Tres corazones para un corazón

Introducción: La hermosa princesa Sakura ya está en edad de contraer matrimonio, pero que pasaría si tres apuestos príncipes desean casarse con ella, cuál será la decisión de su corazón…

1° Capitulo: Conociendo el reino.

Muchos años atrás, en lo que actualmente es Japón, existía un hermoso reino llamado "Clow", donde campesinos y aristócratas vivían en paz. La familia real, constaba de un justo rey llamado Fujitaka Kinomoto, junto con su generosa esposa Nadeshiko y sus dos hijos; Touya el mayor y futuro monarca, y la pequeña princesa Sakura, que en realidad ya no era tan pequeña, acababa de cumplir 16 años. Edad en la que sus padres ya comenzaban a buscarle pretendientes.

-Sakura: Padres me mandaron a llamar {haciendo una reverencia}.

-Fujitaka: Así es hija, ya cumpliste 16 primaveras, y con tu madre pensamos que ya estas lista para contraer matrimonio.

-Sakura: ¿Casarme? ¿Con quién, con un extraño? {Viéndose muy alterada}.

-Nadeshiko: No te alteres mi niña, {mientras salía del trono y se acerca a su hija}, ya tienes 16, yo a tu edad ya estaba comprometida con tu padre y tu ni siquiera has sido presentada en sociedad, claro eso es nuestra culpa {acariciando su cabello}, pero hija tienes que pensar que muy pronto tu hermano pronto será rey, necesitamos dejarte protegida para cuando nosotros ya no estemos.

-Fujitaka: Hija, no te sientas presionada, no estamos hablando de que te casaras mañana, sino que comenzaremos a buscar pretendientes y presentártelos, no te vamos a imponer nada, solo queremos que seas feliz. {Mientras abrazaba a su esposa por la espalda}.

-Sakura: ¿Puedo pedir dos cosas? {Mirando directamente a sus padres}.

-Fujitaka: ¿Qué cosa hija?

-Sakura: Yo quiero escoger a mi futuro marido y la fecha del matrimonio.

-Nadeshiko: Concedido, {sonriendo ampliamente}.

-Fujitaka: Amor…

No logro terminar ya que Nadeshiko lo interrumpe.

- Nadeshiko: ¿Qué? Yo escogí la fecha de nuestro matrimonio, es justo que ella también lo haga.

-Sakura: Gracias padres, {abrazando fuertemente a sus padres}.

La princesa se retiró rápidamente, y dirigió a su cuarto, no sin antes toparse con su hermano y sus dos caballeros Yukito y su hermano gemelo Yue, estos eran casi idénticos, la única diferencia es que uno siempre estaba sonriendo en cambio el otro no. Al contarle a los tres hombres su conversación con los reyes, estos tuvieron distintas reacciones, Touya se mostró muy molesto, Yukito muy feliz y Yue algo impactado. La princesa se despidió de ellos y se fue a su cuarto, ahí la esperaban sus cuatro doncellas;

Tomoyo, que era su primera doncella, es la que siempre la acompañaba a todos lados, por opción propia también era la que le confeccionaba sus trajes, además de ser su prima.

Naoko, su segunda doncella, a quien le encantaba contar historias y cuentos aunque su especialidad eran las de terror, dejando sin dormir a la princesa por el miedo que le provocan sus historias.

Chiharu, quien fue la tercera en llegar, es una chica muy dulce aunque con un fuerte carácter, su principal trabajo es ayudar a la princesa con sus lecciones, aunque prefería ayudarla a ser travesuras.

Rika, fue la última en llegar, es la más madura de las chicas, aunque tiene la misma edad que todas, es la encargada de las comidas de la princesa, prepararlas, llevárselas, etc. Por su gran habilidad, dejo que ser solo una cocinera a una doncella real.

El trabajo de las doncellas, aparte de ser un gran honor, por el que todas las chicas lo deseaban, consistía en ser la mano derecha de la princesa, desde que la princesa se despertara hasta cuando se acostaba, ellas tenían que estar con ellas siempre. La doncella principal era la que seguiría a la princesa cuando se fuera del reino, esta doncella tenía que estar al lado de su señora hasta que esta muriera, era un enorme sacrificio, aunque de igual manera era recompensado. Una doncella en poco tiempo lograba ganar tanto dinero que le permitía tener una tienda, un negocio o cualquier otra actividad que la satisfaga sin que esta deje a la princesa.

La princesa vea sus doncellas más como amigas, desde que tiene memoria que está con ellas, por lo que les tenía mucho cariño.

-Sakura: {Cruzando la puerta} Chicas tengo que contarles algo muy importante.

-Tomoyo: ¿Que sucede señorita? {Viendo como Sakura se recostaba en su cama}.

-Sakura: ¿Por qué me siguen llamando señorita?

-Chiharu: Porque es la princesa, le debemos respeto. {Haciendo una leve reverencia}.

-Sakura: El mismo respeto de ayer, cuando me atacaron con las almohadas.

-Rika: Su alteza se lo merecía por no querer levantarse. {Todas las demás se rieron de este comentario}.

-Sakura: Después hablaremos de eso, chicas me voy a casar.

-Naoko: ¿Con quién? {Todas las doncellas se reúnen en torno a la cama de la princesa}.

-Sakura: No lo sé, mis padres comenzaran a buscar pretendientes.

-Tomoyo: Señorita, esto era que tarde o temprano pasaría. {Acariciando la cabeza la monarca}.

-Sakura: Tomoyo, yo no quiero casarme con un extraño. Yo quiero romance, quiero pasión, quiero amor. Si me voy a casar quiero que sea por amor, no por conveniencia.

-Chiharu: El amor es un privilegio que la monarquía no posee.

-Sakura: {Suspirando} no saben cómo las envidio chicas.

-Rika: Necesita relajarse, iré a prepararle un baño. {Caminando a la habitación contigua}.

-Naoko: Le preparare el pijama. {Registrando uno de los cajones de Sakura}.

-Sakura: Chicas no tienen que hacer todo por mí. {Sentándose en la cama}.

-Tomoyo: Lo hacemos gustosas, Sakura. Dejaremos que te alistes para el baño.

-Sakura: Gracias chicas.

Los días transcurrían con total tranquilad, la princesa pasaba los días entre sus lecciones de princesas y su lecciones de vida. Sus padres al igual que lo hicieron con Touya, cultivaban el intelecto de la chica, creían firmemente que las mujeres no solo debían verse bonitas y con finos modales, sino que expresar respetuosamente su opinión acerca de todos los temas. Sakura sabía leer y escribir, sabia historia, ciencias, música, arte, filosofía, deportes como gimnasia, equitación, esgrima (lo básico para defenderse), danza y aunque no le gustaba mucho también sabía matemática. Aunque no solo la monarquía era culta, estos trataban de expandir los conocimientos por todo el pueblo, con colegio obligatorio a todos los menores, hombres y mujeres entre 6 a 14 años, y de 14 a 18 años se especializaban en algún oficio. Esto era así para que todos tuvieran el mínimo de educación y preparación y que no solo fueran trabajadores sin saber leer o escribir.

La princesa siempre se preguntaba porque no la dejaban estudiar con todos los jóvenes de su edad, podría asistir al colegio con su fiel guardaespaldas Kerberus, joven de unos 20 años, rubio con una gran sonrisa, al que ella cariñosamente llamaba Kero. Cuando le preguntaba a sus padres el por qué, la respuesta era que ella necesitaba otras lecciones, como postura, modales, etc. Pero que si deseaba profundizar sus conocimientos, no tendrían problemas en deja asistir a una escuela como lo hicieron con su hermano el cual estudio idiomas en el colegio del reino. Aunque la castaña no se quejaba de la enseñanza de sus padres, le hubiera gustado compartir y conocer su reino, las pocas veces que había salido del castillo, no había alcanzado a recorrer el nada del reino, menos a conocer a una persona. La princesa anhelaba explorar su hogar de punta a punta, lástima que ninguna persona que vivía en el castillo era muy aventurera o estar dispuestos caminar sin cesar por el reino. Ella necesitaba alguien que la siquiera en sus aventuras y no que la frenara.

Un día, mientras la princesa estaba en sus lecciones, se aparece el rey, informando que lamentaba interrumpir sus lecciones, pero lo que debía decir era importante.

-Nadeshiko: ¿Qué sucede cariño? {Dejando el instrumento a un lado}.

-Fujitaka: Hija, ¿te acuerdas que te prometimos con tu madre que tú elegirías a tu futuro esposo?

-Sakura: Si padre, porque quiere que vaya a conocer príncipes. {Mirando fijamente a su padre}.

-Fujitaka: Veras hija, no será necesario, que nosotros vayamos a buscar príncipes, ellos vendrán.

-Sakura: ¿Por qué lo dices padre? {Mostrándose altamente intrigada}.

-Fujitaka: Hay tres príncipes que desean tu mano en matrimonio.

-Sakura/Nadeshiko: ¿Tres príncipes?

-Fujitaka: Sí, tres príncipes, todos de tu misma edad y desean conocerte y de ser posible casarse contigo.

-Nadeshiko: ¿Todos ellos vendrán a conocer a nuestra hija?

-Fujitaka: Si, todos de verían llegar en dos semanas, más o menos. El príncipe Eriol Hiragizawa de Inglaterra, me aviso que apenas supo de ti, quiso venir a conocerte. El príncipe Takashi Yamazaki de Tomoeda, con el cual siempre hemos tenido contacto, desea unir nuestros reinos. Y el príncipe Shaoran Li de China, también ve una alianza estratégica, puesto que nuestros reinos son cercanos.

-Sakura: ¿Me estás diciendo que vendrás los tres al mismo tiempo?

-Fujitaka: Así podrás conocerlos y tal vez elegir uno y comprometerte.

-Nadeshiko: Hija no nos queda más que esperar a que lleguen.