El secreto de los vampiros

Ceri: Yo de nuevo ~Nya ^^ Perdon por la tardansa pero no tenia la inspiracion necesaria para seguirlo u.u ademas de que las ideas que tenia las escribia pero luego las borraba porque al releerlo no me gustaba como quedaba tambien lo borre completamente y habia pensado en no seguir la historia por lo frustrada que estaba pero grasias a una amiga que me alento y dio apoyo y se que va a leer esto, segui la historia ahora sin darme por vencida ^^ asique te doy las grasias y todos las lectores que tamnien me han insitado a seguir ¡GRASIAS A TODAS!

Hotaru: Ya era hora baka ¬¬

Ceri: Hotaru o.o

Mikan: ¿Como se te habia ocurrido borrar la historia? 7.7

Ceri: ñ.ñ etto...yo...

Hotaru: ¿Que hubieran pensado las lectoras? 7.7

Ceri: yo...

Hotaru y Mikan: ¡Responde!

Ceri: ¡Kyaa! T.T ¡Gomenasai! Yo no queria, esque estaba tan frustrada conmigo misma que esa fue una opcion.

Hotaru y Mikan: ¬¬

Ceri: P-Pero ya no volvera a pasar n.n aunque me demore 2 años terminare la historia.

Mikan: ¿Tan floja eres?

Hotaru: Si se demora una eternidad en subir un capitulo ¬¬

Ceri: Eh...yo... ¬/¬ ¡Urusai! Comenzemos de una vez el capitulo que tanto esperaban asique hagan el disclaimer.

Mikan y Hotaru: Gakuen Alice y sus personajes no le pertenecen a CeriSaky-chan, le pertenecen a Tachibana Higuchi.

Ceri: Como dije en el anterior capitulo solo algunos que tal vez inventare ^^

Aclaraciones:

Texto= pensamientos, susurros, flash back, entre otros.

"Texto"= recuerdos (palabras), relatos.

(Texto)= notas mias (Ceri:...)

(Texto)= explicaciones y/o aclaraciones

~Texto~= punto de vista (POV)

*Texto*= acciones

Texto*= palabras con significado al final (Ceri: aunque no creo usarlo * mucho -.- pero el significado siempre sera alfinal)

Ceri, Mikan y Hotaru: ¡Sin mas preambulos que comienze el capitulo! n.n/¬¬/¬¬


Capitulo anterior…

-No conseguiremos nada si te pones así- dijo Hotaru indiferente bajando el Baka gum- aunque nos pusimos a rogar no funciono-.

-¿Rogar?- pregunto Subaru sarcástico- destruiste toda mi oficina por una respuesta que no te daré- dijo secamente ganándose una mirada asesina de parte de su hermana a la cual ni se inmuto.

Los dos se miraban fijamente con un aura de fuego, que hasta se podría jurar que salen chispas de sus ojos de manera retadora. Las otras tres solo miraban con una sonrisa nerviosa la escena sabiendo que esos dos aunque son familia no se llevan nada bien, pero la guerra de miradas fue interrumpida por un grito que resonó en todo el edificio…

-¡SUELTAME, MALDITA SEA!- el grito alteró y puso alerta a todo el personal del hospital y algunas personas.

-Esa no era la vos de…-.

-¡Mikan!- dijo Misaki y salió corriendo de la oficina rápidamente, llegando a las escaleras comenzando a subirlas, seguida de muy lejos pero no tanto por los demás.

Capítulo 4: Dudas

Mientras ellos corrían escaleras arriba en la habitación a la que se dirigían, Mikan se encontraba agarrada de las muñecas puestas en su espalda impidiendo así su movimiento por un hombre con bata blanca, que si uno lo miraba pareciera que era un doctor.

-He dicho que me sueltes- menciono Mikan forcejeando para poder soltarse, lo que no funcionaba.

-Quédate quieta niña- dijo el hombre enojado intentando inyectarle algo, lo que le era imposible con solo una mano tomando en cuenta que la sujetaba con la otra y esta no paraba de moverse.

-Ni que fuera estúpida- dijo como respuesta la castaña forcejeando un poco más, logrando al fin que el hombre la soltara haciendo que se vaya un poco para atrás, aprovechando eso para darle un codazo en el abdomen seguido de una patada alejándolo del todo.

-Tsk… no dejare que escapes- dijo el hombre acercándose a ella rápidamente desasiéndose de la bata en el camino, alcanzando a tomarla de la muñeca para que no saliera lanzándola hacia atrás.

-Tsk- hizo Mikan al chocar de espaldas contra la pared, sintiendo como se habría un poco su herida- y eso que ya me estaba recuperando - pensó esquivando las patadas y puñetazos que intentaba darle aquel hombre y así siguieron luchando.

Sin darse cuenta, los dos se iban acercando a la ventana que era por lo menos del porte de una persona adulta, justo cuando estaban a punto de chocar con ella la puerta se abre de golpe mostrando a una peli rosa un poco agitada.

-¡Cuidado!- grito Misaki al ver como el hombre choca con la ventana y la castaña estaba cerca de esta.

-Misaki- nombro Mikan al verla, pero entonces siente que la agarran del pie haciendo que caiga estrepitosamente al piso intentando sostenerse de algo al ser arrastrada rápidamente hacia la ventana.

-Mikan- Misaki corrió hacia ella que se había alcanzado a sostener del marco.

-Ts ¿Qué clase de habitación de hospital tiene una ventana que llegue hasta el suelo?- pensó Mikan sosteniéndose de alguna manera del marco lo que se le hacía un poco difícil por los pedazos de vidrio que había- ah! Espera ya lo sé… ¡Esta!- se respondió aun molesta, cuando llega Misaki a la ventana.

~Mikan~

Después de mandarle un golpe a ese hombre y el muy idiota chocara con la ventana ¬¬ (Ceri: Pero tú lo golpeaste ^^U/Mikan: ¬¬ Calla y sigue escribiendo/Ceri: -.- está bien, está bien…) oí gritar a Misaki, pero el estúpido ya había trizado el vidrio hasta romperlo, me gire hacia ella y la nombre pensando que él ya había caído…me equivoque… al solo nombrarla me tomaron del tobillo jalándome hacia la ventana haciendo que cayera estrepitosamente al suelo siendo arrastrada hasta esta, pero antes de caer pude sujetarme del marco evitando mi caída quedando colgada del tercer piso con el estúpido sujetado de mis pies para no caer y morir. (Ceri: Hey! Deja de insultar tanto ¬¬/Mikan: u.u Yo no tengo la culpa tu eres la que esta escribiendo no yo/Ceri: Bueno si…pero…no…eh…ah…no importa sigamos ñ.ñ).

Escuche que alguien corría hacia la ventana, levante la mirada y pude ver a Misaki que se agachaba estirándome su mano para que la tomara me sostuve con una para poder tomar la suya pero entonces sentí una leve pinchazo en la pierna que por alguna razón me dolió demasiado haciendo que me soltara del marco y casi caiga de no ser porque Misaki me alcanzo a agarrar de la muñeca.

-No te libraras de eso tan fácilmente mocosa- escuche decir y mire hacia abajo para ver a aquel hombre sonreír con arrogancia.

-¿Jaaa? ¿De qué hablas? Si lo dices por ti…es lo más fácil que podría hacer - dije y comencé a mover un poco mis piernas con brusquedad haciendo que este me soltara solo de una, lo que aproveche para golpearlo en la cara pero solo hizo una mueca de dolor- hasta nunca… Sonumo- note que se sorprendió pero no le di tiempo a reaccionar cuando le di una patada en la mano con la que se sostenía de mi otra pierna y se soltó.

Observe como caía, pero antes de tocar tierra me sonrió y dijo algo que no me agrado para nada y luego se tele-transporto desapareciendo de mi campo de visión.

-Mikan ¿te encuentras bien?- me pregunto Misaki sacándome de mis pensamientos y la mire, se notaba que estaba algo cansada debe ser por estar soportando mi peso para que no caiga, definitivamente estar en nuestra apariencia humana nos hacía perder algunas de nuestras cualidades.

-Hn- musite en afirmación mientras me impulsaba como podía para poder subir con su ayuda.

-*Suspira de alivio* Pensé que caerías, realmente me asuste- comento con una pequeña sonrisa.

Yo por otra parte la miraba sin ninguna expresión, no me gustaba preocuparla aunque sea mi prima yo la considero como mi hermana y mejor amiga pero…aun así…al igual que los demás por más que la intento proteger de la única persona que no puedo es de mi…no me gusta verlos sufrir por las cosas que hago para evitar que ellos estén en peligro y les pase algo, tengo en cuenta que eso solo lo hago poniendo en riesgo mi propia vida y aunque los entiendo, no puedo hacer nada, solo seguir un destino ya escrito que los demás no tienen por lo que son libres a diferencia de mí. Vivimos en distintos mundos y eso no debe cambiar, debo alejarme…distanciarme de ellos, razón de mi actitud fría, distante y cortante hacia los demás, pero todo mi distanciamiento con el mundo exterior y personas se fue a la mierda. (Ceri: Hey! ¬¬/Mikan: u.u TÚ eres la que escribe ¬¬)

-Lo siento- se disculpó ¿Por qué?- debes sentirte mal al ver que estoy llorando por algo como esto- prosiguió secándose algunas lágrimas que comenzaban a caer por sus mejillas pero no por eso paraban- debes pensar que soy una sentimental- lo dijo con una pequeña sonrisa y risita.

Su comentario me dio gracia pero no lo demostré solo moví mi cabeza en negación, suspire cerrando mis ojos un momento para luego abrirlos y me acerque un poco a ella, cabe decir que aun estábamos sentadas en el piso, así que me acomode un poco me puse de rodillas sentándome sobre mis piernas y le seque las lágrimas con mi pulgar, se sorprendió un poco por mi acto pero no le tome importancia.

-No lo demuestras ni lo dices, pero sé que piensas que puedo ser egoísta- dije indiferente a lo que ella se sorprendió aun más- no te sorprendas que para mí sabes bien que no hay nadie que pueda ocultarme algo o mentirme sin que no lo sepa, soy consciente que se preocupan por mí y lo entiendo, pero…sabes…no todo se trata de mí también de los que me rodean y por eso quiero que entiendas que por más que lo intenten no pueden hacer nada y si lo hacen no quiero imaginar que les ocurriría, debo protegerte, protegerlos y para lograrlo estaré dispuesta a hacer cualquier cosa y correr cualquier riesgo con tal de que no peligren…- muy bien tal vez fui un poco dura y lo haya dicho sin arrepentimiento alguno como si mi vida no me importara ya que mis palabras carecían de sentimientos y no tenía ninguna expresión en mi rostro, pero debía ser así, aunque no quiero verla triste.

Lo siguiente que paso me lo esperaba; Misaki no pudo aguantar más y se echó a llorar desconsoladamente agarrando con fuerza mi camisa de los hombros, no me miraba, de hecho miraba el piso y parecía que quería decirme algo pero las palabras no le salían. Duro unos minutos así luego me abrazó, sé que para ella soy como su hermana pequeña a la cual quiere proteger a toda costa…pero eso ya es imposible. No opongo resistencia al abrazo que me da pero no lo correspondo, solo la quedo observando inexpresivamente.

Fin POV

En algún lugar de la escalera…

-¡Misaki-senpai!- grito Aoi frustrada al igual que Hotaru.

Hace 10 minutos estaban siguiendo a Misaki escaleras arriba cuando en algún piso la perdieron y no sabían dónde estaban exactamente, además de que el Dr. Imai y la enfermera Ayame debieron volver por una emergencia.

-Haaaa- suspiro Aoi desplomándose en la escalera y Hotaru se sentó a su lado- ¿Por qué los senpai corren tan rápido?- pregunto frustrada como niña pequeña.

-Vamos, baka- dijo Hotaru abriendo la puerta de algún piso para dar a un pasillo lleno de habitaciones y enfermeras que iban de aquí para allá.

-Bien- contesto Aoi de mala gana poniéndose de pie para seguir a su prima.

Caminaron por el extenso pasillo hasta que pasaron por una habitación donde estaba la persona que buscaban; siguieron de largo hasta el ascensor y cuando llegaron cayeron en cuenta. Volvieron sobre sus pasos rápidamente hacia la habitación que tenía la puerta abierta y se quedaron ahí…

-Mikan- nombro la de mirada violeta y ella volteo.

-Hotaru, Hyuuga- nombro la castaña inexpresiva como siempre pero un poco se sorpresa se notaba en su voz.

-Hotaru, Aoi ¿Cómo llegaron aquí?- pregunto Misaki demostrando su sorpresa- estaba segura de haberlas perdido- pensó.

Ninguna de las dos contesto, solo observaban; Misaki estaba de pie junto a Mikan, quien estaba sentada en una silla mientras una enfermera que resultaba ser Ayame estaba hincada poniéndole una venda en la pierna derecha. Cuando termino se levantó.

-¡Listo!- exclamo Ayame, satisfecha por su trabajo, con una sonrisa a Mikan- no debes preocuparte por esa herida, con esta venda se te curara más a prisa, así que no te la quites hasta mañana ¿entendido Miki?- la castaña asintió con el ceño fruncido, no le gustaba que le dijeran así pero no hizo nada.

-¿Herida?- pregunto Aoi preocupada.

-Nada de qué preocuparse- dijo Misaki rápidamente al notar como el ambiente se empezaba a tensar por parte de Mikan- que sea un libro abierto para ti no significa que tu no lo seas para mí al momento de expresarte o saber cómo te sientes- pensó mirando fijamente a la oji-miel, que se volteó hacia ella al sentir su mirada- ¡bueno debo irme!- dijo para aligerar el ambiente.

-Espera- dijo Hotaru- Ayame-san ¿Cómo llego aquí?

-Ah! Pues al llegar a la recepción del hospital me llamaron porque necesitaban una enfermera y el ascensor ya estaba arreglado asique subí por él haciendo que llegara rápido- explico sin dejar su habitual sonrisa.

-Aja- dijeron Hotaru y Aoi (chibi)- ¿ustedes se conocen?- preguntaron en general a las tres.

Antes de que Misaki o Ayame pudieran decir algo, Mikan se les adelanto- No les incumbe- dijo indiferente.

-Que fría- pensaron Misaki, Aoi y Ayame con una gotita en la cabeza.

-B-Bueno Miki ya te has recuperado así que puedes irte- informo Ayame con una sonrisa para interrumpir el tenso ambiente que se creaba entre Mikan con Aoi y Hotaru.

-Hn- musito Mikan levantándose de la silla- por cierto…- dijo deteniéndose en la puerta para volver su mirada a la enfermera- contenía veneno ¿cierto?- pregunto confundiendo a las tres chicas.

-Sí, pero tranquila que no paso a mayores- contesto Ayame- aunque aún no sabes qué tipo de veneno es- prosiguió seria- era de plata- dijo al entender la mirada que le daba esta.

-Así que se guían por los estúpidos mitos que hicieron esos humanos…- dijo Mikan con desprecio sorprendiendo a las primas- ya pase mucho tiempo aquí- continuo diciendo volteando su mirada al frente- Ja ne- se despidió desinteresada caminando para salir de la habitación pero se detuvo sin voltear- Hyuuga si tocas eso ten por seguro que morirás al instante- sin decir más se fue.

Ayame, Misaki y Hotaru la siguieron con la mirada hasta que no la vieron y luego dirigieron su mirada a la menor de los Hyuuga, quien estaba estática en su lugar.

~Aoi~

-Hyuuga si tocas eso ten por seguro que morirás al instante- escuche decir a Mikan que ni siquiera me había mirado dejándome estática donde estaba para luego irse.

Mientras Ayame-san y ella hablaban tomando la atención de Hotaru y Misaki-senpai, vi algo brillar así que me acerque un poco para poder ver mejor lo que era ya que el brillo me molestaba. Era una bala. Por la curiosidad me acerque aún más para tomarla y poder observarla mejor pero cuando estaba a punto de hacerlo, Mikan me hablo. Estaba segura de que nadie me había visto y ella me daba la espalda entonces ¿Cómo me vio? Aleje mi mano de la pequeña bandejita donde estaba la bala cuando sentí las miradas de las demás sobre mí.

-La curiosidad mato al gato- recito Misaki-senpai sabiamente con los ojos cerrados y el dedo índice levantado saliendo de la habitación para ir a quien sabe dónde.

-Misa tiene razón, no deberías de ser tan curiosa- dijo Ayame-san un poco seria caminando hacia donde estaba yo- me llevare esto- con una pinza que saco de quien sabe dónde, tomo la bala y la hecho en una bolsita plástica para luego irse.

-¿Qué habrá pasado aquí?- pregunto Hotaru sacándome de mi pequeño trance.

-¿Eh?- balbucee sin entender.

-Observa- dijo Hotaru refiriéndose a toda la habitación que hasta ahora no me había dado cuenta de que estaba hecha un desastre con pedazos de vidrios rotos cerca de la ventana la cual en el marco aún tenía algunos pegados.

-Oh- pronuncie un poco sorprendida- Parece como si alguien hubiera peleado- y no era broma, la habitación mostraba indicios de eso.

-Tal vez, pero lo vamos a averiguar- dijo Hotaru indiferente dándose la vuelta para salir.

-No quiero ni saber cómo lo harás para saberlo- dije en voz alta y era verdad, la conocía demasiado bien para saber que cuando Hotaru Imai se propone algo lo cumple a toda costa-¿eh?- mire a todos lados y no estaba ¡rayos! Volví a perderme en mis pensamientos- ¡Hotaruuuu! ¡Espérame!- grite para luego salir corriendo.

Fin POV

Mikan se alejaba lentamente del hospital pensando en miles de cosas pero dos en especial y eran lo que contenía esa jeringa que le había inyectado en la pierna aquel hombre de nombre Sonumo y lo que le había dicho antes de tele-transportarse.

-*Suspiro* ¿Qué hare?- se preguntó Mikan mirando al cielo que comenzaba a tener matices naranjas y amarillas- se hace tarde debería irme- dijo y siguió caminando cuando escucha un ruido proveniente de los arbustos- ¿Quién está ahí?- pregunto fríamente.

No hubo respuesta alguna y tampoco algún movimiento, pensando que pudo haber sido algún animal siguió su camino para ir a su habitación y poder dormir. Su segundo día de clases no había sido para nada tranquilo como se lo esperaba y se encontraba débil además de cansada, tal vez dormir un poco, ahora no sonaba tan malo.

Detrás de los arbustos que había pasado Mikan se encontraban Hotaru y Aoi sentadas en el suelo para que no las vieran y esta última tenía su mano en la boca de la azabache evitando que hablara ya que por querer ver algo comenzó a moverse demasiado causando ruido. Ese ruido fue el que escucho Mikan por lo cual la peli negra vigilaba que no las haya visto y cuando estuvo segura de que ya no estaba, soltó a su prima quien se puso a respirar dramáticamente.

-Mooo Hotaru ¿Por qué hiciste eso? Por poco y me ahogo- alego Aoi inflando sus mejillas haciendo un puchero.

-Si eres baka- menciono Hotaru irritada- por ser tan ruidosa casi nos descubre- dijo al tiempo que salían de entre los arbustos.

-Gomen- se disculpó Aoi.

-No importa- dijo Hotaru indiferente mirándola de reojo tomando el mismo camino que la castaña.

Mikan ya había llegado a los dormitorios, ahora se encontraba esperando el ascensor que el muy maldito seguía parado en el mismo piso y no bajaba; si no tuviera suficiente paciencia y estuviera tan cansada, juraría que en ese mismo momento estaría haciendo trisas esa cosa. Y si su suerte no era mala, ahora era horrible porque cuando el "lindo" ascensor decidió bajar-nótese el sarcasmo ¬¬- no lo hizo solo, no, para nada, sino que venía con la persona que justamente no se quería topar.

-¿No estabas en el hospital?- pregunto Natsume indiferente cuando la vio al abrirse las puertas del ascensor.

-Tch Hyuuga- dijo Mikan con una mirada fría- aún no existe cosa o persona que me retenga- contesto a la pregunta hecha mientras pasaba a su lado para entrar al ascensor y el salía.

-¿Estas segura florecitas?- pregunto Natsume con un tono de voz que no le gusto para nada.

-Pervertido- dijo Mikan al cerrarse las puertas con un leve sonrojo casi invisible que el azabache no alcanzo a ver.

Suspiro al ya estar sola, desde ayer que se estaba sintiendo rara cuando estaba cerca de él, no entendía lo que le pasaba pero si era sincera, en su interior no quería descubrirlo.(Ceri: Jojojo...pero lo descubriras ¬w¬/Mikan: No te atrevaz 7.7 no lo descubrire/Ceri: Es lo que tu crees u.u) Las puertas del ascensor se volvieron a abrir, salió aun perdida en sus pensamientos y camino hasta llegar a la puerta de su habitación. Metió una mano en el bolsillo derecho de su chaqueta y saco una llave con la cual abrió la puerta; al entrar y cerrarla se quedó apoyada de espaldas a ella cuando escucha el sonido del ascensor sacándola de sus pensamientos junto a una conversación.

-Vamos, es lo único que te pido- esa era la voz de Aoi, la reconocería en cualquier parte…bueno por lo chillona y suave que es claro -.-'

-No- y ese era Natsume ¿Qué le estaría pidiendo?

-Por favor no seas así con tu hermanita- dijo Aoi con voz suplicante y hasta podía imaginarse que estaba poniendo carita de cachorro abandonado.

-No y es mi última palabra, no insistas- dijo Natsume cortante y luego se escuchó el sonido de una puerta al cerrarse.

-¡Cobarde!- dijo Aoi con voz chillona.

-¡No me interesa!- le grito Natsume de vuelta.

-Ush…idiota- murmuro frustrada.

-Te escuche- se escuchó la voz desinteresada del azabache.

-¡Qué bueno!- le grito Aoi y eso fue lo último que se escuchó además del sonido de las puertas de ascensor al cerrarse.

Si no fuera como es, fría e indiferente, ahora estaría en el piso retorciéndose de la risa por tal discusión sin sentido, pero como se mencionó antes, eso no es parte de ella.

-Mikan- la nombraron de alguna parte de esa habitación oscura- que yo sepa es de mala educación escuchar conversaciones ajenas- dijo aquella voz.

-Heis…- nombro Mikan al reconocer a la persona.

-Nunca se te quitara esa forma de decirme ¿no?- dijo aquella persona situada frente a ella.

-No- confirmo Mikan prendiendo la luz dándose a conocer la persona misteriosa.

-Perdón por no haber estado ahí- se disculpó una joven de cabello zafiro y ojos ámbar que usaba el uniforme de preparatoria.

-No tenías como saberlo- dijo la castaña al entender de que hablaba- además también me tomo por sorpresa- agrego serena, caminando hacia uno de los sofás de la sala donde se sentó seguida por la joven de ojos ámbar que se puso de rodillas en el suelo sentándose en sus piernas, cerca de ella mirándola.

-Aun así…- por la angustia que sintió no siguió hablando, las palabras no salían.

-No te preocupes- en vez de ser como una petición pareció sonar más como una orden, pero la oji ámbar sabía que no era con intención y menos si mientras le decía eso, le acariciaba la cabeza haciendo que le aparecieran unas orejas de lobo del mismo color que su pelo.

-Está bien- contesto resignada apareciéndole también una cola de lobo color zafiro- deberías ir a dormir…te notas agotada- sugirió.

-Tienes razón- con los ojos cerrados se levantó del sofá y soltó un suspiro al tiempo que los volvía a abrir- vamos a dormir- dijo caminando hacia una puerta negra con pétalos de flor pintados que daban la sensación de que caían, evadiendo algunas cajas que estaban por toda la habitación.

-Hai- de un momento a otro se convirtió en un lobo, dejando a relucir un hermoso pelaje color zafiro que resaltaba sus ojos ámbar, sus orejas triangulares y puntiagudas en la punta eran blancas, al igual que sus patas, menos de la mitad de la cola en la punta era blanca, y en la frente tenía una pequeña gema aguamarina en forma de lagrima.

Mikan entro primero seguida de la loba que se posiciono al lado de la cama observando todos sus movimientos; por otra parte ella se fue hacia el lado derecho del cuarto donde se encontraban dos puertas una blanca y otra café, abrió la segunda dejando ver un pequeño pasillo que a los lados tenia ropa colgada y había algunos cajones, entro y camino hasta el final donde había una maleta blanca mediana, la tomo y salió con ella de lo que era el armario. Subió la maleta a la cama y la abrió, busco un poco hasta sacar una polera de tirantes roja y un short negro corto, dejo la ropa a un lado y cerro la maleta bajándola de la cama para dejarla frente a la puerta café, luego tomo su ropa y se fue hacia la puerta blanca que era el baño, donde entro.

Pasaron unos minutos y salió cambiada además de descalza, se acercó a un mueble negro, que estaba junto a una cama de dos plazas con cubrecama amarillo, y encendió la lamparita de noche, luego apago la luz del cuarto dejando solo la tenue luz de la lamparita que lo iluminara. Doblo el cubrecama con las sabanas y se acostó, el animal que permanecía sentado al ver esto se subió a la cama colocándose junto a la castaña.

-Mañana será un día largo- comento la loba acomodándose para luego recostarse.

-Hn- musito mientras le acariciaba con ternura la cabeza- es tarde…- menciono mirando por la ventana, que estaba al lado izquierdo del cuarto, como oscurecía.

-*Bostezo* Hay que dormir- dijo la loba mientras Mikan se arropaba con las sabanas apoyando la cabeza en la almohada.

-Buenas noches…Heis- dijo Mikan cerrando los ojos para poder dormir.

-Buenas noches- Heis la observo hasta estar segura de que no despertaría, sabía muy bien que había tenido un día muy agotador, quito su mirada de la castaña y la dirigió hacia la ventana donde podía ver la noche sin luna que adornara el cielo, que aun con las estrellas parecía tenebrosa- "La noche en que la sangre recorra la luna llena y a media noche se escuche el grito desgarrador de sufrimiento, el alma de aquel ser maligno despertara en su descendiente con sed de venganza de un humano al cual le había dado su confianza y amor, quien la traiciono dándola a la muerte. Solo aquella persona de pensamientos puros y sinceros podrá regresar al portador de aquella alma a su consciencia y detenerlo, de no ser así el mundo se volverá un infierno…"- recitó- espero…que nunca suceda- comento antes de bajar la cabeza apoyándola en la cama y dejarse envolver por los brazos de Morfeo, sin percatarse de que la escuchaban.

5 horas y media después…

La puerta de la habitación se abrió lentamente entrando sin hacer algún ruido una sombra, que de la misma manera la cerro y entro en está recorriéndola con la mirada fijándose en lo amplia que era pero también en la cantidad de cajas esparcidas por lo que parecía la sala de estar, las puertas que eran demasiadas contando las del segundo piso al cual se llegaba por una escalera negra y los innumerables pasillos, definitivamente eso parecía más un departamento que una habitación.

-Tss, será más difícil de lo que pensé- murmuro soltando un suspiro cansino- menos mal que vine temprano así me dará tiempo- termino y comenzó a recorrer todo buscando quien sabe qué cosa.

Dentro de uno de los cuartos, Mikan se removía inquieta entre las sabanas, sudando un poco y haciendo algunas muecas despertando poco a poco a la loba que la acompañaba cuando un sonido se escuchó haciendo que las dos despertaran completamente, una con la respiración agitada y un poco sudada. La castaña dirigió su mirada al mueblecito de noche donde estaba su despertador de manillas que marcaba las cuatro y media de la mañana.

-Tsk, maldito el día que sucedió eso- dijo con repugnancia y odio al recordar el sueño o mejor dicho pesadilla que había tenido colocando una mano en su cabeza, mientras el animal la miraba con preocupación.

Una tonada interrumpió sus pensamientos, dirigió su mirada al lado del despertador donde estaba su celular sonando, lo tomo y contesto.

-Mochi Mochi- saludo a la persona del otro lado de la línea.

-Mikan-sama- la nombro una voz femenina.

-Sora, ya te he dicho que no me gustan las formalidades- reprendió.

-Gomenasai, es la costumbre- contesto arrepentida.

-No importa- dijo en un suspiro- bien ¿para qué llamas?

-Ah sí!- expreso- ¨ella¨ llegara en un mes más o menos.

-¿Tan pronto?- pregunto un poco sorprendida sin dejar de ser indiferente- pensé que vendría en un año o más- menciono recibiendo un monosílabo en afirmación.

-Yo también tenía entendido eso pero por razones que aun desconozco y averiguare antes de que me digas algo, llegara an…- así siguieron hablando de varios temas y cosas cruciales.

Aunque estuviera todo oscuro y como no habían cortinas en las ventanas, pequeños y tenues rayos de sol se podía empezar a ver que aparecían por el horizonte poco a poco dando a conocer que ya se acercaba el amanecer, iluminando un poco la habitación.

-¡Rayos!- exclamo frustrada la sombra.

Estaba lo más bien buscando sea lo que sea que buscaba en silencio, hasta que se tropezó con dos cajas que estaban una sobre la otra haciendo que la de arriba se cayera con un estruendoso ruido al salirse las cosas que estaban dentro.

-¿Eh?- Mikan miro fijamente la puerta del cuarto al igual que la loba.

-¿Sucede algo?

-Eh…no…solo…- otro ruido se escuchó fuera- te llamo luego- no espero que dijera nada y colgó para luego levantarse sigilosa de su cama.

Y otra vez se había tropezado con cajas haciendo más ruido del que ya había hecho, definitivamente la suerte no estaba de su lado. Maldecía un millón de veces su torpeza, mientras intentaba recoger las cosas cuando algo se lanza sobre la sombra haciendo que cayera de lleno al piso con lo que sea que haya sido eso sobre ella.

-¡¿Quién eres y que haces aquí?!- gruño la loba a aquella sombra debajo de ella que no se le veía la cara.

Asustada de sobremanera a causa de esa loba que de quien sabe dónde salió, se tele-transporto sin dudarlo ni un segundo y sin percatarse de que al estar votada en el piso estaba tocando un objeto que se fue con ella. Al desaparecer Heis quedo en cuatro patas tocando el piso, luego giro su cabeza hacia atrás donde se encontraba Mikan oculta en la oscuridad apoyada en la pared, habiendo presenciado lo que había sucedido desde que salió de su cuarto.

Continuara...


Ceri: *poniendose una olla en la cabeza y tomando una cuchara de palo en la mano* Bien por fin termine el capitulo 4 ^^ y se que mas de alguna me querra matar por la demora o.o -.- pero si lo hacen ya no podre seguir la historia *poniendose a la defensiva*

Mikan: Oye ¬¬

Ceri: Mande n.n

Mikan: ¿Por que el capitulo se llama "Dudas"?

Ceri: Ah! eso es porque estoy segura de que a muchos se les formaron dudas al leerlo n.n y tambien porque no se me ocurria otro nombre ._.

Hotaru: Baka ¬¬ *apuntando con Baka gum*

Ceri: ñ.ñ ¿Q-Que p-piensa hacer con eso? *asustada y nerviosa*

Mikan: *amarrar con una cuerda*

Ceri: ¡Kyaa! ¿Que hacen? T.T

Hotaru: Si no quieres que te golpee deberas subir el capitulo 5 mas rapido ¬¬

Ceri: P-Pero...ñ.ñ

Hotaru y Mikan: 7.7 Nada de peros lo subiras.

Ceri: *Asustada* T.T Esta bien, esta bien ¡pero dejen de apuntarme con esas cosas! *tirada en el suelo amarrada*

Mikan: *ignorandola* Esperen el proximo capitulo que quisas sea subido en menos tiempo 7.7 *mirada asesina a Ceri que esta detras de ellas llorando con una mordaza en la boca*

Hotaru: Ceri acepta tomatasos, sugerencias, todo lo quieran.

Ceri: *aun atada soltando la mordaza* Nos vemos en el proximo capitulo, grasias por todos sus reviews y nos leemos pronto *moviendose como gusano para poder escapar*

Mikan y Hotaru: ¿A donde crees que vas? ¬¬ *mirada asesina* Esperamos sus REVIEWS y agradecemos los que que han mandado.

Mikan, Ceri y Hotaru: Ja ne

*Ceri se mueve rapidamente como gusando escapando de Miakan y Hotaru que la persiguen*