Ser Orgánico hablando—. ¿Qué tal?

Ser Orgánico pensando—. Tal vez.

Ser No-Orgánico / Demonio hablando—. No comprendo su orden.

Ser No-Orgánico / Demonio pensando—. Debe estar bromeando.

Técnicas—. ¡Oiroke no Jutsu!

Capítulo 11

Una vez que los rubios ingresaron a la sala de comunicaciones, las personas allí dentro detuvieron sus conversaciones y miraron hacia ambos.

Dentro de la habitación estaban todos menos Grunt; él decidió quedarse porque quería acostumbrarse a la vida fuera de un tanque antes de hacer nada muy serios. Shepard estuvo de acuerdo y eso fue todo.

—Al fin —expresó Zaeed con una expresión de aburrimiento.

A él se le unió Kasumi, quien preguntó por qué se habían tardado.

Shepard no respondió a su pregunta; caminó hacia el frente con cierta dificultad debido al peso de su cuerpo para decir—. Una peligrosa misión se avecina, en la cual correrán el riesgo de perder sus vidas. Aún no conozco profundamente a la gran mayoría de ustedes, pero confío en que no necesitarán de la ayuda de nadie para mantenerse con vida.

Todo el mundo asintió, y la comandante continuó—. Ahora nos aplicaremos las contramedidas… ¿Mordin?

El científico dio un paso al frente y entregó a todos una de las inyecciones; había hecho una incluso para Naruto.

Cuando ya todos se encontraban inmunizados, Shepard agregó—. Muy bien, es hora de ir. Por cierto, la Alianza se unirá a nosotros en esta misión. Así que cuidado con el fuego amigo.

—¿La Alianza? —preguntó Jacob extrañado; no pensaba que ellos colaborarían con Cerberus, incluso si la comandante estuviera al mando de la Normandía.

Miranda agregó—. ¿El Hombre Ilusorio estuvo de acuerdo con esto? Pienso que habrá tensiones entre los soldados de la Alianza y la tripulación de la Normandía, incluso si tú estás a cargo, comandante.

—No te preocupes por eso. Ahora, todos, al hangar —contestó Shepard.

Antes de que pudieran moverse, el clon hizo un sello con los dedos antes de decir—. Listo.

Todos ellos aparecieron repentinamente en el hangar, cosa que tomó a todos por sorpresa. Todos le miraron con una expresión que decía por qué lo había hecho, a lo que el Uzumaki respondió—. No hubiéramos cabido todos en el elevador, y, además, estamos cortos de tiempo.

Todos asintieron e hicieron una última comprobación de sus armas mientras la comandante decía—. ¿Joker?

—Atravesaremos el Relé de Masa en quince segundos, comandante —contestó el piloto.

En la cabina, la figura de EDI habló—. Joker, estoy recibiendo una comunicación entrante por parte de la Alianza.

—Lo tengo —contestó el piloto, presionando un botón en su tablero—. Aquí la Normandía, cambio.

—Aquí la primera flota, Normandía. Nos uniremos a ustedes al atravesar el Relé, cambio.

—Entendido, Normandía cambio y corto. —Joker volvió a presionar aquel botón, y esta vez se comunicó con la comandante—. Diez segundos, la Alianza se unirá con nosotros cuando atravesemos el Relé.

—Muy bien, todos dentro de la nave de desembarco —comandó la rubia.

Su pequeño ejército asintió y todos abordaron la nave, a la espera de que la Normandía llegara al planeta y la compuerta del hangar se abriera para que la pequeña nave pudiera aterrizar en el planeta.

Cuando la flota del Almirante Hackett se reunió, este ordenó que las lanzaderas de su nave fueran al resto de la flota para hacer entrega de los pergaminos que contenían las contramedidas de Naruto y que explicaran a los oficiales de cada nave lo que tenían que hacer con aquellos pergaminos.

La flota estaba compuesta por un acorazado, siete cruceros y dos portaviones.

Hackett no podía ni quería traer a la flota completa porque no quería llamar la atención de la Alianza y causar pánico en la Tierra.

Cuando todos obtuvieron las contramedidas, el peliblanco caminó hacia el puesto de comando para transmitir la siguiente información al resto de la flota.

—Acabamos de descubrir que Horizonte se encuentra bajo ataque y que nuestros ciudadanos están siendo secuestrados. Nuestra misión es rescatarlos y repeler a las fuerzas enemigas a cualquier costo. La Normandía se unirá a nosotros en esta misión.

En cada uno de las naves se oyó a sus tripulantes susurrando entre sí. Algunos se sintieron emocionados, mientras que otros se preguntaban cómo era eso posible si la Normandía había sido destruida dos años atrás por los 'Geth'.

No hicieron preguntas al almirante, solo dejaron que éste prosiguiera—. La comandante Shepard se encuentra viva, y por ciertas circunstancias, ahora está cooperando con Cerberus.

Se oyeron más susurros, de confusión, preocupación, e incluso indignación. Hackett prosiguió rápidamente, puesto que no quería generar discordia—. Eso no significa que ella haya traicionado a la Alianza. Para dejar las cosas en claro, Shepard sigue siendo nuestro mejor activo, el que esté cooperando con Cerberus no cambiará este hecho. Ella tiene sus motivos, los cuales no puedo revelarlos. Solo diré que ella tiene mi confianza; eso es lo único que necesitan saber.

Había sido más que suficiente, las dudas de todos se habían desvanecido cuando había pronunciado las últimas palabras.

Notando que los ánimos se habían calmado, el almirante prosiguió—. Dejando a Shepard a un lado, proseguiré con nuestro plan de acción. Cuando lleguemos a Horizonte, esta nave disparara una vez a la nave abductora a mi señal. El resto de la flota aterrizará y se dirigirá a la nave nodriza para liberar a los colonos capturados, mientras que otros ayudarán a Shepard a liberar la colonia. Deberán de ser rápidos, puesto que no sabemos cuánto tiempo la nave permanecerá en tierra firme. Cuento con ustedes, Hackett fuera.

Cuando finalizó su informe, su piloto le dijo que se encontraban frente al Relé de Masa. Hackett le dijo que procediera, y así todas las naves de la Alianza avanzaron al mismo tiempo, rodeándose por el Elemento Cero del núcleo y enviándolos a velocidades mayores a la de la luz al Mar de Sombras, al Sistema Iera, el lugar donde se encontraba el planeta Horizonte.

Las diez fragatas de la Alianza aparecieron justo detrás de la Normandía, la cual avanzó rápidamente hacia el planeta en cuestión una vez que todas las naves se habían reunido.

Hackett ordenó que la siguieran, y en menos de cinco segundos habían llegado a la exosfera del planeta.

En el hangar de la Normandía, la compuerta se había abierto, y con ello, la nave de desembarco había iniciado su descenso hacia la colonia, siendo acompañado por los grandes acorazados de la Alianza.

Dentro de la lanzadera de Cerberus, casi todos miraban a la comandante con una expresión interrogante, puesto que era preocupante lo cansada que se veía.

Los mortales miraron sutilmente al inmortal, percibiendo que era el causante del agotamiento de la comandante. La gran mayoría decidió no hacer más preguntas al respecto, pero Garrus, debido a que conocía a Shepard desde hace unos años, indagó solo para estar seguro—. ¿Te sientes bien, Shepard? ¿Estás segura de que podrás ir así a la misión?

Shepard decidió sentarse para recuperar algo de aliento—. Esto no es nada. Cuando hice la prueba N7 casi muero en varias ocasiones; puedo hacerlo. —Miró de reojo a Garrus antes de agachar la cabeza debido al cansancio.

El turiano no se sintió conforme con su respuesta—. No es por menospreciar la prueba que hiciste, pero dudo mucho que las pruebas incluían luchar contra enemigos con armamento avanzado que se encuentran cerca de su nave nodriza, ¿cierto?

El silencio de la comandante la había delatado, por lo que Garrus agregó, esta vez mirando a Naruto—. Sé que tienes el interés de convertir a Shepard en una súper soldado que sea capaz de medirse con quien sea y donde sea. Pero, esta es una misión de alto riesgo, como bien Shepard lo ha dicho. Así que me parece algo desacertado que ambos estén de acuerdo en intentar algo tan peligroso.

Esta vez miró a Shepard, quien aún no levantaba su cabeza debido al cansancio. Posteriormente miró al rubio, quien oía con mucha atención.

Garrus prosiguió—. Así que pienso que lo mejor para la misión sería que permitieras que Shepard se encuentren en su máximo potencial. Todos sabemos cuán peligrosa puede ser en ese caso, pero en este estado, puede que no sea la Shepard que todos conocemos.

—Suena a como si me estuvieras subestimando —replicó la comandante entre suaves suspiros.

Garrus negó con su cabeza—. Sabes que eso no es cierto. Yo sé muy bien cuan letal puedes llegar a ser. Sin embargo, estás por enfrentarte a unos sujetos que ya te han asesinado una vez. Recuerda que esa vez te encontrabas en desventaja porque estabas en el espacio, y esta vez te encontrarás en desventaja al no poseer la movilidad total de tu cuerpo. Tan solo intento ser razonable.

Garrus consideraba a Shepard su mejor amiga, y se preocupaba por ella bastante. Es por eso que no quería que nada malo sucediera con ella.

Cuando finalizó con su razonamiento, las expresiones de la mayoría delataban que concordaban con sus palabras. Incluso Naruto tenía la misma expresión.

Shepard había oído con atención, pero no tenía ganas como para seguir discutiendo. Ya no hablaría hasta aterrizar; guardaría tanta energía como pudiera mientras pensaba cómo sería su desempeño en esta misión, tal vez la mejora que Naruto implementó en su armadura podría ser de ayuda.

El Uzumaki, sintiendo que pronto aterrizarían, decidió tranquilizar a todos—. Todos ustedes ya lo saben, estoy aquí por Shepard, sin ella, nunca me hubieran conocido. Es por eso que no dejaré que nada malo le suceda, incluso si eso significa que tengo que revelar a los recolectores mi presencia en este lugar —Miró sutilmente a Shepard, quien esta vez ocultó su cabeza debido a un ligero sonrojo en sus mejillas.

El Jinchūriki miró de nuevo al turiano y prosiguió—. Pero no creo que sea necesario, ella pensará en una forma para lidiar con esta adversidad, como siempre lo ha hecho.

El equipo ahora se sentía más confiado; ellos no temían por su propio bienestar, solo por la de Shepard, ya que sabían que cumplía un rol importante en su papel de unir a esta galaxia para acabar con los Segadores, y principalmente, la de mantener a Naruto en esta galaxia. Ya no quedaban dudas de que fueran una amenaza real, y si querían que sus seres queridos sobrevivieran, y la civilización tal y como la conocían resistiera, entonces necesitarían de Naruto. Y si Shepard era lo único que lo mantenía aquí, no era de extrañar que se sintieran preocupados por ella al verla en tal estado.

Ya nadie más había dicho nada, tan solo se limitaron a esperar a que la nave de desembarco aterrizara para iniciar con la misión. Shepard, por su parte, finalmente se había parado y aproximado al piloto de la nave, viendo a través de la ventana en qué lugar se encontraban.

Lo primero que había visto fue que se estaban aproximando a las nubes, y lo siguiente fue los grandes acorazados de la Alianza que se encontraban a su alrededor.

Se dio la vuelta y miró a su equipo para decirles lo siguiente—. Estamos por llegar. Comprueben sus equipos una última vez, y salvemos esta colonia.

Como lo había solicitado, cada uno hizo una última revisión. Naruto, por su parte, junto los dedos de su mano y susurró—. Henge.

El equipo le observó con sorpresa, puesto que su apariencia ya no se parecía en nada a la del Uzumaki. Sus cabellos, además de lacios, eran rojizos al igual que sus ojos; su cuerpo más delgado, sin las marcas en sus mejillas, y su estatura más corta.

—¿También puedes cambiar tu apariencia? —Kasumi interrogó sorprendida.

El 'pelirrojo' la miró y contestó—. Sí, debo hacerlo porque estoy seguro de que los recolectores me reconocerán si no lo hago.

—¿Los recolectores también invadieron a tu mundo? —Zaeed interrogó; pensaba que tal vez era por eso que quería tomar tantas precauciones.

—No, no es eso. Ellos son marionetas de los segadores, y como tales, tienen un titiritero que los controla. Es decir, los segadores pueden controlar a los recolectores y ver a través de ellos.

Antes de que el resto pudiera demostrar su sorpresa, Shepard dio un paso adelante para interrogar—. ¿Pueden adoctrinarnos?

Naruto negó con la cabeza—. No, no pueden hacerlo. Lo que sí pueden hacer es aumentar las capacidades de combate de aquellos a quienes están controlando. En mi época no notaba mucha diferencia en su fuerza, pero ahora, ¿Quién sabe? Tengan cuidado.

Todos asintieron y oyeron al piloto decir que los iba a dejar a unos pocos metros de la colonia y que de ahí tendrían que abrirse paso.

—Muy bien, ¿todos listos? —preguntó la comandante, sintiendo que la nave había disminuido considerablemente su velocidad.

Todos asintieron, por lo que Shepard continuó mientras veía la puerta abrirse—. ¡Vamos! —La puerta se había abierto por completo y todos habían descendido al mismo tiempo, a una distancia prudente de la colonia.

Cuando habían puesto pie en tierra, observaron a los enjambres paralizadores volando muy cerca de ellos, pero ignorando sus presencias como si no estuvieran allí.

Antes de avanzar, decidieron esperar a las lanzaderas de la Alianza que se acercaban a la posición del equipo de Shepard.

Mientras tanto, en la nave insignia de la Alianza, Hackett oía el informe de su segundo al mando—. El resto de la flota se encuentra aterrizando cerca de la nave recolectora. Están listos para abordar. ¿Disparamos el cañón, señor?

Hackett no estaba seguro si debía o no ordenar que dispararan desde el principio, puesto que Naruto no le había dicho durante cuánto tiempo deshabilitaría los sistemas de la nave recolectora.

Antes de tomar una decisión precipitada, decidió consultar con los técnicos de la nave—. Analicen los sistemas de la nave recolectora. Si hay indicios de despegue, disparen el cañón principal.

Los técnicos asintieron y oprimieron los botones de sus consolas para iniciar el escaneo. Una imagen de la nave recolectora se había proyectado frente al puente de mando, revelando el estado en el que se encontraba la nave.

—Muy bien, parece que no tienen intenciones de despegar aún. Ya saben qué hacer si intentan lo contrario —Hackett habló.

La tripulación dio respuestas afirmativas, y posteriormente Hackett solicitó las imágenes del equipo de Shepard y de los que se dirigían hacia la nave nodriza para dar fuego de apoyo en caso de que necesitaran ayuda.

En el punto de encuentro, Shepard observaba a un contingente de la Alianza aproximándose a su posición luego de que sus lanzaderas hubieran aterrizado y posteriormente regresado a los acorazados.

—Pelotones 4, 5 y 6 de la Primera Flota listo para prestar servicios, comandante Shepard —habló un hombre alto y fornido, haciendo un saludo militar al igual que el resto de los soldados.

Shepard devolvió el saludo—. Espero que realicemos esta misión con éxito, y que el hecho de que nos vieran en una nave con los símbolos de Cerberus no afecte su desempeño.

—No se preocupe, comandante. Para nosotros es un honor servir con usted —afirmó el mismo hombre, mientras que sus compañeros asintieron a sus palabras.

—Supongo que ustedes ya se encuentran inmunizados, ¿cierto? —La rubia miró hacia arriba, y vio que los enjambres también los estaban ignorando.

—Correcto, comandante. El Almirante Hackett entregó a cada uno de los tripulantes de la flota las contramedidas que usted envió. Estamos listos para esta misión.

Mordin había intentado decir que cómo eso podía ser posible, puesto que solo había hecho las suficientes para ellos. Sin embargo, Naruto le había hecho una señal de silencio antes de decirle sutilmente que él las había creado y entregado al Almirante.

El científico salariano se sintió conforme con la respuesta y no intentó decir nada más al respecto.

—Pues muy bien —agregó Shepard mirando al hombre al mando de la Alianza antes de continuar—. Quiero que se dividan en tres grupos. Que uno se aproxime por el flanco derecho y el otro por el izquierdo. Mi equipo y yo tomaremos el frente con el último grupo. ¿Podrán hacerlo?

—Afirmativo, comandante —confirmó aquel que estaba al mando, ordenando a sus hombres que se dividieran rápidamente y que un grupo de al menos veinte siguieran a Shepard.

Una vez que los grupos estuvieron formados, Shepard agregó—. Ellos ya saben que estamos aquí, así que no intentaremos ser sigilosos. Avanzaremos tan rápido como podamos para liberar la colonia, y luego nos uniremos a aquellos que aterrizaron cerca de la nave nodriza.

Todos asintieron, y la comandante ordenó que se dirigieran a sus puestos.

Shepard inhaló profusamente antes de proseguir, tratando de no pensar en la pesada carga que llevaba encima, además del cansancio que sentía.

Finalmente avanzó hacia adelante con moderada dificultad, siendo seguida de cerca por su equipo y los enviados de la Alianza, estos últimos observándola con atención puesto que notaban su malestar.

No dijeron nada al respecto, puesto que confiaban que había un buen motivo para que estuviera así y decidiera continuar a pesar de ello.

A lo lejos, divisaron la entrada de la colonia, vacía, pero donde se oían extraños sonidos que se asemejaban a unos zumbidos.

No habían tardado en descubrir que era aquello que podían oír, puesto que se vieron obligados a tomar cobertura al observar a decenas de recolectores volando hacia la entrada y recibiéndoles con disparos que pasaron por encima de sus cabezas.

Shepard y su tripulación habían tomado cobertura cerca de la pequeña muralla que servía como adorno para la entrada de la colonia.

Los enviados de la Alianza, por su parte, habían tomado cobertura al otro lado de la muralla y cerca de un puesto abandonado que había servido para el registro de personas.

El frente se encontraba fuertemente protegido, además, los enemigos continuaban arribando en decenas sin indicios de que fueran a detenerse.

Shepard, sabiendo que sería difícil avanzar, miró al líder de la Alianza y le gritó para que le oyera—. ¡¿Los otros equipos se encuentran en posición?!

El hombre activó su herramienta y habló a través de ella—. Aquí Equipo Bravo, ¿se encuentran en posición, Equipo Delta?

La respuesta la recibió en el comunicador—. Afirmativo, Equipo Bravo, estamos listos para desatar una tempestad.

Por encima de ellos, en los flancos izquierdo y derecho, el resto de los soldados de la Alianza habían aparecido, abriendo fuego y lanzando poderes bióticos hacia los recolectores, quienes fueron atrapados con la guardia baja.

El fuego enemigo ya no solo se había concentrado en la entrada, sino también en las posiciones superiores.

Viendo la oportunidad, el líder del Equipo Bravo exclamó a su equipo—. ¡Adelante, adelante, adelante!

Los soldados de la Alianza dejaron sus coberturas y avanzaron con rapidez hacia el frente, devolviendo el fuego enemigo y lanzando sus poderes bióticos mientras tomaban nuevas posiciones ya dentro de la colonia.

—Muy bien, ¡nosotros también! —gritó Shepard, dejando su cobertura y disparando mientras intentaba avanzar, solo para tropezarse y casi caer al suelo, ya que repentinamente se sintió agotada.

Naruto la sostuvo antes de que pudiera caer, apoyándola contra la pared mientras el resto de la tripulación de la Normandía avanzaba hacia adelante para apoyar a los soldados de la Alianza.

—¿Te encuentras bien, Shepard? —el Uzumaki preguntó preocupado; tal vez se había excedido, y lo mejor sería aliviar la carga para que pudiera desempeñarse plenamente en la misión.

Shepard respiraba con dificultad, con los ojos cerrados y agachando ligeramente su cabeza debido al agotamiento que sentía en cada una de sus cuatro extremidades. No podía constarle, puesto que la energía se le iba con cada suspiro.

El inmortal no tuvo más alternativa, motivo por el cual metió su mano en uno de sus bolsillos—. Shepard, escúchame bien. Estoy por darte algo que te ayudará a recuperarte, pero te advierto que una vez que el efecto se termine, te sentirás peor que ahora.

La rubia abrió su ojo derecho ligeramente, observando a través de su visor que el rubio tenía una pequeña bola de color marrón en su mano derecha—. ¿Q-Qué es eso? —cuestionó, cerrando su ojo de nuevo.

—Una píldora de soldado —contestó el Uzumaki—. Te dará energía suficiente para luchar al menos tres días seguidos. Una vez que la comas, no serás capaz de dormir durante ese tiempo y tendrás la necesidad de gastar el exceso de energía de alguna u otra forma. ¿Lo entiendes?

La comandante dio un ligero asentimiento con su cabeza, por lo que Naruto le quitó el casco y lo puso a un lado antes de decir—. Abre la boca. —Una delicada orden, la cual la experimentada soldado cumplió sin protestar.

La esfera ingresó en su boca, y Shepard la movió de un lado al otro, sintiendo un ligero sabor amargo.

Finalmente lo mordió y se lo tragó, sintiendo una rebosante sensación de vitalidad. La energía había sido tanta que sus ojos se abrieron como platos y se paró avivadamente para gritar—. ¡Esto sabe a mierda!

—¡Oye, ten cuidado! —Naruto le gritó, sujetando su muñeca derecha y forzándola a agacharse para esquivar las balas que pasaron por encima de su cabeza.

La vio llevando sus manos al cuello, escupiendo mientras se quejaba del repugnante sabor que quedó en su boca.

Suspirando, el Jinchūriki le dijo—. Ya te lo había dicho, no soy bueno cocinando. Ni las cosas que creo con mi mente saben bien.

—Entonces podrías haber utilizado tu habilidad curativa. —Ella hizo una mueca, sacando la lengua y presionando los ojos con fuerza mientras agitaba su cabeza debido al amargo sabor que no se iba.

Naruto se puso de pie y llevó ambas manos detrás de su espalda para agarrar sus brillantes espadas rojizas—. Eso no serviría. Pero bueno, ya deja de quejarte. Hagamos lo que hemos venido a hacer. Y recuerda, 'arriba'. —Dicho esto, el 'pelirrojo' saltó por encima de la muralla y corrió en dirección a los demás para proveer de su ayuda.

Los soldados de la Alianza y los miembros de la Normandía observaron a Naruto moviéndose en zigzag a moderada velocidad. No tenía intenciones de realizar nada ostentoso; su idea era la de atraer a la atención de los recolectores y distraerlos con sus agiles movimientos para que los demás pudieran seguir avanzando hacia la colonia.

—¿Quién es ese sujeto? ¿Acaso está demente? preguntó un soldado de la Alianza.

—Parece ser un miembro del equipo de la comandante Shepard. Pero eso no es importante; él está atrayendo su atención. ¡Aprovechemos esta oportunidad! —replicó otro soldado, y con eso, los soldados empezaron a ganar más terreno.

Mientras tanto, la comandante había recordado la modificación que el Shinobi había realizado a su armadura.

Ella asomó su cabeza por encima de la muralla para observar la situación, viendo que algunos soldados de la Alianza estaban siendo retirados por sus compañeros debido a sus heridas. También vio el fuego cruzado y a Naruto moviéndose de un lado al otro con la agilidad de un felino.

—Ese sujeto; no puedo creer que alguien pueda moverse así… De todos mods, es hora de probarlo —pensó Shepard, agarrando su casco y volviéndoselo a poner.

—Arriba —susurró, oyendo un extraño sonido proveniente de la parte posterior de su armadura antes de sentir un repentino impulso que la elevó unos diez metros de altura.

Shepard gritó debido a la sorpresa, ocasionando que varios de los presentes miraran en su dirección, viéndola moverse torpemente en el aire antes de caer de vuelta al suelo.

Nadie supo lo que había sucedido, pero no tenían tiempo de hacer preguntas debido al intenso fuego enemigo.

Naruto fue el único en saber lo que había sucedido, y solo pudo sonreír mientras la veía caer. Sintiendo que algunos de los rayos de las armas de los recolectores impactaron contra la barrera de su armadura, el Uzumaki no tuvo más remedio que seguir moviéndose de un lado a otro.

Mientras tanto, la rubia había aterrizado con sus manos al suelo, jadeando ligeramente debido al aire que había expulsado al gritar—. Uff, eso fue…, emocionante. —Una sonrisa apareció en su rostro cuando una idea se le había orquestado en la mente.

Se concentró en la zona donde los recolectores estaban agrupándose debido a la presión de la Alianza y su tripulación; cerró los ojos, respiró profundamente, apretó los puños y lentamente se rodeó por el aura de su Carga Biótica.

Finalmente abrió los ojos, y fue entonces cuando inició con su ataque. El trazo azul se hizo visible, el cual se dirigió hacia su objetivo en línea recta, dando como resultado a un estruendoso impacto que resonó en las cercanías.

El recolector que recibió el impacto se estrelló contra la pared de un edificio, rompiéndola y también la que se encontraba detrás, matando al recolector al instante. El resto de los recolectores había caído al suelo, puesto que el impacto liberó una fuerte ráfaga de aire.

El fuego aliado se había detenido, ya que habían visto a la comandante en medio del punto de concentración enemigo. Si bien la fuerza de su Carga Biótica les había sorprendido, no se dejaron llevar, ya que Shepard se encontraba completamente rodeada por el enemigo, quienes apuntaron sus armas hacia ella luego de regresar a sus pies.

Los aliados de la rubia intentaron proveerle fuego de cobertura para que tuviera tiempo de salir de allí, pero antes de que pudieran, la comandante había realizado una sorprendente acción.

Rodeada y en una situación en la que parecía tener todas las de perder, la rubia se había girado hacia el primer enemigo que había visto, activando su omniherramienta y dándose una 'Subida de Adrenalina' que le dio una percepción más lenta y brillante de su entorno.

Podía ver a ese recolector moviendo su arma con suma lentitud, moviendo sus dedos hacia el gatillo para abrir fuego contra ella. Sin embargo, la rubia fue más rápida; ella había levantado y rodeado su mano derecha con su poder biótico, enviando una onda de energía que rodeó al recolector y lo atrajo a escasos centímetros de su cerrado puño derecho, suspendiéndolo en el aire.

Acto seguido, miró hacia el cielo mientras llevaba el bazo derecho para atrás antes de enviarlo hacia arriba, abriendo el puño y liberando al ser que había capturado con su poder biótico.

El recolector salió expulsado como una bola de cañón, a tal punto que parecía que se perdería en el cielo azul. En ese preciso instante, el efecto de su Subida de Adrenalina se había acabado, y por tal motivo, Shepard observó que el entorno había recuperado su velocidad y brillo normal.

El resto de los recolectores habían abierto fuego, pero Shepard había pensado en 'arriba', lo cual hizo que diera un gran salto y esquivara la lluvia de munición enemiga que hubiera impactado contra ella en caso contrario.

Tanto enemigos como aliados miraron hacia arriba, algunos con deseos de saber qué haría a continuación y otros con la intención de proseguir con sus disparos. Sin embargo, Shepard no le daría el gusto a estos últimos, puesto que una vez más se había rodeado por su manto de energía biótica.

Al sentir que su Carga Biótica había retornado, la rubia miró hacia el recolector que había lanzado al cielo, y antes de que pudiera alejarse más, cargó y chocó contra él con una fuerza devastadora.

El impacto resultante hubiera enviado al recolector aún más lejos, pero Shepard lo había atraído hacia ella con su poder biótico, dando un giro en dirección al resto de los recolectores, quienes estaban cerca de accionar los gatillos de sus armas.

Antes de que pudieran hacerlo, la comandante envió el cadáver del recolector hacia ellos, obligándolos a que se hicieran a un lado para no recibir el cadáver.

En ese momento y antes de que el cadáver tocara el suelo, Shepard nuevamente activó su Subida de Adrenalina mientras tomaba su fusil y pensaba—. Aguanta, aguanta. —Esto hizo que la mejora en su armadura se activara y la suspendiera temporalmente en el aire.

Con el tiempo moviéndose a menor velocidad, Shepard apunto su arma a las cabezas de aquellos recolectores que se encontraban más lejos del punto en donde el cadáver impactaría y abrió fuego contra estos.

Uno a uno fue cayendo por los precisos disparos de la comandante, quien, en una extraordinaria demostración de su prestigiosa puntería, había acabado con no menos de quince recolectores; todo esto sin que el cadáver del recolector tocara tierra aún.

El tiempo recobraba su velocidad normal y su armadura ya no la sostenía en el aire, motivo por el cual utilizó por última vez su Carga Botica contra el cadáver que estaba a pocos metros de chochar contra el suelo.

El impacto fue duro, potente, imponente, a tal grado en que se había generado un considerable cráter que había levantado una gran cantidad de polvo y arena, tirando al suelo al grupo de enemigos que se había concentrado en el medio.

Las mandíbulas de los presentes cayeron hasta el suelo, algunos incluso silbaron, mientras que otros miraron sutilmente a Naruto con expresiones que decían: "¿Qué clase de entrenamiento realizaron?"

El 'pelirrojo' se limitó a observar en silencio, con una seria expresión mientras analizaba el desempeño de Shepard.

La rubia, por su parte, se puso de pie rápidamente y desenfundó su rifle para rematar al resto de las fuerzas enemigas que había caído debido a la onda de choque generada por el impacto de su Carga Biótica.

Sonriendo mientras enfundaba su rifle, Shepard se volteó y exclamó con confianza—. ¡¿Quién sigue?!

Mientras tanto, en el acorazado del Almirante Hackett, uno de sus subalternos le informó de lo siguiente—. ¡Señor! Estamos recibiendo unas lecturas, parece que la nave nodriza esta por activar algo. ¿Órdenes?

—¡Disparen el cañón principal! No podemos tomar el riesgo de ver qué es lo que traman.

—¡Entendido, señor! —contestaron las personas en el puente, enviando esta información a los artilleros, quienes sin más preámbulos liberaron una carga del cañón principal.

En el exterior, la 'nariz' de la nave insignia liberó un rayo de color rojizo que no había hecho nada más que deshabilitar todas las funciones de la nave nodriza, cosa que confundió a los tripulantes de las naves de la Alianza, puesto que no estaban al tanto de que la nave del Almirante Hackett contara con un PEM, ya que el consejo de la Ciudadela los había declarado ilegales —debido a lo que supondría dejar a una nave sin sus funciones vitales en el espacio.

No hicieron preguntas al respecto; las personas en el puente se limitaron a informarle de la situación—. Los sistemas de la nave recolectora se encuentran fuera de línea, Almirante.

Hackett asintió—. Muy bien, ahora es un buen momento para que las tropas entren y rescaten a todos los que se encuentran allí dentro.

—Afirmativo, señor —agregaron las personas en el puente y enviaron esta última orden a los líderes de cada escuadrón para que prosiguieran con la misión de rescatar a los colonos.

Incapaces fueron de ver lo que nave recolectora había hecho, puesto que había sido tan pequeño y sigiloso que los sensores de sus naves no habían detectado la capsula que había enviado hacia la posición de Shepard.

En ese lugar, luego de que la comandante hubiera exclamado su desafío, su equipo se había acercado a ella, siendo Garrus el que expresó el asombro colectivo—. Cuando dije que eras letal, no pensé que lo fueras en este grado.

Kasumi agregó—. Me tranquiliza saber que tú y yo estamos del mismo bando.

Jack prosiguió—. Diablos, pero, ¿Por qué tu Carga Biótica tenía tanta fuerza? ¿En verdad el entrenamiento del hombre gat…, digo, 'Menma', tuvo algo que ver?

—En cierta forma, sí —contestó Naruto, acercándose más hacia ellos mientras las tropas de la Alianza decidían atender a sus heridos. Los tripulantes de la Normandía ofrecieron ayudar, pero los soldados les dijeron que no se preocuparan.

El Uzumaki prosiguió—. El poder que has mencionado proviene en gran medida del peso del usuario, y actualmente, Shepard pesa quince veces más que antes.

—¿Quince veces? Tú sí que estás demente —Zaeed se pronunció.

Naruto sonrió, más no dijo nada puesto que Miranda interrumpió—. Si eso fuera así, entonces el tiempo de recarga de sus poderes se multiplicaría por esa misma cantidad. Sin embargo, se vio como si sus tiempos de recarga fueran casi inexistentes.

El 'pelirrojo' llevó sus dedos en su barbilla—. No sabría qué decirte, creo que tuvo que ver con las píldoras… ¿Uh? —Se detuvo abruptamente, puesto que había oído algo que provenía de la nave recolectora.

—¿Sucede algo? —preguntó Shepard, girando su cabeza en la dirección que el inmortal estaba mirando, viendo que un acorazado de la Alianza había disparado contra la nave recolectora.

—¿Qué demonios? —susurró Jack, creyendo que la Alianza destruiría la nave nodriza, pero ésta no había sufrido ningún daño visible.

Se oyeron murmullos por parte de los presentes, mientras que Naruto veía que algo se aproximaba a lo lejos. Calculando su velocidad y su ángulo actual, no tuvo más remedio que gritar a los que se encontraban cerca—. ¡A un lado!

Sabiendo que el Uzumaki no diría algo como eso a la ligera, la tripulación de la Normandía rápidamente se alejó de ese lugar, o Shepard había intentado hacerlo. Si bien estaba llena de energía y sus poderes bióticos se incrementaron considerablemente, correr le era casi imposible debido al peso extra que llevaba encima.

Naruto miró hacia arriba y vio que una capsula estaba cayendo rápidamente, a escasos centímetros de la ubicación de Shepard. Sin más remedio, el Jinchūriki corrió hacia ella, la cargó en sus brazos, y saltó a una distancia segura justo cuando aquella capsula había impactado contra el suelo, creando una moderada explosión que levantó una gran cantidad de tierra y polvo.

Los soldados de la Alianza rápidamente se posicionaron alrededor de la cápsula que tenía unos dos metros de alto y uno de diámetro.

Mientras los hombres y mujeres de la Alianza se posicionaban alrededor de la extraña y humeante capsula, Naruto bajó a Shepard de sus brazos mientras le preguntaba—. ¿Te encuentras bien?

—Sí, gracias. —Ella asintió en medio de un suspiro—. Es solo que no puedo correr; pensé que podría, pero tu medicina no hace milagros. —Seguidamente, ambos se voltearon y caminaron hacia la capsula.

Cuando estuvieron cerca, los rubios oyeron la voz del hombre que comandaba a las tropas de la Alianza diciendo—. Eso vino de aquella nave, ¿cierto? ¿Qué hacemos, comandante?

—No nos arriesguemos —contestó ella, tomando su rifle y apuntándolo hacia la capsula—. Abran fuego a mi comando. Tres, dos, uno…—

—Espera —interrumpió Naruto, parándose frente a ella.

—¿Qué sucede? —preguntó Jacob, con el dedo sobre el gatillo de su arma.

Vieron al pelirrojo aproximándose aún más la capsula, negando con su cabeza mientras decía con un tono de sorpresa—. No, esto no puede ser, se siente como si… —Se detuvo al ver que la compuerta en medio de la capsula se abrió lentamente, liberando una fría y espesa neblina azulada.

Los presentes retrocedieron ligeramente al notar que una mano azulada con partes grises había aparecido de entre aquella neblina

—¿Un cascaron? —Shepard pensó, recordando a aquellas criaturas que había visto en Eden Prime por primera vez y en la ilusión en el planeta de Naruto.

Giró su cabeza hacia él, y su expresión de sorpresa le hizo pensar otra cosa—. Si no es eso, entonces, ¿qué?

Nuevamente fijó su atención a la capsula, viendo a la mano moviéndose de un lado a otro antes de que ésta agarrara el borde de la compuerta y aproximara su otra mano para hacer lo mismo que con la primera.

—¿Comandante? —habló el capitán de la Alianza, moviéndose ansiosamente al ver que dos piernas emergían de entre la neblina.

La rubia miró al rubio una última vez antes de tomar una decisión—. Espera. —Esa expresión de sorpresa la intrigaba; quería saber qué era lo que había allí dentro como para causar una reacción como esa en alguien como Naruto.

—Aquí viene. —Indicó Jacob al ver que el ser dentro de la capsula había doblado las rodillas, indicando que estaba poniéndose de pie.

—¿A qué diablos estamos esperando? —preguntó Jack con impaciencia mientras rodeaba ambos brazos con su aura biótica, mirando a la Comandante y al Shinobi en busca de respuestas.

Shepard también miró al rubio—. Naruto, ¿qué es lo que sientes?

El Jinchūriki contestó con incredulidad—. Ese sujeto tiene… Chakra.

Su declaración perturbó a aquellos que conocían el significado de esa palabra, incluso les generó algo de temor. Si ese era el caso, ¿entonces lo que estaba allí dentro tenía las mismas habilidades que Naruto? Y si fuera así, ¿qué harían para combatirlo?

Tendrían que esperar para sus respuestas, pero no por mucho tiempo, puesto que el ser en medio de la niebla lentamente había hecho acto de presencia, revelando un familiar rostro que hizo jadear a la tripulación de la Normandía.

—¿Qué demo…? —susurró Jack, dando un paso hacia atrás al igual que el resto de la tripulación de la Normandía.

—¿Qué significa esto? —agregó Kasumi.

—Fascinante —Mordin expresó llevando sus dedos a su barbilla.

—Tienes que estar bromeando —Zaeed añadió.

La comandante miró al inmortal y le preguntó en shock—. ¿Naruto?

El mencionado no había respondido, puesto que la intriga, sorpresa, y fascinación le habían comido la lengua. ¿Cómo era eso posible? ¿Cómo y cuándo lo habían logrado?

¿Se había descuidado? ¿Había subestimado a los Segadores y su ambición de crear a seres que se asemejaran a las especies que cosechaban en cada ciclo?

Frente a ellos se encontraba algo muy parecido a un cascaron; sin embargo, la gran diferencia era que este tenía una apariencia física y rasgos faciales muy distintos a los cascarones hechos con humanos.

Si bien este 'cascaron' era grisáceo y contaba con tonos azules alrededor de su cuerpo, también tenía los músculos definidos y una severa expresión que se asemejaba a la de un ser humano.

Estas pequeñas diferencias no eran la causa de la conmoción de los tripulantes de la Normandía, más bien había sido el familiar rostro, el rostro de Naruto Uzumaki.

—Esto me da mala espina —susurró Zaeed, sujetando su rifle con firmeza al ver que aquel cascaron con el rostro del rubio inmortal había dejado de inspeccionar su cuerpo para voltearse en dirección a ellos.

El cascarón no se había movido luego de eso, se quedó parado mirando fijamente a la comandante, quien habló mientras observaba al 'pelirrojo' retroceder hacia ella—. Entonces, ¿qué hacemos?

—Derrotarlo —el inmortal no titubeó al contestar.

Shepard agarró su rifle y lo apuntó hacia el extraño enemigo, y el resto de las fuerzas de la Alianza y su propio equipo la imitaron.

A pesar del inminente peligro, aquel cascarón con el rostro de Naruto no se había movido, es más, parecía listo para recibir cada uno de sus tiros.

Antes de que pudieran abrir fuego, Naruto hizo una señal de alto a Shepard, haciendo que todo el mundo se detuviera—. Sus armas no funcionarán contra él.

—¿Por qué? —cuestionó Garrus.

El Jinchūriki miró hacia él y contestó—. Tiene un escudo de Chakra. —Hizo una pausa y esta vez miró a la rubia—. Deberás derrotarlo con tus propios puños.

Solo Shepard y su equipo habían oído esta información, mientras que los soldados de la Alianza siguieron apuntando sus armas a la espera de la orden de la comandante, quien por su parte sonrió y apretó sus nudillos—. Con mucho gusto. Te devolveré la golpiza del otro día.

—Pero si no soy yo —replicó el Uzumaki con una gota de sudor en la nuca.

—Pero se ve igual que tú —agregó la rubia, esta vez dando pasos hacia el frente y haciendo señas a los solados de la Alianza para que se mantuvieran al margen. Estos bajaron sus armas y esperaron a nuevas instrucciones.

Su nuevo oponente intuyó las intenciones de la comandante, motivo por el cual adoptó una posición de Taijutsu.

Mientras la veían caminar hacia él, Jack preguntó—. ¿Y nosotros qué haremos?

—Observar —replicó Naruto con los brazos cruzados.

La tripulación de la Normandía confiaba que Shepard sería capaz de lidiar con el extraño y familiar enemigo debido a la expresión despreocupada en el rostro del rubio inmortal.

Sin embargo, alguien no se había dejado engañar, y este alguien habitaba en el interior del despreocupado Shinobi—. Sabes que ella no tiene oportunidad, ¿cierto? Esa cosa tiene tanto Chakra como un Jounin.

—Ya lo sé. Tan solo quiero ver su progreso, y, además, quiero que conozca a este nuevo enemigo. Algo me dice que no es el único de su clase y que no tardaremos en ver más.

Oyendo su respuesta, el Bijū procedió a observar en silencio.

Shepard avanzaba con cautela, midiendo la distancia entre ellos, puesto que sabía que su oponente tenía la intención de atacarla con sus puños. Rememorando la golpiza del día anterior, la comandante reflexionó—. Esta vez no me limitaré a utilizar mis puños, recurriré a mi punto fuerte. Aquí voy… —La rubia respiró hondo, fijó a su objetivo con sus ojos y rodeó su cuerpo con su manto biótico para iniciar el asedio.

El rastro azulado se había hecho presente, y este rápidamente había cortado la distancia con el cascaron que había permanecido impávido.

El rastro se había detenido, pero el impacto no había acontecido, ya que el cascarón había retrocedido en el último instante.

—Buenos reflejos —pensó el Uzumaki ciertamente impresionado.

Acto seguido, miró a la comandante, quien se veía algo confundida luego de fallar un ataque que siempre había tenido una precisión perfecta. Mas no era el momento de mostrar desconcierto, y con los reflejos de un artrópodo, Shepard movió su cabeza hacia la derecha para esquivar el puñetazo de su oponente.

El asedio de su oponente no se detuvo allí, y esta vez había intentado propinarle una patada con su pierna izquierda, pero la rubia había utilizado su poder biótico para detenerlo en su lugar.

Una brillante aura azulada rodeaba al cascaron, impidiendo hasta sus más leves movimientos.

Shepard dio un paso hacia atrás como medida de precaución, y sin perderle de vista a su objetivo, levantó su brazo derecho para elevar a su oponente.

Los presentes observaron al individuo elevarse involuntariamente durante el tiempo que la comandante tuvo su brazo hacia arriba.

La rubia conocía el límite del alcance de su poder, motivo por el cual bajó el brazo mientras gritaba—. ¡Dulce sueños!

El brillo azulado en el cuerpo del cascaron se había intensificado, y reaccionando a la última orden de la comandante, el cascarón cayó en picada a gran velocidad, tal vez con demasiada velocidad.

Un breve segundo, y lo siguiente que había acontecido fue una potente explosión en el suelo que levantó una gran cantidad de humo y tierra.

—Sorprendente —susurró Kasumi, pensando que Shepard había causado eso con su último ataque.

—¿Shepard hizo eso? —agregó Garrus, con una expresión parecida a los demás.

—No —contestó el Uzumaki con mirada seria, observando el lugar del impacto.

Los demás miraron al rubio inmortal, quien dio un ligero paso hacia el frente antes de continuar—. Incluso casi muere… Sin embargo. —Una media sonrisa se dibujó en su rostro cuando vio a Shepard saliendo en medio del humo sana y salva, pero algo confundida por el resultado de su último ataque.

A pesar de haber esquivado el cuerpo del cascaron, Shepard se encontraba aturdida y algo confusa. ¿El entrenamiento de Naruto había sido tan bueno, o lo que le dio de comer también había aumentado su fuerza física? Cualquiera sea el motivo, la rubia concluyó que tendría que ser más cuidadosa ya que casi había muerto; solo se había salvado del impacto gracias a la mejora que Naruto le había hecho a su armadura.

La comandante sacudió el polvo de su rostro y cabellera, tosiendo ligeramente debido a que había aspirado un poco del polvo.

—Parece que esto se ha acabado —reflexionó la rubia mientras se paraba correctamente, segura de que su 'descomunal fuerza' había acabado con aquel extraño cascaron.

No sentía agotamiento, pero aun así sintió la necesidad de suspirar, pero ese pequeño momento de distracción había sido suficiente para que no se percatara de lo que había sucedido a continuación.

Ante la incrédula mirada de los presentes, el cascaron con el familiar rostro había emergido ileso del espeso humo y corrido hacia la distraída rubia.

Solo cuando oyó los gritos de advertencia de los presentes Shepard había prestado atención, pero ya había sido muy tarde debido al fuerte puñetazo que había recibido en el rostro. Salió despedida hacia atrás, escupiendo algo de sangre y gimiendo de dolor hasta chocar contra la pared de un edificio que la detuvo.

—Mierda —mencionó Zaeed mirando hacia esa dirección con una expresión de sorpresa que se asemejaba a la de los demás.

Naruto no había apartado la mirada de aquel cascaron, sumido en sus análisis para determinar el alcance de sus poderes para de esta forma poder preparar a Shepard y los demás.

Salió de sus pensamientos cuando oyó la voz de Garrus decir—. Es demasiado fuerte; Shepard no podrá. Tenemos que ayudarla.

—Tienes razón —agregó Jacob, listo para unirse a la batalla al igual que el resto de la tripulación de la Normandía.

No pudieron iniciar esta tarea, ya que Naruto había dado un paso al frente para decir—. No, no lo hagan; dejen de Shepard se encargue de esto lo más que pueda.

Parecía que le tenía mucha fe a la comandante, pero ellos no pensaban igual, y Garrus se lo hizo saber—. Discúlpame, pero este no es el momento de comprobar las habilidades de Shepard. Tú al igual que nosotros viste lo que acaba de suceder. Esa cosa es muy rápida, y además tiene una fuerza que excede nuestras capacidades. Si Shepard llega a recibir otro de sus golpes, lo más probable es que muera.

—Es probable… —contestó el Uzumaki, girando su cabeza hacia el turiano—. Pero si ella desea continuar, entonces no me entrometeré —finalizó, esta vez mirando hacia el lugar donde Shepard había impactado.

En ese lugar, se encontraba ella poniéndose de pie sin dificultad alguna, ya que aún se sentía rebosante de energía, pero se sentía adolorida debido a ese último ataque. El dolor, sin embargo, no era suficiente para que la rubia apartara la mirada de su oponente, con su ceño fruncido y un tic en la ceja derecha debido a la molestia que sentía.

—Eso dolió —mencionó la comandante, limpiándose la sangre de su boca y nariz.

Su oponente se limitó a retornar a su anterior posición de pelea, listo para contrarrestar cualquier tipo de ataque que Shepard le lanzara.

Los soldados de la Alianza como también la tripulación de la Normandía se sentía sorprendida de que la comandante pudiera moverse luego de aquel brutal golpe. No solo su potencia de fuego era impresionante, sino también su resistencia física, y los soldados se sentían ansiosos y privilegiados por observar a una leyenda como Shepard siendo empujada hasta sus límites.

Shepard se encontraba casi lista, lo único que necesito hacer fue tronar sus dedos antes de decir—. Continuemos.

El aura de su Carga Biótica se había tornado visible al igual que el rastro azulado que dejaba tras de sí. Parecía la misma estrategia que había usado momentos antes, lo cual hizo que los presentes se preguntaran en qué estaba pensando, puesto que su oponente había contrarrestado ese ataque con suma facilidad.

El cascaron se había preparado para dar un paso hacia atrás en el momento en que Shepard apareciera frente a él, y esta vez se aseguraría de no fallar.

Dentro de aquel rastro de luz azul, su usuario había reflexionado—. Espero que esto funcione, de lo contrario…, estoy muerta. —Aunque parecía tener energía ilimitada, incluso ella pudo deducir que no sería capaz de recibir otro de sus golpes. El daño interno que había recibido anteriormente había sido considerable, y era un milagro que siguiera despierta.

Tenía que agradecérselo a Mendori; gracias a sus continuos enfrentamientos, Shepard había logrado fortalecer su cuerpo.

La rubia dejó de pensar en ello y puso su atención en su enemigo, quien se encontraba a pocos centímetros de distancia. Era momento de llevar a cabo su plan, el cual consistía en detenerse en el último segundo para inmovilizar al cascaron y ordenar a todos que abrieran fuego para acabar con él.

Cuando la comandante había creído que sería capaz de llevar a cabo su plan sin ningún inconveniente, ella había notado que algo grisáceo y puntiagudo empezó a brotar a gran velocidad del estómago del enemigo.

Considerado la velocidad reducida de su entorno debido a su Carba Biótica además de la velocidad con la que crecía aquello en su estómago, Shepard concluyó lo siguiente: —Estoy muerta.

En un abrir y cerrar de ojos, la comandante notó que ya no estaba frente del enemigo y que ahora se encontraba a una distancia segura.

—Eso estuvo cerca, ¿eh? Pero bien hecho. —Oyó una voz a su derecha, por lo que miró en esa dirección y vio al 'pelirrojo' mirándola con una sonrisa y un pulgar hacia arriba.

Shepard sacudió su cabeza antes de mirar en dirección al cascaron, viendo con sorpresa que algo parecido a una lanza de 2 metros de largo había brotado de su estómago.

La reacción de Shepard reacción fue parecida a los soldados de la Alianza, aunque estos se sintieron aún más sorprendidos cuando habían visto a la comandante desapareciendo y reapareciendo instantáneamente al lado del pelirrojo.

Ellos no sabían cómo ella había hecho eso, ¿Es que su velocidad también destacaba además de sus poderes bióticos?

La tripulación de la Normandía sabía lo que había sucedido, aunque fueron incapaces de verlo: Naruto simplemente había utilizado su descomunal velocidad.

Esto les había hecho creer que él mismo se encargaría de la situación, pero pasados los segundos, no le habían visto mover un solo músculo, incluso cuando su espantosa réplica se había girado hacia ellos con la intención de atacarles.

Ellos no sabían a qué a quién estaba esperando, pero decidieron que lo más prudente sería esperar hasta que uno de los dos hiciera algo.

Los soldados de la Alianza, sin embargo, se sintieron nerviosos porque pensaron que ni siquiera la comandante podía contra el enigmático enemigo, motivo por el cual todos levantaron sus armas y abrieron fuego.

Shepard inmediatamente gritó alto al fuego, mientras que Naruto suspiró al mismo tiempo que veía el sinnúmero de cargas térmicas dirigiéndose hacia el objetivo.

Hubo varios impactos, pero no los que los soldados habían esperado. Alrededor del cascaron, una barrera azulada que se asemejaba al fluir de un río había aparecido, deteniendo todos los disparos.

Demasiados sorprendidos como para pensar en algo más, los soldados no tuvieron de otra que continuar con la acción anterior, pensando que el escudo eventualmente cedería a la intensidad de sus disparos.

Sorpresa, confusión y miedo fueron algunos los sentimientos encontrados cuando nada de esto había funcionado. Concluyeron que tenían que retroceder, o intentar derrotarlo con sus puños como Shepard lo había intentado, pero sabían que sería una tarea imposible si lo hacían individualmente, tal vez tendrían una oportunidad si atacaban todos al mismo tiempo.

Sin embargo, no se atrevían a moverse, puesto que sus disparos seguían flotando frente al escudo de Chakra del ser que hasta ahora no había realizado ninguna acción además de mirar fijamente a la comandante.

Finalmente, luego de varios segundos que parecieron minutos, el cascaron regresó aquella lanza en su cuerpo al mismo que levantaba su palma derecha hasta la altura de su hombro para apuntarla hacia los soldados de la Alianza.

Estos, al ver sus disparos empezar a brillar con intensidad, supusieron qué intentaba regresarles sus disparos. El mero pensamiento de ello les hizo sentir terror, ya que sabían que sus propios escudos y barreras no serían capaces de soportar esa cantidad de cargas térmicas. Si en verdad hacía eso, entonces tampoco podrían escapar; lo único que les quedaba era esperar a un milagro.

Sabían que tal cosa sería mucho que pedir, por lo que varios se resignaron y cerraron los ojos hasta que todo acabara. Fue en ese preciso momento en el que cascaron prosiguió con su ataque, regresándoles, como lo habían predicho, sus cargas térmicas.

Sin embargo, en lugar de sentir los impactos de las cargas térmicas, los soldados solo habían sentido una suave y cálida brisa de viento. Confundidos, los soldados abrieron los ojos en busca de respuestas, y sorprendidos vieron que las municiones habían impactado a escasos centímetros de sus pies.

Shepard tuvo una idea de lo que había sucedido, ya que el brazo de Naruto se encontraba extendido en dirección a los soldados de la Alianza. Mientras le veía poner el brazo correctamente, indagó con curiosidad—. ¿Utilizaste una de tus técnicas? Dijiste que no lo harías, ya que podrían detectarlo.

—No —contestó, girándose hacia ella—. Tan solo creé una ráfaga de viento con un golpe al aire.

La rubia le miró con una gota de sudor en la cabeza y una expresión que decía: ¿En verdad puedes hacer algo así?

No pudo expresarlo, ya que el 'pelirrojo' agregó—. Más importante aún, utilizaré esto. —Dicho esto, Naruto agarró el M-9 Tempest que Shepard le había dado antes de iniciar la misión.

La comandante no necesitó preguntar por qué, ya que él prosiguió—. Ese sujeto tiene un cierto grado de telekinesis. Necesito comprobar su límite.

Shepard miró con sorpresa al poderoso cascaron que ahora les miraba, ya que se había percatado de que Naruto había hecho algo para desviar su ataque anterior.

La comandante sacudió su cabeza y advirtió—. Esa pistola tiene menor potencia que los rifles de los soldados; no será suficiente.

—No te preocupes por eso —contestó el Uzumaki—. Será más que suficiente. —Dicho esto, el arma brillo ligeramente, disipándose un segundo después y revelando que el arma había cambiado casi en su totalidad al color rojo, con partes negras en los bordes.

El cascaron rápidamente se puso en guardia al sentir el ligero y repentino pico de energía. Miró hacia la fuente, observando que éste estaba apuntando hacia él el mismo tipo de herramienta que los demás humanos habían utilizado para intentar acabar con él.

No consideró que el arma fuera una amenaza, sino la energía que había generado, una que su base de datos le decía que no había ser vivo en esta galaxia que pudiera utilizarlo. Tenía que detenerlo antes de que hiciera algo con esa energía, por lo que dobló las rodillas en un intento de cargar hacia él, pero antes de que pudiera avanzar, sintió que algo había impactado contra su barrera.

Miró el punto brilloso en su barrera y vio una solitaria carga térmica. Habría sonreído si contara con ese o algún tipo de sentimiento, pero se limitó a mirar inexpresivamente a Naruto, listo para regresarle la carga y así acabar con él.

A pesar de que lo había intentado, la munición apenas y se había movido un centímetro, y lo que era más, cada vez le era más difícil hacerlo flotar.

Llegó un punto en el que ya no pudo contenerlo, por lo que pensó que la munición continuaría su trayecto y sería su fin. Sin embargo, la carga simplemente había caído, rápida y pesadamente, creando un hoyo de unos cuarenta metros de profundidad.

Con Naruto, este enfundó su arma—. Listo, ya obtuve la información que necesitaba.

—¿Qué? ¿Cómo? —La rubia no lo entendía.

—Aquella carga que disparé contaba con un sello igual a los que llevas puesto, y debido a eso puedo controlar el incremento de peso a voluntad.

—¿Lo hiciste para conocer el alcance de su telekinesis?

—Exactamente.

—Entonces, ¿Ahora qué? ¿Te encargaras de tu defectuoso 'clon'? —La rubia sonrió debido al puchero en el rostro del rubio luego mencionar la última palabra.

—Oye, esa cosa y yo no nos parecemos en lo absoluto. Al menos yo tengo algo de atractivo.

Shepard rió divertida, dejándose llevar y olvidando que se encontraba en medio de una batalla. Le era difícil evitarlo, le encantaba hablar con Naruto, y lo que era más, sentía una sensación de seguridad como ninguna otra cuando estaba cerca de él; toda preocupación, ansiedad o miedo se le iba.

Pero a pesar de que ambos se estaban dejando llevar, alguien les recordó de la situación—. Oigan, tortolitos. Primero deberíamos de manejar este asunto y luego ustedes podrán volver a su cita.

Ante la voz, ambos rubios se voltearon y vieron a Zaeed mirándolos junto con el resto de la tripulación.

Naruto se aclaró la garganta y esta vez se volteó hacia el cascaron—. Luego de esta demostración, decidiré si debo o no intervenir.

—¿Demostración? —Shepard vociferó la pregunta que todos se habían hecho.

—Tan solo observa —respondió el Uzumaki, mirando al cascaron.

En ese lugar, un confundido cascaron miraba a su alrededor en un intento de descifrar lo que había acontecido. Tenía una cierta idea de lo que había sucedido a pesar de su limitada inteligencia, y, además, quién lo había hecho.

Por tal motivo, miró al sospechoso, quien le miraba con nada más que curiosidad.

Su confianza hacía que el cascaron se sintiera amenazado, y la acción que Naruto había realizado momentos atrás tampoco ayudaba a que sintiera otra cosa. Tenía que acabar con él antes de que pudiera hacer algo que amenazara a su existencia, y la única forma en que se le ocurría era atacándole frente a frente.

Se puso en una posición de ataque, observando que las personas al lado de Naruto rápidamente desenfundaron sus armas y apuntaron hacia él, pero una simple señal del Uzumaki con sus manos bastó para que volvieran a bajar las armas.

El cascarón decidió atacar en ese momento, pero repentinamente dio un giro de noventa grados y pateó su posición anterior, ya que había oído algo allí. No le había dado a nada, pero el cascarón sabía que su audición no le engañaría.

—¿Qué hace? —preguntó la comandante mientras el cascaron realizaba otra vuelta de noventa grados.

La rubia no recibió respuesta verbal, sino visual. Allí, donde el cascaron miraba, un hombre de mediana estatura, con una Katana en manos y una armadura de Cerberus, se hizo visible.

Lo único que había sorprendido a los presentes fue el símbolo de esa organización en su armadura, especialmente a Jack, quien de una expresión de sorpresa rápidamente pasó a una de odio. No obstante, no se atrevió a realizar nada, puesto que Naruto había puesto su brazo en su camino en caso de que intentara algo.

La Sujeto Cero suspiró, se cruzó de brazos y miró al recién aparecido, quien, por su parte, estaba parándose correctamente luego de esquivar aquella patada y envainando su espada mientras analizaba detenidamente a su oponente.

Dicho oponente no tenía tiempo para esperarle, puesto que una amenaza mucho mayor se encontraba unos metros atrás. Por tal motivo, el cascarón cargó hacia su nuevo contrincante a una vertiginosa velocidad.

Nadie lo había visto moverse, solo pudieron verlo cuando el cascaron reapareció detrás del agente de Cerberus con su puño extendido en dirección a su nuca.

Parecía ser el fin del recién llegado, pero en el último segundo, éste se había agachado y dado una media vuelta, llevando su puño derecho en dirección del estómago de su enemigo para hacerlo caer. El golpe conectó con éxito y el enemigo empezó a caer al suelo, pasmando a los espectadores.

El cascaron, ya con su cabeza sobre el suelo, vio que su oponente no había perdido el tiempo y había enviado su pie derecho en dirección a su estómago. Una vez más, si el cascarón tuviera sentimientos, entonces hubiera sonreído ante la temeraria acción de su oponente.

Como era incapaz de tal cosa, se limitó a continuar con su ataque, esta vez con algo que sabía que acabaría con el combate. Tal y como lo había hecho con Shepard, Naruto vio que del estómago del cascaron una lanza rápidamente emergió en dirección a la entrepierna del enviado del Hombre Ilusorio.

Su fin parecía estar cerca de nuevo, pero para grata sorpresa de Naruto, éste vio a aquel hombre retirando su pie cuando la punta de la lanza lo había rozado. Pero no se había detenido allí, y con el pie que había retirado, pisó el suelo con tal fuerza que levantó algo de polvo, mientras que su mano derecha se había dirigido al mango de su Ninjato para sostenerlo con firmeza y desenfundarlo con rapidez.

El cascaron ya no tuvo tiempo de reaccionar, solo pudo mirar el filo del metal acercándose al pedazo de su carne que había brotado y cortándosela con precisión, haciendo que el largo brote de carne-metálico cayera a un costado.

Al lado de Naruto, Garrus vociferó sorprendido—. Había oído que Cerberus contaba con buenos agentes, pero este sujeto superó mis expectativas. ¿Quién es y qué hace aquí?

—Kai Leng… —Los tripulantes oyeron el susurro de sorpresa de Miranda.

Shepard se cruzó de brazos y agregó—. Creo que no hay motivos para ocultarlo. El Hombre Ilusorio lo envió para que se una a la tripulación y nos ayude en nuestra misión. —La rubia tenía una expresión un tanto molesta. Después de todo, el recién llegado había realizado una hazaña que incluso había sido imposible para ella pese al entrenamiento de Naruto.

La revelación impactó a los tripulantes de la Normandía, especialmente a Miranda y Jacob, quienes tenían conocimiento del as de la organización.

Mas no había sido una reacción colectiva, puesto que una voz que entonaba molestia expresó—. Como si la porrista no fuera suficiente.

Antes de que Miranda pudiera contestar e iniciar una posible lucha verbal, Naruto se adelantó—. Observemos en silencio, por favor. —No se le ocurrió otra cosa para evitar que ambas pelearan, pero pensó que sería suficiente para calmar los ánimos.

Su deducción había sido correcta, ya que ambas féminas habían mirado al frente para observar el desenlace de la batalla.

En aquel lugar, el cascaron se había puesto rápidamente de pie, revelando un agujero en su abdomen que liberaba una sustancia viscosa de color azul oscuro.

No sintió dolor por el corte, lo que sentía era una creciente sensación de cansancio debido al líquido que se filtraba a través de la herida.

Acabar con la batalla lo más pronto posible era su nuevo objetivo para poder retornar a la nave recolectora y recibir el mantenimiento apropiado.

Moviéndose a una velocidad que había cortado el propio viento, el cascaron apareció justo al lado izquierdo de Kai Leng, aproximando a la misma velocidad de su cuerpo su puño derecho que ahora tenía unos cortos pinchos metálicos.

Era su única oportunidad, ya que moverse tales velocidades consumían gran parte de su Chakra, y, además, debía de reservar un poco para poder regresar a su nave cuanto antes.

Los pinchos de su puño estaban a escasos tres centímetros del rostro de su estoico objetivo, a punto de hacer contacto y atravesar su cabeza con los pinchos de su puño.

Esto, sin embargo, no había acontecido, ya que el enviado de Cerberus había movido su cabeza hacia el lado derecho en el último instante, haciendo que el puño pasara por encima de su hombro derecho.

Percatándose de que una vez más había fallado, el cascaron intentó retraer su brazo, pero Kai Leng lo sujetó con firmeza y utilizó el potenciador de su armadura para levantar a su oponente y estrellarlo contra el suelo.

El impacto fue duro, pero no lo suficiente como para aturdir al cascaron. por lo que éste se puso de pie tan rápido como pudo y escaneó la zona en búsqueda de su enemigo. Pero no lo vio en ningún sitio, por lo que pensó que había huido o se estaba escondiendo entre la multitud.

Entonces recordó que su oponente era capaz de camuflarse, por lo que se concentró en oír las fluctuaciones en el aire y obtener su posición exacta. Prontamente oyó una perturbación frente a él, por lo que cargó en esa dirección para no darle a su contrincante tiempo para realizar lo que tuviera planeado.

Lanzó un golpe, y este pareció impactar contra algo, pero ese algo no era la persona con la que había estado enfrentándose durante los últimos minutos; había golpeado a una proyección de un pequeño dron circular que se arrastraba por el suelo.

—Se acabó… —El cascarón oyó una voz susurrante detrás de él al mismo tiempo que sentía una punzada en su espalda. Al mirar hacia abajo, vio un filoso pedazo de metal sobresaliendo de su pecho.

Una gran cantidad de líquido azul salió expulsada de la boca del cascaron, quien en un intento de supervivencia dio una media vuelta e intentó golpear con su antebrazo al oponente que tenía detrás.

Sin embargo, Kai Leng previó esta acción, por lo que extrajo su Ninjato, se agachó, y cuando el brazo de su oponente estuvo al aire, Kai Leng penetró su codo con su espada.

El cascarón pareció gruñir adolorido, gruñendo de vuelta cuando Kai Leng apuñaló su otro codo. Sus brazos quedaron colgados e inútiles, pero el cascarón aún no tenía la intención de rendirse. Si derrotarlo con su propio poder era imposible, entonces tendría que utilizar un recurso que sus creadores implantaron en él para este tipo de situaciones.

—Esto se ha acabado —Naruto reflexionó con una sonrisa.

Shepard, con una expresión de sorpresa, expresó—. ¿Cómo lo hizo? Yo no pude darle ni un golpe ni siquiera con tu entrenamiento… —Se oía algo molesta al final, y sus puños apretados eran un gran indicio de ello. ¿Es que todo lo que había hecho con Mendori y Naruto había sido en vano? Apenas y terminara esta misión pediría un entrenamiento más arduo.

El Uzumaki rió entre dientes—. No te preocupes, Shepard. Lo hiciste muy bien a pesar de tener gran parte de tu velocidad reducida. Digamos que no era el oponente adecuado para ti en estos momentos. Ahora, si hubiera liberado los sellos de tu cuerpo, tal vez la historia hubiera sido distinta. Aunque he de admitir el estilo de lucha de Kai Leng es superior a la tuya.

Ese último comentario no había sido del agrado de Shepard, pero tampoco podía negarlo, menos aún debido a la forma en la que Kai Leng empezó a luchar luego de incapacitar los brazos de su oponente. Su velocidad, agilidad y percepción sin dudas eran las de un N7 destacado.

Lo que seguía era entrenarse, específicamente, uno de sus puntos débiles: el combate cuerpo a cuerpo.

Luego de las palabras de Naruto, nadie dijo nada más; se limitaron a observar el desenlace de la lucha.

En ese lugar, Kai Leng intentaba darle el golpe definitivo a su oponente, pero a pesar de que había perdido gran parte de su velocidad y agilidad, aún era bastante escurridizo, especialmente porque se había puesto a la defensiva, por lo que Kai Leng solo pudo causarle unos leves cortes.

Esto siguió durante varios segundos, y la paciencia de Kai Leng estaba llegando a su límite. Sin embargo, no hubo necesidad de que pusiera un mayor empeño para acabar la batalla, puesto que su oponente repentinamente se había quedado quieto. Kai Leng no desaprovechó la oportunidad, por lo que apuñaló la cabeza del cascaron hasta que su cuerpo cayó al suelo.

—Parece que lo ha derrotado —Garrus mencionó con algo de sorpresa, mirando hacia la comandante para ver su reacción.

Shepard apretó los puños con algo de molestia, pero hacia sí misma por haber fallado luego de todo el entrenamiento al que se había sometido. Si bien Naruto ya le había explicado el motivo de su fracaso, ella se sentía responsable descuidar sus habilidades físicas. Siempre había dependido de sus poderes bióticos y la potencia de sus armas de fuego, ya que nunca había necesitado más que eso para derrotar a quien fuera que se le pusiera en frente, pero ahora comprendía que existían enemigos que solo podían ser derrotados tras un buen golpe en la sien.

A su lado, Naruto podía notar su molestia. No porque le hubiera leído la mente —cosa que había decido ya no hacer—, sino porque sus gestos la delataban. Quiso tranquilizarla, pero una voz dentro suyo había dicho lo siguiente—. Oye, Naruto. Deja de prestar atención a la humana. ¿Acaso no lo has sentido aún?

Naruto miró al frente con una seria expresión—. Lo hice.

—Entonces apresúrate antes de que complete lo que sea que esté intentando. El Chakra de esa cosa es casi tan grande como la del Ichibi.

—Ya lo sé, tan solo quiero saber que tanto puede aumentar su Chakra.

Kurama no se sentía preocupado por tan minúscula cantidad de Chakra, puesto que eso no sería suficiente ni para rasguñar a su contenedor. Tampoco se sentía preocupado por los demás seres vivos que estaban alrededor, pero le causaba duda la posible reacción de Naruto si Shepard terminaba lastimada.

Mientras tanto, Kai Leng se encontraba limpiando su Ninjato luego de extraerlo de la cabeza de su fallecido oponente. Se encontraba analizando su rendimiento en el reciente combate, y concluyó que había sido deficiente. ¿Por qué? Porque su oponente se había dejado derrotar. Se había dado cuenta, y esto le había dejado un sabor agridulce en la boca.

Como este asunto ya había sido zanjado, Kai Leng pensó en ir junto con Shepard e introducirse, pero antes de que pudiera voltearse, observó que el cuerpo del cascaron se había tornado totalmente oscuro, mientras que algunas líneas amarillas y que brillaban intensamente empezaron a aparecer en su cuerpo.

—¿Qué es esto? —pensó Kai Leng, inclinándose para observar con más cuidado. Quiso tocarlo, pero concluyó que lo más prudente sería no hacerlo, ya que tuvo un mal presentimiento.

El cuerpo del cascaron entonces empezó a vibrar y emitir un tenue sonido que se asemejaba a una caldera de vapor—. Esto no es bueno… —Kai Leng retrocedió rápidamente cuando el cuerpo en el suelo aumentó el brillo y el sonido que emitía. Quiso darse la vuelta para advertir a los demás lo que estaba por suceder, pero repentinamente, casi como si se hubiera materializado en el aire, un hombre de cabellera rojiza apareció arrodillado ante el cuerpo en el suelo.

—Vaya, vaya. Tanto Chakra. Me recuerda al Sanbi. ¿Así que esto es lo que han logrado? Impresionante… —Lo último lo había susurrado, pero el enviado de Cerberus lo oyó.

Los ojos del pelinegro se abrieron por la sorpresa—. ¿Eres Naruto? —No era la apariencia que el Hombre Ilusoria había descrito, pero Kai Leng no conocía a nadie más que tuviera una velocidad que superaba toda lógica y razón.

—Hablaremos más tarde. Ahora tengo que encargarme de esto. Por favor, retrocede —solicitó Naruto mientras colocaba una mano sobre el pecho del oscurecido y brillante cascarón.

Kai Leng cumplió con la orden, y apenas estuvo a una distancia que Naruto consideró optima, el Jinchūriki colocó una barrera púrpura-transparente de 10 metros cuadrados y 4 metros de alto.

—¿Qué es eso? —El capitán de la Alianza se vio sorprendido ante la súbita aparición de la barrera.

—Se parece a la barrera que cubría el planeta de Naruto —comentó Shepard, pero solo Miranda y Jacob sabían de lo que estaba hablando, ya que eran los únicos del equipo que estuvieron en ese entonces.

—¿Para qué necesitaría algo como eso? —Zaeed preguntó, y justo cuando cerró la boca, la barrera brilló en su totalidad.

Acto seguido, un impacto estruendoso resonó en los alrededores, tan potente que el suelo se había sacudido ligeramente.

Los presentes se tambalearon al sentir la sacudida, mirando impresionados hacia la barrera que ahora se había tornado oscura.

—¡¿Qué diablos?! —gritó Zaeed, moviendo sus brazos de un lado al otro para mantener el equilibrio.

El temblor y el estruendo repentinamente se detuvieron, por lo que todos se habían aproximado rápidamente a la barrera para ver lo que había sucedido.

Shepard tenía una expresión preocupada, pero esta se había desvanecido cuando la barrera se aclaró, revelando a Naruto parado y sin ningún rasguño.

La barrera entonces había desaparecido y solo Naruto se encontraba allí, no había rastros del derrotado cascarón.

—Naruto, ¿Qué sucedió? —interrogó Shepard con la misma expresión de curiosidad igual a la de los demás.

El Uzumaki se volteó hacia la voz y contestó—. Se autodestruyó, pero logré contenderlo para que nadie resultara herido.

—¿Cómo? —preguntó un soldado de la Alianza.

—¿Cómo supiste que eso sucedería? —cuestionó otro.

—¿Por qué no resultaste herido? —interrogó otro.

Muchas otras personas se unieron al interrogatorio, y Naruto, con una sonrisa nerviosa y haciendo señales de calma, miró a la comandante para decirle—. Shepard, ¿puedes quitármelos de encima?

Al oír la voz en su mente, la rubia asintió y se aclaró fuertemente la garganta para atraer la atención de todos—. Dejen las preguntas para otro momento. Aún tienen una misión pendiente. Revisen el resto de la colonia y protejan a los civiles que aún no fueron enviados a la nave nodriza. ¡Vamos, a moverse!

—¡Entendido, comandante! —gritaron los soldados de la Alianza, saludándola antes de proceder a realizar su encargo.

Cuando se habían retirado, la tripulación de la Normandía volvió a mirar a Naruto en búsqueda de respuestas.

—Entonces, ¿Qué era eso? —preguntó Shepard refiriéndose al cascarón—. Se parecía mucho a ti.

—Honestamente, no tengo ni idea —Naruto confesó antes de suspirar.

—¿Tienes alguna teoría de que podría ser? —Garrus continuó.

—Pues es un cascaron que se ve igual a mí, aunque es capaz de utilizar Chakra. Al parecer, los Segadores estuvieron experimentando todo este tiempo que estuve durmiendo. Han logrado algo increíble…—

Naruto ya había mencionado que el cascarón podía utilizar Chakra, por lo que no se habían sentido sorprendidos. Eso sí, querían saber qué tan peligroso había sido aquella autodestrucción, y la persona más inesperada había formulado la pregunta—. ¿Cuán poderosa fue esa explosión?

El Uzumaki giró a su derecha y vio a Kai Leng mirándole con seriedad. Todos los demás también se giraron hacia el recién llegado.

—Antes que nada, debo felicitarte —habló el Uzumaki.

—¿Por qué? —cuestionó Kai Leng con un tono de voz monótono.

Naruto sonrió—. Por haberlo derrotado. Me has dejado tranquilo.

El asiático chasqueó los labios—. Dudo mucho que eso pueda considerarse una victoria.

—Puede que la victoria te haya dejado un sabor amorgo en la boca porque el cascaron se dejó atacar al final. Sin embargo, míralo de esta forma, él no tuvo de otra que recurrir a la autodestrucción para acabar contigo.

Kai Leng bufó para desestimar sus palabras de aliento y cambió el tema—. ¿Qué tan poderosa fue su autodestrucción y como te diste cuenta de que lo haría?

—Puedo detectar ese tipo de energía con facilidad, y como su nivel de Chakra repentinamente había subido, pensé que tal vez haría eso. ¿Y cuán poderosa? Tal vez tenía la fuerza suficiente para pulverizar una o dos montañas.

Los presentes casi se atragantaron con sus salivas, y Kasumi tomó la palabra—. Hablas como si no fuera nada.

—Lo siento, no fue mi intención. Tan solo es la costumbre. —Naruto se disculpó mientras se rascaba la cabeza.

Una gota de sudor apareció en la nuca de los presentes. ¿Qué tan normal había sido en su mundo ver ataques tan devastadores como para llamarlos una costumbre?

—De todos modos —continuó Naruto—, Kai Leng ha demostrado que es posible derrotar a ese tipo de cascarones. Con un poco de mi entrenamiento, sería mucho más sencillo. Ahora, el único inconveniente es su autodestrucción, aunque tengo algunas ideas en mente para evitarlo.

—Supongo que eso lo dirás cuando vayamos a la Tierra —comentó Shepard, viendo a Naruto asentir con la cabeza—. Está bien, hablaré con Anderson para preguntarle cuando estará listo. Por ahora, continuemos con la misión. Pero antes de eso… —Hizo una pausa y se volteó hacia el forastero—. Mi nombre es Shepard y ellos son la tripulación de la Normandía. ¿Quién eres tú? —Si bien ya lo sabía, solo estaba dándole la oportunidad para que se introdujera.

—Mi nombre es Kai Leng. —Se presentó el enviado de Cerberus, mirando de reojo a los otros dos miembros de su organización antes de dar un paso al frente y hacer una ligera reverencia hacia la rubia—. Es un placer conocer a la gran comandante Shepard. —Tenía que fingir ser cortés para no levantar sospechas.

Shepard se sintió sorprendida, ya que había pensado que sería una persona arrogante y descortés al ser la mano derecha del Hombre Ilusorio.

Antes de que Shepard pudiera responderle, Kai Leng levantó la cabeza y continuó—. Aunque esperaba más de ti.

—¿Eh? —Shepard sintió un tic en sus cejas—. ¿Qué significa eso?

—¿Quién diría que la gran comandante Shepard utilizaría Arena Roja para potenciar sus habilidades? —La voz del enviado de Cerberus tenía un leve toque de mofa, aunque su expresión era la de siempre.

Arena Roja, un estimulante con propiedades de mejora biótica, de uso ilegal dentro de los dominios humanos debido a sus características adictivas.

La rubia se cruzó de brazos mientras fruncía el ceño—. ¿Y qué te hace pensar que utilicé algo como eso?

Kai Leng activó su omniherramienta antes de responder—. Tengo pleno conocimiento de tus habilidades, capacidades y límites de combate, y estos excedieron con creces los datos que Cerberus ha obtenido sobre ti en tu última misión. Un aumento tan desproporcionado solo puede deberse por el consumo de sustancias potenciadoras.

Desde ese punto de vista, las palabras de Kai Leng tenían sentido; sin embargo, parecía ser que no estaba al tanto de los entrenamientos a los que Shepard se estuvo sometiendo.

—Oh —dijo Naruto, atrayendo la atención de los presentes, quienes le vieron meter su mano derecha en uno de sus bolsillos—. Creo que eso se debe a una de mis píldoras de soldado. —Entonces enseñó a los demás una de aquellas píldoras.

—Recuerdo que mencionaste algo sobre eso antes de que nos atacara aquel cascarón —comentó Garrus—. Pero también dijiste que no estabas seguro si eso había mejorado las capacidades de Shepard.

—Ya que es la primera vez que alguien sin Chakra consume una de estas píldoras, no estoy muy seguro de todos sus efectos. Además de dar una sensación inagotable de energía, también nos daba un ligero incremento de nuestro Chakra. Pero como en este caso Shepard no tiene Chakra, tal vez podría dar un impulso a las capacidades inherentes de una persona. Tendría que hacer más pruebas…— Esto último lo dijo mirando a Shepard, quien tragó algo de saliva.

Kai Leng deseó obtener una de esas píldoras para su posterior análisis, pero, por ahora, intentar conseguirlo podría comprometerlo. Por el momento, tendría que darle prioridad a su misión original.

—Si alguien necesita algunas, háganmelo saber, aunque les advierto que el sabor no es agradable —advirtió Naruto.

La tripulación de la Normandía se negó rotundamente, puesto que no deseaban experimentar aquel cansancio extremo que Naruto había mencionado luego de que el efecto desapareciera.

Mordin se veía interesado en saber cómo funcionaba, imaginándose la forma de disminuir los efectos negativos de la misma.

—Así que fue eso —comentó Kai Leng—. Es una lástima que la gran comandante Shepard no hubiera estado a pleno potencial como para hacerle frente a ese cascaron.

Shepard apretó los puños, ya que sintió que se estaba burlando de ella. Si no fuera una persona inexpresiva, entonces el significado oculto de sus palabras hubiera sido más claro.

Lo que Shepard había entendido fue que, a pesar de haber incrementado considerablemente sus habilidades en tan poco tiempo, había sido totalmente inútil. Lo de no estar a pleno potencial solo lo había dicho para que sus palabras pasaran desapercibidas, pero Shepard era muy perceptiva. Naruto también lo había notado, lo cual le hizo pensar que las cosas en la Normandía se pondrían divertidas.

La comandante decidió que lo mejor sería ignorar su comentario y proseguir con la misión—. Es hora de continuar, si tienes deseos de conocer a los demás, podrás hacerlo cuando estemos de vuelta en la Normandía. Ahora tenemos que rescatar a los colonos en la nave nodriza antes de que sea muy tarde.

La tripulación de la Normandía asintió con la cabeza, a excepción de Kai Leng, quien preguntó mirando a nadie en específico—. Me he preguntado esto desde el momento en que lo vi… ¿Alguien tiene alguna idea que tipo de arma utilizó aquel acorazado de la Alianza? Supongo que tú tuviste algo que ver. Esto último lo dijo mirando a Naruto.

—¿Ah, eso? Sí, fui yo —contestó Naruto sin muchos problemas antes de proceder a explicarles las modificaciones que le hizo a esa nave y qué fue lo que había disparado.

Unos pocos mostraron expresiones de sorpresa, mientras que los demás ya no lo demostraban debido a que habían visto cosas más extravagantes por parte del inmortal.

Kai Leng solo asintió con la cabeza, mientras que Shepard preguntó—. ¿Cuánto tiempo estará deshabilitada la nave recolectora?

—Unos treinta minutos más —contestó el rubio.

—Es tiempo suficiente para rescatar a todos. ¿Podrías no contenerte esta vez? —pidió la comandante.

—No hay problema. Con todos sus sistemas deshabilitados, no hay forma de que puedan enviar mensajes a los Segadores o que puedan detectar mi Chakra si tienen alguna forma de hacerlo.

Los presentes tuvieron varias emociones luego de esa declaración. Desde emoción y ansiedad, hasta preocupación y miedo. Gente que deseaba verle realizar más asombrosas hazañas, y gente que deseaba que no volviera a hacer algo que pudiera convertirlos en daño colateral.

—¿Están listos? —preguntó Shepard mirando a sus compañeros, viéndoles revisar sus armas antes de asentir con sus cabezas.

La comandante entonces miró al Jinchūriki, quien hizo una señal de afirmación con su dedo pulgar, por lo que ella se dispuso a ordenar que se dirigieran a la nave nodriza, pero una repentina voz en su comunicador la detuvo.

—¿Shepard, puedes oírme? —Era la voz del Almirante Hackett.

—Te recibo, Almirante. ¿Sucede algo?

—Mis soldados dentro de la nave recolectora solicitan tu ayuda inmediata. Parece que allí dentro hay otro de esos cascarones. —El almirante había estado observando la reciente batalla desde su nave, sorprendido por las capacidades de aquel ser que se asemejaba a Naruto.

La declaración asombró a los presentes, especialmente a Naruto, quien no pudo evitar mirar hacia la nave recolectora—. ¿Cómo? No puedo sentir su Chakra.

—Tal vez el interior de la nave cuenta con inhibidores de Chakra. Probablemente está luchando en el interior solo con sus habilidades físicas. Eso es más que suficiente para dar problemas a los equipos que se dirigieron a la nave en un principio.

—Tienes razón, tengo que apresurarme. Quiero capturar a uno de esos cascarones en perfecto estado... Shepard. El pelirrojo llamó al nombre de la comandante al final.

Esta miró hacia él y asintió con su cabeza—. Todos, vayamos a la nave. Sigan… —Lo siguiente había sucedido en un instante, y Shepard, al igual que los demás, solo pudieron levantar ligeramente los parpados mientras sucedía.

Un repentino punto brilloso en el lugar donde apuntaban a ir, un brillo intenso y cegador, y que al mismo tiempo emitía un sonido ensordecedor.

No hubo nada que pudieran hacer, solo ver al brillo crecer, para luego desaparecer, dejando tras de sí una profunda y absoluta oscuridad…

Momentos antes- Fehl Prime

La noche ya había caído en la colonia, y las personas en este lugar ya se encontraban durmiendo, salvo Naruto y James Vega, ya que estaban montando guardia.

Naruto porque era su primer día en la colonia, y James porque hoy era su turno.

Estaban en la torre de control, comiendo la cena que Christine, la madre de April, había preparado para ellos, y bebiendo unas cervezas, aunque Naruto transformaba en agua cada uno de sus sorbos.

No habían podido cenar con las demás, ya que James le había solicitado otro combate al Uzumaki, quien había accedido sin problemas, impresionado porque podía continuar luego de los golpes que le había propinado horas atrás.

—No hay nada mejor que una buena cerveza fría luego de estirar los músculos —declaró James con botella en mano antes de darle un pequeño sorbo y entregárselo a 'Menma'.

El Jinchūriki rio entre dientes mientras le daba un pequeño sorbo a la botella—. Tienes una forma peculiar de llamar a una paliza.

James rió mientras masticaba su comida, y respondió luego de tragar—. Oye, no me lo recuerdes. Estoy intentando no pensar en ello. —El teniente se friccionó sus adoloridos músculos al recordar sus golpes.

—Lo siento, no fue mi intención. —Se disculpó 'Menma' mientras agitaba sus manos en señal de disculpa.

James sonrió—. Para tener un rango tan alto en la Alianza, me sorprende que seas tan agradable, también es sorprendente que tengas ese rango a pesar de ser tan joven. Creo que tu fuerza no es tu única aptitud.

Ante esto, Naruto miró a las insignias de su uniforme. Estas correspondían al del rango de teniente comandante, aunque tan solo era un disfraz que Hackett le había ayudado a conseguir.

—Pasar aquella prueba tuvo mucho que ver —respondió Naruto, refiriéndose al programa que había dicho que superaba a N7—. Llegar al rango de almirante no sería difícil luego de sobrepasar tal punto. —Tal prueba era inexistente, pero tuvo que decirlo para continuar con su fachada y no levantar sospechas.

—Cuando ese día llegue, estoy seguro de que las flotas a tu mando serán excepcionales, Menma.

El pasar el día repartiendo golpes entre sí había incrementado la familiaridad entre ambos. James respetaba su fuerza, y Naruto su perseverancia. Si no le había dicho quién era en realidad, era porque no quería correr el riesgo de que los Recolectores se enteraran de ello por alguna casualidad y luego se lo informaran a los Segadores. Si lo hacía, lo haría cuando la colonia estuviera definitivamente a salvo.

—Espero tenerte ahí cuando eso suceda —agregó 'Menma', bajando los cubiertos cuando había terminado de comer.

—Primero tengo que ser capaz de golpearte al menos una vez —replicó James con una sonrisa desafiante y levantando el puño derecho.

—Entonces ve a descansar para recuperar tus energías y puedas enfrentarme mañana, yo haré guardia.

—Lo siento, pero no puedo ir a descansar mientras tú te quedas despierto toda la noche. Podemos turnarnos.

—No te preocupes —Naruto replicó con una sonrisa despreocupada.

—Insisto… —agregó James con una seria mirada, ya que no quería dar una mala impresión.

'Menma' suspiró, pero antes de que pudiera contestarle, las imágenes de su clon en Horizonte le llamaron la atención.

—¿Qué es eso? —se preguntó luego de que viera al cascaron salir de aquella capsula que la nave de los Recolectores había expulsado—. ¿Un cascarón? —continuó pasmado.

Lo siguiente que vio fue a Shepard plantándole cara, pero no había obtenido resultados favorables, ya que aquel extraño cascarón sobrepasaba sus habilidades con creces. Siguió observando el combate en absoluto silencio, olvidándose por completo el lugar y con quien se encontraba.

—Esto es malo —reflexionó—. Esto de seguro de que es obra de aquella persona que Shinigami-sama mencionó. ¿Esperé demasiado? —Acto seguido, vio a su clon salvando a Shepard luego de que esta intentara cargar contra el cascarón en un último intento por vencerlo.

Unos minutos después, Kai Leng —persona que había conocido luego de revisar los recuerdos recientes de su clon— había derrotado al cascarón, y su clon había salvado a todos de su autodestrucción.

—Oye, ¿estás ahí? —Naruto repentinamente oyó a su lado derecho mientras sentía que tocaban su hombro. Dejó de observar a su clon, puesto que parecía que las cosas en ese lugar se habían calmado, en su lugar, miró con una seria expresión a James, quien lo miraba con curiosidad.

Antes de que el teniente pudiera preguntarle qué le sucedía, 'Menma' habló—. Oye, James. Dime, ¿quieres ir a entrenar ahora?

James intentó decirle que se encontraba algo cansado, incluso pensó que se trataba de una broma, pero la intensa mirada en su rostro hizo que un "Sí" saliera de su boca.

Naruto solo necesitó oír eso para ponerse de pie—. Muy bien, aún quedan cuatro horas para el amanecer, así que, durante los próximos dos meses, tú entrenarás conmigo en un ambiente que solo podrías describir como el infierno. Prepárate.

Solo necesitaba esa cantidad de tiempo, ya que, si entrenaban durante más tiempo en aquel lugar, entonces el poder de James se incrementaría tanto que esto llamaría la atención de los Recolectores. Tan solo quería que tuviera el poder suficiente para poder enfrentarse a los cascarones especiales que posiblemente estarían en la nave recolectora que se aproximaba a la colonia.

James se sintió algo intimidado, especialmente porque había mantenido aquella seria expresión en todo momento. Aunque también se sintió algo confundido por su declaración—. ¿Cuatro horas para el amanecer y dos meses de entrenamiento? ¿Qué quieres decir? Además, no puedo dejar la colonia, mucho menos por ese tiempo.

—Ya te lo explicaré cuando estemos en aquel lugar. En cuanto a lo último, no te preocupes por eso. —Dicho esto, Naruto cruzó los dedos y pronunció—. Jutsu Clones de Sombra.

Hubo dos explosiones de humo a cada lado respectivo del Uzumaki, cosa que hizo que James retrocediera debido a la sorpresa. Sus ojos se abrieron como platos y había caído al suelo cuando el humo se había disipado.

Sus temblorosos dedos automáticamente apuntaron hacia los dos Narutos que habían aparecido—. ¿Q-Qu-Qu-Q-Qu-Qué e-e-es e-es-eso? ¿Q-Q-Quién e-eres t-tú? —interrogó anonadado, perdiendo el color de su piel debido al susto que se había dado.

Los tres Narutos —ahora con sus apariencias originales— miraron hacia él, pero antes de responder, uno de los clones de sombra levantó los dedos y utilizó un Henge para cambiar su apariencia.

Esta vez James casi había perdido la consciencia luego de que uno de los clones hubiera tomado su apariencia. La razón por la cual no había acabado en el mundo de los sueños fue porque el Naruto original se había parado frente a él y extendido su mano para decir—. Ellos nos cubrirán en lo que volvemos. Ahora, ponte de pie y vámonos.

La expresión en el rostro de James era la de un niño que había visto su primer truco de magia junto con el primer gran susto de su vida. Su mente estaba hecha un caos, le era imposible encontrarle la lógica a lo que había presenciado y también realizar movimientos coordinados para llevar a cabo la última petición del rubio inmortal.

—Vamos, James. ¿A qué esperas? —habló Naruto como si lo que hubiera hecho fuera lo más normal del mundo.

Cuando el 'clon' del fornido hombre había mirado hacia 'sí mismo', este casi entró en un estado de pánico, pero asombrosamente logró ponerse de pie y articular las siguientes palabras—. ¡E-E-Es-espera! E-E-Explícame qué e-está su-sucediendo. —Sus temblorosos dedos volvieron a apuntar hacia los clones de sombra, quienes se giraron ligeramente, cosa que hizo que James retrocediera en sorpresa al comprobar que no eran una proyección o algún tipo de juego de luces.

—No hay tiempo para eso —contestó el Naruto original mientras disminuía la distancia con el impactado soldado de la Alianza—. Te lo explicaré todo cuando estemos allá. Ahora, nos vamos. Les dejo el resto a ustedes hasta nuestro regreso. —Esto último lo había dicho mirando a sus clones, quienes asintieron con sus cabezas.

Acto seguido, Naruto utilizó el Kamui para desaparecer de ese lugar junto con James, no sin que antes el último gritara a todo pulmón al ver que era succionado por algún tipo de portal.

En la torre de control solo permanecieron los clones, y ambos se miraron entre sí mientras se preguntaban lo que harían hasta el amanecer.


Notas

Lamento la demora, pero finalmente hay nuevo capítulo.

Haré esto lo más breve posible.

No estoy seguro de esto, pero seguramente hay personas que esperan que Naruto siempre haga cosas asombrosas y las personas a su alrededor queden impactadas.

Decidí no hacer esto con los soldados de la Alianza cuando Naruto utilizó sus espadas para acabar con algunos recolectores porque Naruto no había hecho nada más allá de los limites humanos. Perseguí con quien verdaderamente había hecho algo inusual, y esa persona fue Shepard al demostrar los frutos de su entrenamiento.

Tal vez a esas personas no les agradó que Shepard y Kai Leng fueran el centro de atención en este episodio, pero comprendan que no todo puede centrarse en Naruto. Aunque eso no quiere decir que Naruto no volverá a hacer cosas sorprendentes y que la gente no demostrará su sorpresa.

Con respecto al cascarón, ¿Quién será su creador? ¿Los segadores o la persona que el Shinigami mencionó?

Oh, casi lo olvido. La modificación en la armadura de Shepard es lo que puedes hacer en Mass Effect Andrómeda.

¡Hasta el próximo capítulo!