Salvando a Draco Malfoy

de Dayspring

beta LatexoHPo

NO OLVIDEN LEER LA ADVERTENCIA: Esta historia es muy dura ,se trata de una violación claro que las cosas no son lo que parecen, es importante que sepan a que atenerse, así que si el tema les causa problemas o son menores de edad les recomiendo volver atrás y no seguir leyendo, si continúan leyendo con la historia sera bajo su responsabilidad así que no quiero quejas, recuerden que esta historia es Slash o sea chico con chico ademas de mpreg, embarazo de un hombre.

Capitulo Uno: El Niño-Que-Violó

Harry Potter bebió el último resto de su jugo de calabaza, se despidió de sus amigos y dejó el Gran Comedor para ir a detención. Maldito Malfoy y sus secuaces. Crabbe había tropezado a Hermione, Draco se había reído, y lo próximo que Harry supo fue que la Profesora McGonagall los separaba a él y al rubio y los sentenciaba a una detención con Filch. Era triste pensar que había pasado siete años en Hogwarts, se había enfrentado a Voldemort en numerosa ocasiones y sobrevivido, y aun así bailaba al ritmo de Malfoy. Maldito. En toda la confusión de ser el Niño-Que-Vivió y el objetivo favorito de Voldemort, se había vuelto la perra de Malfoy. Y ni siquiera estaba recibiendo los beneficios que eso implicaba, cosa que no le habría molestado si sólo hubiera cerrado los ojos fingiendo que no era Malfoy. Malfoy podía ser un idiota, pero era un idiota muy atractivo y, al igual que Harry, jugaba para ambos equipos. No es que Harry hubiera jugado muy seguido. Está bien, nunca había jugado. Bueno, no completamente de todas maneras, pero se había besuqueado con miembros de ambos equipos.

Escuchó pasos tras él y divisó cabello rubio en su visión periférica. Con similares miradas molestas, ambos chicos caminaron juntos a su castigo.

—Varitas— demandó Filch y se las entregaron—. Limpien— les ordenó y abrió la puerta de una gran alacena.

La Sra. Norris siseó cuando la puerta se cerró tras ellos.

La habitación estaba llena de telarañas. Harry se sacó la túnica y tomó una escoba para comenzar a limpiar los estantes más altos. Malfoy, notó con el rabillo del ojo, había agarrado una cubeta y un trapo y había comenzado a trabajar en el lugar opuesto de la habitación.

—Serías un encantador elfo doméstico— se escuchó decir Harry, sorprendido porque había planeado ignorar al otro chico.

—Auta miqula orqu— murmuró Malfoy.

—¿Qué fue eso?

—Cállate, Potter.

Algo recorrió a Harry y sin un pensamiento consiente, sintió que se movía hacia Malfoy, presionándolo contra los estantes.

—Oblígame.

Malfoy lo empujó.

—Ya estamos en suficientes problemas. Vuelve dónde estabas para que terminemos y podamos marcharnos.

—¿Me estás dando órdenes ahora, Malfoy?

—Púdrete, Pot…

Harry entró en pánico por dentro cuando su cuerpo se adelantó y presionó sus labios contra los de Malfoy, su lengua invadiendo la cálida boca abierta. Su cuerpo inferior también se presionó hacia adelante, fregándose contra Malfoy de una manera muy sugestiva. ¿Qué diablos...?

Su primer pensamiento fue "Imperius"; trató de liberarse como lo había hecho en clases. Sin embargo, nada lo detuvo para romper la camisa de Malfoy. Nada lo detuvo de golpearlo en la cabeza cuando Malfoy peleó de vuelta. Nada lo detuvo de atrapar al anonadado chico contra el piso y sacarle los pantalones. Nada lo detuvo de reír cuando Malfoy corrió hacia la puerta y encontró que estaba cerrada. Nada lo detuvo de abrirse el pantalón y meter su duro miembro en el culo seco de Malfoy. Nada lo detuvo de sonreír mientras los dedos de Malfoy rascaban el piso de piedra sin poder hacer nada, sus rodillas lastimándose mientras él se movía dentro. Nada lo detuvo de reírse en el oído de Malfoy cuando sus uñas se enterraron en su delicada piel y cuando sus dientes lo mordieron, ambas acciones haciéndolo sangrar.

Para cuando Harry pudo controlarse, Malfoy yacía gimiendo bajo él. Salió del culo del chico con un nauseabundo "plop" y observó con horror el fluido de semen y sangre que salió tras él.

—Malfoy…— susurró. Gentilmente le dio la vuelta al rubio y unos aturdidos ojos grises lo miraron.

—¿Por qué?— preguntó Malfoy, con voz rasposa.

Por gritar, asumió Harry. Por tanto gritar.

—No… no fui yo. Tra… traté de parar. De verdad. Yo no lo haría… ¡Merlín! Malfoy, no lo haría…

—Lo hiciste.

Harry meneó la cabeza en continua negación.

—No. Yo… No. Algo debió causar esto. Imperius o...— sus palabras se detuvieron cuando algo se le ocurrió —¡Tu! ¡Tú hiciste esto!

Malfoy se puso aun más pálido. Luego sus ojos grises brillaron.

—¿Yo hice qué, Potter? ¿Me violé a mi mismo?

—¡Sí! Quiero decir, no, pero…, pero tú dijiste una especie de hechizo o algo así, ¿no es cierto? Te oí murmurar algo y entonces… yo no pude parar. No podía parar. ¿Qué fue lo que dijiste? ¡Qué hiciste!

—No fue un hechizo— la voz era un susurro ronco, que combinaba muy bien con las huellas de lágrimas en sus mejillas. Llanto. Había hecho llorar a Draco Malfoy—. Era un insulto élfico. Auta miqula orqu: "Vete a besar a un orco". Yo… estoy haciendo un estudio independiente en Magia Elfica. Me gusta como fluye su lenguaje. Me gusta que nadie sepa lo que estoy diciendo, incluidos los profesores. Yo…, mírame, Potter. ¿Esto es algo que me haría a mí mismo?— levantó una mano hinchada y ensangrentada.

Harry se estremeció.

—Lo primero que debemos hacer es llevarte a la enfermería.

—No debemos hacer nada— siseó Draco—. Tú ya hiciste suficiente.

Harry asintió con tristeza.

—Entonces me dirigiré a la oficina de Dumbledore. He oído que Azkaban es encantador esta época del año—dijo en auto desaprobación.

Se dirigió a tratar de abrir la puerta, esperando que no estuviera bajo un hechizo de tiempo o sólo se abriera para Filch.

—Espera. No podemos andar así por los pasillos— señaló Malfoy mientras lentamente se ponía de pie; Harry se dio cuenta de que ninguno de los dos estaba completamente vestido.

Recordó haberle quitado brutalmente la ropa a Malfoy, doblando partes de él que no deberían ser dobladas, rasgando la fina tela con sus dientes y dedos. Había usado la camisa de Malfoy para amarrarle las manos tras la espalda. Miró el hinchado hombro del otro, sin duda dislocado. Le había jalado la camisa, mientras presionaba con una rodilla la espalda para así darse libertad de bajarse sus propios pantalones. ¡Oh, cielos! ¿Cuántas veces había atacado a Malfoy? ¿Cuántas veces Malfoy trató de arrastrarse lejos, sólo para ser arrastrado de vuelta y violado otra vez? Observó al delgado chico frente a él. Ya se estaban formando moretones; raspones oscuros por la sangre y suciedad. Un chichón al centro de la pálida frente, lo que significaba que su repetido golpear de la cabeza de Malfoy contra el suelo no había sido un mal sueño. Tenía marcas de dientes alrededor de los pezones (¿Los pezones?) cuando él —en su mente—, se vio a sí mismo pateando a Malfoy en la espalda antes de meterse en el culo que ya no estaba apretado ni seco. Sí, ahí estaban las marcas de las patadas. Probablemente yacía una costilla rota bajo toda esa piel amoratada.

Sus ojos siguieron un rastro de fino pelo rubio hasta el miembro de Malfoy, que colgaba sin fuerzas de un nido de enmarañados cabellos platinados, manchado en lugares por una mezcla de sangre y semen. Harry observó hasta que Malfoy se cubrió con las manos. Levantó la mirada para encontrar ojos grises fijos en el suelo como si el chico estuviera avergonzado y humillado.

Harry quería vomitar.

Se puso su ropa y ayudó a Malfoy con lo andrajos que ahora eran las suyas. La túnica del Slytherin logro cubrir la mayoría del daño. Una vez más Harry se dirigió a la puerta. Una vez más, Malfoy lo detuvo.

—Potter—. Harry esperó por los hechizos y las condenas—. Ese no eras… tú.

—No, no lo era— accedió Harry, preguntándose por la falta de algo en las palabras de Malfoy. ¿Estaba en shock? ¿Podría llegar hasta la enfermería por sí mismo? Quizás debería ayudarlo, luego ir a la oficina de Dumbledore.

—¿Sientes ganas de hacerlo de nuevo?—. Harry negó violentamente con la cabeza. Se castraría primero antes de permitir que algo así volviera a suceder. Debía haber algún tipo de hechizo que impidiera que un hombre hiciera...— Entonces déjalo ir. Tú no lo volverás a hacer, y yo no diré nada.

Sintió un destello de esperanza. Entonces murmuró:

—Necesitas atención médica, Malfoy. Tú… estás herido—. Sabía hechizos básicos de Sanación. Pero no para algo como esto. Probablemente tenía daño interno.

Malfoy se encogió de hombros.

—Le diré a Madame Pomfrey que no sé quien me atacó, que volvía de detención y fui asaltado en un pasillo.

—¿Por qué?— preguntó Harry. Esto lo sacaría de la vida de Malfoy de manera definitiva. ¿Eso no era lo que Malfoy quería? ¿Acaso Malfoy…?

—¿De verdad crees que quiero que las personas sepan que fui violado por ti, Potter? ¿Qué no pude protegerme de ti? ¿Qué no pude impedir que tú…?— afirmó con fuerza su túnica— No, es mejor para los dos que olvidemos lo que sucedió aquí. Limpiaremos esta estúpida habitación y recuperaremos nuestras varitas. Luego volverás a tu Sala Común, te quejarás sobre la detención, y te irás a acostar. Eso es todo lo que necesitas hacer.

—¿Pero no deberíamos, no sé, tratar de averiguar qué sucedió? Algo o alguien me hizo hacer algo en contra de mi voluntad— discutió Harry—. Necesito saber qué fue.

—¡Me importan una mierda tus necesidades, Potter! Yo soy la victima aquí. Yo soy de quién se reirán y a quien ridiculizarán si esto se sabe. Mi padre… ¡Maldición! ¡Me debes tu silencio!

Harry agachó la cabeza. Malfoy tenía razón. Se lo debía. Pero…

—Necesito saber si soy un peligro para los demás estudiantes. ¿Y si hubiera estado con Hermione o Ginny o…?

—¿Debo suponer que habría sido peor si las hubieras violado a ellas?— bufó Malfoy.

—¡No! Eso no es lo que quise decir.

—¿Entonces qué quisiste decir?—. Harry desvió la mirada— ¿Es mejor violar a un chico que a una chica? ¿Es mejor violar a un Slytherin que a un Gryffindor? ¿Es mejor violar a un enemigo que a un amigo?

Frustrado, Harry le dio un puñetazo a la pared. Ni siquiera sintió el dolor cuando registró la sacudida temerosa de Malfoy. Malfoy ahora estaba completamente asustado de él. Eso debería hacerlo feliz.

No era así.

—Siéntate, yo terminaré de limpiar aquí—. Había limpiado desastres más grandes en Privet Drive con menos útiles de aseo.

—Prefiero quedarme de pie— dijo Malfoy en voz baja.

Harry hizo una mueca y comenzó a trabajar.

Draco pasó la noche en la enfermería. Le contó la historia del ataque en un pasillo a Pomfrey, Snape y Dumbledore. Le habían dado pociones para sanarlo y luego una para dormir. Sus compañeros de casa habían sido informados de que estaba en la enfermería por una terrible astilla que había conseguido al hacer trabajo de elfo doméstico.

Pese a la poción para dormir, Draco despertó temprano y vio salir el sol sobre lo que esperaba fuera un nuevo mundo para él.

En la Torre Gryffindor, Harry Potter les dijo a sus amigos que estaba cansado y fue a acostarse después de una larga ducha con agua bien caliente. Pero encontró difícil quedarse dormido y después de que todos parecían estar durmiendo, salió del dormitorio y se dirigió a una habitación desocupada en la cima de la torre. Cerró los ojos y dejó escapar una lágrima al considerar el hecho de que ahora no sólo era el Niño-Que-Vivió, también era el Niño-Que-Violó.

¿Acaso Voldemort había planeado todo esto? ¿Pero por qué involucrar a Malfoy? Si estaba tratando de desmoralizarlo, Hermione, Ginny, inluso Ron habrían sido un mejor objetivo. O quizás estaba tratando de que lo expulsaran, y el orgullo de Malfoy era algo con lo que Voldemort no había contado. Probablemente apenas se supiera que Malfoy no lo había acusado, el chico recibiría una lechuza de su papito. ¡Eso debía ser!

Claro está, quizás Harry no era quién tenía que resultar lastimado por todo esto. Quizás alguien estaba tras Malfoy. Muchos en la escuela lo odiaban, y había una continua lucha de poder entre los Slytherin. Quizás no importaba quién atacara a Malfoy, sino que fuera atacado. Quizás alguien que él había violado quería venganza. Quizás alguien había usado a Harry para vengarse.

O quizás Harry había usado a Harry para vengarse. ¿De verdad había tratado con ganas de parar? ¿Quizás había una pequeña parte en su mente que había disfrutado la sumisión de Malfoy, sus gritos, sus lágrimas? Malfoy era el enemigo. Quizás una parte de él había decidido ponerlo en su lugar, humillarlo, hacerlo encogerse de miedo...

Harry observó salir el sol, deseando que fuera la mañana de ayer y no la de hoy.