Hola a todos de nuevo, estoy de vuelta, aquí os traigo el cuarto capítulo y intentaré que los próximos sean más largos.

Muchas gracias a todos por los comentarios, por todas esas personas que deciden gastar un poco de tiempo y mandármelos, es por ellos por los que sigo escribiendo. ¡Un beso a todos!


CAPITULO.4

11 de Julio de 2011

Por fin, después de tanto tiempo protegiendo a su familia de Mikael y por fin estaba muerto. Lo más irónico era que fue todo gracias a los hermanos Salvatore, que al intentar matar a Klaus hicieron algo por el. Matar al vampiro caza-vampiros original, alias "Mikael Mikaelson" El padre de los hermanos Mikaelson excepto de Klaus. Por fin podía liberar a Kol y Rebekah y poner fin a su enemistad con Elijah. Por fin, estaba libre. Excepto...por la maldición que pesaba sobre él desde que nació, la maldición que comenzó a desatarse la primera vez que mató a una persona al convertirse en vampiro pero que nunca terminó de desatarse. La maldición del híbrido. Y ahora que podía tener a sus hermanos para ayudarle, todo sería mucho más fácil. Hoy sería el día. Hoy sería el día en que los únicos miembros dignos de estar en la familia Mikaelson se reunirían.

Niklaus pidió a uno de sus vampiros más antiguos y de más confianza, Simón Jackness ,que le trajera unos ataúdes que encontraría en el sótano de Madame la Fontaine, una bruja de Nueva York, a un pueblecito a las afueras de Virginia llamado Mystic Falls. La parte fácil estaba hecha, Simón le trajo a Kol y a Rebekah... y tenía noticias de que Elijah también estaba en este pueblo, así que no fue costoso localizarlo y explicarle la situación, por tipo de hombre que era Elijah, para el cual, los lazos de sangre eran lo más importante, accedió a ayudarle. La familia Mikaelson volvería a reunirse, aunque fuera con un par de miembros menos; como su padre, su madre, y el mayor de sus hermanos, Finn.

Klaus y Elijah se encontraban en la puerta principal de la mansión Mikaelson. Un gran camión estaba aparcado en la entrada y los dos parecían extremadamente felices. Alguien se bajó del camión y le dio un fuerte abrazo a Klaus.

-"¿Como estas Simón?"

-"Muy bien. ¿Y tu, Klaus? Ha debido de pasar algo realmente gordo para que quieras "traer de vuelta" a tus hermanos"

-"Cierto, tienes razón. ¿Y sabes que? Creo que sabes demasiado."- Con un simple movimiento, Klaus le arrancó el corazón del pecho. Todavía lo tenía en la mano cuando decidió arrojarlo a un lado. "De todas formas, nunca me cayó bien ese tipo"

Una vez llevaron los ataúdes dentro de la mansión, Klaus y Elijah pusieron los cuerpos sobre la cama más grande de una de las habitaciones que tenían.

-"¿Listo Niklaus?".- Preguntó Elijah acercándose a los cuerpos.

-"Está bien, yo despierto a Rebekah y tu a Kol, nunca nos llevamos muy bien, y no me gustaría que después de un siglo de estar encerrado lo primero que viera fuera a mi."- Elijah simplemente asintió y hizo lo que le dijo.

En seguida, Kol despertó y quedó muy extrañado al darse cuenta de que estaba en una gran habitación con su hermana tumbada a su lado todavía con un color grisáceo en la cara. En frente suyo, se encontraba Elijah, mirándolo con una sonrisa de felicidad...¿Cuanto tiempo había estado ahí?...Giró la cabeza para inspeccionar más el terreno en el cual se hallaba y justo en la esquina de la habitación allí estaba el. Su otro hermano. Niklaus. Entonces, recordó que había sido el quien le había clavado la daga con las cenizas del roble blanco. En ese momento, le dirigió una mirada resentida, se abalanzó contra su cuello y comenzó a estrangularlo. Niklaus, que era mucho más fuerte que el y teniendo en cuenta que Kol no había tomado sangre desde hacía un tiempo, lo apartó rápidamente y sin a penas cansarse.

-"Bueno, veo que te acuerdas de mi, hermanito..."- Dijo Klaus con tono divertido.

-"¡Te voy a matar...!".- Exclamó Kol preparándose para volver a atacar.

-"Tranquilo, Kol...si te quedas tranquilito, te daré las buenas noticias."- Al ver que se relajaba, Klaus continuó:-"Pero tendremos que esperar a que despierte Bekah"- Kol se sentó frustrado en una esquina de la cama.

Minutos después, Rebekah se levantó de golpe y inhaló una gran cantidad de aire. Ella miró a su alrededor, parecía confusa sobretodo, de ver a Kol con vida. Buscó con su mirada a Klaus y se dirigió a el.-" Ni...Nik ¿Qu..que ha pasado?"- Dijo con la voz que le temblaba.

Pero antes de poder responderle, Kol se le adelantó:-"No estoy muy seguro, hermanita, pero al parecer tu hermano favorito, después de habernos clavado la daga, parece que ha decidido devolvernos a la vida."-Ahora Rebekah parecía todavía más confusa.-"Ah...y además, también tiene noticias. Te estábamos esperando. Así que... Nik, estoy impaciente por saber que está pasando aquí ¿Te importaría explicárnoslo?"

-"Bien, Kol, sé que tal vez estés un poco resentido con Nik, pero después de que te contemos lo sucedido, estoy seguro de que te animarás"- Intervino Elijah por primera vez.

-"¿Y bien, Nik? ¿Vas a explicarnos lo que ha pasado? Porque yo recuerdo estar huyendo de Mikael y...OH! Oh...Dios mío, Mikael nos está buscando, estamos en peligro y, y..."- Dijo Rebekah casi tartamudeando.

-"Tranquila, Bekah, cariño, estamos bien. Mikael está muerto."- Tanto Rebekah como Kol se sorprendieron en gran medida. Tras superar el shok inicial por la noticia, se apresuraron a abrazarse. No es algo que harían en circunstancias normales, y mucho menos ahora que su hermano los había despertado ¡Tras apuñalarlos! Pero...Mikael había estado persiguiéndolos durante casi un milenio, y por fin...eran libres.

-"Eso es genial, pero, ¿Como...?"

-"¿Recuerdas a tus amiguitos los Salvatore?"- Klaus comenzó a explicarles a Kol y a Rebekah todo lo que había sucedido y como habían derrotado por fin a Mikael, aunque se había llevado consigo a Finn.

-"¡Por fin somos libres, Nik..! ¡No tendremos que vivir huyendo nunca más!"- Dijo Bekah alegre después de haber escuchado la historia. Pero su sonrisa se desvaneció al darse cuenta de una cosa.- "Niklaus Mikaelson...¿Me clavaste una daga? ¡A mi, a tu propia hermana!".- Dijo en tono de reprimenda.

-"Bueno, ahora sabes lo que se siente".- Intervino Kol que no había hablado durante un rato -"Por cierto, ¿En que año estamos?"

-"Es julio de 2011".- Dijo Elijah.

-"Me ha encantado esta charla de hermanos, pero tengo cosas que hacer, ya sabéis..¡Desatar mi maldición! Así que debo irme."- Se disculpó Niklaus.-"Kol, Rebekah, venid conmigo, os presentaré a la doble"

-"¿La doble? ¿Te refieres a Katerina?"- Dijo Rebekah quien ya la conoció en 1492.

-"No, al parecer tuvo un hijo. Supo ocultarlo muy bien. Bueno...digamos que ella es la doble de la doble de Tatia. Su nombre es Elena Gilbert"- Bekah quedó muy impresionada al oír eso, ya que se habían quedado sin esperanzas de desatar la maldición del híbrido tras la muerte de Katerine.-"Seguro que te cae mal."- Rebekah lo miró curiosa y al ver su expresión, continuó hablando.-"Veras, ella es buena y amable".-Dijo en tono de burla.-"Y además tiene enamorados a los dos hermanos Salvatore. En el fondo, no es tan diferente de Katerina"- Bekah sintió muchos celos. Habían pasado noventa años, si, pero...esperaba que tal vez Stefan siguiera amándola.

-"¿Y por que tenemos que ir nosotros?".- Preguntó Kol con tono insolente.

-"Pues para intimidarlos más ¿Que pensarías tu si fueras una humana y se presentaran en tu casa tres vampiros originales?"

-"Supongo que tienes razón..."

Fueron a casa de Elena, pero no estaba allí. Klaus pensó que lo más probable sería que estuvieran en una reunión en la casa Salvatore elaborando planes y conspiraciones contra él y no se equivocó. A medida que se acercaba a la casa de huéspedes, gracias a su oído vampírico, pudo escucharlos. Estaban todos, Stefan, Damon, Elena, Jeremy, la brujita Bonnie y... Caroline. Ella era una joven a quien Klaus admiraba. Era fuerte y valiente y no se dejaba intimidar por él. Además..tenía una luz especial que brillaba en la oscuridad más profunda. Tal vez, Niklaus Mikaelson había comenzado a sentir algo por ella, pero ese no era el momento más adecuado para pensar en ese tipo de entró por la puerta principal captando la atención de todos.

-"Y ahora que, Klaus? Porque no creo que esta sea una simple visita de cortesía, ¿No?"- Dijo Damon con su habitual tono sarcástico.

-"No, Damon. Esto no es una visita de cortesía. Vengo a presentaros a alguien."- Hizo una pausa.-"Cariño, ¿Quieres pasar?".- Hizo un gesto con la mano para indicarle que entrara. Entonces, entró una chica joven, rubia, muy atractiva que vestía una camiseta azul acompañada con unos pantaloncitos cortos de color blanco que combinaban a la perfección con la parte de arriba.-"Ella es mi hermana pequeña: Rebekah Mikaelson. No creo que la querréis ver enfadada...es una advertencia."

Los chicos estaban confusos, habían oído que Klaus tenía más hermanos, pero creían que estaban en un ataúd con una daga clavada en el corazón. Nadie sabía que reprodujo el mismo gesto que hizo minutos atrás con Rebekah y por la puerta principal entró un joven muy atractivo mas bien...era ...¡Extremadamente sexy! Allí estaba, frente a todos. A Caroline le sonaba mucho, pero ¿De que...? Oh Dios mio. ¡Era él!

-"Y el es mi otro hermano pequeño..."- Klaus iba a continuar con la presentación pero Caroline no pudo aguantarlo y lo interrumpió:

-"KOL..."- Dijo ella dirigiendo todas las miradas hacia ella.

-"Si, en efecto, ese soy yo..¿Te conoz...?- Iba a terminar la pregunta, pero al mirar más de cerca a la joven se dio cuenta de quien era. ¿Como podía haberse olvidado? Estaba mucho más crecida, si, pero...sus ojos, esos enormes ojos azules y ese cabello dorado eran exactamente los mismos.-"Ca-ca...¿Caroline...? ¿E...Eres tu?"- Kol preguntó tartamudeando.-"¿Co...como...?"

-"¡Si, ¿COMO? ¿ALGUIEN ME LO EXPLICA?"- Interrumpió Klaus.

-"Solo se conocen, Klaus teniendo en cuenta la reputación de Kol, seguro que conoce a todas las chicas monas del mundo. No le des importancia."- Intervino Rebekah.

-"Eso sería lógico para mi si no fuera porque teóricamente, Kol lleva más de un siglo encerrado en un ataúd y Caroline solo tiene 17 años. Sé que no eres muy buena en matemáticas, pero si haces el cálculo te darás cuenta de que es sencillamente imposible!"- Dijo sarcásticamente Klaus.

-"Es cierto, ¿De que os conocéis?"- Preguntó Stefan confundido.

Caroline no pudo aguantar más y salió corriendo. Kol corrió tras ella a velocidad de vampiro. Como ella no había tomado sangre en un tiempo, decidió no usar sus habilidades, por lo que Kol la encontró con facilidad. Estaba en un rincón apartado del jardín de la propiedad Salvatore. Se encontraba sentada de forma recogida, con las rodillas dobladas hasta el pecho y Kol podía oírla sollozar. Se acercó despacio y se sentó a su lado.

-¿Caroline..? ¿Estás bien, cariño?"- Dijo con voz tranquilizadora.

-"¿Crees que estoy bien? ¿Tu me ves bien? ¡Pues claro que no estoy bien!"- Gritó desesperada.-"¡Me dejaste, Kol! ¡Te esperé, todas las Navidades durante cinco años y nunca volviste a por mi!".- Y Caroline comenzó a llorar con más fuerza.

-"¿Crees que yo quise dejarte? ¡NO! Simplemente no podía, pequeña, yo..."

-"¡No me llames eso!"- Kol se rió divertido al ver que seguía odiando ese apodo. La miró mejor y más de cerca, ya no era una niña. Era alta y parecía fuerte, además de muy atractiva.-Dios no puedo estar pensando en eso, ella era la niña pequeña...-

-"Lo siento, cariño, tienes razón. Eres toda una mujer y voy a explicártelo todo."- Le puso el brazo sobre el hombro trazando círculos en su espalda.

-"Espera...Klaus ha dicho que tu eras su hermano pequeño, eso quiere decir que eres un vampiro original! ¡¿Y durante esos cinco años, no se te ocurrió siquiera mencionármelo?!"- Kol estaba un poco confundido...¿Ella sabía de vampiros? Ahora que se paraba a pensar en ello...¿Por que estaba con la doble y los hermanos Salvatore? ¿La conoce Niklaus? ¿Que tendrá ella que ver con la maldición de mi hermano...?-Un montón de preguntas para las que no tenía respuesta le llenaron la cabeza.

-"Bueno, cariño, tal vez se me olvidara..."- Dijo ignorando las nuevas cuestiones que se le planteaban.-"Y a mi también me faltan algunos datos, como por ejemplo, que es lo que hacías tu allí"

-"Hagamos un trato. Pregunta por pregunta".- Dijo Caroline recuperando su habitual calma y compostura.

-"Me parece justo. Creo que deberías empezar tu".-Ella asintió y planteó la primera cuestión:

-"¿Es cierto que eres el hermano de Klaus?"

-"Creí que habíamos dejado ya claro que si."- Respondió Kol con indiferencia. La verdad era que no fue muy buena con la elección de su pregunta, pero ahora era el turno de él. -"¿Como sabes de la existencia de los vampiros?"

-"¿No lo has notado?"-Preguntó ella extrañada.

-"¿Notar que, cariño?"

-"Yo. Yo soy un vampiro."- Ella se quedó callada mientras la mandíbula de Kol se abrió de asombro.

-¿¡QUÉ!?


Bien, muchísimas gracias por leerlo, y como siempre, si queréis que continúe, dejad vuestros comentarios.

Chao

¡Besos...!