Epilogo

Años después

Una niña de ojos marrones, cabello lacio negro y piel dorada corría con pasos sigilosos por el pasillo de una casa mientras un hombre de ojos negros la seguía con la mirada. Severus sonrió de lado al ver como la pequeña entraba a su despacho, la miro unos segundos y luego sonrió

_papito! ¿Has visto a mama?_pregunto la pequeña un poco preocupada

_ella está descansando princesa

La niña frunció el seño y levanto una de sus cejas lo que provoco que a Severus le diera casi un ataque de risa al ver a una mini copia suya con ojos marones

_pero porque, todavía es temprano. Además me prometió que hoy iba a jugar conmigo

_si, pero últimamente tu madre esta mas cansada que de costumbre debemos dejarla descansar en su tiempo libre si no queremos que se enferme verdad?

_si, pero una promesa es una promesa papa! Además ¿Quién va a jugar conmigo ahora?

_mm.. Bueno no lose quizá haya alguien más por ahí dispuesto a jugar un rato

_pero si aquí no hay.._la pequeña se callo de golpe mientras miraba a su padre con los ojos entrecerrados _papi, ¿quieres jugar conmigo?

_claro cariño, pero esta vez nada de trencitas eh?

La niña se hecho a reír al recordar la última vez que había jugado con su padre

_hablo enserio samanta, no dejare que juegues con mi cabello

_está bien papi, no jugare con tu cabello hoy

La niña salto de la silla emocionada y jalo a Severus hasta el jardín. Un jardín hermoso lleno de flores y pasto, en la sombra de un árbol había una manta de picnic y varios juguetes colocados. Severus observo todo al parecer su hija estaba organizando una "fiesta de té" "al menos no va jugar con mi cabello eso es bueno" pensó mientras se acomodaba en la manta

_vamos a tomar el té con mis galletas favoritas

Samanta saco una bandeja y una caja de galletas, en la etiqueta se leía galletas oreo. Su hija se había vuelto adicta a ellas desde que Harry se la llevo dos días para que Severus y Hermione tuvieran algo de intimidad, luego de eso la niña regreso diciendo que las oreo eran lo mejor del mundo y que quería un castillo de esas galletas. Vacio las galletas en la bandeja mientras su padre la seguía con la mirada

_¿sabes comerlas papi?

Severus alzo una ceja. Que pregunta tan extraña era esa, claro que sabia comer galletas o es que esas galletas tenían una forma especial de comerse?

_claro que se comer galletas Sam

_si, pero ¿sabes comer oreos?

_¿que no se comen como todas las demás?

La niña giro los ojos mientras movía la cabeza indignada

_!claro que no! Papa son oreos, las mejores galletas del mundo mundial y tienen una forma especial de comerse

_ah.. Eso no lo sabía, pero puedes enseñarme si quieres

_bueno es muy fácil, _tomo una de las galletas_le quitas la parte de arriba, te comes la crema, saboreas el dulce, luego la vuelves a cerrar y la mojas con la leche. Listo

Snape tenía el ceño fruncido, "que forma más extraña de comer galletas "pensó mientras tomaba una de la bandeja y hacia todo lo mismo que samanta había hecho segundos atrás. El dulce sabor de la crema inundo su paladar, luego mojo la galleta con algo de leche y la mordió. Su lengua saboreo el dulce sabor del chocolate y se deleito con la deliciosa mezcla de crema y chocolate "en verdad son deliciosas, ya entiendo porque le gustan tanto" pensó mientras devoraba la segunda con avidez, a ese paso se convertiría en adicto a esas galletas. Se perdió un momento en el tiempo, al ver a su pequeña devorar sus galletas favoritas, recordó el momento en que cuatro años atrás Hermione le dijo que tenía un retrasó y que quizá estaba embarazada, a Severus se le paralizo el corazón y casi se desmaya, el miedo lo invadió pero Hermione lo ayudo a superar todo eso, en cuanto la tuvo entre sus brazos supo que su vida jamás seria igual. Su pequeña de cuatro años era una dulzura, tenía su carácter, era traviesa y algunas veces se convertía en una molesta chiquilla revoltosa pero era su pequeño martirio, sus días amargos habían acabado para siempre. Snape rio al recordar la primera vez que llevo a samanta a conocer Hogwarts, minerva y Albus lo habían amenazado de maldecirlo si no llevaba a la pequeña a pasar un día con ellos

Flash back

_papi ¿Dónde vamos?

_vamos a ver al abuelo Albus ¿lo recuerdas?

_ahh.. Es el viejito de la barba?

_si ese y también a la señora que te dio los dulces

_ahhh, oye papi ¿crees que esta vez me de dulces también?

_no lose, de seguro que si

La niña sonrió emocionada y apresuro el paso. Snape suspiro mientras le revolvía el cabello a samanta, al llegar a la entrada del castillo a samanta se le escapo un "ohh" sus ojos se perdieron por toda la estancia, luego de unos segundos se puso a dar saltitos de emoción mientras que una sonrisa se asomo en los labios de un "temido profesor de pociones"

_!papi! esto es impresionante ¿de veritas trabajas aquí?

_si, de veritas trabajo aquí

Samanta esbozó una sonrisa y se hecho a correr hacia la entrada del castillo. Snape la siguió apresuradamente, la pequeña entro al castillo y quedo deslumbrada con las armaduras y las pinturas extrañas. En los pasillos rodaban algunos estudiantes que se habían quedado perplejos al ver a la niña corriendo por los pasillos seguida por un molesto profesor de pociones, samanta llego hasta el gran comedor y abrió la puerta cuando estuvo en medio del salón se detuvo a contemplar el cielo encantado. Unos segundos después las puertas se abrieron con un estruendo dejando mostrar a un furioso Snape que camino a toda prisa hasta llegar donde estaba samanta embelesada con el techo encantado, Snape se agacho hasta quedar a su altura y todos en el gran comedor se quedaron mirándolos

_!samanta! cuantas veces te he dicho….

_!papito! este lugar es increíble, hay armaduras, los cuadros se mueven, ¡oh y mira las lechuzas te traen las cartas!

_sam no me cambies el tema, lo que hiciste hace un rato estuvo mal

_lo siento papi pero es que no pude contenerme, este lugar es increíble

_si, pero no debes separarte de mi

La pequeña se quedo en silencio por unos segundos mientras que su padre la miraba fijamente, estaba molesto por el comportamiento de su hija

_¿estás enojado papi?_pregunto la niña con una sonrisa juguetona

_sí, estoy muy enojado_dijo Snape tratando de no ceder ante la mirada de su hija

_ y si te doy un beso te desenojas?

_tal vez, puede ser

La niña camino hasta él y lo lleno de besos en frente de todos, los presentes en el gran comedor se quedaron de piedra al ver aquella escena tan tierna, de pronto unas chicas se habían acercado a él dando pequeños saltos y diciendo lo tierno que se veían luego de eso una multitud de chicas se fue acercando para conocer al pequeño retoño de Severus "Merlín mi reputación ha sufrido un daño irreversible" pensó mientras Albus y minerva sonreían viendo la escena con fascinación

Fin del flash back

Pronto Severus y samanta acabaron con las galletas y se pusieron a corretear por el jardín. Hermione que estaba descansando agusto en la habitación principal, escucho las risas y el ruido que hacían sus dos amores, se incorporo con pesadez últimamente se sentía más cansada de lo normal, se acercó a la ventana y esbozo una sonrisa al ver a su esposo persiguiendo a su pequeña hija de 5 años. Se quedo contemplado la imagen unos momentos hasta que recordó que tenían que ir a la fiesta de cumpleaños del pequeño james Ginny se lo había dicho dos semanas antes, rápidamente bajo las escaleras y con pasos sigilosos se poso en el marco de la puerta. La pequeña sam corría por todos lados mientras Severus trataba de atraparla, luego de unos segundos el astuto pocionista la tomo en sus brazos y comenzó a hacerle cosquillas, Hermione sonrió mientras se acercaba a ellos

_veo que se están divirtiendo

_!Mami! Mi papito jugo conmigo toda la tarde y le enseñe a comer oreos

_enserio eso es fantástico cariño pero debes irte a cambiar porque vamos a ir a la fiesta de cumpleaños de james y tu tía Ginny te espera

_!siii! fiesta, fiesta yupi

Samanta se fue corriendo hacia dentro emocionada dando pequeños saltos, Hermione y Severus sonrieron. Esa pequeña le endulzaba la vida era hábil e inteligente y ellos la amaban demasiado. Severus abrazo a Hermione por detrás rodeándola con los brazos

_como te sientes?

_bien, aunque aun me siento algo cansada

Snape se quedo en silencio, Hermione había estado muy rara las últimas semanas, siempre tenía sueño, algunas veces le daban asco los ingredientes con los que trabajaba siempre, el vapor del laboratorio le molestaba , tenía un apetito voraz y no soportaba el olor del maíz a tal punto de hacerla correr al baño a vomitar. Severus coloco una mano en su vientre y comenzó hacerle caricias

_ ¿se completo tu siclo Hermione?

_mm.. ¿a qué viene esa pregunta?

_es que últimamente has estado muy rara

Hermione se quedo en silencio unos segundos, últimamente le tenía asco amuchas cosas, algunos días se despertaba con nauseas y pensándolo bien si se ponía hacer cuentas estaba retrasada. Hermione se mordió el labio y soltó un suspiro

_creo que tengo un retraso

El silencio los invadió y luego sintió los labios de su esposo depositando un cálido beso en su mejilla mientras sus le acariciaban el vientre, ella sonrió Severus era tan dulce con ella, siempre estaba ahí para ayudarla y hacer las cosas más fáciles

_espero que esta vez sea niño_dijo Snape colocando un beso en la nuca de la castaña

_me encantaría tener otra réplica tuya correteando por ahí

_si, pero si es otra princesita me encargare de malcriarla

_pues yo no se lo permitiere señor Snape

_será mejor que vayamos con los Potter antes de que decida terminar esta discusión en la cama y no te deje salir hasta mañana

_te he dicho que me encatas_dijo Hermione mientras reía

La fiesta de cumpleaños fue estupenda, había muchos globos de todos los colores, juegos inflables una gran mesa con mucha comida y un enorme pastel. Los niños correteaban alegres, samanta y james se llevaban muy bien era extraño que un Potter y un Snape fueran camaradas o amigos inseparables. Entre los demás niños estaba Rose hija de Ron y Elizabeth. Ginny y Hermione estaban en la cocina mientras Severus le ayudaba a recoger las cosas a Harry

_menuda fiesta, debes estar exhausta Gin

_ni te imaginas, pero Harry me ayudo mucho

_eso es bueno

Las dos mujeres se quedaron viendo en dirección a la sala donde los dos niños se habían quedado dormidos uno al lado del otro

_quién lo diría, nuestros hijos son inseparables

_que locura ¿no?

_si, me pregunto si serán tan revoltoso en Hogwarts

_espero que no _dijo Hermione deseándole suerte al profesor que tenga que aguantar a esos dos

De pronto Severus se paro en el marco de la cocina sin decir nada y Hermione se acercó a él, poso sus labios en la mejilla del pocionista

_iré a buscar a sam

_está bien, me despediré de Ginny

Severus tomo a la niña entre sus brazos, se despidieron de los Potter y desaparecieron por la chimenea, al llegar a su hogar Severus llevo a sam a su cuarto la tapo con una manta y le dio un beso de buenas noches, Hermione estaba en su habitación leyendo un libro cuando Severus entro y se sentó al lado de ella

_cuando le darás la noticia?

_para navidad, es una buena época

_me parece bien, así tendremos tiempo para disfrutar de esos maravillosos momentos

Hermione rodeo a Snape con sus brazos y se quedaron disfrutando del silencio, haciéndose caricias, sobraban las palabras porque solo con mirarse, sentir el calor de sus cuerpos y los besos decían todo. Así se quedaron toda la noche como siempre, Severus rodeándola con sus fuertes brazos y Hermione con las piernas entrelazadas. Para navidad ya todos se habían enterado de que la familia Snape esperaba un nuevo miembro, todos hablaban de la dulce noticia y para la primavera Hugo Severus Snape Granger estaba en los brazos de su madre que lo acurrucaban dulcemente mientras su padre lo miraba como si fuera algo extremadamente frágil y samanta estaba tan feliz con su nuevo hermanito que no paraba de hablar de él, estaba fascinada al igual que Severus que cada vez que miraba a su hermosa familia pensaba en la suerte que tenia, Hermione le había curado todas sus heridas y de repente sin preguntar se metió en su corazón, ahora ella y sus hijos eran su motivo para vivir, su compas en el camino, su razón de ser y su dulce accidente. Hermione diviso a su esposo parado en el marco de la puerta, estaba sumido en sus pensamientos, con la mirada clavada en ella. Se apresuro a dejar al pequeño en su cuna y cruzo la habitación despacio, se paro delante de él y lo abrazo

_¿en qué piensas sev ?

_en lo afortunado que soy al tenerte

_la afortunada soy yo

_te amo preciosa, tu transformaste mi vida, ya no queda más espacio en mi interior has llenado con tu luz cada rincón. Me cambiaste pequeña, tu amor hizo que mi alma renaciera

_Severus, ¿te he dicho que eres el hombre más guapo del mundo, el más dulce y que te amo con todo mi corazón?

Snape sonrió y la beso, un beso tierno que le hizo sentir mariposas por todo el cuerpo. Como la primera vez sus lenguas jugaron entre ellas y la electricidad se extendió por sus cuerpos

_sabes después de todo este tiempo creo que debería superar las mariposas, pero parece que se intensifican con el tiempo

_yo debería superar tus miradas pero siempre me paralizo cuando posas tus hermosos ónixs sobre mí

_creo que nunca superaremos la atracción mutua

_creo que no, pero al final hay que darle las gracias a Neville

_supongo que al final fue un dulce accidente

_si, y yo estaré eternamente agradecida

Severus se quedo en silencio por unos segundos meditando algo

_me pregunto ¿qué hubiera pasado si el accidente no hubiera ocurrido? ¿Aun estarías con migo?

_pues claro que estaría contigo y habría sido más fácil, pues no habría tenido que pelear con todas las locas de Hogwarts por ti y no habría tenido mis ataques de celos cada vez que veía al estúpido club de Pansy

_bueno eso es cierto pero te olvidas de algo ¿Qué hubieras hecho para convencerme sin que le quitara todos los puntos a tu casa?

_más fácil todavía, me hubiera colado en tu cuarto, te ato a una silla y te beso enseguida, después de un rato hubieras cedido

_siempre seras mi insufrible sabelotodo

_y tu siempre seras mi murciélago

_la amo señora Snape

_y yo lo amo a usted profesor Snape