Heridas abiertas

Los últimos rayos del sol iluminaban la estancia, Hermione que yacía en una cama con la cabeza vendada, fue abriendo los ojos lentamente sentía un fuerte de dolor en la cabeza, se incorporo despacio y examino la habitación con detenimiento "la enfermería ¿Qué hago yo en la enfermería?" pensó, entonces los recuerdos llegaron como un rayo a su mente, la batalla, Severus en esa horrible casa, el haz de luz roja hacia ella y luego todo se puso negro.

_Hermione!_grito Harry entrando estruendosamente a la enfermería

_Harry

_!gracias a Merlín! ¡Estás bien!

_eh.. si ya me siento mejor

_me asustaste mucho pensé que te habían dañado

_siento haberte preocupado_dijo Hermione con una sonrisa tímida

Un silencio embargo la habitación, Harry estaba nervioso pues le habían dicho que Snape estaba delicado y no sabía cómo decírselo a Hermione, porque era cuestión de segundos para que la castaña exigiera verle, trago en seco y bajo la mirada hacia los zapatos, Hermione lo miro y enseguida comprendió ese gesto, "está preocupado" "pero ¿porque?" ladeo la cabeza de un lado a otro y se le hizo un nudo en la garganta "Severus"

_Severus…._dijo Hermione en un susurro

_eh... ¿dijiste algo?_pregunto Harry muy nervioso y rogando a Merlín para que Hermione le diera amnesia temporal

_donde esta Severus Harry?

Harry guardo silencio y bajo la mirada hacia piso frio, porque siempre le tocaba a él dar las malas noticias

_el… el… está recuperándose, en san mungo

_! QUE! Tengo ir a verlo, Harry llévame con el_dijo Hermione incorporándose rápidamente

_no, Hermione tienes que recuperarte pasaste dos días en cama. Además no podemos ver a Snape todavía, esta delicado lo tienen en una sala de observación donde no dejan pasar a nadie

A Hermione le temblaron las piernas, el estomago se le revolvió, la cabeza le dio vueltas y las lagrimas se acumularon en sus ojos. Las palabras de Harry fueron como un cuchillo que le corto el corazón en dos, Severus se esta meriendo y ni siquiera podía verlo, Harry corrió a su lado y la abrazo mientras le recitaba palabras de aliento, Hermione se aferro a él hasta que pomfrey apareció y luego de revisar a la castaña la dejo ir cuando estuvieron en el gran comedor, Ginny le dio un largo abrazo a su amiga, al igual que luna y Elizabeth, ron conjuro un pequeño ramo de orquídeas de color violeta y se las obsequio, la castaña sonrió por el lindo detalle del pelirrojo pero aun seguía distante, Ginny se sentó rápidamente a lado de ella y le agarro la mano

_se va poner bien ya veras

_si, es un hombre fuerte

_claro que si

A Hermione se le saltaron unas lagrimas, aquello era demasiado para ella pero tenía que ser fuerte por él. Unos minutos después Dumbledore se paró de su asiento, un silencio se extendió por todo el gran comedor y todos fijaron la mirada en el viejo director que dio unos pasos hacia delante

_como todos saben el profesor Snape está en san mungo con algunas heridas graves, hoy los mendigamos decidieron sacarlo de la sala de observaciones y tal vez dentro de un par de semanas regrese con nosotros

Todo el gran comedor estallo en aplausos y Hermione sintió un alivio aunque había algo en la mirada de Dumbledore que no le gustaba para nada era como si sus palabras no fueran del todo ciertas un rato después Hermione se retiro con sus amigos hacia la sala común, se fue a la cama temprano y le dijo a Harry que le prestara los deberes, luego de un par de horas tratando de hacer los deberes y no pensar en Snape pero era inútil sus besos, su cabello, su voz le aparecía en su cabeza hasta que cayó rendida entre las sabanas frías

Así pasaron las semanas, entre preocupaciones, lágrimas y miedo. Dumbledore le dio el permiso para ir a visitarlo dos veces a la semana, cada martes y viernes Harry acompañaba a su amiga hasta san mungo que sedaba largo rato apretando la mano de Severus que parecía estar en un profundo sueño. Esto le desgarraba el alma a Harry que tenía que consolarla después de cada visita. Eran las cuatro de la tarde, dos jóvenes estaban parados frente a la gárgola que conducía al despacho de Dumbledore

_lista Hermione?

Hermione bajo la cabeza y asintió, cada vez que iban a visitar a Snape siempre se imaginaba lo peor. Un frio terrible se apoderaba de su espalda y el estomago de le volvía un nudo de solo pensar que al llegar le den la triste noticia de que murió o empeoro. Trato de alejar eso pensamientos y camino hacia la gárgola, subieron hasta el segundo piso donde los esperaba un sonriente director. Pasaron hacia delante entraron en la chimenea y las llamas verdes los consumieron, minutos después estaban en el hospital de heridas mágicas de san mungo, se miraron por unos segundos hasta que Harry rompió el silencio

_creo que deberías ir tú, así tendrás unos minutos a solas

_si, gracias Harry _dijo Hermione esbozando una media sonrisa a la que el correspondió asintiendo

Hermione camino por el largo pasillo, subió dos pisos y se parao en frente de una puerta, se quedo paralizada unos segundos estudiando la puerta, despacio giro el pomo y la abrió. El nudo de su estomago de deshizo al verlo tan tranquilo como siempre, su pecho subía y bajaba, camino hacia la cama cerrando la puerta con mucho cuidado, se acercó con pasos lento, se sentó en el borde y comenzó a mirarlo. Una de sus manos viajo hasta su mejilla recorriendo sus labios, su cabello suave y sedoso, bajo hasta su pecho hizo un par de círculos, subió de nuevo a su boca y se quedo allí.

_no puedes dejarme sev, yo te amo y esto me está rompiendo. Ya no puedo seguir así regresa por favor por favor_dijo Hermione mientras se acercaba a sus labios para besarlo

Unas gotas bajaron de sus ojos hasta caer sobre el cuello de Snape, Hermione le apretó la mano y la frustración de apodero de ella, habían pasado tres semanas y Snape no daba señales de vida, los mendigamos no decían si estaba mejor o peor y eso era frustrante para la castaña que estaba sumida en un hoyo negro

_sev, háblame, por favor despierta por favor. En unos dos meses nos vamos a graduar, tú y yo vamos hacer libres, recuerda lo que me prometiste que íbamos a vivir en una gran casa con jardín lleno de gardenias y azucenas con un montón de niños corriendo. Sev ¡despierta! ¡Despierta!

El dolor y la desesperación de Hermione inundo la estancia, lagrimas caían sobre el torso de Snape, sus manos se aferraron a él mientras le susurraba un "no me dejes".

Sentía una extraña sanación de paz, escuchaba un murmullo, más bien un quejido como si alguien estuviera llorando, de pronto escucho su nombre entre sollozos, la voz que lo llamaba y suplicaba se hacía cada vez más clara, audible como si estuviera a escasos centímetros de él, un escalofrió recorrió su cuerpo como una corriente eléctrica, lentamente abrió los ojos, sentía que alguien se aferraba a su cuerpo en un abrazo, movió su mano para acariciar a quien lo abrazaba y se encontró con unos rizos que caían en cascada.

Hermione no se percato del leve movimiento de la mano de Snape sobre su espalda, estaba demasiado concentrada llorando y suplicando que paso por alto toda caricia o carraspeo por parte de Severus. Luego de unos segundos Snape rompió el silencio, estaba un poco sorprendido, le dolía la cabeza y no recordaba absolutamente nada

_Granger_susurro despacio pasando una mano por la mejilla de la castaña

Hermione seso su llanto bruscamente al escuchar esa voz suave y al sentir esos dedos fríos sobre su mejilla, se quedo en shock por unos segundos paralizada hasta que alzo la cabeza y lo miro fijamente perdiéndose en esos ojos negros que tanto le gustaban estaba vivo, Severus había despertado

_estas… despierto, no es un sueño o una ilusión_dijo Hermione mientras hundía su mano en el espeso pelo negro

Snape se estremeció un poco con el contacto, aquello le recordó tanto a su madre de pronto sus ojos se encontraron con unos hermoso ojos color miel, algo en tu interior se removió una extraña sensación de calor comenzó a expandirse por todo su cuerpo mientras su corazón latía como caleidoscopio. Hermione lo abrazo y esto confundió más a Severus "¿Qué hace Granger aquí? ¿Por qué me abraza?" pensó mientras trataba de romper el abrazo

_ah.. Granger, podría dejarme espacio para respirar_dijo Snape en tono hostil y frio

_ah… si perdón..Lo siento

Hermione trago en seco, había algo que no le gustaba para nada ¿Qué habían hecho con el Snape dulce y atento? ¿Dónde estaba el hombre que la llenaba de besos a cada vez que estaban solos?. La desesperación la invadió de nuevo, Severus había despertado pero al parecer no recordaba quien era ella "esto no puede estar pasando" Hermione sacudió la cabeza, el silencio la estaba volviendo loca

_nos tenias muy preocupados sabes, estuviste 3 semanas sin dar señales de vida yo he venido a verte casi siempre al igual que Harry, estábamos muertos de miedo principalmente yo pensé que podrías morir y…..

Snape se percato de cómo se tragaba las palabras, era extraño pero esa sabelotodo insufrible provocaba una ternura terrible y deseo incontrolable

_¿y?

_nada, olvídelo_dijo Hermione con un nudo en la garganta_eh.. Usted no recuerda nada de lo que paso?

_no

Hermione escucho la respuesta de salir de esos labios que una vez había besado y sintió como si la atravesaran con una espada, Severus no se acordaba de ella, ni de sus besos ni siquiera de las noches que compartieron. Desconcertada por aquella respuesta se bajo despacio de la cama se alejo y camino hacia la puerta necesitaba salir de allí lo más rápido posible. Snape se dio cuenta de su frustración y por alguna razón esto le hacía sentir como un maldito hijo de puta.

_Granger ¿A dónde va? ¿se siente bien?_pregunto Snape algo preocupado

_voy a buscar al profesor Dumbledore _dijo reteniendo las lagrimas

Dumbledore y Harry estaban en la sala de espera acomodados en unos sillones cuando Hermione llego hasta ellos con los ojos rojos, les dijo que Snape había despertado y que quería hablar con Dumbledore. El anciano de ojos azules asintió y se perdió por las escaleras, Harry miro a su amiga no parecía muy feliz así que dedujo que había pasado algo con respecto a Snape

_ Harry, sácame de aquí por favor

_ah.. Pero hay que esperar al profesor

_Harry por favor no quiero estar ni un segundo más aquí vámonos

_está bien

Harry tomo la mano de la castaña y se encaminaron hacia las chimeneas, luego de un rato estaban en el despacho del director, Hermione bajo por la gárgola rápidamente salió disparada por los pasillos hasta llegar a la sala común. Allí busco un sofá apartado y se desplomo, Harry trato de seguirla pero le fue imposible, Ginny que llegaba del gran comedor la vio allí con la cabeza agachada, se dirigió sigilosamente hasta el sofá, coloco una mano en la espalda de la castaña y esta se sobresalto

_¿qué sucede Hermione ? ¿Estás bien?

_no me recuerda… no me recuerda

_¿quién ? ¿Quién no te recuerda?

_sev, Ginny no se acuerda de nada, my Severus se ha ido para siempre

_¿cómo que no se acuerda? ¿Estás segura?

_me dijo Granger y me hablo con su tono frio y hostil, además le pregunte que si recordaba algo pero me dijo que no

Ginny abrazo a Hermione no había palabras que la consolaran, después de un rato llego Harry con una gran porción de pastel de calabaza y unos cuantos dulces. Hermione le sonrió y los tomo luego de un largo rato se fue a dormir con la duda de si algún día Severus volvería a ser aquel hombre que la volvía loca.

Los días pasaron y pronto el profesor de pociones regreso a Hogwarts, todo estaba igual que antes, el club de bobas enviándole cartas de amor a Snape, Harry y Ron atareados con los timos y Hermione sintiendo como le ardía la piel cada vez que estaba muy cerca de Snape. Solo quedaban dos semanas para que empezaran los TIMOS y los EXTASIS Hermione estaba en la biblioteca, últimamente había encontrado algo para distraerse y pensar menos en cierto pocionista que la ponía en las nubes, saco un gran libro de encantamientos y lo coloco en el gran montón que flotaba en el aire busco una mesa algo alejada y se sentó. Luego de un largo rato escucho una voz bastante familiar, Severus estaba hablando con la bibliotecaria respecto a un libro de la sección prohibida, Hermione trato de ignorarlo y siguió con su lectura hasta que unos pasos la volvieron a desconcentrar. Severus tomo asiento en una silla justo en frente de Hermione "hay no esto no pude ser cierto" "vamos Hermione concéntrate".

Severus estaba tratando de leer un manual de pociones cuando se percato de las miradas disimuladas que le daba su alumna, desde que regreso de san mungo había notado que Hermione pasaba la mayor parte de su tiempo observándolo y le dejaba tartas de chocolate en la puerta de su despacho, su mirada despedía un enorme dulzura que provocaban una ganas locas en Snape "es tan hermosa, como muero por besar sus labios" "me estas volviendo loco Granger y nose que hacer" pensó Snape mientras recordaba un extraño sueño que tuvo la noche anterior donde el devorada esos labios . Severus cerró el libro con brusquedad, se incorporo, coloco el libro en su lugar y salió de la biblioteca. Mientras caminaba iba pensando en la atrición obsesiva que tenia hacia la castaña, "eso no está bien soy su profesor" "soy mucho mayor que ella". Pensó cuando sintió que alguien choco contra él, Snape le paso un brazo por la cintura y la sostuvo "Merlín pero que costumbre de chocar con él, maldición sí que soy torpe" Hermione tenía las mejillas coloradas y la cabeza le daba vueltas, el brazo de Snape la sostenía y sus cuerpos estaban muy pegados ambos se perdieron en la mirada del otro

_profesor yo.. lo siento

_dígame esto de chocar con migo se ha vuelto un habito Granger?

Hermione no dijo nada, estaba perdida en esos hermosos ojos tan negros como la noche. Severus paso uno de sus dedos por los suaves labios de ella, su respiración se entrecorto, asborvio el dulce aroma que despedía Hermione, la deseaba, estaba rendido a sus pies

_nose lo que me pasa contigo, maldición cuando te veo lo único que pienso es en llevarte a mi cama

_y porque no lo haces

_eres mi alumna, no puedo soy demasiado mayor aunque no lo parezca

_eso a mí no me importa, si tu quieres, yo quiero

_esto es una locura pero, te deseo Hermione, cuando me tocas me pones a volar , me desalmas, yo no te puedo mentir estas en mi cabeza siempre y solo le pido a Merlín que exista la cura para este mal porque me estas volviendo loco

_yo también te deseo, te amo y no lo puedo explicar. Me enamore de ti Severus así de simple, ahora tal vez puedas entender que si me tocas se quema mi piel y mi corazón explota

Snape la tomo del de la nuca y la beso con ganas, deseo pasión su piel ardía y el fuego crecía en el interior de ambos. Luego de unos minutos se separaron, el la tomo fuertemente de la mano y la llevo hasta las mazmorras, abrió la puerta bruscamente y la volvió a besar con violencia, con hambre. Le coloco la espalda contra la gran puerta de roble y la levanto, ella enredo sus piernas en las caderas esculpidas de Severus. se devoraban con pasión, lujuria, deseo, como si necesitaran apagar ese fuego que llevaba tanto tiempo acumulado dentro de ellos, la ropa comenzó a desaparecer a medida que aumentaban los besos, las mordidas, las caricias y la excitación. Pronto estuvieron desnudos y los cuerpos se unieron en una vieja danza en donde ambos perdieron la cabeza y los llevo hasta el éxtasis