Cap 5: Cuando el sol se pone - parte 2.


- Fué entonces un pirata quién los salvó y proclamó el archipiélago como su territorio, convirtiéndose a sí mismo en el primer Yonkou de la historia. Nada más ni nada menos que el Kaizoku-Ou, Gold D. Roger.

La mandíbula de Luffy se detuvo en seco, mientras que la de sus compañeros caía hasta el piso.

- Gold D. Roger...- repitió - ¿Gold D. Roger estuvo aquí? - y su mirada implacable se posó en Robin, con ésa seriedad que lo polarizaba.

- Así es. - afirmó suavemente a medida que su sonrisa se incrementaba, tanto la del capitán como la suya propia. Claro que la de él la superaba con creces.

Saber que el mismísimo Kaizoku-Ou había estado en aquel archipiélago, saber que lo haya rescatado y declarado como su primerísimo territorio, era... ¡era como un sueño! Era el sueño que alimentaba su sueño, un sueño real que daba pie, ahora más que nunca, a realizar el otro: el suyo.

- Entonces no hay ninguna duda...- se levantó con determinación - ... si Roger vino hasta aquí es porque la leyenda es real! ¡LA TSUISUTEDDO TOCHI EXISTE!

- SHHHHHH! ¡Calla esa bocota tuya! - apuró a reprenderlo Nami - ¿A caso quieres que nos reporten? - pero Luffy no se calló.

- SHISHISHI - y en lugar de quejarse por el golpe, la rodeó por la cintura y la revoleó por los aires en un fuerte abrazo giratorio - Gomene, Nami! SHISHISHI ¡Gomene! - era el niño más feliz del mundo. - ¡Camarera! Traiga todas las cervezas que tengan, que esto ES UNA FIESTA!

-¡Qué fiesta ni que ocho cuartos! ¡Suelta a Nami-swam ahora o lo que festejaremos será tu funeral!

- JAJAJAJA ¡Que divertido eres Sanji! - pero en vez de devolverla, estiró uno de sus brazos y lo unió al sentido abrazo. - ¡TODOS!¡Todos son divertidos!¡Brindemos por los mejores Nakamas del mundo!

Pues lo eran. Y él, el chico más afortunado del mundo por tenerlos, por haber llegado hasta allí juntos y porque ahora sabía con certeza que estaban por llegar mucho más lejos aún.
Enterarse que Roger había estado allí aumentó sus expectativas y multiplicó sus esperanzas hasta el infinito; pues ése para nada simple hecho era la prueba irrefutable de que la leyenda de la isla ocultaba algo realmente grande.

- ¡KAAAMPAAAAAIIIIII! - gritó ya con la chopera en la mano y el resto lo siguió.

- ¡Kampai!

- Aquí hay algo que no cierra. - contrastó Zoro cortante - Si esto era territorio de los piratas Roger, ¿Por qué ahora es de la Marina? - y el silencio se apoderó de sus compañeros. - ¿No creen que debería cuidarlo el Akage en su lugar? - aunque su pregunta fue en plural, no pudo evitar clavar su severa mirada en Robin.

- Es que en realidad no es de la Marina. Si se fijan bien - imitó a su compañero - las autoridades no llevan el logo del Sekai Sefu, y los oficiales no andan vestidos como marines.- y a pesar de dirigirse en plural, en ningún momento apartó sus ojos de él.- Eso es porque son policías, pertenecen a un departamento de defensa civil propio; eso quiere decir que los habitantes del Oki Ginryo poseen un gobierno y una fuerza militar independiente.

- Si fuesen tan independientes no se pondrían paranoicos cada vez que escuchan sobre ésa estúpida leyenda, ¿no te parece?

- ¡Guárdate ése tonito en el bolsillo, pedazo de alga! Que Robin-chwan no tiene la culpa de nada, ok?

- Yo no estoy culpando a nadie. Ella sola dijo que eran simpatizantes del gobierno, ¿y ahora nos viene con que todos ésos marineritos que andan por ahí están de adorno!?

- ¿¡Es que eres sordo o quieres que te cambie el tono a patadas, marimo imbécil!?

- ¡Yo no tengo que cambiar nada! Sólo estoy pidiendo que explique de una condenada vez porqué dejaron que los invadan. ¿Acaso el Akage no se dio cuenta de que un montón de pitufos de mierda se le colaban debajo de su nariz?

- ¡Zoro! - le llamó la atención su capitán, el único que se atrevió a interrumpirlos. Por más aprecio que le tenga a su nakama, no iba a permitir que hable mal de Shanks, y él lo sabía. - cálmate.

- Lo siento Luffy, pero no puedes negar que hay algo que anda mal... ¡y pareciera que soy el único que se da cuenta!

- No lo eres. - contestó Robin haciéndose cargo del reproche.- De eso puedes quedarte tranquilo... - ¡Como si pudiera contigo, Oroka Onna!.- Entiendo tu confusión, Zoro, pero no es para alarmarse tanto. Es obvio que las intenciones del gobierno son la conquista, pero aún no está efectuada. Por ahora su poder es subliminal pero limitado. Es gracias a Roger que esta nación pudo consolidar su autonomía, no van a perderla tan fácilmente, aún hay resistencia.

- Pues no parece...- sentenció.

- Di-disculpa Robin... n-no es que quiera defender a Zoro, ni nada por el estilo – apuró a cubrirse Usopp – pero lo que esta diciendo tiene sentido! – y el susodicho le perdonó la vida ante su pequeña muestra de lógica. – Es decir, si Roger fue su salvador, ¿por qué ahora están del lado del gobierno?

- Justamente, porque para ellos Roger era el ícono de la libertad y la esperanza, que no pudieron aceptar su muerte. Si el Kaizoku-Ou había sido capturado, entendían que fue porque él mismo se había entregado. Y con su vida también había entregado la de ellos, dejándolos sin protección, por lo que juzgaron como una decisión extremadamente egoísta.

-… oh, claro…- susurró inconsciente en medio de un silencio comprensivo.

- Una desilusión de ése tamaño no pudo devenir más que en un resentimiento tan profundo que se negaron a ser protegidos por Shanks o cualquier otro pirata, y así terminaron por forjar su propia fuerza militar, protegiéndose de forma independiente desde entonces.

-Quedarse sin protección en medio del Shin Sekai… realmente es difícil de imaginar…- reflexionó la pelirroja.

- ¡Exacto!¿Cómo es que pudieron sobrevivir!?

- Por algunos datos y hechos, tengo la gran sospecha de que Edward Newgate se encargó de eso de forma encubierta…

- ¿¡BARBA BLANCA!? – gritaron al unísono.

- ¡Pero si era el peor enemigo de Roger!¡Todo el mundo sabe eso!

- Nadie conoce tu poder mejor que tu propio Némesis…- filosofó el rubio entre bocanadas de humo.

- ¡Claro!- y se escuchó un chasquido de pesuñas - ¡Él sabía mejor que nadie que el hombre más fuerte aparte de él mismo era Barba Blanca!¡Imagínense cuán importante debe ser para él este archipiélago, que le pidió a su propio enemigo que lo proteja!

- La idea del "One Piece" ya no suena tan descabellada, eh?…

- ¡Pues claro que no! ¡Con mi hermoso y voluptuoso afro, nada puede ser descabellado de mi parte! Excepto claro, el hecho de que soy solo huesos ~ Yohohoho

- Jeje – dejó escapar zarandeando el cigarrillo - ¡vaya si eres un baka! – uniéndose a la descompresión del ambiente.

Si bien aún no era nada certero, era imposible evitar sonreír al sentirse tan cerca de su meta. Ver a Luffy cumplir su sueño, era parte del sueño de todos. Por eso estaban ahí, ¿no? No podían dejar pasar esta oportunidad.

-¡YOOOOSHH! ¡Nami! Usa tu Clima Tact para que mañana este soleado, porque esta vez, definitivamente, ¡IREMOS A LA ISLA VIVIENTE!

- No puedo.

- Eh!? ¿¡Cómo que no puedes!?

- ¡Claro que no baka! Al Clima Tact lo diseñé para manejar pequeños fenómenos que puedan darnos ventaja en la batalla. ¡No para manejar el clima de una región entera!

- No es solo eso Usopp. Yo… no puedo.- repitió sin levantar la mirada.

- ¿Qué es lo que no puedes Nami? – puso en voz la arqueóloga a la incógnita de todos.

- Lo siento…pero yo…¡yo no puedo llevarlos a la isla! – y un asombro ahogado paralizó la expresión de todos.

- ¡Pero eso es imposible, Nami! – retrucó su capitán.

- ¡Eso creí también! Pero al investigar, vi que las fosas marinas de este archipiélago son terriblemente irregulares! Los canales entre las islas se vuelven angostos, poco profundos y tienen picos sumergidos ¡Por eso sus aguas son tan agitadas! Hice cálculos, y es imposible que el Thousand Sunny pueda pasar a través de ellas….

- ¡Pues entonces iremos con el Miny Merry!

- Ya evaluamos eso también, pero Franky me dijo que la capacidad del tanque del Merry no es suficiente para tanta distancia. Incluso si rodeamos el archipiélago por mar abierto, aun así no puedo asegurar que lleguemos a cruzar el Mar Mediterráneo. Todos los registros de los viajeros que lo intentaron ¡naufragaron! Con carabelas, buques, botes, no importa lo que usaban, todos terminaron igual, ¡destrozados!... lo siento mucho chicos, pero simplemente no puedo llevarlos a la isla…- y pudo ver como la cara de todos se teñía de gris. Odiaba eso, ¡realmente lo odiaba!

- No te preocupes, confío en ti. – Dijo el moreno, posando la mano en su hombro coronada de una enorme sonrisa – Encontrarás la forma. Después de todo, ¡eres la mejor navegante del mundo!

- ¡No, no lo soy! – y se la quitó de un manotazo – ¿¡No lo entiendes!?¡Realmente es imposible navegar en ése mar! - Se sentía tan frustrada que no pudo frenar el impulso. Entonces se encontró con la mirada del pelinegro, frente a frente, y no pudo evitar sentirse aún peor. - … lo siento Luffy… realmente lo siento chicos, pero no tengo idea de cómo llegaron los pocos que llegaron ahí…

- Si es que llegaron. – acotó el escéptico espadachín – Tal vez no era más que una estúpida leyenda después de todo.

- Te equivocas Zoro. ¡La leyenda es real! – lo contrarrestó con su fe ciega. – Sólo debemos encontrar la forma de llegar hasta allí y listo!

- ¿¡Por qué lo dices como si fuera tan fácil!?- reprochó Usopp

- No te preocupes Mellorine~ Yo mismo me encargaré de encontrar la forma! ¡Aunque de eso dependa mi vida! ¡Haré todo lo que sea necesario por verte sonreír otra vez, Nami-swam~!

- ¡Ja! Si lo haces igual de bien que hoy, Nami terminará por pudrirse en la depresión.

- ¡Púdrete tú cabeza de alga! Al menos yo encontré algo, no como alguien cuyo pelo de moho no lo deja razonar lo suficiente para encontrar un poco de información!

- ¡No es moho! ¡Es un afro!

- ¡No estaba hablando de ti, idiota! ¡Me refería a él!

- Deberías mantener ésa bocota cerrada si no sabes lo que dices, ricitos, ¡porque yo sí hice mi condenado trabajo y encontré la maldita información!

- ¡Ah, sí!? ¡Pues entonces escupe! ¿Qué fue lo que encontraste!? – lo desafió y Zoro se cacheteó internamente.

- eh-encontré…una… una canción. – Murmuró esperando que no lo oyeran.

- ¿¡Una canción!? – repitió un coro de curiosos... ¡diablos!

- ¡Suena divertido! ¡Cántala Zoro!

- Jamás.

- Ohh! ¡Vamos Zoro! ¡Hazlo! ¡Canta la canción! - empezaron a rogar con un Sanji que se regocijaba

- ¡Olvídenlo! ¡Sólo es una estúpida canción!

- No debe ser tan estúpida si creíste que serviría para nuestra investigación… - conjeturó la arqueóloga

- ¡Es cierto! ¡Vamos Zoro! ¡Hazlo! ¡No tengas vergüenza! – y retomaron las plegarias. Maldita Onna! ¿No podías quedarte callada esta vez, no? Pensó, no sabiendo si se lo decía a ella o a sí mismo.

- ¡Zoro, como tu Senchou te ordeno que cantes la canción!

- ¡Kusoo!...

- Cómo siempre dices, órdenes son órdenes, kenshi-san. Fufufu

- Carajo… está bien, les diré la maldita canción…

Luego de un corto pero alborotado festejo que le sacó unas cuantas risitas a Nami, se apelotonaron ante Zoro, dejándole el espacio personal mínimo e indispensable. Queriendo ocultar su incomodidad, pero dejando ver claramente la irritación que le generaban sus espectadores, cerró su ojo, aclaró su garganta y de muy, pero muuuy mala gana comenzó.

Lo que el mar esconde, Dono yōna umi,
lo que el mar esconde ~
dono yōna umi
No debe encontrarse
No kawadeatte wa
cuándo el sol se pone ~
naranai higashizumu-ji

Lo dice la vecina, Kinrin no wa iu
me lo dijo el conde ~ hakushaku wa watashi ni itta
La isla esta maldita,
Shima wa norowa rete iru
¡si te ve te come! ~
¡Watashi ga mita baai wa, taberu!

Kampaii tomodachi
Tsuisuteddo Tochi ~

-….Pff- contuvo la risa- pff-una, una canción infantil!? ¡Ésa es toda la información que encontraste!? JAJAJAJA

- ¡CALLATE KUSOKUKU!

- Jajajaja ¿¡Cómo es que creíste que eso iba a ser útil!? Jajajajaja

- ¡A mí me gustó! ¡Es pegadiza! Dono yōna umi, dono yōna umi ~ - canturreó su capitán.

- ¡No lo sé! ¡Es que cuando la vieja la escuchó se puso como loca!

- ¿Qué vieja?

- La madre del crió que atropellé…

- ¿¡ATROPELLASTE A UN NIÑO!?- vociferaron

- ¡Fue sin querer, ok! ¡No lo vi!

- ¡Eres un torpe! ¡Deberías fijarte por dónde caminas!- y una pezuña le dio en la cabeza.

- ¡Ya lo sé! ¡Ya me dijo eso y todo lo demás!

- ¿Qué más te dijo, Zoro? – curioseó la navegante, desligada por primera vez de la reprimenda grupal.

- ¡Puros insultos! Pero igual no es lo que me dijo en sí, sino cómo reaccionó cuando le pedí al niño que me cante la canción entera… ¡Se puso aún más histérica! ¡Paranoica! Y le gritó como si tuviera una sentencia por cantarla… no lo sé, creí que si no quieren que se escuche es porque algo debe decir…

- ¡Pues claro! ¡Dice "Tsuisuteddo Tochi", baka!

- No, aguarden. Puede que tenga razón…- los silenció la pelirroja - Repíteme la canción, Zoro…

- ¡En serio! – No podía creérselo.

- ¡Oh, vamos! ¡No fue para tanto!

- Pídeselo a tu Capitán que ya se la aprendió.

- ¡Claro que sí! Dono yōna umi, no kawadeatte wa naranai masu kūfuku-ji ~ .

-…no debe encontrarse ¿cuándo tienes hambre?- repitió confundido el renito.

- ¡NO ERA ASÍ BAKA! ¡Ya, cántala tú de una buena vez!

- ¡Ya la canté! ¡Si no escuchaste es tu problema!

- ¡Deja de hacerte rogar como una niñita y canta la maldita canción si no quieres que te endeude de por vida!

- ¡Mierda! "Lo que el mar esconde no debe encontrarse cuando el sol se pone. Lo dice todo el mundo, la isla esta maldita, si te ve te come!"….ya!?

- ¡No es así Zoro!¡Cántala bien!

- ¡Mira quién habla!- reprocharon Usopp y Chopper.

- ¡No voy a hacerlo de vuelta!

A pesar de todo el escándalo propio de sus compañeros, Nami los ignoró nuevamente perdida ante aquellas palabras. Aislada en su mente las repetía una y otra vez… Lo que el mar esconde no debe encontrarse cuando el sol se pone…algo había ahí… no debe encontrarse cuando el sol se pone… ¡Algo le estaba diciendo! Cuando el sol se pone….-¡Cuando el sol se pone!¡Eso es!

- Eh?- exclamaron enmudecidos por la reacción de la pelirroja, aunque eso pareciera imposible.

- ¡Cómo no me di cuenta antes!

- ¿De qué estás hablando Nami?

- ¡De la canción! ¡No debe encontrarse cuando el sol se pone! ¡Era tan obvio!¡Arigatou Onii-san~!- se agachó sobre Zoro y le tironeó uno de sus cachetes de forma juguetona -
¡Eres un genio!- y con el mismo ímpetu salió corriendo hacia el hall.

- ¡Oi! ¡Nami! ¡Mate! – seguida por Luffy.

- ¡No nos dejen atrás! – y el resto.

- ¿¡Qué carajos le pasa ahora!?

- Sólo fue una muestra de cariño, Kenshi-san.

- Lo siento Robin-chwan, pero te equivocas. – Sentenció con una sombra negra sobre su cara – Na-nami, Nami-swam jamás podría demostrarle ni una pizca de cariño a un torpe orangután verde como él! Eso, eso sólo fue un coscorrón debido a alguna idiotez que habrá dicho. – y con ésa convicción forzada, les dio la espalda para unirse lentamente al grupo – Sí, eso… eso es, sólo un coscorrón…

Presenciar al escudo emocional de Sanji en acción resultaba más perturbador que la perturbación propia que podría estar sintiendo el mismo. De a poco recuperó el ritmo de sus pasos a medida que lo iba superando, y entonces lo siguieron los dos Mugiwaras faltantes.
Al atravesar el pomposo vestíbulo se encontraron con sus compañeros parados en medio de la calle, mirando al cielo.

- ¿Qué es lo que estamos buscando Nami?

- A la luna…

- Ok, entendido. ¡Todos! ¡Busquen la Luna!¡Si la encuentran, griten!- emitió la orden el líder como si de ello dependiese la vida de todos.

- Es que con tantas nubes es muy difícil…

- ¡Sanji! ¿Qué hora es?

- Las 19 horas con 27 minutos y 45 segundos, Mellorine ~

- Arigatou – y de fondo escuchó como el rubio mencionaba algo sobre llamarlo Onii-san si ella quería, pero hizo caso omiso. Su mente ahora estaba repleta de cálculos, referencias e hipótesis que iba balbuceando en voz baja sin darse cuenta.

Siete y media. Esperé en el Hotel poco menos de una hora hasta que llegó Robin, y luego terminó de atardecer… ¿15 minutos? No, ¡más!… ¿30?, 40 serían las siete menos cuarto...- miró hacia el ventanal dónde estaba sentada entonces, luego hacia el lado opuesto. Se giró en ésa dirección, desplazándose unos grados más a la izquierda mientras miraba fijamente su Log Pose. – Hoy amaneció a las 7:20…y si el sol se puso a las 18:45, entonces la Luna... ¡debe estar por allá! – Anunció, estirando el brazo hacia el lado opuesto al de su Log Pose, que seguía firme en la dirección asignada. – A unos…25 grados - continuó, levantando levemente el brazo - … Usopp, ¿puedes verla!?

- Estas nubes son una molestia…- dijo mientras se ajustaba sus binoculares –... pero creo... creo que la encontré – y el sugerente resplandor surgió de entre las nubes por unos instantes.- ¡Ahí esta!¡La luna!

- ¡Esta llena!- dijo con admiración el renito.

- No, no lo está. Está a un 98%, pero nos servirá igual.

- ¿Servirnos? ¿Para qué?

-¡Para llegar a la Isla Viviente!

- ¿QUÉ!? ¿CÓMO?

- La Luna es la principal influencia del mar – comenzó a explicar la arqueóloga- es su fuerza gravitatoria lo que hace subir y bajar las mareas. Lo mismo sucede con el sol, aunque en menor medida. Pero al alinearse, sus fuerzas se suman, llevando al mar a su máxima cúspide; lo que vemos que sucede cuando tenemos Luna Nueva o Luna Llena.

- Oohh…

- "No debe encontrarse cuando el sol se pone"…- repitió la pelirroja - a eso se refería la canción. Nos quería mantener alejados todo este tiempo…

- Pero, ¿no es peligroso navegar de noche?

-Sí, lo es. – Afirmó sin hesitar - Aunque la luna llena ayudará mucho en la visibilidad, traerá marea viva y juzgando las irregularidades submarinas, el mar se pondrá mucho más violento. Eso sin tener en cuenta que tal vez la pleamar no sea suficiente y sobretodo, que estamos en el Shin Sekai… ¡pero es nuestra única oportunidad! – se giró con determinación. – Luffy, ¿Tu qué dices?

- … yo digo…- el susodicho se ajustó su sombrero - que esto se pone cada vez más emocionante. Shishishi – y algunos acompañaron sus risitas mientras que otros suspiraban de resignación.

- Bien, entonces tenemos sólo 2 horas para zarpar. Para la medianoche tenemos que estar en el Mar Mediterráneo sí o sí, o tendremos que esperar 28 días para repetirlo. Así que ¡no hay tiempo que perder!

- YOSH!

- Robin, te encargo el hotel. Usopp y Zoro se quedan a ayudarla a traer las cosas. El resto ¡se viene conmigo!- y comenzó a correr en dirección al Sunny.

- ¡Aguarda! ¿Por qué yo? ¡Soy más útil en el barco!

- ¡Porque tú la dejaste sola todo el día, baka!

- ¡TU TAMBIÉN! ¿¡DEJASTE SOLA A ROBIN-CHWAN MALDITO IMBÉCIL!?

- ¡Sanji! ¡No hay tiempo para pelas! ¡Luego le darás sus patadas! Por ti y por mí.

- ¡YA ME ENCARGARÉ DE TI, IDIOTA!

- ¡Ya basta Sanji! ¡Apúrate!

- ¡Te vengaré Robin-chwaaaan~! – fue lo último que se oyó, antes de fundirse con los ruidos de la ciudad; al igual que sus figuras con el tumulto.

- Maldita bruja. ¿Qué pasó con lo de "Onii-san", eh? - refunfuñó metiéndose de nuevo al hotel - Vaya que se le va rápido el amor...

Continuará~


Hola a todos! Tanto tiempo!

No vale la pena explicar todos mis inconvenientes proque terminaría por ser más largo que le mismo fic XD
Lo importante es que volví n.n Y que el cap 6 esta al horno preparándose :P
De hecho pensaba que sería parte de este mismo, pero creo que ya hay suficiente información para un cap acá.
Espero no me odien .

Mil millones de gracias a todos los que dejan sus reviews! Es muy alentador saber que siguieron ahí, esperándome
Así que muy pronto estaré actualizando~
Nos leemos en el Cap 6: "La magia de la Noche"

Love you all!