La Canción del Guardián

Capítulo 2. Encuentro.

Hola chicas y chicos de Fanfiction. Estoy publicando mi primera historia y espero que les guste mucho, la historia es algo viejita (la escribí hace como 5 años) y tendré que darle unos ajustes. Agradezco muchísimo los review's que me dieron, los tomaré en cuenta para poder mejorar esta historia.

Beyblade y ninguno de sus personajes me pertenecen, para mala suerte mía (de ser así, la serie hubiera continuado por mucho tiempo más).


-¿En donde andará a estas horas de la mañana? Acaso no recuerda que…

-Disculpe, buenos días Sra. Ingrid, le dejaron esta nota en la recepción y me pidieron que se la hiciese llegar en cuanto se despertará. Tomé aquí esta.

-Buenos días. Enseguida la leeré, es todo, ya puedes retirarte, muchas gracias.

-De nada. Recuerde que estamos a sus órdenes, con permiso.

-Veamos que hiciste esta vez, pequeña.

"Querida Ingrid: Saldré a pasear por la ciudad, descuida, trataré de no causar problemas, no muchos, no tan relevantes jeje, no te preocupes por mi. Llegaré a tiempo para la reunión de esta noche. Prometo traerte algo de regreso. Besos. SN."

-¿Otra vez ese sueño? Realmente espero que este pequeño paseo te distraiga un poco.

Ingrid contemplaba la ciudad de Tokio, desde uno de los ventanales de la habitación del hotel donde se hospedaba junto a su "hija". Esta noche habría una pequeña reunión en su honor y necesitaba estar despejada si quería disfrutar al máximo esa convivencia con sus fans.


Se había levantado antes de que el sol saliera. Ya hasta había corrido un par de veces alrededor de la manzana donde se ubica el templo Kinomiya. Después de darse un baño y arreglarse un poco, decidió que era bueno dar un paseo por la ciudad. Dejó una nota sobre el buró que estaba a un lado de la cama de los chicos, diciendo en la misma que saldría y que regresaría después.

Hoy se encontraba particularmente de buen humor ya que Kai había decidido que ese día no habría entrenamiento, algo que alegró en demasía a Tyson y a los demás. No es que no quisieran entrenar, pero las rutinas que Kai les estaba imponiendo eran exigentes, incluso para él, así que agradecía que Kai les dejara el día libre. Caminaba alegremente por la calle, observaba con detenimiento todo a su alrededor: las tiendas que comenzaban a abrirse, las personas que se dirigían hacia sus trabajos, escuelas, etc. Pronto el bullicio que se generaba le comenzó a molestar, así que, viendo un parque cerca de ahí, decidió entrar a caminar. El ambiente ahí era mucho más tranquilo, siguió caminando hasta toparse con algo.

A unos cuantos metros vio a un grupo de chicos que jugaban Beyblade, y entre ellos se podía distinguir a una chica que discutía con uno de ellos.

-Escucha nena, esto es cosa de hombres, una mujer como tú no puede competir contra nosotros.- El chico mostraba una pose altanera mientras hablaba con ella.

- ¿Qué estas diciendo? Hasta donde sé el Beyblade no esta específicamente hecho para los hombres, así que te exijo que me dejes luchar contra ustedes.- Ella mantenía los brazos cruzados debajo de su busto y veía fijamente a joven con el que discutía, aunque este no se diera cuenta por los lentes negros que ella utilizaba.

-No puedes obligarnos a luchar contra ti.- Dijo de manera cansada, estaba comenzando a enfadarse.

-No me digas que me tienes miedo.- Ella levantó una ceja para remarcar lo que decía.

-¿Tenerte miedo a ti? Jajaja no me hagas reír niña, podría vencerte con los ojos cerrados si quisiera.- Una mueca de diversión se posó en su rostro.

-Bien entonces demuéstralo.- Una pequeña sonrisa se vislumbro en su rostro.

-Como quieras, entonces te reto a una beybatalla. Solo que para hacerla más interesante, dime, ¿qué te parece una pequeña apuesta?

-¿Qué es lo que quieres perder?

-Jaja valla que tienes agallas niña. Una apuesta muy simple de hecho. 1000 yenes. ¿Te parece bien?

-Pff 1000 yenes. Está bien, si con eso eres feliz, acepto.

Ambos jóvenes se colocaron en posición de lanzamiento frente al plato, que previamente había sido desocupado por los otros chicos.

-A la cuenta de 3.- Comenzó el chico el conteo.

-2.- Secundó ella.

-1.

-Let It Rip.- Dijeron ambos jóvenes y dejaron caer sus blades en el plato. La batalla era muy pareja, en momentos ella presionaba al chico para que su blade saliera del plato y en otros era al revés.

-Eres buena, nena.

-Hmp, no hace falta que me lo digas. Pero ya jugué demasiado, ahora viene la jugada final.

-¿Enserio? Pues no lo creo.

Se intereso por la beybatalla que tenía lugar en esos momentos y fue acercándose poco a poco y en silencio, sin que nadie se diera cuenta se colocó detrás de la chica.

-Es hora de que acabé esto. ¡Ahora ataca!- Dijo ella y su blade se dirigió directamente hacia el blade de su contrincante.

-No tan rápido nena. ¡Hazlo ya Ken!

-¿Qué?- En ese mismo instante un segundo blade entró en el plato e intercepto el ataque del blade de ella, haciéndolo tambalear. Después los blades de los chicos comenzaron a atacar su blade sin tregua.

-¡Oye, esto es trampa! Nunca acordamos que sería de 2 contra 1.

-A excepción del dinero, nunca acordamos nada nena.- El chico se reía al pensar que ya tenía los 1000 yenes en la bolsa.

-Hmp. Bien no importa, igual les ganaré.

Hasta ese momento el otro chico había permanecido en silencio, pero al ver la maniobra tramposa de los otros chicos decidió actuar. Un blade más se sumo a la pequeña batalla, desconcertando a los otros jugadores.

-¿Otro más?- Preguntó ella.

-Descuida, yo estoy de tu lado.- Le dijo sonriente el chico.- Vi lo que te hicieron ellos, así que decidí ayudarte, ¿te parece bien?

-Puedo hacerlo yo sola, gracias.

-Pero no te caería mal un poco de ayuda. Si lo que te preocupa es el dinero, desde ahorita te digo que será todo tuyo.

-No lo decía por eso, es solo que…

-¿Oigan ustedes dos, van a seguir platicando o ya van a atacar?- Preguntó molesto el hombre frente a ellos.

-Es cierto. ¿Saben? Tenemos mejores cosas que hacer que ver a una parejita pelear- Respondió Ken.

-¿Parejita? – Preguntaron ambos chicos sorprendidos.

–Oye, Shinji, ¿Por qué no mejor terminamos con esto de una buena vez?

-Tienes razón, acabemos ya. ¿Estás listo?

-Por supuesto.

-Bien. ¡Ataque frontal!- Los blades de los chicos se dirigieron velozmente hacia los blades de la "parejita". El ataque sería inminente.

-Escucha, niño. Él y yo no somos pareja y en cuanto a terminar esto estoy de acuerdo. – Saliendo de la sorpresa, ella les respondió- Tú niño –se refería su compañero de equipo- Si vas a ayudarme, entonces este es el mejor momento para hacerlo.

-Por supuesto que si. -Respondió el, y dirigiéndose a su blade, exclamó: ¡Garra del tigre!

-¿Garra del tigre? –preguntaron al mismo tiempo ambos chicos.

-Oh no, si es quien creo que es, estaremos perdidos Shinji.

-Arg, no puede ser –dijo molesto Shinji.

-¡Si! Bien ahora es mi turno.- dijo ella-¡Embestida ahora! – El ataque de "garra de tigre" había desestabilizado los blades de sus oponentes y la embestida de ella finalmente los había sacado del plato. Los blades de la pareja habían regresado a las manos de sus dueños.

-¡Ken, larguémonos de aquí!

-¡Definitivamente!

-¡Oigan, esperen, tienen una apuesta que cumplir!- Les había gritado ella, al ver como los chicos salían corriendo, no importando dejar sus blades abandonados.

-No te preocupes, no irán muy lejos.- Dicho esto alzó su lanzador y apuntó hacia los pies de los chicos que corrían enfrente de ellos y lanzó su blade.- ¡Drigger detenlos!- El Beyblade se dirigió rápidamente hacia ellos, posicionándose frente a ellos y Drigger salió del blade. Esto intimido a los chicos parándolos en seco, permitiendo a los otros jóvenes darles alcancé. Sin más preámbulo, los chicos pagaron la apuesta y se fueron de allí.

-Realmente es impresionante. -Ella aún estaba impresionada por Drigger.- Nunca había visto una Bestia Bit en persona.

-¿En serio? -Ella asintió.

-Es la verdad, aunque, creo haber escuchado el nombre de tu bestia en alguna parte, pero no estoy muy segura.

-Quizás por que somos los actuales campeones mundiales de Beyblade. Somos parte del equipo de los Bladebreakers. –Con una sonrisa llena de orgullo le dijo esto.

-¡Esto es más increíble aún! Si tu eres el dueño de Drigger, entonces debes ser… -Su cara de asombro era más grande aún.

-¡Exacto! Mi nombre es Ray Kon. – Su sonrisa se mantenía.

-¡Wow! ¡No puedo creerlo! ¡Por fin conozco a un beyluchador profesional! –Estaba totalmente maravillada.

-Jeje me alegra que te alegres por eso jeje. Pero no te has presentado aún. Dime, ¿cuál es tu nombre?

-¡Tienes razón! Con la emoción del momento lo había olvidado. Mi nombre es Sheryl, Sheryl Nome y es un gusto conocerte. Le dijo con una gran sonrisa en su rostro mientras estrechaban sus manos.

-Bien, ahora que ya nos presentamos, ¿te gustaría ir a tomar un café?

-Me encantaría, hoy tengo la mañana y parte de la tarde libre.

-Perfecto, entonces sígueme, conozco una cafetería muy buena cerca de aquí.


Creo que por ahora lo dejaré hasta aquí, espero que les haya gustado aunque haya estado cortito, procuraré que los capítulos sean un poco más grandes. Estoy apunto de volver a clases, quizás para cuando se publique ya estaré en la escuela.

Como lo dije al inicio, agradezco mucho sus review's, me alegraron el día. Trataré de ser puntual al subir los capítulos y si no puedo actualizar el día planeado les avisaré al final del capítulo anterior al que se va a publicar.

¡Nos leemos después!