cartas luego. Se sentaron tranquilamente y tras servir Kreacher unas bebidas empezaron a hablar.

- Entonces que pasa, que queréis contarme.

- Es sobre mi madre Harry - dijo Ron - yo no se como decir esto pero debo reconocer que me avergüenzo de ella.

Esas palabras dejaron en shock a Harry, no entendía que estaba pasando para que Ron Weasley se avergonzara de su madre. Pero lo más sorprendente es que Hermione y Ginny estaban de acuerdo.

- Sería mejor que me lo explicarais desde el principio.

- Todo comenzó hace dos años cuando viniste por última vez a ver a Teddy - empezó a hablar Ginny - si te acuerdas justo antes de que volvieras a marcharte decidimos que lo nuestro no parecía funcionar, en un principio la familia lo entendió salvo mi madre que estaba bastante disgustada.

Harry recordaba aquel día, durante sus primeros viajes se había dado cuenta de que lo que sentía por Ginny estaba desvaneciéndose y esa decisión le había llevado a cortar su relación con la joven. Sabía que la señora Weasley no lo tomaría bien, pero algo debía haber pasado para que Ron dijera esas palabras.

- Durante un tiempo me concentre en el quidditch, no fue hasta hace un año que comencé una relación que ni yo me esperaba.

- ¿Con quien estas saliendo?

- Es Daphne Greengrass.

Harry se quedo sorprendido debía reconocer que era una noticia que no se esperaba, saber que Ginny estaba en una relación con otra mujer no era sorpresa sino estar saliendo con una chica de Slytherin con la que durante los años del colegio nunca tuvieron contacto.

- ¿Tu madre no acepta que sea mujer o que sea Slytherin?

- Un poco de las dos cosas, cuando le dije que era mujer se le notaba poco contenta pero cuando le informe de su identidad se puso furiosa, dijo que todo era culpa tuya por haberte ido a esos viajes y haberme abandonado.

- ¿No sabe que lo dejamos de mutuo acuerdo?

- Claro que lo sabe y sobre mi relación se lo he intentado explicar, pero parece que no atiende a razones.

- Yo hablare con ella, no te preocupes Ginny todo saldrá bien.

- Eso espero, estamos muy preocupados, por suerte ahora esta visitando a Bill, Fleur y Victorie.

- ¿Cómo esta vuestra sobrina?

- Cada día más guapa - dijo Hermione - se parece mucho a su madre.

- ¿Os quedáis a cenar?

- Claro Harry, no habrá problemas.

- Invita a Daphne también, ha sido puedo conocerla.

Mientras se preparaba la sala para la cena Harry abría las cartas que le había llegado, la primera carta era para los horarios de los exámenes, la segunda carta la de Draco Malfoy estaba intrigado, quería saber que le había escrito su antiguo rival del colegio.

Estimado Potter

Seguro que te sorprende esta carta, pero necesito tratar un par de asuntos de gran importancia, espero que puedas reunirte conmigo, avísame del lugar y momento.

Draco Malfoy

Harry entonces cogió papel y pluma, no sabía que querría Draco pero debía ser importante. Lo cito al día siguiente a primera hora.

- Kreacher.

- Si amo Harry.

- Cuando este lista la cena quiero que entregues esta nota a Draco Malfoy - dijo Harry entregándole una carta - espera su respuesta y luego regresa.

- Como usted diga amo Harry.

Cuando la cena estuvo lista y todo preparado, los invitados empezaron a llegar, los primeros fueron Hermione y Ron, luego llego Ginny junto con una Daphne nerviosa.

- Bienvenida señorita Greengrass.

- Potter, gracias por la invitación.

- Por favor pasar, la cena ya esta lista.

Se sentaron a la mesa donde estuvieron hablando tranquilamente, Harry sobre todo quería saber como empezaron su relación Daphne y Ginny, el joven estaba muy contento por la más joven de los hijos de Arthur y Molly.

- Estoy seguro que todo se arreglara, seguro que sois muy felices, mientras tengáis eso seguir adelante.

- Gracias por tus palabras Harry, Daphne y yo te lo agradecemos.

- Cierto Potter, muchas gracias por tu apoyo.

- Llámame Harry, a pesar de todo Ginny es como una hermana para mí, si vais a estar juntas es como si fuésemos de la familia.

Cuando termino la cena Harry se despidió de sus amigos, Kreacher le informo que Draco aceptaba la reunión acordada, el joven le dijo al elfo que tras recoger lo que quedaba podía descansar. Harry entonces fue a una de las habitaciones que había habilitado como una biblioteca, estuvo un rato colocando libros nuevos en su colección, poco a poco había reunido una gran colección de libros encontrados durante sus viajes, pero la sala no tenía solo libros, había varias espadas de distintos tamaños y formas, algún que otro objeto claramente del antiguo Egipto y otros objetos de coleccionista de gran calidad, la sala parecía una recreación de la sala de Dumbledore durante su tiempo como director. Pero la sala contenía un secreto, una sala oculta donde Harry solo había dejado pasar a algunos de sus amigos. Entro en la sala y miro a la pared donde varios cuadros con diversas imágenes estaban colgados.

- Bienvenido de nuevo hijo, nos alegramos de verte.

Harry miro al cuadro de sus padres, también había un cuadro para Sirius, otro para Remus y Tonks, uno para Dumbledore y otro para Severus Snape.

- Seguro que Dumbledore ya os había avisado.

- En efecto Harry, tras irte de Hogwarts los avise, también Minerva me ha informado que los Longbottom están totalmente curados, felicidades.

- Gracias profesor.

Harry estuvo hablando durante media hora con los cuadros, contando un poco de sus viajes y sus aventuras, tras terminar el joven fue hacia una zona tapada por completo, entro en ella y se sentó delante de un cuadro de bordes negros. Ninguno de los otros cuadros sabía de quien se trataba.

- Me pregunto si algún día nos dirá quien hay en el cuadro - dijo Severus - no podemos comunicarnos con el cuadro ni la persona puede comunicarse con nosotros.

- Desde que instalo el cuadro yo me he preguntado lo mismo Severus, pero parece que Harry se ha vuelto tan misterioso y enigmático como yo.

- ¿Pero tiene alguna idea verdad?

- No voy a negar que tengo una ligera idea de quien puede haber James, pero si Harry no lo quiere decir lo entiendo.

Dumbledore no dijo nada más y sus pensamientos se fueron a la persona que habitaba el cuadro que ocultaba Harry, el hombre sospechaba de quien se trataba, sobre todo por el simple motivo que conocía la mente de Harry ya que el joven se había convertido en una pequeña replica suya, solo esperaba que no cometiera sus mismos errores.

En la zona privada Harry miraba la figura del cuadro, la persona también miraba a Harry con mirada penetrante.

- Veo que el gran Potter ha regresado.

- Tom.

Allí delante estaba la de Tom Riddle de joven, de cuando acabo el colegio de Hogwarts.

- Algún día se enteraran de mi cuadro.

- Seguro, tengo claro que Dumbledore lo sospecha, pero se que guardara el secreto.

Durante un rato estuvieron hablando tranquilamente como personas civilizadas, Harry le contó sobre los avances de la magia como la recuperación de los Longbottom, Voldemort escuchaba atentamente al joven al que quiso matar en el pasado, debía reconocer que las historias del joven eran interesantes, veía a un joven como él lleno de conocimientos pero que había decidido otro camino diferente al suyo. Cuando termino la conversación el joven se fue a descansar, había sido un día muy largo y aun quedaban muchos días por venir.

Cuando el día siguiente llego Harry desayuno rápido para estar listo por su cita con Draco Malfoy, no sabía que querría el heredero de la familia Malfoy, pero debía ser importante. A la hora estipulada llego Draco a Grimmauld Place.

- Bienvenido Malfoy.

- Potter, gracias por recibirme.

Pidió a Draco que se sentara.

- ¿Quieres tomar algo?

- No gracias Potter.

- Entonces de que querías hablarme.

- Son dos asuntos, uno de ellos es familiar.

- ¿Te refieres a los problemas con los Greengrass? estoy al tanto de el problema con la señora Weasley, pero no se que tienes que ver.

- Yo estoy comprometido con Astoria Greengrass, la hermana pequeña de Daphne al que tengo entendido que ya conoces, debo decir que la situación esta afectando mucho a la familia Greengrass.

- Entiendo, no te preocupes, tengo pensado hablar con Molly Weasley en cuanto regrese de Francia, debe entender que no hay nada de malo en la relación entre dos mujeres, ni en que su hija este saliendo con una antigua miembro de Slytherin.

- Gracias Potter, ahora el otro asunto es de negocios.

- ¿De que se trata?

- No se si lo sabes, pero hace un año abrí una tienda de pociones, ingredientes, venta de pociones, libros de pociones.

- Algo había oído.

- Tengo entendido que durante nuestro segundo año te encargaste de un basilisco, me pregunto si podría tener acceso al basilisco, su piel aun estará intacta lo que servirá para pociones y también para ropa, el veneno de sus colmillos me gustaría estudiarlo para poder crear varios antídotos, sus colmillos también pueden servir a Ollivander para fabricar varitas, no se que más nos puede servir pero te lo compensaría con creces.

- Si te parece bien quiero el veinte por ciento de las ganancias, además, tener una túnica de piel de basilisco.

- Me parece correcto Potter, gracias por atenderme.

- Si no te importa podemos dejar lo del basilisco para la semana que viene, debo prepararme para los exámenes de maestría.

- No hay problema Potter.

- Bien Draco, ya te avisare cuando este listo.

- Espero que te vaya bien en los exámenes Harry.

Los muchachos se despidieron, durante el resto de la semana antes de los exámenes Harry se estuvo preparando a conciencia ya que quería conseguir las máximas notas. Le visitaban sus amigos, su ahijado, y otras personas para darle apoyo. Los días pasaron volando, Harry se presento en el ministerio de incógnito para evitar a los periodistas que querían hacerle una entrevista, el joven tenía mucho que agradecer al ministro por ayudarle a entrar a escondidas.

Los exámenes tendrían lugar en dos días, el primer día Harry tuvo los exámenes de DCAO, transformaciones y encantamientos, al día siguiente tuvo los exámenes que le faltaban los de pociones y runas antiguas. En el que más tardo fue en el de pociones debido al tiempo necesario para la fabricación de algunas pociones. En ese examen presento su otra creación, la poción Lunia fue administrada a un joven que había sido mordido por Greyback antes de terminar la guerra, el resultado fue a la perfección, cuando hubo luna llena el joven no se transformo, también si la poción era administrada a quien llevara más de diez años con la maldición aunque no era curado podía controlar por completo al lobo interior. La noticia de la cura de la licantropía se extendía por todo el mundo mágico, Harry Potter ahora no solo sería conocido por ser el que derroto a Lord Voldemort. Cuando le dieron los resultados de los exámenes eran inmejorables. Su nota en DCAO era la mejor en doscientos años, transformaciones obtuvo solo un par de puntos por debajo de Dumbledore al igual que encantamientos, runas antiguas fue la nota más alta de los últimos cien años y pociones obtuvo la nota más alta superando en varios puntos la de Slughorn y Dumbledore. El joven estaba feliz leyendo los resultados en el despacho de Kinsgley.

- Bueno Harry, muchas felicidades los resultados son excelentes, ahora me pregunto que tienes planeado hacer, dedicarte a la enseñanza o proseguirás tus viajes.

- Tengo pensado viajar por América, hay mucho que conocer.

- Me gustaría pedirte un favor.

- ¿de que se trata?

- Dumbledore te habrá comentado que los dementotes se están esparciendo por todos lados provocando el caos.

- En efecto.

- De Inglaterra los hemos conseguido expulsar a casi todos, pero nos han llegado varios informes de que sobre todo en EEUU se están produciendo grandes concentraciones de dementotes, como si algo los atrajese.

- Un nuevo mal, pero es preocupante, atraerlos desde tan lejos debe ser algo muy poderoso.

- Por eso me gustaría que visitaras los EEUU, he contactado con algunos de nuestros contactos y hay varias personas que te pueden ayudar.

- ¿Quiénes?

- Me imagino que has oído hablar de las embrujadas.

- La cuestión es quien no lo ha hecho, son el poder del bien más grande sobre la tierra, se dice que el hijo de una de las embrujadas nació el día sin magia, es el heredero de Excalibur.

- En efecto Harry, debes saber que la madre del niño ha inscrito a Wyatt en Hogwarts, dentro de cinco años será estudiante del colegio.

- ¿Cómo se lo tomo Minerva?

- Casi le da un infarto, tuvo que presentarse una de las tías del niño, la que es mitad luz blanca para confirmárselo.

- Bueno Kinsgley, no habrá ningún problema en viajar a EEUU, estaré unos días por aquí pero luego partiré.

- Bien Harry, espero que tus viajes sean provechosos.

Harry salio del despacho y se dirigió a ver a Arthur Weasley, era hora de hablar con la señora Weasley y quería que su marido estuviera también.

- Señor Weasley.

- Harry, bienvenido, ¿ya tienes las notas de los exámenes?

- En efecto, vengo para que contacte con su mujer, creo que tenemos que hablar de cierto tema.

Arthur suspiro, Ron ya le había avisado de aquello pero aun así no estaba tranquilo.

- Espero que tu puedas calmarla Harry, ya no se que debo hacer.

- Vera como todo sale bien.

Arthur aviso a su mujer por la red Flu a casa de su hijo Bill en Francia.

- Arthur ¿que quieres?

- Se que es muy repentino pero necesito que vengas a mi despacho.

La mujer apareció por la chimenea, al principio no sabía que pasaba hasta que vio a Harry.

- ¡Tu!

- Ha pasado mucho tiempo señora Weasley.

- ¿Cómo te atreves a aparecer aquí? con los problemas que has causado.

- Que yo sepa no he causado ningún problema.

- Por tu culpa mi hija ahora esta saliendo con una mujer, no solo eso con una Slytherin.

- Ginny y yo rompimos de mutuo acuerdo, nuestra relación no iba a ninguna parte.

- Eso solo es por que estabas viajando a saber haciendo que, estudios ya, nadie está tanto tiempo fuera, seguro que has engañado a mi hija en uno de tus muchos viajes.

- Señora Weasley, por el respeto que le tengo y lo que hizo en el pasado por mi voy a pasar ese insulto por alto, pero le aseguro que yo nunca he engañado a su hija, pero ese no es el problema recuerdo bien que usted acepto la ruptura al principio.

- Pero ahora mi hija esta saliendo con esa serpiente.

- Sabe señora Weasley, si Dumbledore la estuviera oyendo se avergonzaría de usted, es el comportamiento que esta teniendo lo que ha provocado innumerables luchas durante tanto tiempo, la falta de visión que ni todos los Slytherin son malos ni todos los Gryffindor son buenos, recuerde a Severus que siendo Slytherin ayudo tanto por la causa, recuerde que Pettigrew siendo Gryffindor traiciono a sus mejores amigos.

Molly no sabía que decir era como estar delante de Dumbledore de nuevo, era como si Harry fuera el nuevo Dumbledore, sus palabras su lógica era como el viejo director. Arthur miraba con orgullo a Harry, el joven había crecido de una manera que pocos se esperaban, sus viajes estaba claro que habían dado sus frutos.

- Señora Weasley, debería disculparse con Ginny y con Daphne, son felices y se quieren, el amor es algo maravilloso y como decía Dumbledore el mundo es un lugar mejor cuando dos personas se quieren.

Molly se sentó con las manos tapándose la cara, la mujer estaba avergonzada de su comportamiento.

- Gracias Harry, gracias por abrirme los ojos.

- De nada señora Weasley, les dejo solos debo ocuparme de varios asuntos más.

Harry salió del despacho con una sonrisa, por lo menos había conseguido calmar a la mujer, ahora solo esperaba que no tuviese otro brote y dejase a sus hijos ser felices. Durante los días siguientes el joven mientras preparaba su siguiente viaje visitaba a sus amigos y conocidos, también fue con Draco y un grupo de duendes de Gringotts para encargarse de los restos del basilisco. La estimación de las ganancias era de varios millones de galeones. La túnica que había pedido Harry estuvo lista en un par de días. Cuando estuvo todo listo celebro una gran cena para despedirse de sus amigos, allí estaban todos los Weasley al completo, la familia Granger, Longbottom, Greengrass, Narcisa y Draco Malfoy, vinieron incluso los Dursley junto con la prometida de Dudley que resulto ser una squib que ya sabía sobre el mundo de la magia, Andrómeda junto con Teddy, varios profesores y miembros del ministerio. El joven recibió muchos regalos de sus invitados, Alice Longbottom había preparado un regalo por cada cumpleaños que no había estado al lado de su ahijado para desvanecimiento de Harry algo que hizo reír a toda la sala, Harry también había mostrado a los Longbottom y a los Dursley los cuadros, decir que Petunia lloro delante del cuadro de su hermana fue quedarse corto ya que la mujer no paraba de derramar lagrimas.

Cuando la cena termino Harry tras despedirse de sus invitados comenzó a preparar el equipaje, estaba emocionado por conocer a las embrujadas, las legendarias hermanas que habían enfrentado a todo tipo de males, entusiasmado por saber que tipo de magia se encontraría. También estaba algo nervioso debido a que esperaba en un futuro encontrarse con una persona a la que su abuelo según uno de sus diarios había temido y admirado, un hombre de gran poder que tuvo que hacer un gran sacrificio para salvar a los suyos. Ya llegaría el momento en el que lo encontraría, más adelante.

El aeropuerto de Londres, Heathrow era el mayor del Reino Unido, Harry marchaba tranquilamente para subir al avión que lo llevaría a San Francisco, dado que el avión saldría temprano nadie había ido a despedirlo y se había despedido de todo el mundo la noche anterior en la cena. A Teddy le había prometido mandarle un regalo cada cierto tiempo para que el niño aceptara la marcha de su padrino, cuando el pequeño Teddy se entero de que iba a recibir un regalo de su padrino al menos una vez al mes se le paso la pataleta haciendo suspirar a Harry ante el comportamiento del pequeño Lupin. Harry iba vestido con ropa muggle, llevaba las dos varitas en la cintura una en un lado y otra en otro, iban guardadas en sus fundas que las hacían invisibles y no podían ser dañadas, su baúl empequeñecido en un bolsillo, mientras que en otro bolsillo llevaba los papeles necesarios para el embarque. Se acerco a la zona de embarque y entrego la documentación a la señorita.

- Buenos días señor Evans.

Harry desde hacia tiempo en el mundo muggle usaba el nombre de James Evans, el motivo era el de que durante uno de sus viajes conoció a una escritora llamada J.K. Rowling a la cual le dio permiso para escribir sus aventuras sobre sus años en Hogwarts, dado que el nombre de Harry Potter era ya muy famoso no quería tener que ser atosigado, no quería imaginar que pasaría si la gente supiera que Harry Potter es real.

- Todo esta en orden.

- Gracias señorita.

Harry paso tranquilamente, como no llevaba equipaje a ojos de los empleados no tenía que facturar sus pertenencias. Subió al avión y rápidamente fue a la sección de primera clase, quería dormir un rato más y sabía que en primera clase no tendría ningún problema. Cuando estuvo en su asiento y dado que aun quedaba tiempo para el despegue del avión hablo a una de las azafatas.

- Perdone señorita, cuando despegue el avión puede hacer el favor de despertarme sino lo estuviera.

- Sin problema señor.

- Por favor llámame James.

Decir que con los años Harry se había convertido en un seductor era quedarse corto, muchas mujeres se le quedaban mirando ya que poca gente tenía unos ojos tan verdes y vivos como los de Harry.

- Sin problema James.

El joven se recostó un poco sobre el cómodo asiento y estuvo un rato dormido hasta que la joven azafata le indico que el vuelo iba a despegar. Harry entonces al lado de la ventana miro Inglaterra según iba ascendiendo el avión, otro gran viaje estaba a punto de comenzar con grandes aventuras para el joven.

Bueno, aquí termina el tercer capítulo de esta historia. Espero que hayan disfrutado tanto como yo escribiéndolo, debo reconocer que había momentos que estaba completamente bloqueado pero al final en estos últimos días me alcanzo la inspiración y he conseguido terminar.

El siguiente capítulo será el encuentro con las Embrujadas, aun no se si lo alargare dos capítulos ya que Harry va a tener una relación corta pero intensa con Billy tal y como dije en el capítulo anterior.

Ha sido un placer, espero sus reviews con ilusión y si tienen alguna duda no duden en mandarme un mensaje privado. Saludos a todos.