The lady of the shadows

Hola a todo el mundo, este es mi primer fic ya que me decidí finalmente a pasarlo. He de decirles que leo los fanfictions de todos ustedes desde hace mucho y siempre aparecía como guest (aunque todos no son míos) pero hasta ahora decidí que debía poner mis ideas. Entonces espero que disfruten mis historias y que sean de agrado para todos.

Prefacio.

12 años atrás…

El miraba a todos los que estaban en el refugio. Parecía despistado, pero la verdad es que estaba observando cada detalle a su alrededor, aun sin creer tanta suerte. Aunque su vida no era perfecta estaba seguro de que así parecía.

En medio de su análisis vio a su esposa salir con un enorme pastel rosa a la mesa, tal vez demasiado para los pocos invitados que había. La vio caminar con su acostumbrado andar más semejante a un baile. Jamás olvidaría el día que la conoció, ni el día que ella acepto ser su esposa. Estaba más que seguro que la amaba de la misma manera e incluso más que antes y que no había nada en el mundo que amase más.

O bueno, casi.

En ese momento salió un niño con los pasos tambaleantes a donde su madre, la cual, lo alzo con profunda ternura y adoración. Él lo miro fijamente. El pequeño de cuatro años y medio era la viva imagen de su padre. Sus ojos azules, su cabello negro azulado hacían que cada día se pareciera más al Shane, quien, algún día haría honor a su apellido y sería un gran defensor de la justicia, igual que su padre. Aunque no estaría solo.

Los tres caminaron a la cuna que se balanceaba suavemente. Allí, una pequeña de un año justamente reposaba tranquila. El padre la alzo con delicadeza, como si alzara una rosa. La niña también tenía los rasgos característicos de un Shane a excepción de unos detalles. Sus ojos eran diferentes, de un tono violeta encantador y su pelo parecía ondularse con el paso del tiempo.

Al escuchar la risa de la pequeña, Will Shane pudo asegurar que tenía todo lo que podría desear.

-William- se escuchó decir a una mujer de pelo blanco, algo encorvada y que se sostenía de una lanzadora con forma de bastón. A pesar de los años que llevaba encima, Shiani conservaba la fuerza y la alegría.

-hola, amiga mía- saludo Jen con Eli en sus brazos- que gusto es verte.

-no me perdería el cumpleaños de la pequeña Alison- aseguro ella, mientras saludaba a su ahijado, quien parecía ansioso de jugar con las babosas que estaban en su hombro. Mientras la blanca parecía feliz con la idea, la babosa negra viro su mirada a otro lado – pero veo que el padrino no ha llegado – termino con un cierto tono burlón.

-no afirmes nada, mujer- dijo garfio rojo al entrar al lugar. Su rostro esbozaba una sonrisa mientras saludaba a sus amigos. Casi al instante fue a ver a si ahijada, a quien le había cogido especial afecto y cariño. El jamás había tenido hijos propios por lo que era especialmente apegado a la niña.

Shiani y garfio rojo eran los únicos que sabían de los niños, por seguridad de estos. Will era consciente de los peligros que podrían llegar, debido a los enemigos que había obtenido con el paso del tiempo pero estaba seguro que el anonimato con solo unas personas sabiendo el secreto sería suficiente para mantenerlos a salvo.

En la pequeña fiesta, Burby encendió las velas mientras observaba a los herederos de la gran línea. Todos tomaban un pedazo de pastel y conversaban tranquilamente de temas triviales. Para todos, aquel lugar era el sitio en que podían respirar con tranquilidad y olvidarse por un rato de los problemas diarios.

Aquel día todo parecía ser solo sonrisas y risas. Hasta las babosas, llenas de pastel, disfrutaban de la celebración. El pequeño Eli mientras tanto miraba a su hermana, incluso el, a su corta edad ya sentía ese gran afecto que solo puede existir entre hermanos.

Se podría decir, que en esos felices momentos, la vida parecía perfecta.

Días después todo eso cambio.

Era de noche, el silencio era más profundo que de costumbre. Hasta que se escuchó como este se rompía por medio de un largo y sonoro lloriqueo. A pesar de ser tranquila, Alison aun despertaba a sus padres a mitad de la noche cada vez que tenía una pesadilla.

A pesar de que podía ser escuchada en cada rincón de la casa, fue a Jen quien le toco levantarse debido a que Will aun parecía sumido en el mundo de los sueños. Simplemente tuvo que alzarla para hacer que se calmara, pero la pequeña no estaba dispuesta a dormir. Mientras la arrullaba, ella fue caminando por el refugio.

Estando cerca de una ventana miro al exterior. Todo parecía paz y quietud, pero ella descubrió como una sombra de alzaba en la penumbra y volvía a desaparecer sin dejar rastro. Inquieta ella llamo a su esposo, quien estaba indispuesto a pararse.

-Will-llamaba insistente- despierta, creo que vi a alguien afuera.

Con estas palabras el Shane olvido el sueño y en segundos ya estaba listo y con lanzadora en mano. Cada uno observo con cuidado los alrededores, nuevamente se vio movimiento en la lejanía. Al estar más atento y después de ver una luz al fondo de la cueva, deseó con todas sus fuerzas que estuviese en una pesadilla, porque se estaba materializando su más grande miedo.

A pesar de todo y del enorme cuidado que tenían todos para mantener a los niños en el anonimato, de una forma u otra el enemigo llegaba listo para atacar, teniendo como única misión, desaparecer del mapa de bajoterra a la familia Shane.

-hay unos túneles bajo la casa, estos guían directamente a la ciudad- dijo totalmente preocupado, al ver a la tropa avanzar supo que no podría atacarlos y cuidar a sus hijos, por lo que la mejor opción era ponerlos a salvo primero y después si luchar- tu llévate a Alison por uno de los túneles y yo me llevare a Eli.

-ten cuidado- le dijo después de un beso- te amo.

-como yo a ti- la tranquilizo- ya verás que todo va a salir bien.

Después de esa pequeña despedida cada uno fue en diferentes direcciones. Jen llevaba también su lanzadora en mano pero le era difícil usarla con la niña en brazos. Cuando escucho unas voces llegar del fondo, supo que no eran los únicos que conocía ese camino.

Mientras tanto un hombre alto y que con la simple mirada inspiraba miedo observaba desde lo alto. Llevaba un año planeándolo, un año para asegurarse de borrar para siempre el legado Shane y seguir sin ninguna interrupción con sus planes. Sabía que si se aseguraba de eso, nada ni nadie lo detendrían. Estaba seguro de que esa era su gran oportunidad de tener una victoria definitiva.

Will Shane tuvo que enfrentarse con más de un secuas en su recorrido, sabía que era peligroso, pero no estaba dispuesto a que alguien lo detuviera y arriesgar la vida de su hijo. Vio a mas secuaces acercarse desde el otro camino, obstruyéndole el paso. Como pudo lanzo a sus babosas derribando a estos mientras que el pequeño Eli, que se había colgado a su espalda, escondía la cabeza pero mirando de vez en cuando. Cuando creyeron que todo había terminado un secuaz, que había quedado inconsciente en el piso mientras sus compañeros huían. Despertando y aun desorientado lanzo una babosa con sorprendente puntería y antes de que ellos dos se percataran, esta los lanzo por un barranco.

Seguro de que no sobrevivirían, el guardia salió a donde su jefe a darle la noticia.

Pasaron los minutos y Will empezó a despertar de a pocos, aun confundido. En segundos, reacciono y busco a su hijo, del cual se había separado al caer. Lo encontró a pocos metros con un gran golpe en la cabeza, sus brazos algo lastimados y lo peor de todo, aun no despertaba. El empezó a revisarlo. Aun respiraba y se movía aunque en sueños, a pesar de seguir inconsciente parecía no haber tenido grandes daños. Creyó que lo peor ya había pasado.

Miro arriba y vio que aún se generaba una pelea. El corazón volvió a detenerse al pensar que él no era el único que se había tenido que enfrentar en duelo. Dejo a su hijo al cuidado de algunas de sus babosas, sabiendo que allí estaría seguro y se decidió a escalar a observar que había pasado. En un momento todo volvió a ser silencio, uno diferente, sepulcral, ese silencio que nos dice que algo terrible ha sucedido.

El hombre actor de todo lo sucedido, sonrió al escuchar sobre las dos primeras bajas por parte de uno de sus secuaces, el cual ignoraba que estas eran falsas. Al final llegaron los demás hombres y le anunciaron que su trabajo había terminado. Confiado de que lo había logrado, salió de esa cueva con todos sus trabajadores detrás orgullosos de haber vencido, a excepción de uno, quien poco a poco y miraba hacia atrás, preguntándose cómo había terminado involucrado en aquella fechoría.

Cuando ya habían salido, Will logro llegar a lo alto para ver un lugar casi destruido, ¿A dónde había huido la paz que era antes su hogar? parecía que no iba a tener respuesta.

Fue caminando y después corriendo en busca de cualquier señal de vida, pero todo era silencio. Desesperado, salió buscando a su amada esposa, aun con la esperanza de encontrarla sana y salva con su hija. Estas se desbarataron al encontrarla en el suelo y al mirarla comprendió que la había perdido. Al detenerse un poco más vio como sus manos estaban vacías.

Will con el rostro lleno de lágrimas y solo sostenido con la esperanza de que al menos siguiera con vida su hija salió corriendo nuevamente, pero casi a los pocos pasos, cayó al suelo. Por primera vez en su vida se sintió incapaz de seguir, se sintió increíblemente débil.

-¡Alison!- se escuchó en un sonoro grito, Salido desde el fondo de su alma.

…...

Habían pasado los días, a pesar de su búsqueda la niña no aparecía por ningún lado. Shiani y garfio rojo apenas pudieron llegar para descubrir lo que había sucedido, sin creer lo que veían. Garfio rojo parecía un fantasma mudo vagando, su faz se tornó agria e irritada. Shiani había visto muchas cosas en su longeva vida pero nada que se le asemejaba a ello.

Will debatía su tiempo entre buscar a su hija y cuidar a su hijo que aún no despertaba. Los días pasaban y cada segundo disminuía más las posibilidades de que un milagro se presentara y su Alison apareciera. Había enterrado a su esposa y llenado de flores su tumba. Su vida se había desplomado en tan poco tiempo. Shiani se ofrecía a cuidar a Eli mientras el salía.

Aquel día cada uno tenía anuncios importantes que dar.

-Eli empieza a despertar- le anuncio la maestra invencible mientras acariciaba la cabeza del niño- pero hay un pequeño detalle, el golpe fue demasiado fuerte y temo que ha perdido la memoria.

-tal vez sea mejor así…-Ella le vio sorprendida.

-¿Qué vas a hacer?- le pregunto.

-no puede quedarse aquí, ningún lugar será seguro para él. Excepto uno.- tardo un solo segundo en comprender sus palabras.

-estás pensando en llevarlo a "aquel lugar"- ella no lo había pensado, por legado familiar tanto los Shane como su familia conocían el secreto de la superficie. Eran de los últimos que conocían el secreto y una condición era asegurarse de que nadie lo supiera, evitando cualquier contacto con ese otro mundo.

-estas seguro de lo piensas, Conoces las consecuencias que esto podría acarrear, sabes que eso debilitara las barreras que dividen los mundos y no solo me refiero a la que divide a la superficie y a bajoterra.

Él estaba más que seguro, lo había pensado más de lo que era posible. El miro a su hijo, ese hilo que aún lo sujetaba a la vida y lo mantenía cuerdo en medio de tanta locura. Estaba dispuesto a lo que fuera para mantenerlo a salvo.

El simplemente asistió.

Había preparado todo, conocía perfectamente como subir y volver a bajar para seguir cumpliendo su deber. Ella se despidió del pequeño Eli, quien sabía que no vería en un largo tiempo. Acordaron que regresaría al cumplir los 15, edad en la que tendría la suficiente madurez para sobrellevar todo y en la que le contarían toda la verdad. Hasta entonces ella y el niño serian solo extraños, hasta que llegase el momento de entrenarlo.

El, con su hijo en brazos, se dispuso a llevarlo a aquella costa lejana…

Puffff, casi que no termino. No puedo creer lo oscura que me quedo, este tipo de historias son extrañas en mí, ya que soy solo flores y corazones, pero al parecer este va a ser así o al menos la primera parte.

Antes que nada quiero saludar a todos los escritores de fanfiction y por ser una gran inspiración. A crixar, Karem, carolina, Jen (por cierto, perdón por robar tu nombre pero no se me ocurría nada, avísame si te esto te molesta por favor), a nicole, a slugterrafan, freddy etc, etc… creo que no termino de mencionarlos a todos. Estoy abierta a sugerencias y espero sus comentarios.

Besos a todos y les deseó lo mejor.

Temperance.