Disclaimer: Ninguno de los personajes de la saga Harry Potter me pertenecen, son propiedad de la ingeniosa J. K. Rowling. Sólo me pertenecen los personajes restantes y el fic. Sólo por diversión.


Comienzos del siglo X

Era una noche en la cual la luna brillaba en todo su esplendor. Pero más esplendorosa y hermosa se reflejaba en el Lago de las Hadas, cercano al bosque de Brocelianda. Sin embargo, la situación no era la mejor ante tan hermoso paisaje nocturno.

─Eres un mago de gran experiencia ¿Cómo te puede estar pasando esto mi querido Merlín? ─preguntó desconcertada Nimue a las orillas del Lago. Era hermosa, cabello rubio, ojos verdes, de un cálido resplandor y de apariencia joven aunque sus años se remontan a muchos siglos atrás.

─Al parecer, parcialmente, Morgana se salió con la suya en aquella guerra, querida Dama ─respondió un señor de cabello canoso y barba de la misma tonalidad, de profundos ojos azules y lentes de media luna, a unos metros cerca de ella.

─ ¿Sabes lo que va a pasar si los demás se enteran que estás perdiendo control sobre tus poderes? ¡Buscarán la forma de quitártelos! ─expresó la Dama preocupada.

Merlín era un gran hechicero, de impresionantes poderes. Debido a una guerra con la Sacerdotisa-Hechicera Morgana, sus poderes ya no podían ser controlados por él, lo cual podía ser un riesgo para el mundo mágico.

─Lo sé, lo sé. Pero no hay nada que hacer. Morgana encontró la forma de destruirme. Creo que sería lo mejor sí... ─el mago suspiró de resignación─, si me los quitaran. ─ se acomodó sus lentes y fijó nuevamente su mirada en la mujer─. Pero mi mayor preocupación es no poder seguir ayudando en la protección de nuestro mundo. Sabes que el mundo mágico está enfrentando una cacería por parte de algunos muggles.

─Eso lo sé, sabes muy bien lo mucho que quisiera ayudar. Pero solo protejo este territorio y no puedo extenderme, eso significaría romper el tratado de Equilibrio Mágico ─argumentó la Dama del Lago─. Sin embargo, hay una forma de ayudarte con este problema. Tomará tiempo en crearla, pero servirá ─dijo pensativa─. Extiende tu mano Merlín ─pidió la Dama, él así lo hizo. Cuando le iba a preguntar el por qué, sintió un pequeño dolor. Al ver, el pequeño dolor fue producto de una pequeña cortada─. Esto servirá. ─se dijo.

─ ¿En qué estás pensando, Nimue? ─inquirió el mago.

La mujer sonrió─. Ya lo veras, Merlín, todo a su tiempo. ─y sin más se retiró, dejando al mago confundido.


Cincuenta años después

─Ya estoy aquí Nimue, ¿para qué requieres mi presencia? ─Preguntó Merlín.

Hace algunos años, el gran mago Merlín tomó la decisión de aislarse del mundo al perder el control total de sus poderes.

─Ya tengo una solución, querido Merlín, pero tiene un alto precio. ─le dijo la Dama con rostro serio.

─ ¿Solución? ¿Qué solución?

─Querido Merlín, la solución que he encontrado te permitirá utilizar tus poderes sin problemas, pero... ya tus poderes ya no te pertenecerán como antes y... tendrás que sacrificar tu longevidad.

Merlín no podía creer lo que estaba escuchando, había una solución a su problema, al fin después de tantos años.

─Ya he vivido bastante, Nimue, y lo sabes; prefiero morir habiendo sido útil en vida que vivir eternamente inútil. ¿Qué solución encontraste? ─preguntó decidido.

Nimue hizo aparecer frente a él una caja plateada, al abrirse reveló un hermoso anillo con un hermoso cristal azul oscuro en forma ovalada. Un anillo digno de la realeza.

─Este anillo ha sido elaborado con ayuda del Tridium. El cristal está hecho con mi sangre y la sangre que me diste años atrás. Absorberá tus poderes incluyendo tu longevidad una vez que hagas contacto con él, y una vez que tengas puesto el anillo volverás a tener control sobre ellos.

Merlín miraba fijamente al cristal, una vez que lo tocara nada sería igual; pero era una decisión tomada. Al tocarlo, sintió como una parte de su esencia se separaba de él y como era transferida al cristal. Y al colocarse el anillo, sintió como entraba en contacto con su esencia absorbida.

─Eres admirable Merlín. En verdad amas a este mundo. ─le dijo Nimue, mirándolo con ternura─. Ten siempre algo presente. El cristal está conectado con la naturaleza y con la divinidad. Su función no solo radica en el control de tus poderes. Una vez que tu tiempo finalice en este mundo, y ya que no tienes descendencia, el anillo elegirá a un nuevo dueño, sea de este mismo tiempo o en un futuro y heredará tus poderes.

Merlín se puso a meditar un momento mirando al cielo.

─Si este cristal está hecho con mi sangre, sabrá elegir bien al heredero de mis poderes ─respondió con una sonrisa─. Que así sea.


Siglo XX

Septiembre de 1995

─Su alteza, ya casi es medianoche. Debería descansar ─decía una doncella, quien estaba preparando la cama a su soberana.

─Ya casi, Mary, solo reviso estos papeles y culmino. ─le respondió Marian con voz calmada.

La Reina Marian era una mujer de interesante belleza, cabello negro azulado y ojos verdes, conocida por ser bondadosa, pero imponente cuando la provocaban; era la soberana del Reino de Asarath, el reino más antiguo del mundo, instaurado en el principio del tiempo. Se puede decir que los primeros magos en el mundo fueron los asarianos. Eran muy respetados, ya que su magia se basaba en poderosos mantras, lo cual, la hacía más poderosa. Ellos no estaban bajo el dominio de ningún Ministerio, su reino era autónomo al igual que el reino de Acquarius y el reino de Arthemius, cuyos puntos de demarcación formaban una especie de triángulo conocido como Tridium.

Al Tridium no le interesaba intervenir en los asuntos del mundo mágico, y es por ello que tenían un tratado con la Confederación Mágica Internacional. Ellos no se involucrarían en el mundo mágico si ellos no se involucraban con los reinos. Era la única manera para que las jurisdicciones estuvieran en paz después de tantas discusiones territoriales.

Las mujeres estaban tranquilas en sus actividades cuando, de manera desesperada, tocaron la puerta.

─ ¡Reina Marian! ¡Reina Marian!

La soberana asariana le hizo señas a Mary para que abriera la puerta de inmediato, el General Johnson entró intempestivamente a la habitación.

─Que es tan urgente para que venga a estas horas a mis aposentos, General ─inquirió Marian con severidad.

─Su alteza, disculpe mi intromisión a estas horas, pero ha ocurrido un suceso inesperado. ─el rostro del General revelaba una gran preocupación.

─ ¿Qué ocurre?

─Estábamos cumpliendo con vigilar la recámara que resguarda el altar, cuando de repente apareció una gran luz dentro de ella. Al entrar, vimos que el cofre se activó de la nada y... desapareció. ─el General tragó saliva al decir esto último al presentir un gran revuelo por esa situación. Ese cofre era sagrado. Estaba bajo la protección del reino asariano desde la muerte del conocido mago Merlín.

─ ¿QUÉ HAS DICHO? ─vociferó Marian, saliendo como alma que lleva el viento hacia la recámara. Al entrar, confirmó lo que Johnson le informó. El cofre que contenía el legendario Anillo de Merlín ya no estaba en el recinto.

─Ha llegado el momento.


Mundo muggle

Septiembre de 1995

─Jessica levántate, llegaras tarde.

Jessica Rosenbaum era una chica normal, de 20 años, cabello y ojos castaños, alegre y muy amistosa. Tras oír el grito de su madre se desperezó lentamente, disfrutando los últimos segundos en su calientita cama antes de empezar un nuevo día de estudio. En eso estaba cuando uno de sus brazos se topó con algo. Al incorporarse, lo primero que vio fue una pequeña caja plateada a su lado.

─ ¿Y esto? ─se preguntó desconcertada─. Mi cumpleaños ya pasó.

Al abrirlo, se encontró con un hermoso anillo con un hermoso cristal azul oscuro en forma ovalada.

─Es hermoso. ─se dijo maravillada.

Al colocárselo, sintió una gran fuerza y como una serie de recuerdos se introducían en su mente, recuerdos que le explicaban sobre la misteriosa joya.

"Eres mi heredera" dijo una voz señorial. "Y como tal, te dejo mis recuerdos para que conozcas tus responsabilidades y tus habilidades. Buena suerte en tu camino, confío en ti"

─Jessica ¿Ya estás lista? ─Preguntó la madre de la joven mientras tocaba la puerta, haciéndola regresar del trance.

─Ehh... Ahh... En unos minutos bajo mamá ─respondió la morena todavía pensativa.

─Está bien, el desayuno ya está listo. Apresúrate.

─Bien… ─la castaña miró con detenimiento el anillo─. Creo que todavía el sueño me está afectando. ─intentó quitárselo pero no resultó, parecía que estuviera pegado a ella.

"Una vez que encuentre a su heredero, la joya no lo dejara libre"

─Tengo los recuerdos ─se dijo analizando la situación─. Quizás si estoy despierta y no estoy llegando al borde de la locura. ─Al levantarse vio la hora─. Oh Dios mío, ¡voy a llegar tarde! ¡Y el examen de matemática es a primera hora! ─expresó mientras se apresuraba a arreglarse, dejando de lado el misterioso incidente.


Enero de 1996

Sala de reuniones del Tridium

─Ya sabemos el paradero del heredero de Merlín ─inició Marian la reunión con los gobernantes de los otros reinos.

─ ¡Al fin! Después de tres meses pensé que Asarath había perdido el toque ─espetó Raynor, líder del Reino de Acquarius.

─Por favor Raynor, otra discusión no. Además, que Marian haya encontrado el paradero del heredero en tres meses y teniendo que buscar en el mundo mágico y en el muggle, es un gran logro ─replicó Emerick, soberano del Reino de Arthemius.

─Gracias Emerick, como siempre demuestras tener la lógica de tu parte ─dijo la soberana fulminando con la mirada al acquariano.

─Bla bla bla como digan. ¿Dónde está el heredero?

─Está en el mundo muggle, y no es heredero es heredera. Su nombre es Jessica Rosenbaum.

─Perfecto. Enviaré por ella, yo me encargare de su preparación ─dictaminó el Rey de Acquarius mientras se levantaba de su asiento.

─Ah no, eso sí que no. Ella será entrenada en mi reino, necesita conocer nuestros mantras ─replicó la asariana levantándose de su asiento.

─ ¿Y para qué ella necesitaría mantras inútiles? Ella lo que necesita saber es del elemento que domina al mundo: el agua.

─ ¿Mantras inútiles? ¿Acaso te tengo que recordar que es lo que ha protegido por siglos nuestros límites? Además, Asarath ha sido reconocido como el reino más antiguo y más poderoso. Nuestra arte de purificación es más importante que tu enseñanza de pececitos...

─ ¡YA BASTA! ─el arthemiano se levantó molesto de su asiento, silenciando a los soberanos─. La heredera necesita obtener todo el conocimiento posible, ella también debe conocer el arte dragonario y de la naturaleza, y no por eso me ven discutiendo. Ahora se sientan y llegaremos a un acuerdo como los líderes sensatos y civilizados que somos ─dijo imperativamente, haciendo que la asariana y el acquariano volvieran a sus lugares.

─Tienes razón Emerick, me disculpo por perder los estribos ─expresó la soberana con un suspiro.

─ ¿Se puede saber a qué acuerdo podemos llegar? ─expresó Raynor de mala gana.

─En primer lugar, ya que Marian sabe dónde está la heredera, será ella quien la busque y le explique todo para posteriormente traerla hasta aquí. Segundo, cada reino tendrá un plazo de un año para entrenarla de acuerdo a lo que caracteriza a cada reino. Obviamente, en cada año de entrenamiento la heredera tendrá derecho a un mes de descanso. ¿Están de acuerdo?

─En realidad serían 11 meses de entrenamiento ─replicó Raynor─. Pero está bien. Y ya que Marian es la encargada de hablar con ella y traerla, nuestro reino será el primero en prepararla.

─Está bien, Raynor. Después tendrá el turno el reino de Asarath.

─Estoy de acuerdo ─respondió Marian

─Bien... Esperemos entonces que todo salga bien.


Febrero de 1996

Mundo muggle

Han transcurrido 4 meses desde la aparición del anillo. En ese tiempo Jessica tuvo que lidiar con el aprendizaje del manejo de algunas habilidades obtenidas por el cristal, como ser metamorfamaga, la creación de escudos protectores y la habilidad de leer la mente al tener contacto con las personas. Esta última habilidad fue la que ocasiono más problemas ya que tenía dificultades en controlarla. Si no contara con los recuerdos de Merlín, no se imaginaba que podía haber sido de ella.

─Jessica, te buscan ─llamó su madre en voz alta.

La joven al llegar a la puerta, vio que la buscaba una mujer de innegable belleza, tez blanca, cabello negro azulado y ojos verdes, que al ver el anillo puesto en la mano de la joven, esbozó una sonrisa de satisfacción.

─ ¿Y usted es? ─preguntó la morena.

─Hola Jessica, mi nombre es Marian de la Roquet ─saludó la mujer extendiéndole la mano. La joven, al responderle el saludo, activó sin querer la habilidad, haciendo que retirara su mano de inmediato─. ¿Ocurre algo?

─Ehh... No nada, pase por favor. ¿Desea algo de tomar?

─No gracias, así estoy bien.

─Bien, alteza, ¿a qué se debe el honor de su visita?

─ ¿Alteza? ─preguntó Marian confundida

─No pensará que la iba a dejar entrar a mi casa sin saber quién era ¿o sí?

─Vaya. Así que sabes de tu habilidad de legeremancia innata ─dijo Marian, a lo cual la morena asintió─. Bien, entonces iré directo al grano. Como heredera de Merlín y representante del Tridium ante el mundo mágico, debes ser preparada con los conocimientos necesarios para tomar el lugar que te corresponde. Es por ello que fui asignada para llevarte ante el Tridium y así comenzar con tu entrenamiento.

─Lo sé, lo vi. Sé que este anillo otorga un gran poder y una gran responsabilidad, y sé también que necesito prepararme para que mi magia se desarrolle por completo. Pero, ¿qué va a pasar con mi familia, con la vida que he construido en este mundo?

─Tu vida ya no pertenece al mundo muggle, Jessica, y lo sabes. Y en la situación en que se encuentra el mundo mágico actualmente, no faltará mucho para que algún mago se dé cuenta de tu existencia y te ponga en peligro, a ti y a tus seres queridos. Si accedes a venir, no solo desarrollaras tu magia, tu familia estará a salvo. Es por tu bien.

─Entiendo. ─la joven soltó un gran suspiro, era la respuesta que se temía─. En ese caso, necesitare un mes para arreglar algunos asuntos y hablar con mi familia sobre esto. Como comprenderá, no puedo irme así sin más.

─Está bien, querida. Entonces dentro de un mes te veré nuevamente ─dijo la soberana antes de retirarse.

─Un mes para resignarme a lo que me espera. ─la joven se cubrió la cara con ambas manos─. Merlín ¿Por qué a mí?


Año 1998

2 de mayo, Casa de los Gritos

─Tienes... los ojos de tu madre. ─fueron las últimas palabras de Severus Snape a Harry Potter después de que Nagini lo atacara.

Al cerrar los ojos sintió como el frío de la muerte lo abrazaba para llevárselo al lugar que correspondía. Todo era oscuro, caminaba sin saber a qué dirección ir. De repente apareció una destellante luz frente a él, pudo distinguir en aquel resplandor una forma en particular, la forma de una cierva.

─Lily. ─fue lo primero que pudo articular en ese momento.

La cierva empezó a guiarlo en la oscuridad hasta que atravesó una puerta. Severus dudaba en abrirla pero no tenía opción, solo había oscuridad detrás de él. Al entrar se encontró con un bello paisaje. Se podía ver una laguna totalmente cristalina, flores por doquier, árboles, arbustos, todo un paisaje digno de admirar. Al dirigir su mirada hacia la colina, pudo observar a una mujer de cabello rojizo, tez blanca, con un vestido blanco sentada en un columpio.

─Lily ─pronuncio al verla. Se dirigió a paso apresurado hacia donde se encontraba ella.

─Hola, Severus ─saludó Lily con una tierna sonrisa. El mago no podía salir de su asombro─. Si Severus soy yo. Siéntate, te explicare que pasa.

─Si tú estas aquí, significa que estoy muerto ─comentó el pelinegro con tranquilidad al tomar asiento.

─No necesariamente ─respondió Lily empezando a balancearse en el columpio.

─ ¿No.… necesariamente? ─Severus estaba desconcertado.

─Así es. Por decisión de la divinidad, tienes otra oportunidad de vida, Sev ─ respondió la pelirroja con total tranquilidad, tranquilidad que Severus trataba de mantener, ya que no estaba entiendo la situación─. Sé que es complicado de entender pero es más simple de lo que piensas. Sacrificaste tu redención, todo por el bienestar de los demás. Protegiste a mi hijo tal como lo prometiste, eso es algo que te agradeceré eternamente. ─le dijo con una sonrisa llena de ternura.

─No tienes nada que agradecerme, era una deuda que tenía contigo. Por mi culpa fuiste asesinada teniendo tantas cosas por vivir, por mi estupidez nuestra amistad se rompió. Nunca me perdonaré lo que te hice. ─el pelinegro cubrió su cara con sus manos, la tristeza que ocultó por años había salido a relucir.

─No eres culpable de nada, Severus. Aquel incidente después de los T.I.M.O.S, me dolió mucho que me llamaras de esa forma tan despectiva, y que tus prioridades cambiaran drásticamente. Es por eso que no quise que nuestra amistad continuara, no quería afrontar que la influencia de los Slytherin y la magia oscura, era cada día mayor en ti; por eso te pido perdón, por renunciar y no luchar para salvarte de esa oscuridad.

─No tienes por qué pedir perdón. Fui un tonto al dejarme engatusar, por creer que teniendo poder y el temor de todos iba a ser feliz ─replicó el pelinegro con amargura.

─Todos tomamos decisiones equivocadas, Sev, lo importante es aprender de ellas y seguir adelante.

─ ¡Pero yo no me equivoque una vez! ¡Por mi culpa estas muerta, Lily! ¡Por mi culpa el señor tenebroso fue en tu búsqueda y te asesinó! ─bramó el ex mortífago con desesperación, arrodillándose en el césped y con lágrimas corriendo por sus mejillas. La pelirroja se arrodilló a su lado y lo abrazó, tratando de calmarlo.

─No, Sev, eso no es cierto. En el momento en que la profecía fue anunciada, mi destino y el de mi familia fueron marcados. Si tú no hubieses escuchado la profecía, otro mortífago hubiese tenido la oportunidad y no tendríamos un aliado dentro de las filas de Voldemort. Harry fue elegido para luchar en contra de la oscuridad, es por eso que James y yo teníamos que sacrificarnos, para que tuviera un motivo por el cual luchar y comprendiera el valor de la misma. Todo pasó como tenía que pasar, aunque me duela decirlo. Y allí está el resultado, Voldemort ha caído. Ya no hará más daño, nunca más.

Severus sintió una gran paz al escuchar aquellas palabras, como las cadenas de la culpa lo dejaban en libertad. Sin embargo, no pudo evitar levantar la cabeza al oír la buena noticia.

─ ¿El señor tenebroso ha caído? ─preguntó el pelinegro secándose las lágrimas, levantándose y ayudando a la pelirroja a levantarse.

─Así es. Ya todo terminó, Severus. No más guerra, no más sufrimientos, no más el doble espía, no más ordenes de Dumbledore ─agregó sin evitar sonreír─. Eres libre ─respondió la gryffindor tomándolo de ambas manos.

─ ¿Libre?... Libre. ─se dijo pensativo.

─Así es y tienes una segunda oportunidad para ser feliz ─respondió Lily posando su mano en la mejilla de Severus.

─Tú deberías tener esta oportunidad.

─Te equivocas. Tuve una vida corta, y me hubiese encantado ver a mi hijo crecer, pero a pesar de todo fui feliz. Tú mereces esta oportunidad mejor que nadie.

─Siempre... te he amado, Lily, nunca tuve el valor de decírtelo. ─Severus sintió un gran alivio al decírselo. Tantos años guardando sus sentimientos que, al confesarlos, sintió como un gran peso se quitaba de sus hombros.

─Lo sé. Pero tu corazón tiene destinado a otra persona. Ya es momento de regresar. ─Lily se separó, dispuesta a retirarse.

─ ¿Regresar? Pero...

─Debo irme, Severus. Pero recuerda siempre esto: No todos tienen una segunda oportunidad. Aprovéchala al máximo y lucha por lo que quieres, nunca te des por vencido. Además de que eres un Slytherin... con corazón de Gryffindor ─dijo esto esbozando una gran sonrisa─. Adiós Severus, buena suerte. ─se despidió dándole un beso en la mejilla.

─Adiós, Lily. ─se despidió con un abrazo, para luego ser envuelto en una fuerte luz.