Bueno no tengo mucho tiempo, pero quiero agradecer a todos los que se tomaron la molestia de darle una oportunidad a esta historia, gracias CX

Lamento la tardanza pero ya saben, la escuela );

Sin mas rodeos disfruten!


Capítulo 2: ¡Rayos!

El suelo parecía temblar ante sus pasos, todo ser viviente volteaba su mirada y con gran temor emprendía la huida pues interponerse en su camino seria la muerte segura. Una mirada irritada, no, totalmente molesta se impregnaba en lo más profundo de sus ojos mientras sus dientes se apretaban con tal fuerza que parecían romperse. La causa de tal furia una simple llamada que le había avisado que su tan esperado y totalmente ganado día libre debía posponerse pues una emergencia se había presentado, la Srta. Smith avanzaba con un aura oscura que parecía seguirla, un resplandor sombrío de destrucción.

Todo empleado sabía bien que si había algo que de verdad odiaba la Srta. Smith era el perder un día libre pues la mala administración por parte de los superiores terminaba por ahogarla en horas extra repletas de inagotable trabajo, más que obvio era que un solo momento de descanso era bien recibido y aún más obvio era que cualquiera que se le ocurriera cruzar palabra con ella terminaría con la cabeza arrancada.

Caminando entre los blancos pasillos del gran y amplio edificio la joven mujer de cabellos oscuros seguía maldiciendo entre gruñidos al infeliz que hubo causado tal desastre, ahí estaba ella, totalmente lista para una merecida hora en la tina cuando su aparato infernal que se hacía llamara teléfono empezó su escandalo habitual por lo que la cara de la Srta. Smith tomo un pálido tono mientras su rostro tomo una expresión de terror e incomodidad.

Tras contener el llanto y vestirse en su elegante traje negro de oficina al igual que colocarse sus distinguidos lentes oscuros se dispuso a cerrar con llave su departamento para después subir en su discreto pero lujoso coche de color carbón. No tardó más de media hora cuando llego a las afueras de la ciudad donde se encontraba el gran e imponente edificio que si por sí mismo no diera un aire de sospecha la gran cerca de metal que lo rodeaba terminaba de denotar que la propiedad debía ser del gobierno.

Las negras paredes exteriores resaltaban en la claridad del día y hacia dudar si realmente la estructura había sido pensada para pasar desapercibida y oculta para la gente común. Sin prestarle mucha atención a los pequeños detalles la Srta. Smith termino sus revisiones casuales y se dispuso a marchar entre los pasillos con su irritado paso.

Es así como término en frente de una grisácea puerta que en una placa metálica declaraba que esa era la sala de "Reuniones". Con un fuerte y final suspiro de resignación se tranquilizó lo más que pudo para después extender su mano tomando la perrilla negra tratando de no aplastarla en el proceso. Entro en paso firme y autoritario para ser recibida por la figura de una joven chica un tanto más baja que ella, su cabello corto y oscuro se asemejaba al de la Srta. Smith, pero lo que realmente destacaba de la chica era su único y gran ojo que abarcaba buena parte de su rostro.

"Uff… y bien Manako, ¿Qué es lo que tenemos? Más vale que valga la pena o rodaran cabezas"

La joven ciclope no pudo evitar el tragar un poco de saliva para aliviar un nudo que recién se formó en su garganta, ella sabía que la Srta. Smith jamás la despediría pero el tono enfadado y un tanto sombrío con que lo dijo le daba escalofríos.

"B-bueno, recién recibimos un reporte de un ataque en el parqueKoshikawa Korakuen, una pequeña niña fue- Ehm" aclarando un poco su garganta se dispuso a citar literalmente lo que el reporte decía "fue casi devorada"

"Eso es lamentable, pero ¿por qué nos concierne?"

"Bueno, el testimonio de la pequeña junto con la descripción que nos dio delata al culpable como un Extra-especie"

"Mmm… ¿especie?"

Pregunto la Srta. Smith un tanto más interesada en el asunto, y no era para más pues su labor como parte de la agencia de 'Intercambio Cultural Entre Especies' era el de 'Coordinadora del Programa de Intercambio Cultural' y esto hacia que sus responsabilidades abarcaran los problemas que violaban las leyes establecidas por el gobierno y los líderes de las Extra-especies.

"Este… no, lo siento pero el reporte no logro confirmarlo, aparentemente es de origen reptil pero hasta ahí"

"Bueno, parece que tenemos a un pequeño pedofilin, espero que estén listas para un poco de ejercicio, chicas"

Declaro Smith, un tanto emocionada por el trabajo, mientras miraba al resto de los ocupantes de la habitación. Un grupo muy singular sin duda.

"Tranquila Srta. Smith, ¡patearemos el trasero de ese bastardo tan duro que no pensara en acercase a otra niña en toda su vida!" Grito con entusiasmo la chica de pelo verde, su actitud agresiva y enérgica resaltaba con cada palabra. Si se debe de ser sincero cabía decir que la chica tenía su hermosura natural, aunque también había que resaltar que esta parecía perderse un poco entre las múltiples puntadas y suturas que iban por su rostro cortando entre sus ojos de diferente color cada uno.

"Pero Zombina-chan, primero tenemos que tomar el acercamiento diplomático, ya sabes dejarlo rendirse" Dijo una voz femenina con un toque de dulzura y claro tono de inocencia, tal vez demasiada para su propio bien. ¿La dueña? Una joven chica de increíble estatura que debía alcanzar los dos metros y medio. Su rojiza piel contrastaba con su rubio cabello y parecía darle la apariencia de un buen bronceado siendo parte de su gran belleza. Miraba con ojos ingenuos como su amiga y compañera parecía decepcionarse al recordar los procedimientos establecidos.

"Jeje Zombina-chan siempre es divertido verte refunfuñar"

Zombina solo miro con un claro toque de peligro ala osada que dijo el comentario, una pequeña figura comparada con las demás, su tono de piel grisáceo oscuro era algo no muy común incluso entre las 'Extra-especies' pero aun así no perjudicaba su figura que se enmarcaba con su largo cabello platinado el cual por cierto parecía enrollarse alrededor de su cuerpo cubriendo cuidadosamente algunas parte 'indiscretas'. La joven doppelganger era una cambia formas y como tal había encontrado 'innecesario' el llevar ropa alguna, curiosamente de alguna forma sus cabellos siempre la envolvían perfectamente, si esto era intencional o mera coincidencia nadie sabía.

"No empieces Doppel, no estoy de humor"

Doppel solo tiro una risita más, sabiendo bien que su amiga y compañera realmente no era capaz de lastimarla.

La Srta. Smith, viendo la pérdida de tiempo que se generaba, decidió cortar la algarabía antes de que esta empezara y con una firme orden el escuadrón 'MON' se dispuso a partir lo más rápido posible hacia su misión de captura y de paso escapando de la ira de Smith.

XXXXXXX

El helicóptero gris empezó a descender entre la selva de edificio conocida como ciudad, el piloto haciendo uso de sus destrezas para esquivar cualquier obstáculo tales como antenas o demás, sabiendo bien que el más mínimo descuido podría ser fatal. Una vez que logro estabilizarse a tan solo un metro del suelo sus pasajeros bajaron, un grupo de cuatro chichas bien uniformadas y armadas, bueno excepto por una de cabellos blancos, claro.

Escaneando sus alrededores Zombina dio una rápida señal con la mano y el piloto partió sabiendo bien que la líder del escuadrón estaba satisfecha con el lugar de arribo.

"Bien, veamos esto…" Dijo la joven inmortal, un tanto más para sí misma que para las demás, mientras escaneaba un pequeño dispositivo con pantalla que estuviera entre sus dedos. La pequeña pantalla azul mostraba una serie de reportes que mostraban el progreso de la búsqueda, de acuerdo a las ultimas entradas una figura sospechosa había sido avistada en la sima de los edificios del centro, era divertido como las redes sociales de hoy en día podían facilitar su trabajo.

"Según esto, ese pervertido debería andar por aquí, aunque claro habrá que buscar"

Era obvio que no podían inspeccionar la zona en el helicóptero pues era muy ruidoso y obvio, lo que menos necesitaban era que su objetivo las viera y escapara. Aun así se acercaron lo más que podían pues tampoco se permitirían perder el tiempo en escaleras o LENTOS elevadores, y vaya que los edificios aquí eran altos.

"Mmm… rayos, tal vez nos tome tiempo que no tenemos el encontrar a ese-"

"Ahí esta"

Zombina detuvo sus palabras con confusión que pronto se transformó en asombro mientras miraba en la dirección que Manako apuntaba y, en efecto, ¡Ahí estaba!

"¡Bien hecho Manako, que buena vista!"

Tomando unos binoculares de un bolsillo trasero Zombina inspecciono con más cuidado al posible, aunque casi seguro, criminal. Sus cejas se unieron en un enojado gesto al notar como no podía ver el rostro de la persona pues estaba de espaldas y toda su figura se encontraba cubierta por lo que parecía ser una túnica carmesí con todo y capucha.

"Tch, bueno… parece que tendremos que escabullirnos primero, solo para estar seguras"

"¡Ya lo tengo!"

Mirando a Doppel que acababa de hablar miro con algo de frustración como la chica amorfa ya se había transformado en una adorable colegiala, probablemente de primeros semestres de preparatoria.

"¡Doppel!"

"Tranquila, solo me acercare lo suficiente y luego lo atraeré, si cae en la trampa será obvio que es él y después ustedes lo atrapan, sencillo"

No muy convencida, una ceja temblando, Zombina finalmente suspiro y dio el visto bueno para el plan que de hecho era bueno. Sin embargo, antes de que Doppel pudiera partir recibió la clara orden de 'nada de dramas' de la peli verde, que ya conocía las costumbres de su amiga que por cierto la irritaba.

Asintiendo con la cabeza Doppel salto con increíble gracia entre los grandes vacíos entre edificios, valiéndose de sus largos cabellos para sujetarse de faltarle distancia. Llegando a la locación deseada pudo escuchar como sus compañeras confirmaban sus posiciones, todo listo.

"Hora del show…jeje"

"¡Oh no! Me eh torcido el tobillo y ahora estoy indefensa y desamparada. Espero que nadie intente nada… pues estoy indefensa"

Zombina simplemente estampo su rostro contra una mano, justo lo que le advirtió y era lo primero que se le ocurría hacer, aun peor pues a pesar de que Doppel era una gran actriz ahora solo estaba fanfarroneando actuando, o más bien gritando, de manera exagerada y poco convincente.

"Doppel… uff… nadie caería con tremenda estup-"

Y como si el universo pareciera divertirse contradiciéndola ese día la rojiza figura empezó a acercarse a la joven cambia formas.

"Yyyy… parece que es más estúpido de lo que parecía, hm. Oh bien, mejor para nosotras"

Dando un salto y saliendo de su escondite cercano detrás de una esquina, Zombina se preparó para atrapar al criminal tan pronto Doppel saliera del camino. Tras un momento de intencionada tensión Doppel salió del lugar con un salto lleno de gracia y tras dar la señal Zombina entro en acción.

"¡Es nuestro!"

Zombina estaba segura, nada podía salir mal, el muy idiota había caído en la trampa redondito y ya no le cabía duda de que él era el perpetrador. Con rápidos reflejos y velocidad no solo se colocó a unos metros por detrás del sujeto sino que también había desenfundado sus confiables y favoritas mini-ametralladoras.

"¡Alto ahí! Bajo la jurisdicción de la agencia de 'Intercambio Cultural Entre Especies' estas bajo arresto. La ley me obliga a sugerirte que te rindas, pero la verdad es que no fue un buen día y preferiría patearte hasta el próximo lunes… así que, vamos hazlo divertido"

Amenazo con una confiada sonrisa la joven de cabellos verdes, sus dedos acariciando los gatillos con suficiente presión como para disparar en solo una fracción de segundo. Esto era todo, se había acabado, no había manera de que el sujeto escapara ahora y lamentablemente seguro no lo intentaría después de ver a sus 'bebes'. Oh bueno, no se puede tener todo al final.

Su sonrisa solo se agrando al notar como la figura carmesí parecía sentir la presión, como si se fuera a desmoronar y suplicar por clemencia, este podría ser un buen día después de todo.

Que equivocada estaba.

XXXXXXX

Decir que Kabuto estaba confundido se quedaba corto, la verdad estaba estupefacto. Tal vez no era parte del brillante e intelectual clan Nara, pero de todos los posibles escenarios que pudo imaginar jamás se le ocurrió que algo como esto sucedería.

Primero la chica que se transformó con una técnica que jamás había visto y ahora esta otra salía de la nada declarando que estaba arrestado. Por sus palabras y la forma de vestir podía juzgar que era alguna clase de autoridad. Genial, justo lo que trataba de evitar.

Su mirada se posó sobre esos dos extraños objetos que la peli-verde sostenía en ambas manos su color negro y apariencia metálica no predecían nada bueno y si debiera adivinar diría que se trataba de alguna clase de arma. No podía estar seguro de lo que harían, jamas había visto una arma como esa, la ausencia de alguna punta filosa lo inquietaba, aun así su pequeño tamaño le daba la esperanza de que no fuera tan poderosa como esta chica quería hacerle creer.

Contemplando sus opciones empezó a formular un plan rápido. Su prioridad había sido empezar con el pie derecho lo que debía ser una nueva vida y esto por supuesto que incluía no meterse con la autoridad de este mundo, aun así, el ser capturado no era una opción. Kabuto no era tonto ni lento y le era fácil asumir que todo esto debía ser por el incidente en el parque, por la manera en que lo acusaban también podría imaginar que tal vez exageraron el asunto, todo esto limitaba sus posibilidades de dar una explicación que fueran a creer.

"¡Kgh!... rayos, tal vez la retirada sea lo mejor, ya veré como soluciono esto pero por el momento no tengo ganas de pensar"

Fijando la mirada en la chica escaneo sus facciones, buscando alguna apertura, alguna distracción que le diera los pocos segundos que necesitaban. Ahí estaba.

Parecía que la chica había recibido un fuerte grito a través del comunicador en su oído, algo de que 'se apurara', parecía que la voz era de la chica de hace solo unos momentos. No podía estar seguro pero realmente no le importaba mucho.

Haciendo uso de esa velocidad y reflejos que solo un shinobi de alto rango podía presumir, Kabuto dio un increíble salto a través de los aires. En tan solo un instante, mientras giraba en una vuelta, Kabuto pudo notar como la cara de la chica se llenaba de sorpresa y desconcierto pues parecía que no se esperaba que el albino reptil fuera tan ágil.

La calma momentánea no le duro mucho a Kabuto, el rostro de la inmortal se llenó de rabia mientras apuntaba con rabia al shinobi.

Si había de ser honesto Kabuto tendría que admitir que ahora estaba preocupado, tal vez incluso asustado. Había resultado que las dichosas armas eran lanzadores de proyectiles, pequeños en realidad, pero… ¡Valla proyectiles!

No podía asegurar que eran, el objeto salió disparado tan rápido que ni siquiera sus ojos desarrollados de shinobi pudieron verlo y al impactarse en el duro concreto del edificio fácilmente lo perforo dejando un agujero de algunos centímetros. Kabuto solo podía imaginar con preocupación lo que un impacto directo le haría.

Tragando saliva y tomando más enserio a esta chica se dio cuenta de que no tenía tiempo para juegos, pisando con suficiente fuerza el suelo del edificio como para romperlo, Kabuto tomo un nuevo impulso e reinicio su escape.

Kabuto solo maldijo en su mente mientras la chica le daba caza, no dejándole ni un minuto para respirar mientras seguía disparando con sus furtivas armas, sus esfuerzos sin embargo parecían ser inútiles mientras el shinobi empezaba a adelantársele por mucho.

XXXXXXX

Cualquiera diría que Zombina lo estaba perdiendo pero la sonrisa burlona que crecía en su rostro confundiría al espectador. La verdad es que su plan, al menos el de reserva, estaba funcionando tal y como quería. No lo estaba persiguiendo realmente sino 'dirigiéndolo' a lo que sería un final aplastante.

Zombina solo se rio un poco mientras el objetivo se acercaba a la trampa, una gran puerta justo en el techo del edificio resaltaba y solo aumentaba la ansiedad de la chica.

"Solo un poco más…"

Se decía a si misma mientras se acercaban cada vez más al punto de encuentro. Justo cuando la figura rojiza se acercó lo suficiente Zombina dio la señal.

"¡Tio, ahora!"

XXXXXXX

Kabuto no tuvo tiempo de reaccionar mientras esquivaba los proyectiles de la oficial, la puerta que ya había visto enfrente de él de repente voló por los aires y antes de que pudiera siquiera parpadear se había estrellado contra una inmensa pared de acero que de alguna manera parecía sujetarlo en un apretón que rompería lo que fuera.

Soltando un gruñido de dolor, y mientras entrecerraba un ojo tratando de aminorar el dolor, lentamente subió la vista con su tembloroso cuello para ver lo que parecía ser un oscuro visor y… ¡Un cuerno rojo!

Fue entonces cuando Kabuto se dio cuenta de que no era una pared lo que lo aplastaba pero el fuerte agarre de esta… esta… esta 'persona'. La presencia de una figura humanoide le decía que tenía que ser un humano, pero el enorme tamaño que podía notar que tenía lo hacía dudar, además la fuerza con que lo estrujaban no podía ser humana en lo absoluto.

Girando un poco el cuello para voltear a su espalda, Kabuto pudo notar como la chica de pelo verde ya los había alcanzado desde el otro edificio del que había saltado tan solo unos segundos atrás.

"R-r-rayos… ¡kgh!... atrapado… esto no lo preveía… ¡Ugh!"

Parecía que las opciones se le acababan de limitar, aun entre el dolor del apretón Kabuto esbozo una pequeña sonrisa mientras su rostro era ocultado por la capucha. Había llegado la hora de ser más 'escurridizo'.

XXXXXXX

"¡Bien hecho Tio! Ahora sí que lo tenemos… sabes, no fue exactamente una pelea, pero sí que me hiciste sudar por un momento pedofilin, jeje"

Zombina no sabía si la figura gruñía por el tremendo apretón de Tionisha o por el pequeño apodo/insulto, pero realmente no le podía importar menos.

"Bien, ahora identifiquemos al agresor, hm" Dijo Zombina mientras se hacercaba ya más tranquila al su amiga y al criminal capturado. Por fin parecía que la figura carmesí se había rendido cuando dejo de retorcerse en los brazos de Tionisha a lo cual la joven de pelos verdes solo dio una gran sonrisa confiada. Subiendo su mano a la altura de la capucha sujeto esta de un extremo, preparándose para develar al causante de su fastidio. Decidiendo que no iba a optar por el dramatismo de Doppel, Zombina dio un rápido tiron para-

"¡Aaaahhh!"

Ambas chicas gritaron en sorpresa y terror, mas sorpresa realmente, cuando de la capucha salieron disparadas cuatro enormes serpientes. Las resbalosas albinas rápidamente emprendieron la huida, cada una en dirección opuesta.

Zombina solo miraba confundida lo que acaba de pasar, pero su aturdimiento solo duro un minuto cuando Tionisha le grito casi al oído.

"¡Zombina, ya no está!"

La líder del equipo solo volteo a mirar a su compañera mientras estaba seguía sacudiendo con ingenuidad la vacía túnica roja, tratando de ver si el perpetrador salía de ella. No podía entender lo que acaba de acontecer, pero siguiendo sus instintos Zombina ordeno lo único que se le podía ocurrir.

"¡Atrapen esas serpientes!"

De inmediato Tionisha, algo aturdida por el repentino grito de su amiga, emprendió la tarea encomendada. Con sus largas piernas consiguió atrapar a la primera incluso con la velocidad innatural que esta parecía poseer. No tardó mucho en atrapar a la segunda serpiente que trataba de saltar del borde del edificio, y ya con ambas reptiles en mano se dirigió de regreso con su capitana.

Zombina por su parte se había hartado de juegos y simplemente empezó a fusilar al reptil. No lo era sencillo apuntar pues el movimiento oscilatorio de la serpiente al reptar era la definición perfecta de 'esquivar'. Después de unos segundos por fin un tiro de suerte logro conectar, la sonrisa en su rostro reapareció aunque se desvaneció un poco al notar a la pequeña rezagada que había logrado burlarlas y que se encontraba muy lejos como para alcanzarla.

"Oh bueno, supongo que tres de cuatro no esta tan mal"

Agachándose sobre la herida serpiente que seguía gruñendo de dolor, no pudo evitar sentir algo de lastima por la criatura, aun así el verla solo la confundía al no entender que había pasado. Su cara de concentración y seriedad se quebró en confusión cuando la serpiente dejo de retorcerse solo para… ¡derretirse!

No había otra manera de describirlo, la serpiente solo parecía derretirse como si de mantequilla al sol se tratare. Un grito a sus espaldas la hizo voltear para ver como las serpientes que Tionisha había atrapado también se empezaban a deshacer.

Volteando la mirada la palabra 'confusión' perdió todo significado al ver con sorpresa, dejándola perturbada, como de la boca de la serpiente una pálida mano humana salía para después ser seguida por todo el cuerpo, con todo y túnica de nuevo.

Su intuición realmente era buena, pues a pesar de no entender en absoluto lo que pasaba pudo darse cuenta del engaño. Mirando con total frustración y rabia al bastardo simplemente grito su última orden.

"¡Manako, derriba a ese infeliz!"

Después de unos segundos sin respuesta y sin ver caer a la serpiente que seguía escapando grito de nuevo la orden solo para ser silenciada por una tranquila voz al otro lado del micrófono.

"Tranquila… ya la tengo"

Manako se relajó, tomando una gran bocanada de aire y sosteniéndola dentro dejo que su único ojo se posara sobre su objetivo. Siendo una ciclope su visión a larga distancia era muy superior a la de un humano normal, y siendo asistida por la mira telescópica del rifle que sostenía solo hacía que atinarle al blanco fuera más que seguro.

Adelantando un poco la mira a la trayectoria de la serpiente empezó a apretar el gatillo, tan solo un ligero toque al principio.

La tensión se podía sentir en el aire, no era su primer tiro, pero sabía lo importante que era el no fallar. Alejando esos pensamientos de distracción, sujeto con firmeza el rifle de francotirador y simplemente se dispuso a tirar del gatillo con toda confianza.

..

.

¡BANG!

El diseño de la ciudad solo hacía que el potente sonido del cañón resonara entre los edificios, produciendo un eco aturdidor. La bala debió de haber viajado al menos dos kilómetros desde la alejada posición donde se encontraba Manako, pero no tardo ni un segundo en acertar.

XXXXXXX

Kabuto no entendía lo que pasaba, un segundo se encontraba de nuevo corriendo y saltando entre edificios cuando de repente una fuerza que no había sentido nunca lo golpeo en la espalda, justo debajo del hombro izquierdo. Un dolor insoportable fue momentáneamente entumecido mientras giraba por los aires para después rodar sin piedad por el implacable suelo.

Cuando finalmente se detuvo el dolor volvió, desorientado solo pudo percatarse de que se encontraba boca abajo sobre el frio concreto. De repente sin previo aviso su visión empezó a nublarse y podía notar sin problemas como empezaba a perder el conocimiento.

"¿Voy a morir?"

Lentamente dirigió su mano a su espalda, sin poder resignarse a la realidad. Tal fue su sorpresa al notar una extraña figura entre sus dedos, era fría y de sensación metálica, un pequeño cilindro. Tocándolo pudo percatarse después de la ola de dolor que esa cosa se había incrustado en su espalda.

Apretando los dientes y preparándose para lo inevitable dio un fuerte tirón para arrancar el objeto. Kabuto debía sentirse orgulloso de sí mismo al no gritar con tal sensación torturante.

Acercando el objeto a sus ojos pudo ver la punta y las pequeñas plumas moradas que salían del otro extremo, entonces reconoció el objeto.

"Un… ¿dardo?"

Antes de perder la conciencia Kabuto pudo escuchar como un grupo de pasos se acercaban por detrás suyo, solo podía esperar que esto no terminara mal, pero claro, este no había sido su día.


Bueno, eso fue todo, espero que les haya gustado, no olviden... pues todo; comentar, etc. etc.

¡GRACIAS POR LEER! XD