El acceso es fácil; la autopista, que recorre el trayecto de Tokyo hacia el sur-oeste, tiene un desvío dedicado. Se nota que es una escuela importante, tanto que la gente dice que algún primer ministro se ha educado entre las vallas del instituto privado Tengawara

Por ferrocarril también se puede acceder, bajándose en una estación de reciente construcción sobre una de las líneas de JR que se expanden por todo el país; la estación se compone de cuatro vías, dos de ellas sin andén, para dejar paso a trenes expresos. El color predominante es el gris de las vigas que sostienen la estructura acristalada. Sobre el plano, la composición es sencilla, los andenes poseen dos pares de escaleras (convencionales y mecánicas) y de ascensores que se elevan a un puente extenso sobre las cuatro vías en el que están situados los tornos y taquillas, y en sendos laterales, las salidas

Esta escuela está en una situación envidiable, rodeada por el verde campus, que es atravesado por un río sobre el que se yerguen numerosos puentes, iguales entre sí. Los pabellones también tienen un patrón similar, de azotea gris y fachadas blanco-grisáceas, conformados de forma trapezoidal. A ambos lados del río se vislumbran los laboratorios y una serie de pabellones de baja altura únicamente hechos para albergar servidores informáticos, que, por estar pegados a la ribera, hace que la ventilación de los equipos sea ideal

El pabellón principal es de estilo distinto: azotea roja y fachadas exteriores de tono marfil, que se encuentra dividido en dos por el río, al contrario que los demás. Posee dos accesos, uno al norte que da al aparcamiento y a la carretera, y otro al sur para llegar a la estación de ferrocarril

En el centro del pabellón principal está el estadio de fútbol, que es en sí otro puente más, aunque evidentemente, con mayor refuerzo para soportar el enorme peso del área, y aún más cuando se disputan partidos; este estadio se ha hecho famoso por ser el lugar donde juega uno de los equipos escogidos para jugar el campeonato Holy Road

Son las 8:10 de la mañana y los estudiantes comienzan a llegar al instituto


Nishinosora Yoichi, un chico de pelo rubio y gafas de lente progresiva, salió del coche, un descapotable de color gris metalizado, y se acercó a la ventanilla del conductor para dar un beso en la mejilla a su padre, -Hasta luego, papi-, se terminó despidiendo con la mano y con una sonrisilla de niña buena. Al ver a su padre marchándose, se giró y miró al reloj de su teléfono móvil, suspirando y borrándosele la sonrisa, -Ay, otra vez demasiado pronto…-, se tuvo que sentar en un banco; mientras tanto, el tráfico de la carretera iba en aumento, al igual que el de la entrada al campus, y a los diez minutos apareció un coche que a Nishinosora le resultó muy familiar

El capitán del equipo, Kita Ichiban, de pelo color zanahoria y con coleta desgarbada, salió de un coche deportivo de color rojo; se acercó a la conductora, su madre, que le dio su bandolera del instituto y dinero. Mientras se lo daba, su madre le comenzó a hablar, durante dos o tres minutos, en los que la cara de Kita era de aburrimiento, pareciendo la típica charla de madre, como si fuera un robot programado para ese fin

Cuando el coche hizo una maniobra para marcharse, el capitán del equipo de fútbol del instituto soltó un resoplido con cierto alivio y se giró hacia el banco en el que estaba sentado Nishinosora, -Hey, Yoichi-
-¡Capiiii~!-, Nishinosora se levantó de golpe para abrazarle con efusividad, ya que es la única persona del equipo de fútbol a la que adora
-Yoichi…
-Vaaale, vale, ya paro-, Nishinosora hinchó los carrillos haciendo gala de disconformidad, pero de una forma muy cómica


En otro punto del campus, está la estación de tren que da servicio al instituto; el tráfico de trenes suele ser intenso durante la hora punta, con los trenes de cercanías apareciendo cada dos o tres minutos, de los cuales paran más de la mitad. Los trenes llevan una cantidad considerable de gente que al llegar allí, salen, dejando relativamente a poca gente en el interior; algunos van directamente a los ascensores, mientras a otros no les importa hacer piernas subiendo por las escaleras

Pese a todo ello, realmente no es usada por tanta gente como cabía esperar al construirse, ya que las familias de los estudiantes siguen queriendo hacer uso del coche

A la misma hora a la que Kita sale del coche, a las 8:21, como todos los días y sin retraso, un tren de cercanías efectúa parada en la estación, cargado de gente

-…
-…

Minami Juuji y Hoshifuru Kaguya, compañeros de equipo de Kita y Nishinosora, salieron del tren, no suelen hablar, ya que no tienen temas que tratar.

Los padres de Juuji son bastante humildes, que hacen algunos esfuerzos para pagar la educación de su hijo. Pagan esa escuela con el deseo de que aprenda más y mejor en una escuela tan prestigiosa como esa. Debido al desembolso que hace la familia, no se pueden permitir llevar a su hijo en coche

En cambio, la familia Hoshifuru sí se puede permitir lujos, y no es una familia que precisamente llegue ahogada a finales de mes; por lo tanto, Kaguya sí podría ir en coche, pero él se negó tras llevar un tiempo en el club de fútbol, argumentando que prefería ir en tren con su amigo

Esa actitud de todas las mañanas de Hoshifuru le da muchísima vergüenza a Juuji, que además de compañero de clase, es también portero del equipo de fútbol

Para hacer más tensas las cosas, desde que empezaron a compartir tren los sentimientos de Hoshifuru hacia Juuji habían cambiado, y acrecentando la tensión, eso hizo que tras tanto tiempo, al final, los sentimientos salieran a la luz, hacía ya medio año; aun así Minami, pese a su aspecto duro y su físico corpulento, en esos temas es una persona bastante cobarde; por tanto, ni siquiera declaran ser pareja aunque realmente lo sean

Hoshifuru miró a Minami, -Hey…
-¡! ¿Qué… que sucede?
-… nada, parecía como si no estuvieses
-Pues lo mismo digo, Hoshi…


Volviendo hacia el lado de la carretera, en una parada de autobús interurbano, pasan cada mañana unos pocos interurbanos que van y vuelven de las prefecturas más cercanas, no es un medio usado por mucha gente, tal vez unas diez o doce personas que prefieren tomarlo

Del bus dirección Tokio que pasa por el campus a las 8:22 sale Hayabusa Hideki, un chico de pelo morado, el mismo color que sus labios y uñas pintadas.

La familia Hayabusa también puede permitirse llevarle en coche, más bien en el todoterreno de su padre; pero Hideki ya se había hartado del primer trayecto que compartieron ambos, con las palabras de su padre, que criticaba su estilo, pelo y que usara maquillaje, diciendo que a su hijo solo debían gustarle las mujeres. Ello se sumaba a ser hijo de padres divorciados, y con su madre sin carnet de conducir

En la parada, se suele sentar, para estirarse, y, haciendo uso de su espejo de mano, retocarse los labios y la sombra de ojos. Desde la entrada del aparcamiento, Kita y Nishinosora le saludan siempre que ven que ha bajado del bus, -¡Hey, Hayabusa!-

Nishinosora alzó ambas manos al ver a su compañero, para certificar que le viera; Kita solo levantó una, haciendo un saludo más formal. Hayabusa alzó la cabeza, viendo a sus dos compañeros gesticulando, y con la mano, hizo un gesto de saludo combinado con uno de espera, parece que se le había corrido algo del morado de sus labios y le iba a llevar un poco más de lo que esperaba. Pasados un par de minutos se levantó y se dirigió a un semáforo cercano, donde para luego correr raudo a la puerta del instituto, al encontrarse, chocó la mano con sus compañeros


La carretera también tiene una pequeña acera que comunica la universidad con un área residencial cercana, en esa área vive Andou Tsuneyuki, un tipo alto, de pelo en punta de un morado apagado y de familia de clase media; que tenía la comodidad de tener el instituto a menos de diez minutos; era el único del equipo que venía andando

-Chicooooooooooooooos-, Andou entró por la puerta corriendo, pese a que no tenía prisa, lo cual solía remarcar Nishinosora


El jugador con el dorsal 3, Itokawa Yoshinobu, había llegado más tarde de lo habitual, por el creciente atasco que se empezaba a formar en la autovía. No es una persona muy habladora, y a veces su comportamiento rebasa la timidez, suele venir en el coche de su madre, una estilista un poco estrambótica. Suele hacer un saludo y quedarse detrás de ellos, otras veces saluda y pasa de largo, aunque en el campo de fútbol se siente más liberado. Esa actitud suele preocupar a veces a sus compañeros. Esta vez iba a pasar de largo, sin mirar a sus compañeros, pero luego frenó para ponerse junto a Tsuneyuki y saludar

El grupo de amigos se completaría alrededor de y media, cuando Hoshifuru y Minami aparecían; ellos seis eran los jugadores más importantes de Tengawara, pero evidentemente, no eran los únicos, su equipo tiene diez compañeros más, que, aunque para los medios, no parecen demasiado importantes y suelen ser bastante independientes, sin ellos no podrían jugar