Hola! xD ¿Cómo están? Soy Tamami-chan.. ?

Voy a modificar algunas cosas de los demás capítulos (fangirl detected) Así que cambiaré un poco algunas cosas. No muchas, sigue el rumbo de la historia normal. Reléanlo lo que no lo hicieron antes)? (aunque estoy en hiato) No sé cuando actualizaré, pero trataré de hacerlo cuando pueda. Perdonen a todos los que leyeron este fanfic :c

Disclaimer: no soy dueña de Katekyo Hitman Reborn, y es propiedad de Akira Amano, excepto mi OC.

Editado: 19-02-14


Título: Mundos paralelos

Prólogo: ¿Ésta soy yo?

La alarma de mi reloj era molesta. El ruido que sonaba me hacía despertar de golpe, como si alguien me hubiera pegado.

Me costaba levantarme, sin embargo, después de eso me despertaba completamente.

Me llamo Lucy, y tengo quince años. Mi vida era completamente normal. Día normal, apariencia normal. Siempre era la misma rutina, lo que me aburría. Era demasiado para mí. Siempre tener que recorrer los mismos caminos, estudiar o estar con mi computadora portátil.

Lo único que me hacía olvidar de esto era el anime. Era así, porque éste tenía un cambio de rutina. Siempre era tan diferente, que hacía olvidarme mi vida. Sé que esto estaba mal, pero era lo que 'curaba mi corazón' de cierta forma.

Siempre había una variedad de cosas (situaciones estúpidas, divertidas, dramáticas, etc.) que tenían ese "toque especial" que me faltaba.

En especial Katekyo Hitman Reborn.

Tsuna era uno de mis personajes favoritos… era tan parecido a mí: inmaduro, con malas notas en la escuela, y a la vez amable con sus amigos. Pero cuando llega el asesino a sueldo llamado Reborn, todo cambia. Admiraba que Tsuna pudiera tener un cambio de vida que yo no tenía.

Ese día que todo cambió, era verano. Los pájaros revoloteaban, y hacía demasiado calor. En mi escuela me permitían llevar cualquier ropa, ya que no era privada.

Mi rutina era simple; levantarme a las ocho de la mañana, viendo mi madre y padre siempre se iban antes que yo, así que me tocaba hacerme un té junto con unas galletas de soda (1), aunque no me gustaran.

Luego de prepararme los útiles escolares y demás, saludaba a mi pequeño cachorro y tomaba el autobús, que en estos días calurosos era bastante sofocante.

Aunque sabía muy bien que ellos hacían lo que podían, yo lamentaba dentro de mí el saber que mi familia no era tan adinerada para tener un auto, así que siempre la única opción para recorrer grandes distancias era esa misma.

Sin darme cuenta, caminaba automáticamente por el cordón de la calle, rodeada de árboles de jacarandá. Éste era uno de los pocos aspectos del lugar que me gustaban. En esta época, los jacarandás florecían, dejando así estelas de flores violetas o azuladas (no sabía qué color era exactamente) Pero, a la vez, me entristecía que pisaran esas flores sin culpa, dejando la calle de un color marrón.

En realidad, mis notas no eran del todo malas, respecto al promedio del curso. Yo, en ese entonces, era muy introvertida, y tenía muy pocas amigas. No tenía amigos varones, ya que debido a que me sonrojaba con ellos al estar cerca, decía incoherencias, y me veía muy estúpida. Además de sumarle el hecho de no tener tema de conversación. Me odiaba a mí misma por este motivo. Yo quería, sinceramente, destacar. Pero era muy cobarde. Alguien como yo no necesitaba tener la atención de nadie.

En mi clase, nos conocíamos todos los nombres. Y si no se lo sabía alguien, el otro le trasmitía.

Las personas con que me relacionaba, tenían gustos parecidos a los míos. También les gustaba el anime como yo. En ese aspecto yo podía hablar naturalmente.

Mi asiento era cerca de la ventana, aunque a veces me sentaba en otros sitios, ya que me ocupaban el lugar. Nos podíamos sentar donde queríamos.

En la clase, cuando no había alguien a cargo, gritaba mucho, y daba mala impresión. Venían profesores a retarnos, por nuestro comportamiento, entre otras cosas. Pero generalmente éramos tranquilos.

Al atardecer, volví a mi casa. Este día había sido muy aburrido y agotador.

Luego de comer, me recosté en mi cama. Pensaba en cómo mi vida cambiaría si estuviera en un anime. Además, quería cambiar.

Al mirar por la ventana, observé un destello blanco que serpenteaba en el cielo. Era una estrella fugaz, lo que no ocurría muy a menudo. Deseé ser Tsuna. No creía que se cumpliera, de todos modos. Así que lo deseé, sin remordimientos.

Me acomodé y dormí plácidamente.


Al otro día...

Abrí los ojos. Vislumbré lo que parecía mi cuarto. Lo que "parecía" mi cuarto, ya que no veía mis cosas desordenadas. Pensé que quizás las había recogido mi madre, aunque ella generalmente no lo hacía, ya que siempre me obligaba a que lo haga yo. Mi madre nunca me consentía, como verán.

Me desperté completamente. "Éste definitivamente no era mi cuarto", me dije, algo asustada. Las paredes estaban pintadas de rosa. "Muy cliché" pensé, mirando que abundaba en toda la habitación ese mismo color. Me hubiera gustado que sea un poco más claro.

Me quedé unos minutos acostada. Esto era un sueño. Sí. O la segunda opción es que estoy alucinando... o la tercera, era que me habían secuestrado. ¿Pero cómo?

Decidí levantarme de mi cama y caminar hacia lo que era una escalera. Sabía que er algo riesgoso. Pero tenía que ver que estaba pasando.

Una mujer castaña me saludó amistosamente. "Esto definitivamente es muy extraño"

Estaba algo atontada. Este sueño era el más extraño que había tenido en mi vida.

O-oh. Ahí caí en la cuenta: ¡Acabé en el mundo de KHR!...Pero... ¿Cómo carajos pasó?

"No" me dijo mi mente "Esto no puede ser posible. Algo malo está pasando"

Estaba demasiado sorprendida para hablar. No lo había creído por completo. Hasta, me daban unas ganas extremas de reír a carcajadas. Y no sabía el porqué.

Dentro de mí, en realidad pensaba que no sería esto por mucho tiempo, ya que era muy fantasioso para ser verdad.

"Esto debe ser un sueño. Al día siguiente me despertaré, y mamá estará gritándome que llego tarde a la escuela. Eso" me dije, tratando de convencerme.

– Tienes que ir a la escuela, o se te hará tarde – dijo Nana, despreocupadamente.

– S-sí – respondí, algo cohibida. Aunque era un sueño, la mamá de Tsuna se veía muy real. Y no sabía qué hacer. Decidí hacerle caso, al fin y al cabo, esto no es real.

Agarré mi bolso, y me miré al espejo. Una chica de largo cabello castaño me devolvía la mirada. Si supuestamente, era el personaje principal... ¿Por qué era una chica?

No podía preocuparme por eso ahora. Si estaba en el anime, no tenía que llegar tarde. Definitivamente no. Si eso ocurriera, Hibari Kioya me "mordería hasta la muerte", cosa que no quería que sucediera. Además… no quería cambar el ritmo de la historia.

Bueno, sólo me estoy llevando por este sueño. Ya que nada de esto es real, ¿Qué pierdo en intentarlo?


Fin prólogo

(1) Yo en realidad iba a poner galletitas (más bien galletas) de agua como se la conoce en Argentina, sin embargo busqué una palabra más 'universal' (como hago en todos mis fanfiction) y así quedó.

Bueno, estoy abierta a todo tipo de críticas. ¡Dejen reviews!

Agregué un poco de cosas al primer cap, ya que me parecía muuuy corto. Espero que sea igual de bueno que el anterior, o más. Modifiqué otras cosas más.

¡Bye!