Disclaimer: Ninguno de los personajes de la saga Harry Potter me pertenecen, son propiedad de la ingeniosa J. K. Rowling. Sólo me pertenecen los personajes restantes y el fic. Sólo por diversión.


Septiembre de 1998

Wizengamot, Ministerio de Magia

El día del juicio había llegado. En los días anteriores Severus y Harry se reunieron en el cuartel con algunos miembros de la Orden y con Draco Malfoy con quien limaron asperezas después de la Guerra. Después de discutir que pruebas podían utilizar de acuerdo a los nuevos estatutos, solo lograron reunir los testimonios de Harry, Hermione y la profesora McGonagall, además de los recuerdos que Severus le entregó a Harry al creer que iba a morir. Severus no accedió a que Draco declarara a su favor por su seguridad, según él, "un Malfoy en Azkaban era más que suficiente". Y eso sin contar que el Ministerio no dio la autorización para que el único cuadro existente de Albus Dumbledore fuese llamado a declarar, ya que su testimonio no tendría validez en el juicio, una decisión que los colocaba en una fuerte desventaja.

La sala del Wizengamot se encontraba repleta. Más que nada de curiosos por presenciar la condena de quien fue considerado como la mano derecha de Lord Voldemort. También estaban presentes Narcissa y Draco Malfoy, algunos profesores de Hogwarts, la familia Weasley y otros integrantes de la Orden, en respaldo al ex-mortífago.

El ministro Ayrton Windsor ya se encontraba en el estrado, listo para ser implacable, al igual que los miembros del Wizengamot, que ya estaban en sus respectivos puestos. Severus se encontraba encerrado en la jaula asignada para los acusados de mortífagos.

─Se da inicio al juicio número 83 en contra de Severus Snape Prince, quien se le acusa de los siguientes cargos: integrante del grupo de mortífagos bajo las órdenes de Lord Voldemort, tortura y asesinato de muggles, magos hijos de muggles y magos contrapartidarios a su causa, el asesinato de Albus Dumbledore y otros actos violentos. ¿Cómo se declara?

─Inocente ─respondió el pelinegro, mirando fijamente al ministro. La sala se llenó de murmullos.

Windsor arqueó una ceja─. Entonces señor Snape ¿Niega usted haber asesinado a Albus Dumbledore?

─No.

─ ¿Niega haber torturado y asesinado a personas inocentes?

─No.

─ ¿Niega haber participado en la guerra como la mano derecha de Lord Voldemort?

─No.

─Silencio por favor ─pidió el ministro al crearse un gran murmullo entre los presentes─. Entonces dígame señor Snape: ¿Por qué se declara inocente si sus respuestas dicen lo contrario? ─el ministro sonrió triunfador.

─Porque todo fue hecho para cubrir bien mi papel como espía de la Orden. Para ello tenía que comportarme como un mortífago. Mi lealtad pertenecía a Albus Dumbledore.

─ ¿Y por eso lo mató sin contemplaciones? ─preguntó el ministro levantándose impetuosamente del estrado.

─Señor Ministro ─intervino Shacklebolt─. La defensa tiene pruebas de lo planteado por Severus Snape.

El alto funcionario miró con desdén al auror─. Muy bien. Presenten sus pruebas ─ordenó mientras se sentaba nuevamente.

─Primero presento ante ustedes estos recuerdos ─declaró el hombre de color mientras hacía entrega de un peculiar frasco al secretario encargado. Éste lo vertió en el pensadero y se lo entregó a Windsor.

Cada jurado observó el amor que tenía Severus hacia Lily Potter, el momento en que Severus Snape pactó su lealtad con Albus Dumbledore por la protección de los Potter, la conversación de tuvo con Dumbledore sobre la maldición que recibió y la petición de que lo asesinara cuando llegara el momento. Además de la confesión de Dumbledore sobre la condición de horrocrux de Harry Potter.

Al culminar el último jurado con el pensadero, Shacklebolt tomó la palabra─. Como pudieron observar, Severus Snape solo cumplía las órdenes de Albus Dumbledore y todo fue por el bien de nuestra causa. Ahora llamo a declarar al señor Harry Potter.

Harry se levantó de su lugar en las gradas y tomó asiento en el centro de la sala.

─Identifíquese.

─Harry James Potter, auror en prácticas.

─Bien señor Potter ¿qué tiene que declarar? Por lo que sé, usted estuvo presente en el asesinato de Albus Dumbledore y fue usted quien acusó a Severus Snape del asesinato, y de huir con los mortífagos que entraron aquella noche─ dijo el ministro.

─Así es, pero fue un error. Snape solo cumplía con lo que le prometió al profesor Dumbledore. Él siempre me protegió. Su lealtad siempre estuvo con él. Luchó a favor de nuestra causa, sacrificándose como espía en las filas de Voldemort. Sin su ayuda, Voldemort seguiría vivo.

─ ¿Y se puede saber cómo sabe todo esto que nos está contando?

Harry miró un momento a Kingsley antes de contestar─. Por medio de los recuerdos que vieron.

─Interesante. Por los recuerdos que le dio el acusado ─ironizó el ministro observando detenidamente a los miembros del Wizengamot.

─El profesor no tenía motivos para engañarnos. Pensaba que iba a morir cuando los entregó ─replicó el ojiverde.

─Señor Potter ¿Niega usted haber visto a Severus Snape asesinar a Albus Dumbledore y huir con los mortífagos? ¿Sí o No?

─No pero...

─ ¿Niega usted que el señor Snape intentó atacarlo en Hogwarts y que usted fue defendido por la profesora Minerva McGonagall? ¿Sí o No?

─No pero...

─ ¿Algo NOVEDOSO que quiera compartir con nosotros señor Potter?

El joven auror bufó frustrado─. No señor.

─Bien. Puede retirarse.

Harry se retiró molesto de su lugar. Al pasar al lado de Kingsley, éste trató de calmarlo colocándole una mano en el hombro. Harry solo asintió y se sentó en su lugar en las gradas.

Al ver que todos estaban a la espera, Shacklebolt prosiguió─. Llamo a declarar a Minerva McGonagall.

La profesora se sentó en el mismo sitio.

─Identifíquese.

─Minerva McGonagall, Directora del Colegio Hogwarts de Magia y Hechicería.

─ ¿Cuál es su testimonio? ─inquirió Windsor sin levantar la vista de su acta.

─Fui testigo de cómo Severus protegió a los estudiantes mientras fue Director del Colegio.

Aquella declaración llamó la atención del mago─. ¿Proteger? Dejo que los mortífagos entraran a Hogwarts. ¿A eso le llama usted proteger?

─Como comprenderá, Severus tenía que continuar con su papel de mortífago para poder seguir ayudándonos. Protegía a los estudiantes, evitando que los mortífagos cometieran atrocidades, o peor, que asesinaran a los estudiantes.

─Si tanto confiaba en el señor Snape, ¿Por qué intervino cuando el acusado amenazó al señor Potter en su intrusión a Hogwarts?

McGonagall lo pensó unos segundos antes de responder─. En esos momentos no confiaba en él. Pero ahora que pude analizar la situación con calma, Severus siempre nos protegió como le fue posible.

─Ahora confía en él, después que sus recuerdos salieron a la luz ¿no es así?

─…En cierta parte.

El ministro sonrió─. Muy bien. ¿Algo más que agregar a su declaración?

─No.

─Bien. Puede retirarse.

Kingsley miró inquisitivamente a Hermione a lo que la castaña asintió, el hombre suspiró apesadumbrado─. Ahora llamo a declarar a Hermione Granger.

La chica tomó asiento en su respectivo lugar.

─Identifíquese.

─Hermione Granger, hija de muggles, aprendiz en el Departamento de Regulación y Control de Criaturas Mágicas.

─ ¿Que testimonio nos tiene?

─El profesor Snape siempre veló por la seguridad de Harry Potter.

─ ¿Ah sí? ¿Y cómo esta tan segura de que el acusado velaba por la seguridad del señor Potter?

─En primer año lo protegió del profesor Quirrell de un hechizo dirigido a su escoba en un partido de Quidditch. En tercer año nos protegió de... un hombre lobo a costa de su propia vida ─se interrumpió antes de mencionar que el incidente había sido con Remus Lupin.

─ ¿Tiene pruebas de que esa protección que usted dice fue por voluntad y no para aparentar que estaba de su lado?

─Pues no creo que alguien se arriesgue a salvar a su "enemigo" de las manos de un hombre lobo a costa de perder la suya ¿o sí? ─replicó la joven bruja.

─ ¿Algo más que agregar señorita Granger?

─No señor.

Windsor le hizo un gesto interrogante al secretario y éste a su vez negó con la cabeza. Tras una sonrisa de satisfacción, el ministro tomó la palabra.

─Bien. Son todos los testigos y todas las pruebas a presentar ¿cierto? ─Kingsley solo asintió, la situación no estaba nada bien.

─ ¡Son todos porque usted no permitió el testimonio del profesor Dumbledore! ─bramó Harry tratando de contener su rabia.

─Silencio, señor Potter. Para su información, los cuadros mágicos son solo recuerdos de lo que fue el mago o criatura, nada más. Es por ello que cualquier declaración que otorgue no es válida ante el Wizengamot ─explicó el ministro fulminándolo con la mirada─. En vista de todo lo presentado, solo quisiera acotar lo siguiente: los recuerdos bien pudieron ser manipulados ya que no es ningún secreto que el señor Snape es un gran oclumántico. Las declaraciones del señor Potter, la profesora McGonagall y la señorita Granger, no poseen ninguna novedad a lo usado en otras ocasiones. Además, la declaración de un mortífago no posee peso alguno. Es todo.

El ministro se acomodó en el espaldar de la gran silla y asintió hacia uno de jurado.

─Se procede a la votación. ¿Los que estén de acuerdo que se retiren todos los cargos en contra del acusado?

Diecinueve miembros levantaron la mano.

"No es posible" pensó el niño que vivió mientras miraba decepcionado a los miembros.

─ ¿Los que están de acuerdo para una condena?

El ministro junto a los treinta miembros restantes levantaron la mano.

─Pues bien. Debido a la gravedad de los cargos, se le sentencia a cadena perpetua en Azkaban bajo la estricta vigilancia de los dementores ─declaró el ministro terminando así el juicio.

Severus sonrió con amargura, no esperaba otra cosa. Cuando llegó al Wizengamot sabía era una batalla perdida. Al mirar hacia el lugar de Harry, solo le dedico una mirada de "te lo dije", para ser respondido por una miraba llena de impotencia antes de que la jaula comenzara a descender.


Por favor no me maten! O sino ¿Quien va a seguir la historia?

Nos leemos después. Saludos