Nota del autor : Inuyasha y sus personajes no me pertenecen y la historia tampoco el merito es de jazogirl . Yo solo lo he traducido

8 Metros bajo tierra

CAPITULO 22

Kagome Higurashi nunca había sido tan consciente de su entorno como lo había hecho hasta ahora.

Podía sentir el sudor acumularse en su frente antes de enfriarse en la sien, convirtiéndose en sal sobre la piel, mientras que los pelos de su cuello estaban erizados.

Su puño se abría y cerraba con cada paso.

Ella no sabia que esperar de este pueblo.

"Todavía estamos en el Oeste…¿no es así?" pensó para si misma mientras los campos aparecían a la vista pasando las colinas y el prado que rodeaban el pequeño pueblo "Ellos al menos deberían de respetarle…"

Mientras lo pensaba, miro al Señor Demonio a su derecha que tenia una expresión indescifrable en su rostro. En otro momento lo estaría comparando con sus futuros hijos, pero sus pensamientos estaba en otro lugar mientras se acercaban a las cabañas.

Llanuras de cultivos secos y campos embarrados les dieron la bienvenida, ganado un largo suspiro del Señor Demonio.

Kagome miro a su alrededor y a unos pocos agricultores pobremente vestidos arando el suelo y quitando las malas hierbas. Era como si estuvieran tratando de plantar en tierra de pantano después de un día de lluvia. Esto hizo que su nariz se arrugara ante el olor nauseabundo.

Mas allá de las llanuras repulsivas, se podía ver el pueblo hecho de barro y con techos de paja. Las mujeres llevaban cestas que contenían poco o nada de la cosecha que no parecían muy comestibles mientras que los niños llevaban a cabo tareas muy duras.

La joven del Japón moderno nunca había visto algo tan degradante.

Los pasos de Touga se detuvieron que hizo que la Miko se parara. Mantuvo su mirada hacia delante mientras un hombre de mediana edad levanto la vista de su trabajo en los campos y vio al youkai.

Solo le tomo un segundo para que su rostro formara un ceño que le dijo a Kagome lo que estaba a unto de pasar.

-¡Demonio!-grito, llamando la atención de los campesinos a su alrededor. Murmurando empezaron a rodearlos y agarraron sus herramientas para defenderse.

Unas pocas mujeres se quedaron sin aliento y dejaron caer sus cestas para agarrar a sus hijos, mientras que otras se pusieron a la defensiva.

-Este pueblo ha sufrido ataques de demonios menores-Myoga se había encaramado en el hombro de Kagome con la piernas y brazos cruzados, también con los ojos cerrados-Razonar con ellos será difícil

Dicho esto ,los hombres que moraban dentro de sus casas salieron con un vestido mas formal que podría parecerse a la de un monje.

Como si estuviera ensayado, un puñado de monjes metió la mano en la camisa y Kagome, por reflejo, se puso delante de InuNoTaisho gritando-¡Alto!

En respuesta, las personas se quedaron sin aliento.

¿¡Que es esto?! ¿¡Un truco?!-grito el hombre de mediana edad-Un demonio con la forma una joven chica…

-¡No soy un demonio!-Kagome le devolvió la mirada al hombre que ahora tenia su arado señalando en su dirección.

-Bueno, entonces, arderas junto con el…

Un sonido muy familiar hizo temblar la tierra, sorprendiendo a los aldeanos y a la joven miko.

Kagome se dio la vuelta para encontrar unos ojos de color carmesí y colmillos alargados mirando profundamente las almas de los aldeanos. Al momento Myoga se oculto en las trenzas de Kagome en un abrir y cerrar de ojos.

-Na-nadie… va a tocar a la Miko-la voz bestia de Touga era irregular y débil como si estuviera teniendo problemas para hablar. Como si se estuviera debilitando…

-Touga

Se oyó el ruido de pasos acercándose.

Cuando Kagome se dio la vuelta, los monjes estaban mas cerca de ellos.

-¡Hazte un lado, muchacha!

-¡No!-la adolescente se mantuvo en medio de los monjes y el demonio.

-Kagome, muévete…-Touga, con la voz humana, dijo

-¡No!

-¡Hazte un lado, muchacha!-los monjes repitieron una vez mas

-¡ALEJAOS!-una ola de energía salió a través del cuerpo de Kagome haciendo retroceder a los aldeanos ,mientras que Touga gruño de dolor y cayo sobre una rodilla

Las sedas blancas del vestido del youkai quedaron enlodadas, mientras que su brazo le dolía como si estuviera ardiendo. Esto llamo la atención de la miko y en un momento, ella también estaba de rodillas, ensuciando su kimono tradicional mientras lo miraba con sus ojos de color zafiro preocupados.

-¿Touga?-su voz era un susurro ronco mientras examinaba su rostro que estaba expresando una extraña emoción en sus rasgos perfectos; dolor.

El youkai tenia los ojos fuertemente cerrados, los labios apretados en una línea delgada, y sus cejas juntas dándole un aspecto frustrado.

Su mano con garras agarro su apéndice lesionado con firmeza si se hubiera roto otra vez por el feroz colmillo de So´unga.

Kagome ,sin pensarlo, le agarro la muñeca y empujo la manga hacia atrás para ver una herida abierta con la carne quemada y descolorida.

Touga siseo y se alejo antes de reírse burlonamente-Pensé que las sacerdotisas debían ser mas suaves…

Esto hizo que la joven quisiera abofetearlo por pensar que era el momento de hacer bromas.

-Una Miko- un graznido hizo que las orejas del inuyoukai hicieran una contracción

Antes de que Kagome pudiera mirar por encima del hombro, oyó unos pasos lentos y pesados .

Detrás suya, se encontraba un anciano encorvado sin pelo ,con las mejillas hundidas y sus ojos parecían desgastados.

El anciano se acerco a la extraña pareja llevaba puesto un kimono de lana marrón que coincidía con un bastón que llevaba en sus manos huesudas. Sus ojos gastados miraban a la Miko y el demonio con los labios fruncidos de una manera reflexiva.

-Una Miko viajando con un demonio… que peculiar-hablo mientras ponía su mano libre en la cabeza de su bastón que se hundía en la tierra pantanosa

-¡Massanori! Ellos están traspasando-el anciano levanto la mano para acallar a la multitud

-Es suficiente-descanso su mano de nuevo en el personal antes de mirar a Kagome y a Taisho-Ahora decidme ¿cuál es el motivo para que un Señor este aquí?

-Esta herido-respondió Kagome a toda maquina y Touga abrió un ojo

-¿Solo eso?

-Si, solo necesitamos un lugar para descansar para que pueda ser tratado adecuadamente

-¡Entonces váyanse!-grito un agricultor y unos cuantos mas estaban de acuerdo

-No podemos. Es muy peligroso…-susurro Kagome pero solo el anciano lo oyó

Por un momento, ella mira a Touga que se conteniendo en entrar en la discusión

-Estas personas no van a aceptar que un demonio entre en sus casas-explico el hombre- Y si les explicara que una Miko le ha traído aquí para recuperarse, serian aun mas vacilantes. Creerían que eres una bruja y te lapidarían o te quemarían viva…

Un gruñido suave salió de los labios de Touga, interrumpiendo al anciano que lo hace sonreír.

-Y dudo que el Señor va a permitir que eso ocurra-el miraba a la pareja antes de fruncir el ceño-Lo que lo hace una amenaza aun mayor…los demonio inu son conocidos por ser mas destructivos cuando son mas vulnerables

-¡No va a hacer nada lo prometo!-Kagome se uso de pie-Por favor, solo ayúdeme, ayúdele. Solo estamos de paso y tenemos enemigos.

-¿¡Ellos traen peligro a nuestro pueblo!?-la gente empezó a entrar en pánico

-¡Tranquilos!-el anciano tosió y Touga finalmente se levanto

-Este pueblo pertenece al Oeste-el señor demonio declaro firmemente que hizo que la gente se parara-¡Como señor de estas tierras, voy a protegerla de todo mal!

-¿Y donde estabas durante los últimos 50 años-Touga dejo escapar un rugido desgarrados que acallo al aldeano

-No interrumpas cuando estoy hablando-uno de sus ojos empezó a sangrar-No voy a hacer daño a vuestro pueblo y no voy a dejar que otros lo hagan-las palabras de Touga eran agudas y llenas de verdad

El anciano viendo la escena inclino la cabeza en comprensión antes de volver a su pueblo

-Este hombre es honesto, y como señor de estas tierras están mas que permitidos para entrar en nuestro pueblo

-Pero Massa-un monje fue acallado con un gesto de la mano del anciano

-Vamos a recibirlos con los brazos abiertos. Ahora abrid paso o convertíos en una desgracia por ser groseros a nuestro invitado

Para sorpresa de Kagome, estas palabras fueron suficientes para convencerlos, la gente se aparto para que ella y su compañero demonio entrar en el pueblo.

Entonces el sabio hablo una vez mas-Venid, en el otro lado de este pueblo hay un sanador itinerante estudiando hierbas extranjeras. Allí puede quedarse y dejar que el Señor se recupere-miro a Taisho-El esta muy familiarizado con tu tipo, InuNoTaisho

Touga asintió, sin que hicieran falta palabras.

Massanori, como lo llamaban, comenzó a recorrer el camino que habían proporcionado los aldeanos, invitándoles a seguir.

Kagome dudo un poco antes de seguirle y con ella el Gran Demonio Perro

Mientras entraban en el pueblo unas pocas personas estaban fuera de sus chozas mirándolos.

Mientras las mujeres estaban recogiendo la cosecha que se les había caído, otros estaban todavía agarrando a sus hijos.

Un niño en particular, veía los movimientos del mokomoko de Touga y se retorcía en los brazos de su madre para poder agarrarlo. Pero sin éxito.

Estas acciones hacia el señor demonio de buen corazón lo hacían tenso.

Al parecer ,la Miko percibió su incomodidad y retrocedió un poco para ponerse a su lado.

En lugar de abrir su boca para decir algo inteligente o reconfortante, ella hizo algo que ninguno de ellos podría haber esperado. En primer lugar ,ella pensó en los muchos momentos en los que tuvo que tomar medidas drásticas para calmar a Inuyasha.

Entonces ,ella entro en acción.

Kagome deslizo sus dedos en la mano pálida, fuerte y mas grande de Touga que era tan cálida como el sol.

Y de alguna manera este gesto no parecía que fuera solo amistoso.

Para cuando ella bajo la mirada hacia sus dedos conectados, se encontró que estaba entrelazados y encajaban perfectamente. Bronceado contra piel pálida.

Luz y oscuridad.

Fuego y hielo.

No había ningún resentimiento por parte de Touga en que su mano estuviera agarrando la suya. La tensión en su postura se desvanecía, mientras se relajaba con la miko en busca de apoyo.

Y por una vez Kagome sintió que era necesario…

Realmente necesario.

Touga se sorprendió que el agarre de la mano de Kagome no había alterado a su lado bestia.

Que su bestia no estuviera parloteando de lo bien que se sentía que la joven le cogiera su mano.

Lo bien que se sentía.

Que no le importaba que esa gente e odiara o temiera.

Que mientras Kagome estuviera a su lado, todo estaría bien.

Para el, era casi increíble que su bestia podía ser tan silencioso durante un momento tan intimo con su chica favorita.

Pro lo que el no entendía, era que el era uno con su bestia en este momento. Y que cada pensamiento que tenia era cada pensamiento que su bestia compartía.

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Touga se estremeció cuando apretó el vendaje que cubría su herida recién cortada. Han pasado horas y aún no veía ni una sola señal de curación.

-Mi señor- llegó la voz de Kagoshima desde la entrada de su estudio. Se puso de pie, alarmado y miró a la doncella-La luna llena estará presente esta noche.

-Cierto. Quien haya hecho esto debe haber sabido que estaba llegando a mis límites- Se detuvo por un momento-¿Has podido contactar con el Señor Shippo?- Kagoshima le dio un simple –No- antes de que él se diera la vuelta y centrara sus pensamientos en los intrusos.

"Hay pocas personas que conocen nuestras debilidades contra la luna llena" pensó Touga abiertamente.

"¿Estás acusando a nuestros aliados, Touga?" Su bestia retumbo como si hubiera salido de un sueño profundo.

"Claro que no," respondió, "pero el hecho de que él está desaparecido es inaceptable por su parte"

" Seguramente tiene una explicación razonable..."

"Hn" Touga reclina la cabeza por un momento para quitarse todos los pensamientos negativos que intentaban corromperlo.

Desde la partida de su Señor ese recuerdo continuaba en los pensamientos de Kagoshima.

De alguna manera…Ella entendió porque su Señor dejo sus tierras y se unió con la Miko en su búsqueda.

Una razón seria para evitar los chismes entre la gente que se pudiera extender en su tierras y causar la duda en sus aliados.

Otro seria, para evitar la vulnerabilidad.

Pero incluso entonces, era consciente de que había un problema mas grande que impulsaba las acciones de su señor.

Uno que no podía confirmar sin un examen mas detallado.

-¿Kagoshima?-la criada gradualmente dejo de caminar por el jardín del Reino del Oeste, antes de mirar a su querido compañero- Un episodio mas como este y tendré que etiquetarte como comprometida emocionalmente-el sonrió

Ella lo miro antes de continuar su paseo.

-Sabes…guardarse cosas para si no es muy saludab-

-No me estoy guardando nada Takei-espeto

-Y eso es lo que llamamos un mecanismo de defensa

Ella lo miro y gruño en voz baja-¿Me estas analizando ,soldado?

Los ojos de Takei se iluminaron con diversión pero se interrumpió cuando sintió una amenaza con sus sentidos. Se las arreglo para poner detrás suya a Kagoshima para protegerla y puso su mano en la empuñadura de su espada.

-¡¿Takei?!-grito en pánico solo para ser respondida por ruidos de garras y gritos vacilantes

Pasos pesados se acercaban hacia ellos.

Esto hizo que los colmillos de Takei se alargaran y su cara tomara una forma animal para alejar el peligro. Pero los oponentes parecían ser tan obstinados como un niño testarudo que desea jugar con algo que no tendrían que jugar.

-Takei…-susurro Kagoshima cuando se dio cuenta de que ella y su compañero inu eran superados en numero por la amenaza acercándose a ellos. Dio un paso mas cerca de su socio para encontrar consuelo en esta situación

Una cantidad de seres sin alma miraban a los dos demonios con una sed de sangre que goteaba a través de sus poros.

Cada respiración del enemigo sonaba como una amenaza, que parecía mas viciosa que la anterior.

-Vamos, niños, sois invitados… no salvajes-rio Inukimi entre la bruma de kitsunes

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EL AUTOR VOLVIO Y CON EL YO TRADUCIENDO

ESPERO QUE LES GUSTE

OTRA COSA TRAS MIRAR UN POCO MI TRABAJO ANTERIOR VI QUE NO TENIA MUY BUENA CALIDAD. ASI QUE SEGURAMENTE ME PONGA A CORREGIR ANTIGUOS CAPITULOS

¿REVIEWS?